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Fanfic Yu-Gi-Oh!: El Tercero

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Bueno, nuevo fic y nuevo universo. Así que es el universo "tercero" (a eso hace referencia el nombre (?) Vale, no, no es por eso en realidad Xd). Salvo el cameo en los Elegidos, al ser este un nuevo universo, pues los personajes de aquí no estén relacionados de ningún modo con los mundos de Las Cartas Legendarias/The Origin ni con Closer Soul.

Ritmo de publicación: como lo llevo más adelantado en So3 y en Discord, para no ponerlo todo de golpe iré poniendo 2 o 3 caps por semana, hasta alcanzar la publicación de 1 capítulo por semana normal. En cualquier caso, dejo también el links al docs, por si alguien quiere leerlo hasta donde llevo actualmente publicado:

Información sobre el nuevo universo:
En este nuevo mundo, los humanos y espíritus han coexistido durante años. Aunque la civilización sea aparentemente similar a la normal desde fuera, no es del todo así, ya que en este universo, prácticamente todo se ha llevado a cabo usando la energía de los espíritus, dejando de lado la tecnología científica. Eso no quiere decir que no hayan rascacielos, televisores, luz, etc, sino que todo ello se ha llevado a cabo gracias a la energía de los espíritus. encienden el fuego para hacer la comida con energía de los espíritu, las luces de las casas y la calle se deben también a la energía espiritual en vez de con electricidad, y así con la mayoría de las cosas. Eso no quiere decir que no exista la tecnología científica, sino que muy pocas personas hacen uso de ellas, así como de instrumentos u objetos que no funcionen con energía espiritual. Nuestro protagonista será uno de ellos.

El protagonista y algunos personajes están inspirados en Lupin III. Allá empieza el nuevo fic:


Capítulo 1


Yuzird, el Tercero




-¡¿Cómo?! ¡¿Una carta de aviso?!
Eso es lo que estaba en boca de todos estos últimos días. Un ladrón acaba de anunciar mediante una carta que iba a robar la Joya del Viento.
La gente se acercaba al gran edificio de la sede del gobierno de la ciudad de Fenneir, expectante ante lo que podía suceder, pero un cordón policial les impedía el paso. Así pues, la muchedumbre alzaba la vista hacia el último piso del edificio, a la vez que disfrutaban de las luces multicolores, generadas a través de los espíritus, que adornaban la ciudad.
-La Joya de Viento…-susurró una chica joven, de cabello largo y rubio, con el flequillo peinado hacia atrás. Llevaba un vestido rojo con las mangas negras, un pantalón ajustado blanco y botas altas negras-. ¿La van a robar?
-Sí, ¿no te habías enterado?-le preguntaba una chica-. Hay un ladrón que ha enviado una carta avisando que que la va a robar.
-La verdad es que no soy de aquí, y no he estado muy al tanto de estas cosas-se disculpó la chica por su ignorancia-. Lo que sí sé es que aquí en Fenneir hay problemas con el viento. Apenas hay espíritus de viento, por lo que la gente no puede canalizar su energía para llevar a cabo sus necesidades.Así que si roba la Joya del Viento…
-La Joya del Viento es la fosilización del Gran Espíritu de Viento. Dada a la escasez de Viento de esta gran ciudad, el Gobierno usa la Joya del Viento para distribuir Viento los ciudadanos de forma moderada-le explicaba la chica.
-Si ese ladrón roba la Joya del Viento, podría tener consecuencias fatales para la ciudad. ¡Lo que quiere hacer ese ladrón es imperdonable!-exclamó la joven notablemente indignada antes ese tipo de actos.
-Je, parece que tienes un gran sentido de la justicia, Idia.
-¡Por supuesto! Ladrones, criminales, abusos… No soporto las injusticias. ¡Ojalá la policía lo atrape! ¡¿Cómo dices que se llamaba ese ladrón?!

Mientras, en el interior del edificio, en la parte alta de este, el presidente del gobierno, acompañado de varios guardias de seguridad y una mujer, atendía a la llegada de la policía.
-¿El Tercero, dices?-preguntó el presidente Akihiro, un hombre de 50 años, elegante, con el cabello negro y con gafas-. ¿Ese es el nombre de ladrón?
-Sí, lo dice la misma carta-asintió un hombre que aparentaba entre 40 y 50 años, de cabello negro y corto, el cual ocultaba su sombrero marrón. También llevaba una gabardina del mismo color.
El inspector de policía sacó la carta de aviso, que era una carta del Duelo de Monstruos, con el color de monstruo normal, aunque en el dibujo de ésta estaba el logo del ladrón y en el texto, el mensaje que había dejado.
-“Hoy, a las 20:00, vendré al edificio de de la sede del gobierno de la ciudad de Fenneir y robaré la gran Joya del Viento. Firmado: El Tercero”.
-Agradezco su preocupación, inspector Kenigata, pero no creo que un ladrón cualquiera pueda entrar aquí y hacerse con la Joya del Viento.
-Con todos mis respetos, señor presidente, pero creo que deberíamos proceder con cautela. Durante los últimos meses se han ido perpetrando varios robos en esta ciudad-mencionó Kenigata sacando de su bolsillo un pequeño artefacto, con el cual, usando el poder de los espíritus, creaba hologramas sobre registros de investigaciones policiales-. Todos esos robos se han llevado a cabo a la perfección, sin dejar ninguna pista. Además, por su modus operandi, parecen haber sido llevados por la misma persona. La facilidad con la que parece haberlos llevado a cabo… Me recordaba a cierta familia de ladrones. Pero ahora ya con esta carta estoy seguro.
-¿Seguro de qué?-preguntó el presidente Akihiro.
-De que es de la familia de ladrones Arsene. Y tal y como indica, es el Tercero.
-¿Arsene?
-Sí, llevo toda mi vida lidiando con esa familia de ladrones. Cuando era joven, intenté atrapar a Arsene miles de veces, pero siempre lograba escaparse-contaba Kenigata cruzándose de brazos mientras recordaba-. Aparentemente se retiró y nunca más supimos más de él. Pero luego, hace unos años, apareció el Segundo, que resultó ser el hijo de Arsene. Al final también desapareció. Y ahora este ladrón se presenta como el Tercero. Entonces no hay duda de que pertenece a la misma familia y que es un ladrón experimentado. Sé que en esta ciudad no han sido muy conocidos, pero deberíamos tomarnos esto en serio, presidente.
-Así que afirma que es un ladrón peligroso. Aun así, inspector, además de la seguridad que ha triado usted consigo, tengo seguridad privada. No creo que ese Tercero sea capaz de superarla toda.
-No deberíamos subestimarle, presidente. La Joya del Viento es muy importante para esta ciudad, ¿no?
-Vaya, habla como si estuviera convencido de que el ladrón lo conseguirá-intervino entonces en la conversación la acompañante del presidente Akihiro.
-Eh, bueno…
-¿No será usted un cómplice y por eso esa familia de ladrones siempre ha cumplido sus objetivos?
-¡¿Cómo?! ¡Mi objetivo en esta vida siempre ha sido atraparlos!-se ofendió Kenigata.
-Ja, ja, ja, tranquilo, era broma-se rió la chica-. Pero Akihiro tiene razón. Es imposible que ese ladrón logre superar nuestras medidas de seguridad, ¿verdad?-dijo entonces mirando al presidente.
-Exacto.
-De hecho, ya falta poco para las 20:00, pero aún no ha habido ningún indicio de que vaya a aparecer. Yo creo que le ha entrado miedo al ver tanta seguridad.
-Bueno, la verdad es que sobre este Tercero aún no sé mucho…-admitió Kenigata.
-Oye, Akihiro, ¿Por qué no le enseñamos las medidas de seguridad?-le pidió la chica agarrándole del hombro con voz melosa-. Además, me prometiste que me enseñarías la Joya, pero por culpa de ese anuncio de robo no hemos tenido tiempo.
-No sé si conviene ahora que se acerca la hora anunciada-se lo pensó Akihiro.
-Vamos, enróllate un poco. Si lo haces, quizá yo me “enrolle” después esta noche, je, je.
Tras la insinuación de la joven, Akihiro finalmente tomó una decisión.
-Sí, tienes razón-dijo con una sonrisa en la cara-. Ese ladrón no tiene pinta de que vaya a aparecer. No podría entrar así como así en este edificio con la seguridad que hay. Además, aprovecharé que te enseño la Joya del Viento para mostrarle al inspector Kenigata las últimas medidas de seguridad.
-Bien, perfecto-le dio un abrazo a chica a presidente. Tras eso empezó a moverse por uno de los pasillos-. Es por aquí, ¿no?
Una vez la chica estuvo alejada, el inspector Kenigata le preguntó a Akihiro sobre ella.
-Si me permite la pregunta, presidente, ¿quién es esa chica? Además, creía que usted estaba casado.
-Ah, la conocí ayer. Efectivamente estoy casado, pero que quede entre nosotros-fanfarroneaba Akihiro-, ahora que soy presidente y tengo fama, poder y dinero, muchas chicas jóvenes se acercan a mí. Tú ya me entiendes, ja, ja, ja.
-Sí, supongo que hay gente así…-susurró Kenigata tapándose la mirada con el sombrero. Su opinión sobre el presidente había cambiado totalmente. En la televisión siempre se mostraba como alguien leal, responsable y digno de confianza, pero ahora veía su verdadero rostro, el de una persona que usaba su posición de poder para obtener ciertos beneficios. El policía era una persona algo simple e ingenua, pero con un gran sentido de la justicia, por eso no le gustaba nada que el presidente, una persona que la población había elegido, cometiera adulterio-. Aunque por my molesto que sea no puedo arrestarlo por eso.
-Bueno, acompáñeme, inspector.
Kenigata acompañó al presidente por el edificio. Llegaron a un largo pasillo, custodiado por una gran cantidad de guardias armados con blasters que funcionan extrayendo energía de los espíritus. Al final del pasillo se vislumbraba una gran puerta de acero. La chica se había detenido al principio del pasillo, puesto que los guardias no le habían permitido avanzar.
-Akihiro, los guardias no me dejan pasar…-se quejó la chica.
-Tranquilos, viene conmigo-hizo un gesto el presidente a los guardias.
-Je, je-corrió la chica hacia la puerta de acero.
-¿Ve, inspector? Incluso aunque ese ladrón consiga acceder al interior de este edificio, antes de llegar a la Joya del Viento, tendría que superar a todos estos guardias.
-Ya veo, un buen grupo de personas entrenadas. Y supongo que la Joya está detrás de esa gran puerta.
-Sí-dijo cuando llegaron a ella, colocándose cerca del dispositivo del escáner de retina.
La puerta se abrió. La chica entró emocionada por ver cómo era la Joya del Viento. Kenigata y Akihiro entraron caminando.
-Y cómo ha podido comprobar, solo el personal autorizado puede entrar aquí.
-Esa es… La joya del Viento-dijo Kenigata al verla.
Era una joya verde, de color muy intenso. Como la mayoría de las joyas, pues era preciosa.
-¡Uah, qué bonita!-exclamó la chica.
-Esa Joya administra el poco viento que le queda a esta gran ciudad. Si el Tercero la roba, podría provocar grandes problemas para los ciudadanos. No podemos permitirlo.
-Sí, es nuestro deber mantener a salvo esta joya. Debemos repartir de forma equitativa el Viento que le queda y no malgastarlo. Quién sabe hasta cuanto nos durará-dijo Akihiro-. Veo que te gusta, pero ya la has visto-le dijo a la joven-. Ahora debemos marcharnos.
-¿Eh? Ah, sí, entonces me gustaría dejar esto aquí. Ya debe ser la hora-dijo la chica dejando una carta al lado de la Joya.
-¿Eh? ¿Una carta?-se sorprendió el presidente acercándose a leerla.
Era una carta de monstruo normal, con una especie de cara sonriente en el dibujo. Akihiro la tomó y la leyó.
-“Yo, tal y como he prometido, me he llevado la Joya del Viento. Firmado: El Tercero”. ¡¿Cómo?!
Entonces tanto Kenigata como Akihiro miraron boquiabiertos como la chica tomaba la joya con sus propias manos.
-¡No puede ser! ¡Tú eres…!-la señaló Kenigata con el dedo.
La chica levó su mano libre hacia un poco más debajo del cuello. Sonrió y tiró la mano hacia arriba. La cara se le empezó a deformar, hasta que finalmente se arrancó la máscara, dejando al descubierto la cara de hombre de cabello corto y negro, con una sonrisa pícara que exudaba una total confianza en sí mismo.
-¡El Tercero!-exclamó el inspector.
-¡¿Qué es eso que se acaba de quitar?! ¿Una cara falsa?-se quedó boquiabierto el presidente.
-Bueno, chicos, yo ya he cumplido con mi parte-dijo el ladrón ya con su verdadera voz-. Bye, bye!
El Tercero lanzó una pequeña bola al suelo, que estalló creando una gran capa de humo.
-¡¿Qué era eso?! ¡No veo nada!
-¡Maldición, se escapa!
Los guardias del pasillo no tardaron mucho en darse cuenta de que algo iba mal. Enseguida oyeron los ruidos y vieron la cortina de humo.
-¡¿Ese ladrón ha conseguido entrar?!-preguntó uno.
-¡Pero le detendremos!-bramó el jefe del escuadrón-. ¡Usad el aspirador de humo espiritual de las Blasters!
Los guardias obedecieron. Las Blasters llevaban un conducto de energía que conectaba con una placa que llevaban en el pecho, que era el artefacto con el extraían la energía de los espíritus para activar las funciones de sus armas.
De los Blasters empezó a crearse una corriente de aire, que teóricamente absorbía energía espiritual, por lo que debería absorber esa cortina de humo y dejar al ladrón expuesto. Pero algo no iba bien.
-¡Señor, no conseguimos disipar el humo espiritual!
-¡¿Cómo es posible?!
-Quizá porque no es humo espiritual-respondió el Tercero saliendo de la humareda, con un traje totalmente distinto al que llevaba cuando iba disfrazado de mujer. Ahora llevaba una chaqueta de esmoquin verde oscura, una camisa negra con corbata amarilla. Sus pantalones eran grises-. Es humo real.
-¡¿Humo real?! ¡¿Pero cómo ha podido crearlo así como así?!-se sorprendían los guardias.
-¡No importa! ¡Disparad!
-No si yo lo hago antes.
El tercero sacó un arma de debajo de su chaqueta y disparó con gran velocidad y precisión, y no menos gracia, contra los guardias que lo apuntaban. Las balas impactaron en las placas del pecho de los guardias, con lo cual la energía que tenían acumulada salió de golpe, provocando una descarga que los dejó inconsciente.
-¡¿Pero qué clase de arma es esa?! ¡Dispara mucho más rápido que nuestros Blasters! ¡Y no parece que dispare energía!
-Ja, ja, es un revolver, es mi Walther P38. Es bonita, ¿a qué sí?-le preguntó a la vez que disparaba de nuevo, dejando fuera de combate como a los demás.

-Maldición, sí que es de la familia Arsene, no hay duda. ¡Pero yo le atraparé!-mascullaba Kenigata intentando acceder al pasillo. Cuando lo hizo, vio como todo el escuadrón había sido abatido-. ¿Pero cómo…? Sí, solo alguien de la familia Arsene es capaz de hacer algo así.
-¡Inspector Kenigata, tiene que detenerlo!-le pedía el presidente, con voz asustadiza.
-Eso haré, ese es mi trabajo… Veamos, no podrá salir por la puerta principal, ya que allí hay mucha policía-analizaba la situación el policía, el cual a veces le costaba pensar-. ¡Entonces intentará escapar por arriba!

Kenigata subió todo lo rápido que pudo a la azotea del edificio. Y entonces lo vio. Al Tercero mirando toda la ciudad con una sonrisa llena de confianza.
-Parece que tenéis controlada toda la zona de abajo…
-¡Alto ahí, Tercero! ¡Quedas detenido!
-Vaya, vaya, el Inspector Kenigata, había oído mucho hablar de ti-se giró el ladrón para mirarle-. Mi padre y mi hermano hablaban mucho de ti.
-Entonces es cierto-jadeaba el policía-. Eres el hijo de Arsene Drayden, el Primero, y el hermano de Arsene Shaga, el Segundo.
-Eso es. Soy Yuzird, el Tercero.
-Yo… Intenté atrapar a tu padre y hermano en innumerables ocasiones. Pero al final siempre conseguían escapar. ¡Pero esta vez será diferente! ¡Yuzird, a ti sí que te atraparé! ¡Duel Anchor!
Un hilo de energía espiritual salió de debajo de la manga de Kenigata y atrapó la mano izquierda de Yuzird. El ladrón entonces levantó su mano derecha, en la que tenía su arma.
-Más vale que te lo pienses bien, Tercero. Aunque dispares contra el dispositivo que contiene la energía espiritual, la energía te está tocando, así que al dispersarse la energía, tú también recibirás la descarga que se produzca.
-Lo sé, no iba a disparar, solo iba a guardar mi Walther-dijo llevándose la mano al interior de la chaqueta. Cuando la sacó ya no llevaba la pistola, sino un arma que podía resultar incluso más peligrosa: su deck-. La única forma de deshacerse de un Duel Anchor es venciendo al otro en un duelo.
-Je, sabía que también serias un duelista, como tu padre y hermano-sonrió Kenigata-. Resolvamos esto como corresponde.
El inspector sacó también su deck. Ambos se colocaron sus duel disk en su brazo izquierdo. El de Kenigata funcionaba con la energía de los pequeños espíritus, como la mayoría de las cosas en este mundo, mientras que el de Yuzird lo hacía con tecnología.
-Sin duda eres familia suya. Usas artefactos tecnológicos, que funcionan sin la necesidad de extraer energía de los espíritus.
-Sí, así como lo hace la familia Arsene. ¿Sabes, inspector Kenigata? La verdad es que tenía muchas ganas de enfrentarme a ti. Eres una leyenda viviente. El policía que siempre intentaba detener a la familia Arsene. Siento como si no fuera un verdadero miembro de la familia si no consigo vencerte.
-¡Basta de charla, ladronzuelo! ¡Recuperaré la Joya del Viento! ¡Cuando pierdas recibirás una descarga proveniente de Duel Anchor y te detendré!
-Entonces tendré que ganar. ¡Duelo!
Yuzird 4000 lp
Kenigata 4000 lp
-¡Yo empezare el duelo!-bramó el inspector robando carta-. ¡Pongo una carta bocabajo e invoco al Caminante Prehistórico (1500/1000) en modo de ataque!-un dinosaurio apareció en el campo de juego-. Con esto termino mi turno. ¡Vamos, haz tu turno para que pueda arrestarte!
-¿Dinosaurios? Ja, ja, como se nota que eres bastante mayor que yo-se reía Yuzird-. Usas monstruos prehistóricos. Estás anticuado, papaíto.
Kenigata reaccionó al oír papaíto. Así le llamaba tambien el Segundo cuando estaba en activo.
-¡Maldito rufián, no te burles de mí!
-La verdad es que tú te parces más a mí que el Primero. Bueno, ahora me toca. Puede que tu monstruo tenga grandes patas, pero los míos vuelan. ¡Invoco de modo normal al Hombre Pájaro de la Hoja (1600/1000)! ¡Y como controlo un monstruo de tipo Bestia Alada, puedo invocar de modo especial al Lancero Alado (1200/1500)! Su efecto aumenta el ataque de todos mis monstruos Bestia Alada en 400 puntos.
-¡¿Qué?!
-Eso deja al Hombre Pájaro de la Hoja con 2000 de ataque, y a Lancero Alado con 1600. ¡Ve, Hombre Pájaro de la Hoja, ataca al Caminante Prehistórico!
-¡Ugh!
Kenigata 3500 lp
-¡Pero has hecho lo que yo quería Yuzird!-se le dibujó una sonrisa al inspector de policía pese a que su monstruo había sido destruido-. ¡Cuando el Caminante Prehistórico es destruido, sus huellas marcan el camino para sus compañeros, así que puedo añadir otro monstruo Prehistórico del deck a la mano! ¡Añadiré a mi mejor monstruo, al Gladiosaurio Rey Igneo Prehistórico!-exclamó alzando la mano.
Pero nada ocurrió.
-¿Eh?-se le quedó cara de tonto a Kenigata-. ¿Por qué no puedo añadir a mi monstruo a la mano?
-Deberías prestar más atención al duelo, papaíto-se reía Yuzird-. Cuando el Hombre Pájaro de la Hoja batalla contra un monstruo, niega el efecto de ese monstruo, incluido en el cementerio.
El monstruo de Yuzird blandió sus alas y cubrió con polvo la huella.
-¡¿Qué?!
-Y no tienes monstruos que te defiendan, así que te ataco con el Lancero Alado.
-¡Yaaah!-fue lanzado Kenigata contra el suelo.
Kenigata 1900 lp
-Vamos, papaíto, creía que serias un hueso más duro de roer.
-Esto no ha terminado…-se levantaba Kenigata-. ¡Activo mi trampa, Eclosión Prehistórica! ¡Cuando recibo un ataque directo, esta carta se invoca como un monstruo Prehistórico con el ataque del daño recibido (1600)!
-Vaya, ya veo cual era tu plan. El monstruo invocado por el efecto Eclosión Prehistorica se trata como dos sacrificios para la invocación de un Dinosaurio. Pero gracias al efecto al efecto de Hombre Pájaro de la Hoja se te ha fastidiado la jugada. Ju, ju, mala suerte. Te toca, papaíto.
-Grr, odio admitirlo, pero Yuzird tiene razón, mi jugada no ha salido como debería-pensó Kenigata-. Ahora todo dependerá de la carta que robe. ¡Aun así no pienso dejarte escapar! ¡Mi turno, robo carta! Bien, él puede servirme por ahora. ¡Sacrifico a Eclosión Prehistórica para invocar a Archemplumado Prehistórico (2200/1700)!
-Oh, este no requiere dos sacrificios, pero igualmente puede destruir a mis monstruos.
-Y activo su efecto. Una vez por turno, puedo seleccionar un monstruo en el campo y negar su efecto. Además, si destruye a un monstruo con el efecto negado por su habilidad, puedo añadir una carta Prehistórica del deck a la mano-explicó Kenigata-. Esta vez sí que voy a poder traer a mi Gladiosaurio Igneo Prehistórico a mi mano. ¡Niego el efecto del Lancero Alado!
-Entonces mis monstruos pierden los 400 puntos de ataque que les daba. Eso deja al Hombre Pájaro de la Hoja con 1600 y al Lancero Alado con 1200…
-¡Adelante, Archemplumado, ataca al Lancero Alado!
El dinosaurio alado se abalanzó hacia su objetivo, pero a mitad camino se desvió para atacar al Hombre Pájaro de la Hoja, el cual recibió el ataque y fue destruido.
-¡¿Cómo?!-se sorprendió el inspector-. Pero si había atacado al Lancero Alado…
Yuzird 3400 lp
-Lo siento, papaíto, pero el Hombre Pájaro de la Hoja te obliga a atacarlo a el-sonreía Yuzird-. Así que como no has destruido a un monstruo con el efecto que él había negado, no añades nada a tu mano.
-Grr… ¡Maldito seas tú y tus trucos, Tercero!-se enfadaba Kenigata al ver su segundo intento de traerá su mejor monstruo frustrado.
-Y eso no es todo, como tu monstruo ha luchado contra el Hombre Pájaro de la Hoja, su efecto en negado.
-Mierda… Pero al menos ahora yo tengo al monstruo más fuerte. Termino mi turno.
-Me temo que no por mucho tiempo. Robo carta. Sacrifico al Lancero Alado para invocar a mi monstruo favorito. ¡Freedom Falcon!
Un ave humanoide de color blanco y azul con seis alas apareció en el campo de Yuzird (2500/1500).
-¡¿Has invocado a ese monstruo con un solo sacrificio?!
-Por su efecto, puede invocarse con un tributo sacrificando a un monstruo Bestia Alada. ¡Y es más fuerte que tu monstruo! Ahora activo Retorno Emplumado. Esta carta mágica me permite recuperar un monstruo Bestia Alada del cementerio. Recupero al Lancero Alado, y por su efecto se invoca de modo especial (1200/1500). Por su efecto mis monstruos ganan 400 de ataque-le recordó Yuzird.
El ataque de Freedom Falcon ascendió hasta los 2900, y el de Lancero Alado a los 1600.
-¡Freedom Falcon, ataca al Archemplumado Prehistórico! ¡Freedom Claw!
El monstruo del Tercero se abalanzó contra el dinosaurio volador y lo despedazó con sus garras.
-¡Ugh!
Kenigata 1200 lp
-Y te ataco directamente con el Lancero Alado para terminar este duelo.
-¡No me dejaré vencer! ¡Activo el efecto del Estegosaurio de Acero Prehistórico de mi mano! Si destruyes un monstruo Prehistórico, puedo invocarse de modo especial desde la mano (1200/2000). ¡Lo invoco en defensa, la cual es mayor a ataque de tu Lancero Alado!
-Pues cancelo el ataque. Pongo dos cartas bocabajo y te de cedo el turno, papaíto.
-Maldición, está teniendo el control del duelo en todo momento-pensaba Kenigata con frustración-. Pero tengo que vencerle como sea, sino se llevará la Joya del Viento. Nunca puede atrapar al Primero ni al Segundo, pero ahora tengo una nueva oportunidad. ¡Te derrotaré y te arrastraré, Yuzird Tercero!
-¿Crees poder superar a Freedom Falcon?
-¡Mi turno, robo carta! ¡Sí, aquí está, esta carta me permitirá invocar a mi mejor monstruo! ¡Activo la carta mágica, Advenimiento Prehistórico! Con esta carta, descarto cualquier cantidad de monstruos dinosaurio en mi mano, para invocar desde el deck, un monstruo Prehistórico cuyo nivel sea igual o menor a los niveles totales de los monstruos descartados.
-Eso quiere decir que…
-Descarto al Estegosaurio de la Coraza Prehistorica, de nivel 8 e invoco a mi mejor monstruo. ¡Atemoriza a tu rival, Gladiosaurio Igneo Prehistórico (3000/2000)!
Un feroz tiranosaurio rojo y azul con una cola afilada envuelta en llamas apareció haciendo temblar el suelo.
-Ese monstruo parece peligroso…-el tercero puso por primera vez una en el duelo expresión más seria.
-¡Y activo su efecto! Sacrifico un monstruo en el campo para reducir el ataque de todos los monstruos que controles en el ataque del monstruo sacrificado. ¡Sacrifico al Estegosaurio de Acero y disminuyo el ataque de tus monstruos en 1200!
-¡¿Qué?!
-Eso deja el ataque del Lancero Alado en 400 y el de Freedom Falcon 1700. ¡Hora de terminar este duelo! ¡Gladiosaurio Igneo, ataca al Lancero Alado! ¡Barrido de Cola Abrasador!
-¡Argh!-recibió el daño Yuzird cuando su monstruo fue destruido.
Yuzird 1400 lp
-¡Y ahora que el Lancero Alado no está, Freedom Falcon pierde el bono de 400 de ataque recibía (1300)! Además, el Estegosaurio de Acero le ha dado un efecto al Gladiosaurio Igneo por haber sido sacrificado. Si destruye un monstruo en batalla, descartas una carta de tu mano.
La última carta de la mano de Yuzird fue destruida.
-Pero al menos Freedom Falcon sigue vivo. Quizá deberías haberlo atacado a él.
-Je, aún es pronto para relajarte, Tercero-sonrió Kenigata-. El Gladiosaurio Igneo puede atacar a todos los monstruos que controles.
-¡¿Eh?!
-¡Ataca de nuevo, Gladiosaurio Igneo! ¡Barrido de Cola abrasador!-ordenó Kenigata atacar a su monstruo, a la vez que este se daba la vuelta para cortar en pedazos a Freedom Falcon con su cola ígnea.
-¡Eso es peligroso!-exclamó Yuzird-. ¡En ese caso activo mi trampa continua, Plumas Plateadas! ¡Esta carta se equipa a Freedom Falcon e impide que sea destruido hasta dos veces por turno!
-¡Pero aun así recibirás daño y serás derrotado!
-¡No si activo mi otra trampa continua, Ave Protectora! Mientras controle monstruos Bestia Alada, reduzco el daño a la mitad.
-¡¿Cómo?!
Freedom Falcon recibió el coletazo de fuego de Gladiosaurio, pero sobrevivió, así como los puntos de Yuzird, aunque fue lanzado contra el suelo por el impacto de ataque. .
-¡Ugh!
Yuzird 550 lp
-Si tenías esa carta, ¿por qué no la has usado desde el primer ataque?-preguntó Kenigata sorprendido.
-Buf, eres fuerte inspector Kenigata-dijo el Tercero levantándose de un salto-. Creía que no me hacía falta esa trampa, por eso no la activé al principio. Pero se ve que estaba equivocado.
-Aun así ahora la ventaja es toda mia. Durante la End Phase, si he sacrificado a algún monstruo dinosaurio, puedo pagar 500 puntos de vida…
Kenigata 900 lp
-¡Para invocar desde mi cementerio al Estegosaurio de la Coraza Prehistórica (1800/3000) en defensa! ¡Haz tu último turno y sé arrestado, Yuzird!
-Eso haré-sonrió Yuzird-. Este será el último turno-declaró-. Solo necesito 5 cartas más…
-¿Pero qué dices? No te quedan cartas en la mano.
-Para eso tengo a Freedom Falcon. ¡No me arrebatarás la libertad, Kenigata! ¡Mi turno, robo carta! ¡En este momento se activa el efecto de Freedom Falcon! Si robo un monstruo Bestia Alada, te lo muestro, y puedo robar una carta más.
-¡¿Cómo?!-se sorprendió Kenigata.
-Es un monstruo Bestia Alada-dijo revelándolo-. ¡Robo carta! Tambien es un monstruo, así que robo otra carta. Monstruo otra vez, robo.
-No puede ser…-apretó los dientes Kenigata viendo como Yuzird llenaba su mano.
-¡Otro monstruos, robo una vez más!-la siguiente carta ya no fue un monstruo, por lo que el Tercero dejó de robar-. Vamos, Kenigata, no tendrías que estar tan sorprendido. Soy un ladrón, así que “robar” es mi especialidad, ja, ja, ja.
-Así que has recargado tu mano, pero todas menos una carta son monstruos… ¡Entonces no te servirán para vencer al Gladiosaurio Igneo!-exclamó Kenigata-. Debido al efecto del Estegosaurio de la Coraza, cuando es invocado, los monstruos que controlemos en ese momento solo son afectados por los efectos de monstruos de los monstruos que controlemos en ese momento-explicó-. Eso quiere decir que da igual que efectos tengan el resto de tus monstruos, no le afectarán.
-Entonces suerte que a Freedom Falcon aún le falta revelarla última parte de su efecto.
-¡¿Ein?!
-¡Por cada carta que haya robado, tus monstruos pierden 400 puntos de ataque!
-¡¿Cómo?!
-Y Freedom Falcon ya estaba en el campo cuando invocaste a tu otro monstruo. ¡Freedom Tornado!
Freedom Falcon batió sus seis alas y redujo el ataque del Gladiosaurio Igneo a 1000.
-Puede que Freedom Falcon solo tenga 1300 puntos de ataque, pero ahora tu dinosaurio es aún más débil. Creo que ya es hora de terminar este duelo. Invoco a Black Jet Crowman (1600/1200). Puede atacarte directamente reduciendo el daño a la mitad.
-Entonces eso significa que…
-¡Black Jet Crowman, ataca directamente!
-¡Argh!
Kenigata 100 lp
-¡Y ahora el ataque final! ¡Freedom Falcon, destruye al Gladiosaurio Igneo Prehistórico! ¡Freedom Claw!-exclamó Yuzird mientras su monstruo destruía a su oponente.
Kenigata 0 p
La cuerda de energía que sujetaba un brazo de Yuzird se soltó, y Kenigata recibió la descarga correspondiente.
-¡Argh!-gritó el policía cayendo de rodillas, casi inconsciente.
-Bueno, trabajo cumplido, es hora de irse.
Yuzird apretó un botón de su duel-disk, y este se convirtió en un aladelta. Cuando estaba a punto de saltar del edificio, Kenigata consiguió hablar:
-¿Pero qué haces con eso? Aunque me hayas derrotado, estás acabado… No puedes huir de aquí con eso… No hay viento en esta ciudad. No tienes escapatoria.
-Kenigata-se giró Yuzird mostrándole la Joya que había robado-. Ahora sí hay viento.
De repente un aire empezó a soplar.
-El viento ha vuelto…-se sorprendió Kenigata.
-¡Estoy seguro de que nos volveremos a ver, papaíto! ¡Hasta entonces!
El Tercero se lanzó por el edificio, volando gracias al aladelta y el viento que había regresado, desapareciendo así entre los edificios de la ciudad.
-Yuzird Tercero…

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Capítulo 2

El Primero, el Segundo y el Tercero




En el mar costero de la ciudad de Fenneir, unos marineros que tenían un pequeño barco de vela lamentaban haber salido a embarcar aquel día.
-¡Ya sabía yo que no tendría que haberte hecho caso!-se quejaba uno de ellos-. No había garantías de que tuviéramos suficiente Viento como para poder completar el viaje y ahora nos hemos quedado atrapados.
-Y encima ya está anocheciendo. Tendremos que esperar un rescate.
-¿Qué querías que hiciera? No teníamos suficiente dinero como para comprar más Viento al gobierno, pero nosotros teníamos que trabajar igualmente para llegar a fin de mes-se defendía el capitán-. ¿Qué otra cosa queríais que hiciéramos?
-¿Qué pasará si deciden que no vale la pena malgastar Viento de la Joya del Viento para venir a rescatarnos?-decia otro asustado.
En ese instante, sintieron una gran corriente de aire sobre ellos. El barco empezó a moverse.
-¡Es aire, viento!-exclamó el capitán.
-¡Ahora podemos mover e barco! ¡Volvamos a casa, rápido!

En otros lugares de la ciudad, los molinos empezaban a moverse, produciendo así energía eólica. La gente salía de la ciudad para sentir la agradable brisa de aire que corría ahora por Fenneir.
-Que aire más limpio. Ahora podemos respirar mejor.

Idia, la joven chica rubia con un gran sentido de la justicia, se sorprendió al ver su pelo ondear, así como el del resto de la gente del lugar.
-Es viento…-entonces cayó en la cuenta de lo que eso significaba-. ¡No puede ser! ¡¿Eso significa que el ladrón ha robado la Joya del Viento?!
La chica miró a su alrededor, contemplando como la gente disfrutaba de que el viento hubiera vuelto.
-Hay mucha gente contenta, pero… ¿Es realmente bueno este viento? ¿No se suponía que la Joya del Viento se utilizaba para administrar y distribuirlo deforma para que esta ciudad no se quede finalmente sin viento? Si ha sido todo liberado de golpe…

Mientras, Yuzird, que había escapado del edificio presidencial lanzándose con un aladelta, haciendo uso del viento que acababa de liberar, aterrizó en una calle poco transitada, justamente como había calculado, al lado de su coche, un Fiat 500 amarillo. No parecía un vehículo muy lujoso, sobre todo para un ladrón, pero a él le gustaba.
-Parece que ha armado una buena-dijo Yuzird mirando la joya que había robado, haciendo referencia al revuelo que había causado en la ciudad que volviese a haber tanto viento.
El Tercero se montó su coche y lo arranco. Mientras lo conducía, se encendió un cigarro. Mientras se dirigía a su destino, recibió una llamada. El ladrón sacó su teléfono móvil de su bolsillo y respondió a la llamada.
-Ah, eres tú. Se nota que el Viento ha vuelto a la ciudad, de esa forma las ondas de sonoras y electromagnéticas se transfieren mejor.
-Sí, de otra forma no habría conseguido realizar esta llamada-sonó una voz desde la otra línea-. Por lo que he visto no te ha hecho falta mi ayuda.
-No, pero estate preparado para cuando llegue el momento. Debemos seguir con el plan.
-Sí, estaré esperando tu señal.
-Hasta entonces, pues-terminó Yuzird la llamada-. Hoy he dado un paso más para convertirme en el mejor ladrón del mundo.
Mientras conducía, con la ventana abierta para sentir el aire en su cara, recordaba sus inicios con una sonrisa.

Haría 10 años o más de eso. Dentro de un gran y lujoso edificio,dos adolescentes estaban plantados delante de un televisor, expectantes.
-Lo ha conseguido-contaban en las noticias-. El Primero ha vuelto a llevar a cabo su robo, tal y como había anunciado.
-¡Bien!-chocaron sus manos los dos jóvenes.
-Sabía que papá lo lograría-dijo un joven Yuzird.
-Sí, de mayor quiero ser como él-dijo su hermano mellizo, Shaga. Él tenía el cabello negro como su hermano, pero llevaba un largo tupé-. Un gran ladrón.
-Y yo. Alguien libre que haga lo que quiera, sin tener que estar atado a las restricciones que impone la sociedad.

Más tarde, alguien reclamó la presencia de los dos hermanos. Un hombre ya algo mayor, pero bastante corpulento. Este llevaba una camisa blanca, con las mangas arremangadas, que resaltaban los músculos de sus brazos, pero aun así mantenía su elegancia. Tenía el cabello canoso y corto, excepto la parte del flequillo que era algo más larga, y que llevaba peinado hacia el lado. Su poblada barba le cubría la boca. Su aspecto imponía bastante. Era Drayden, el Primero, padre de los dos chicos.
-¿Qué pasa, papá?-preguntó Yuzird.
-¿Para qué querías vernos?-le interrogó también Shaga.
-La verdad es que… Estaba pensando ya en retirarme.
-¡¿Cómo?!
-Entonces eso significa que…
-Sí, quiero que uno de los dos me sustituya-reveló Drayden-. Ya empiezo a hacerme mayor. Tengo ya 50 años, y además, ese policía, Kenigata es muy resistente y testarudo. Si esto sigue así cualquier día de estos terminará por atraparme. Por eso creo que ya ha llegado la hora de pasar el testigo.
-¡Perfecto, entonces uno de nosotros se convertirá en el Segundo!-exclamó Yuzird.
-Y seguirá las tradiciones de la familia Arsene. Siempre hemos querido seguir tus pasos.
-Sí, siempre hemos admirado tu forma de ser. Tú siempre te sales de lo que lo que la sociedad ha establecido. Eres nuestro ídolo.
-Me alegra oír eso-asintió Drayden-. Es cierto, la sociedad, de una forma u otra, limita nuestro potencial. Siempre tienen sus leyes que nos impiden hacer cosas. Por eso yo me convertí en ladrón, para ser libre de esas ataduras, para expresar al mundo lo que es capaz de hacer una persona libre de restricciones. Lo que es capaz de hacer una persona libre.
Yuzird sonreía escuchando a su padre. Éste proseguía con su discurso.
-Pero recordad, ser un ladrón no significa ser violento, ni un matón, ni un asesino, ni hacer daño a los débiles. No somos esa clase de ladrones. Bajo esa premisa he creado este imperio de la familia Arsene. Ha crecido mucho desde que empecé, cuando que era joven. Pero aún quedan muchos trabajos por hacer. Aquel de vosotros dos que se convierta en mi sucesor, tendrá que cumplir los trabajos que aún tengo pendientes.
Esa última parte no le gustó a Yuzird. No le hacia ninguna gracia que sus futuros trabajos ya estuvieran decididos. Shaga, en cambio, parecía conforme con lo que decia su padre.
-Bueno, el caso es que sois mellizos. Nacisteis el mismo día. Shaga nació minutos antes, pero se me haría injusto nombrarlo a él el Segundo solo por eso, cuando realmente los dos tenéis la misma edad. Por eso os haré pasar algunas pruebas, y aquel que las supere, será mi sucesor.
-¡Sí, padre!-exclamaron ambos al mismo tiempo.
-Ju, sé que ya por iniciativa propia habéis empezado a entrenaros por vuestra cuenta.

Así pues, ambos hermanos fueron puestos a prueba por Drayden. Les hacía superar diferentes retos: abrir cerraduras, desamar a los enemigos, ser sigilosos, disfrazarse, aprender a imitar otras voces.
-Recordad que una de nuestras señas de identidad es no abusar del poder de los espíritus. Como bien sabéis, la sociedad está gobernada por su afán de prosperar a través de extraer energía que proporcionan los espíritus-les instruía Drayden a la vez que observaba como superaban las pruebas que tenía preparadas para ellos-. Nosotros en cambio no solemos hacer uso del poder de los espíritus. Usamos nuestra creatividad y creamos objetos y artefactos sin necesidad de usar ese poder. No solo a veces resultan mucho más utilices que los objetos dotados con poder de los espíritus, sino que además, nos proporcionan ventaja contra los demás, ya que estos no saben cómo funcionan nuestros artefactos, por lo que no sabe cómo deshabitarlos. Je, no es tan fácil como destruir el núcleo de energía espiritual de los aparatos que usa la gente para hacer cosas.
Yuzird y Shaga iban superando las pruebas que había preparado su padre. Ahora, ambos esperaban en una habitación algo agotados.
-Fiu, las misiones son duras-suspiró Shaga.
-Sí, ya podrían al menos enviar alguna chica para darnos algún masaje o algo-fantaseaba Yuzird-, ju, ju, ju.
-Deberías centrarte y no pensar en tonterías en este momento-le aconsejó su hermano-. ¿O es que no quieres ser elegido?
-Claro que sí, pero estar relajado también es importante, ¿no?
-¿Estar relajado? Je, no sé si es posible. Estoy nervioso, estamos a punto de convertirnos en el sustituto del mejor ladrón de mundo. Es una gran oportunidad, pero también una gran responsabilidad-dijo Shaga-. Espero que no te lo tomes a mal, Yuzird, pero el puesto será mío.
-Je, ya veremos, yo tampoco pienso dejarme vencer.
-Aunque pase lo que pase, da igual el que sea elegido. Siempre seremos hermanos, ¿verdad?
-Sí. ¿Sin rencores?-levantó la mano Yuzird.
-¡Sin rencores!-le chocó la mano Shaga.
En ese instante, Drayden reclamó la presencia de los chicos.
-Bien, vamos allá.
Después de haber realizado las pruebas, su padre debía comunicarles la decisión de cuál de los dos se convertiría en el Segundo. Los dos jóvenes ya estaban delante del hombre.
-Analizando las pruebas que habéis hecho, la verdad es que ambos las habéis superado. La técnica de ambos es buena. Aunque al observaros he notad una pequeña diferencia entre ambos.
-¿Cuál?-preguntó Shaga.
-Shaga, he podido percibir que tú eres mucho más serio a la hora de llevar a cabo la misión. El objetivo es lo más importante para ti, y te centras en cumplir la tarea con una gran determinación. Sin errores. Esa convicción te hace realmente poderoso, dudo que haya tesoros que no puedas conseguir.
-Entonces… ¿yo soy el elegido para ser el Segundo?-preguntó Shaga.
-Yo no he dicho eso-le cortó Drayden-. La diferencia entre tú y Yuzird, es que parece que él no le da tanta importancia al objetivo, sino que el disfruta más del hecho llevar a cabo la misión. Él vive la situación de forma mucho más relajada, menos concentrado, pero a la vez eso le hace más imprevisible, lo cual tambien es importante en algunas situaciones.
-O sea, que Yuzird será el Segundo…-dijo Shaga algo cabizbajo.
-Deja de interrumpir. Tampoco he dicho eso. El caso es que no puedo decidirlo. Ambas cualidades las considero buenas. Así que en vez de ser yo el que tome la decisión, lo haréis vosotros. ¡Mediante un duelo!
-¡¿Mediante un duelo?!-se sorprendió Yuzird, aunque le gustaba la idea.
-Sí, al fin y al cabo, no os había preparado ninguna prueba de duelo, y los duelos son muy importantes en nuestra sociedad. Hasta se usan para intentar atraparnos en ocasiones. Así que creo que es la forma correcta de decidir quién será mi sucesor-concluyo Drayden.
-O sea, simplemente tenemos que ver cuál de los dos es más fuerte-dijo Shaga mirando a Yuzird.
-Mi gusta la idea, Shaga-le sonrió Yuzird de forma desafiante.
-Y a mí.
-Pero recuerda, nada de rencores cuando te gane.
-Lo mismo digo.
Ante la atente mirada de su padre, ambos duelistas se separaron lo suficiente para tener su duelo. Prepararon sus duel-disk. El duelo entre hermanos para decidir quién seguiría los pasos de su padre estaba a punto de empezar.
-¿Listo, Yuzird?
-Sí, pero luego no llores sí te gano.
-Lo mismo digo.
-¡Duelo!
Yuzird 4000 lp
Shaga 4000 lp
-Yo empezaré el duelo, Yuzird.
-Me parece bien.
-Activo la carta mágica Magic Knight Origin Souls. Esta carta me permite invocar de modo especial tres monstruos Magic Knights de la mano, aunque no podrán atacar este turno-explicó Shaga-. ¡Invoco a Fire Lion, Soul of the Magic Knight (1500/700), Water Dragon, Soul of the Magic Knight (800/1600) y a Wind Bird, Soul of the Magic Knight (1200/1000), todos en defensa! Con eso termino mi turno.
-Pues yo aprovecharé que tú has empezado a la defensiva para atacar con todo, Shaga. ¡Yo seré el mejor ladrón del mundo, como papá! Mi turno, robo carta. Primero de todo activo la carta mágica continua Santuario de las Aves. Prosigo con esto, si tú controlas monstruos y yo no, puedo invocar de modo especial desde mi mano a Silver Wings Eaglewoman (1800/1200). Y como controlo un monstruo de tipo bestia alada, puedo invocar de modo especial al Lancero Alado desde mi mano (1200/1500). Ahora invoco de modo normal a Black Jet Crowman (1600/1200).
-Tú tambien has invocado tres monstruos en un turno…
-El Lancero Alada fortalece a mis monstruos en 400 puntos, eso deja a Eaglewoman con 2200, a Crowman con 2000 y él mismo con 1600. Hora de atacar-esbozó una sonrisa Yuzird-. ¡Silver Wings, ataca a Water Dragon! Y por su efecto, causa daño de personación.
-¡Ugh!
Shaga 3400 lp
-¡Ahora se activa el efecto de Eaglewoman! Si causa daño de batalla, me permite invocar un monstruo de tipo bestia alada con 1500 puntos de ataque o menos del deck, aunque sus efectos serán negados. ¡Ven, Pájaro Sigiloso (800/800)! Por el efecto del Lancero Alado, también gana 400 de ataque (1200). ¡Y lo uso para atacar a Wind Bird!
El segundo monstruo de Shaga fue eliminado.
-Lancero Alado, es tu turno, ve a por Fire Lion-le mandó Yuzird atacar a su monstruo, el cual obedeció y destruyó al último monstruo defensivo de su hermano-. ¡Ahora no tienes monstruos que te defiendan! ¡Black Jet Crowman, ataca a Shaga directamente!
-¡Agh!-recibió el ataque Shaga.
Shaga 1400 lp
-Si Black Jet Falcon causa daño de batalla, puedo robar una carta. Con esto finalizo mi turno.
-Oh, ha sido un buen turno de Yuzird-comentó Drayden de brazos cruzados observando el duelo de sus hijos-. Pero…
-¿Sabes, Yuzird? Por esto yo debería ser el que se convierta en el Segundo.
-¿Eh?
-Has realizados buenos ataques y me has quitado muchos puntos de vida, pero parece que no has tenido en cuenta mi estrategia. ¡El que destruyeras a mis monstruos era justo lo que yo quería! ¡Cuando son destruidos, mis monstruos me permiten añadir ciertas cartas de mi deck a la mano! ¡Fire Lion trae a Hikaru, Fire Summoner of Magic Knight! ¡Water Dragon a Umi, Water Summoner of Magic Knight! ¡Y Wind Bird añade a Fu, Wind Summoner of Magic Knight!
-Has añadido tres cartas a tu mano en un instante…-so mostró asombrado Yuzird.
-Ya lo han dicho antes. Tú parece que te tomas las cosas con demasiada calma. En cambio, mi determinación para convertirme en el Segundo es lo que me llevará a la victoria. Me he tomado este duelo en serio desde el primer segundo, trazando un plan que me llevará a la victoria.
-Bueno, en ese caso solo tendré que superar ese plan tuyo.
-Ju, me pregunto si podrás. ¡Ahora es mi turno, robo carta! Invoco a Hikaru, Fire Summoner of Magic Knigth (1600/1000). Al ser invocada de modo normal, me permite invocar un monstruo de Fuego de nivel 3 o menor de mi cementerio, aunque no podrá atacar y sus efectos son negados. ¡Regresa, Fire Lion, Soul of the Magic Knight (1500/700)!
-Entonces no podrás hacer mucho con esos monstruos.
-Creo que te equivocas, Yuzird-le avisó su padre.
-Exacto, Hikaru es un tuner de nivel 4. ¡Así que la sintonizo con Fire Lion, de nivel 3! ¡Cuando la elegida entra en armonía con el espíritu de fuego, el paladín ardiente aparece! ¡Invocación Synchro! ¡Magic Knight Rayheart (2500/2100)!
-Rayheart, tu monstruo as…
-Una vez por turno, puede destruir un monstruo más débil que él. ¡Destruyo al Eaglewoman!
-¡Eaglewoman!
-¡Y ahora ataco con Rayheart al Lancero Alado! ¡Flame Slash!-le cortó por la mitad Rayheart con su espada.
-¡Ugh!
Yuzird 3100 lp
-Pongo una carta bocabajo y termino mi turno. Te toca, Yuzird.
-Bien, hora de revertir la situación. Robo carta. Sacrifico al Pájaro Sigiloso para invocar a mi monstruo favorito. ¡Freedom Falcon (2500/1500)! Puede salir con un tributo sacrificando un monstruo bestia alada.
-Pero está empatado con mi monstruo…
-No por mucho tiempo. Black Jet Crowman puede atacar a directamente, reduciendo el daño que causa a la mitad.
-¡¿Cómo?!
-¡Ataca a Shaga directamente!
-¡Ugh!
Shaga 600 lp
-Y cuando causa daño, puedo robar una carta de mi deck. Eso activa el efecto de Freedom Falcon. Cada vez que robo una carta, disminuye el ataque de tus monstruos en 400 puntos. Y si la carta que robo es un monstruo bestia alada, puedo mostrártelo y continuar robando-Yuzird robó carta-. Desgraciadamente no es un monstruo, pero aun así Rayheart pierde 400 puntos de ataque. ¡Freedom Tornado!
El ataque de Rayheart se redujo (2100).
-Maldito…
-¡Freedom Falcon, ataca a Magic Heart Rayheart! ¡Freedom Claw!
-¡Activo mi trampa, Batalla de Rivales! ¡Esta carta niega un ataque y entonces, el ataque de los dos monstruos involucrados regresa a la normalidad!-explicó Shaga mientras su monstruo recuperaba su fuerza (2500).
-Tch, así que lo has salvado… En ese caso pongo tres cartas bocabajo y termino mi turno.
-Me toca, robo carta. Es hora de llevar mi plan a máximo nivel-dijo Shaga al comprobar la carta que había robado-. Activo Invocación Doble.
-Ahora podrá invocar dos monstruos de modo normal este turno-comentó Drayden-. Lo que significa que…
-¡Invoco a Umi, Water Summoner of Magic Knight (1000/1800)! Por su efecto, al invocarse, puede revivir a Water Dragon, Soul of the Magic Knight (800/1600). Y gasto mi segunda invocación normal para llamar a Fu, Wind Summoner of Magic Knight (1500/1400), la cual revive a Wind Bird, Soul of the Magic Knight (1200/1000).
-Se vienen dos invocaciones synchros consecutivas…-frunció el ceño Yuzird.
-Umi, sintonizate con Water Dragon, y tú, Fu, combinate con Wind Bird. ¡Cuando las elegidas entran en armonía con los espíritus de agua y viento, los paladines de las profundidades y los cielos aparecerán! ¡Doble invocación synchro! ¡Magic Knight Celes (2300/2600)! ¡Magic Knight Windam (2400/2400)!-invocó Shaga a sus Magic Knight de agua y viento.
-Pero ninguno de ellos es más fuerte que Freedom Falcon. Ni siquiera puedes destruirlo con el efecto de Rayheart.
-Yo no estaría tan seguro de eso, Yuzird-sonrió Shaga-. ¡Cuando los tres Magic Knight están juntos, liberan todo su potencial!
-¿Qué?
-¡Para empezar, ganan 500 puntos de ataque y defensa! ¡Mostrad el poder de vuestra unión, Rayheart (3000/2600), Celes (2800/3100), Windam (2900/2900)!
-¡Ahora todos superan a Freedom Falcon y a Black Jet Crowman!
-¡Activo el efecto de Rayheart! Destruyo un monstruo más débil que él. ¡Pero como tengo a Celes y Windam, destruyo todos los monstruos más débiles que él en lugar de solo uno!
-¡No tan rápido! ¡En ese caso activo mi trampa! ¡Drenaje de los Señores Alados! ¡Cuando activas el efecto de un monstruo con 2000 de ataque o más en presencia de un monstruo bestia alada, esta carta niega ese efecto y destruye a tu monstruo!-reveló Yuzird sonriendo.
-¡No, activo el efecto de Celes en respuesta! ¡Durante mi turno, si activas un efecto, puedo negar la activación y destruir la carta! ¡Wave Sword!
-¡¿Cómo?!-se sorprendió Yuzird viendo como su trampa quedaba inutilizada.
-¡Prosigue con tu efecto, Rayheart!-exclamó Shaga mientras su monstruo clavaba su espada en el suelo, del cual salieron corrientes de llamas que destruyeron a los dos monstruos de Yuzird.
-¡Ahora no tienes monstruos que te defiendan!
-Pero aún tengo dos cartas bocabajo-resaltó su hermano.
-No por mucho tiempo. ¡Activo el efecto de Windam! Una vez por turno, puedo destruir una carta mágica o trampa bocabajo, pero si tengo a Rayheart y a Celes, ¡puedo destruir todas las bocabajo!
-Entonces mis dos cartas tapadas…
-¡Son destruidas! ¡Hurricane Sword!
Windam creó una fuerte corriente de aire que destruyó las dos cartas bocabajo de Yuzird.
-Ahora sí, tu campo está completamente vacío, Yuzird. ¡Acabemos con este duelo! ¡Celes, ataca a mi hermano directamente!
-Me temo que mi campo no está vacío realmente, Shaga-interrumpió el ataque Yuzird esbozando una sonrisa-. Una de las cartas que has destruido es el Ave Protector. Esta carta normalmente reduce el daño a la mitad, pero si es destruida, me permite revivir un monstruo bestia alada del cementerio. ¡Regresa y protegeme, Freedom Falcon (2500/2000), en defensa! Celes solo puede usar su efecto una vez por turno, así que no puede negar esto.
-Eres persistente, pero aun así la victoria sigue estando a mi alcance. ¡Windam, destruye a Freedom Falcon!
El ataque de Magic Knight Windam destruyó de nuevo al monstruo favorito de Yuzird.
-¡Ahora estás expuesto a dos ataques y solo te quedan 3000 puntos de vida! ¡Magic Knight Rayheart, ataca directamente! ¡Flame Slash!
-¡Uagh!-gritó Yuzird al recibir el ataque directo de su hermano de lleno, el cual le dejó casi sin puntos de vida.
Yuzird 100 lp
-Parece que al final la victoria será de Shaga-susurró Drayden.
-Hora de dar el golpe definitivo. ¡Celes, ataca a Yuzird directamente y conviérteme en el Segundo!
Mientras Windam se acercaba a Yuzird, Shaga contempló asombrado como Freedom Falcon volvía de nuevo al campo.
-¡Imposible! ¡¿Freedom Falcon otra vez?!
-Uf, ha faltado poco-Yuzird dio un soplo de alivio, luego sonrió-. Por si te lo estás preguntando, he activado el efecto del Pájaro Sigiloso desde mi cementerio. Si recibo daño, puedo removerlo del juego para invocar de modo especial desde mi cementerio un monstruo bestia alada cuyo ataque sea igual o menor al del daño recibido-le explicó a su hermano-. ¡Es por eso que Freedom Falcon ha vuelto otra vez! ¡Además, ese efecto tambien evita que sea destruido durante el resto del turno!
Freedom Falcon de detuvo el mandoble de Celes con sus manos.
-Tch, y como lo has invocado en defensa, no recibes daño. Je, bien jugado, Yuzird-admitió su hermano-. Ya sabía yo que no podía ser tan fácil vencerte. ¡Pero aun así seré yo el que se convierta en el segundo!
-No, el que se convertirá en el mejor ladrón seré yo.
Admirando la figura de su padre, los dos querían convertirse en grandes ladrones y seguir sus pasos. Ninguno estaba dispuesto a desperdiciar esta oportunidad.
-Tienes un turno más de vida, Yuzird, aprovéchalo-finalizó su turno Shaga dejando una carta tapada.
-¡Eso haré! ¡Ahora es mi turno, robo carta! He robado un monstruo bestia alada, así que te lo muestro para robar una carta más. ¡Además, tus Magic Knight perderán 400 puntos de ataque cada vez que robe una carta!
-¡No, activo el efecto de Celes!
-¡¿Cómo?! ¡¿Durante mi turno?!
-Sí, si controlo a Rayheart y Windam, tambien puedo usar su efecto durante tu turno. ¡Cuando activas una carta mágica o efecto de monstruo, puedo negar la activación y destruirla! ¡Wave Sword!
Freedom Falcon volvió a ser destruido.
-Una vez más, Freedom Falcon ha fracasado. Ya ha sido destruido tanto por Rayheart, como Celes, como por Windam. ¿Qué piensas hacer ahora?
-Freedom Falcon volverá tantas veces como sea necesario, hasta que logremos nuestro objetivo-mencionó Yuzird-. ¡Activo la carta mágica Renacer del Ave! ¡Esta carta me permite revivir un monstruo bestia alada! ¡Revive de nuevo, Freedom Falcon (2500/2000)! E invoco de modo normal al Hombre Pájaro de la Hoja (1600/1000).
-¡¿Y qué?! ¡Ninguno de tus dos monstruos son rivales para mis Magic Knight y ya no te quedan cartas por jugar!
-No, Yuzird tiene esa carta-mencionó entonces Drayden.
-¿Eh?
-Exacto, no tengo que jugar ninguna carta nueva. La carta que me va a dar la victoria ya está en el campo. Parece que te has olvidado de la carta que activé el primer turno.
-La carta que activaste el primer turno…-cayó entonces en la cuenta Shaga-. ¡El Santuario de las Aves!
-Exacto. Esta carta no ha sido destruida por Windam porque él solo destruye las cartas bocabajo. Por su efecto, cada vez que un monstruo bestia alada haya sido invocado, ha ganado un contador pluma-le reveló Yuzird.
-Entonces ahora…
-¡Tiene 9 contadores pluma! ¡Y es hora de que los gaste!-exclamó Yuzird-. ¡Remuevo 4 contadores pluma para robar una carta (5)!
-Eso quiero decir que el ataque de mis monstruos disminuirá por el efecto de Freedom Falcon…
-¡Exacto, robo carta! ¡No es un monstruo bestia alada, por lo que no continuaré robando, pero tus monstruos perderán 400 puntos de ataque igualmente! ¡Freedom Tornado!
-¡No, activo mi trampa continua! ¡Determinación de los Magic Knight! Esta carta, una vez por turno, cuando el efecto de una carta fuera a reducir el ataque de mis monstruos, o cuando un monstruo tuyo fuera a ganar ataque, en su lugar invierte la reducción, o se lo aumenta a mis monstruos. Eso quiere decir que Rayheart tendrá 3400 puntos de ataque, Celes 3200 y Windam 3300. Conozco de sobra a Freedom Falcon y estaba preparado para ello. ¡¿Qué piensas hacer ahora?!
-¡Activo el efecto del Santuario de las Aves! Gastando 1 contador, puedo amentar el ataque de uno de mis monstruos 500 puntos. El efecto de la Determinación de los Magic Knight es una vez por turno, así que ya no puedes hacer que tus monstruos ganen este ataque. Puedo usar este efecto hasta dos veces, así que gasto dos contadores (3), para aumentar el ataque de Freedom Falcon en 1000 (3500).
-¡No es posible! ¡Has superado a mis Magic Knight!-se sorprendió Shaga- Lo tenías todo planeado, ¿eh? Pero aunque destruyas a uno de mis monstruos, el resto sobrevivirán y aún me quedarán puntos de vida…
-Lo siento, Shaga, pero pienso destruirlos a todos y ganar este turno. ¡Gastando tres contadores que le quedan, el Santuario de las Aves permite a uno de mis monstruos atacar a todos los tuyos este turno!
-¡¿Qué?!
-¡Ve, Freedom Falcon, ataca a los tres Magic Knight, Rayheart, Celes y Windam! ¡Great Freedom Claw!-mandó Yuzird atacar a su monstruo, el cual se voló primero hacia un lado para luego abalanzarse horizontalmente hacia sus oponentes, destruyéndolos con sus garras.
Los tres monstruos de Shaga fueron destruidos, perdiendo así los 600 puntos de vida que le quedaban.
-¡Argh!
Shaga 0 lp
Abatido, Shaga torció las rodillas y se dejó caer al suelo.
-Mierda, he perdido-dijo mirando al suelo-. Tú has resultado ser más fuerte, Yuzird.
-Parece que ya tenemos un ganador-dijo Drayden.
-¿Esto es a lo que te referías, papá?-le preguntó Shaga- ¿Qué yo, aunque tenga una voluntad fuerte, me ciño específicamente a un plan, como en este caso reunir a mis tres Magic Knight, mientras que Yuzird, aunque su plan de usar a Freedom Falcon haya fallado varias veces, al final ha sido lo suficientemente versátil como para llevar a cabo su objetivo?
-Es una forma de verlo… En cualquier caso, los dos lo habéis hecho bien y os felicito por ello. Pero tal y como habíamos acordado, el ganador sería el Segundo-dijo mirando al vencedor-. Yuzird, tú serás el que se convierta en…
-En realidad lo que dijiste fue que el que ganara el duelo sería el que tomase la decisión, no que se convertiría en el segundo-mencionó entonces Yuzird, sorprendiendo a ambos.
-¿Eh?
-Quieres decir que…
-Shaga puede convertirse en el Segundo si quiere-dijo Yuzird.
-¡¿Pero por qué, Yuzird?!-le preguntó Shaga levantándose- Tú has ganado el duelo limpiamente. Y quieres convertirte en el mejor ladrón tanto como yo.
-Sí, en el mejor ladrón, tú lo acabas de decir. Una de las cosas que más admirábamos de ti, papá-le miró entonces-, es que hacías las cosas sin ningún tipo de atadura ni restricción que impongan las leyes o las sociedad. Pero si me convierto en el Segundo, estaré obligado a seguir el camino que tú has preparado para nosotros. Hasta tú mismo has mencionado que tenías listos ya los encargos que tendríamos que realizar.
-¿Eh? Sí, es verdad…
-Pues entonces no quiero, yo quiero robar las cosas que me resulten interesantes a mí, quiero ser libre de hacer lo que quiera, no seguir unas reglas impuestas. En cambio Shaga sí parece más conforme con eso, haciendo así crecer la fama de la familia Arsene. Ser el segundo significa más para él que para mí.
-Yuzird, ¿estás seguro de esto?-le preguntó su hermano.
-Sí, quiero labrar mi propio camino de ladrón por mí mismo, sin ningún tipo de guia ni prestigio por apellido. ¡Saldré fuera a otros países y les demostraré a todos de lo que soy capaz!-exclamó Yuzird decidido, con una gran sonrisa.
Drayden se encogió de hombros.
-Bueno, ese era el trato, el ganador decide-sonrió entonces-. Si ese es el camino que quieres seguir, no me opondré. Al contrario, me enorgullece tu decisión. ¡Quieres hacer lo que yo hice en su día! ¡Labrarte un nombre por ti mismo!
-Sí, ju, ju, aunque ese nombre será el Tercero. Aunque me temo que en otros países quizá no entiendan la referencia.
Ja, ja, ja, lo acepto. ¿Qué dices, Shaga?
-¿El ganador del duelo decidía, no?-dijo resignado-. Acepto lo que ha decidido Yuzird.
-¡Así pues, Shaga, tú serás el Segundo, mi sucesor que se encargará de completar mis sueños por el bien de la familia Arsene! ¡Y tú, Yuzird, bajo el nombre del Tercero, labrarás tu propio destino con el fin de convertirte en el mejor ladrón del mundo!-sentenció Drayden.
-Aquí nos separamos, pues-dijo Yuzird dispuesto a emprender su viaje enseguida.
-¿Cómo? ¿Vas a partir ya?
-Claro, este es mi sueño, no tengo tiempo que perder.
-Que no te atrapen ni te maten enseguida, hermano-le tendió la mano Shaga.
-Je, visto nuestro duelo, creo que quizá deberías preocuparte más por ti que por mí-aceptó Yuzird el apretón de manos-. Además, dicen que el tal Kenigata ese es bastante duro.
-Cuidate, hijo.
-Sí, cuidate, Yuzird.
-Lo mismo os dijo, Shaga, papá.

Cuando llegó a su destino, el Tercero dejó de recordar sus inicios. Apagó el cigarro y aparcó el coche cerca de una iglesia, a la que se dirigió una vez se bajó de su vehículo.
-¿Por qué tuviste que morir, Shaga?-pensó mientras abría la puerta de la iglesia-. Ahora que tú no estás, yo soy el sucesor directo de nuestra familia. Vaya carga has puesto sobre mis hombros. Pero si fuera solo eso, aun te lo pasaría, pero es que encima me has dejado algo mucho más difícil en mis manos…
Yuzird entró a la iglesia, y al verla sentada en uno de los bancos la llamó.
-¡Ey, Ere, ya he terminado el trabajo! Ya podemos irnos a casa.
A oírle, se levantó del asiento donde había estado esperando y se dirigió hacia él. Tenía el cabello castaño claro con dos coletas, y ojos verdes. Vestía con un gorro negro, una chaqueta rosa, un vestido celeste debajo que le llegaba hasta las rodillas, y unos pantalones negros ajustados. La niña de 7 años miró enfadada al ladrón.
-¡Tío, llegas tarde! ¡Me estaba aburriendo!


El capítulo 3 será: Pierce, el Humíritu
 
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De momento nadie se ha animado a leer. mientras seguirán poniendo capítulos. Esta semana tocan 3.

MegaMagner MegaMagner Si retomas el fic, quizá te venga mejor hacerlo aquí en este foro, ya que de momento no va tan avanzado como en So3 o en Discord (que hoy he puesto el capítulo 11), así da la sensación de que tienes menos capítulos por leer. Aunque creo que dijiste que estabas algo depre estos dias, así que no sé si te apetecerá.



Capítulo 3


Pierce el Humíritu






-Encima de que moriste, hermano, ahora me toca a mí tener que hacerme cargo de la niña-pensó el Tercero con una ligera cara de fastidio- Eso es más complicado que llevar a cabo los robos que hago.
-¿A qué viene esa cara?-le preguntó la niña, visiblemente enfadada-. Soy yo la que lleva aquí esperando horas. Me has dejado aquí sola en la iglesia con el sacerdote para ir a robar. ¡Me he aburrido un montón!
-¿Qué iba a hacer? No puedo llevarte conmigo cuando tengo trabajo que hacer.
La niña con la que Yuzird discutía era Ere, la hija de Shaga, o lo que es lo mismo, su sobrina. Tras la muerte de su hermano, el Tercero regresó a la ciudad tras su largo viaje fuera. Con la madre de la niña también fallecida, a Yuzird no le quedó más remedio que hacerse cargo de ella, aunque eso significase algunos inconvenientes para el estilo de vida que él había estado llevando. La mitad del tiempo que pasaban juntos lo pasaban discutiendo.
-¡Prefiero ir contigo que quedarme sola!
-¡¿Por qué?! ¡Cuando tus padres iban a trabajar no tenías ningún problema, ¿no?! Además, ¿cómo voy a llevarte conmigo?
-Estando yo sola, alejado de ellos, fue como papá y mamá murieron…-la niña agachó la mirada, triste.
Yuzird se quedó en silencio tras escuchar a la niña. Antes de que pudiera decir nada, el sacerdote de la iglesia apareció ante ellos. Llevaba un extraño colgante.
-Oh, Yuzird, ya has vuelto. Has tardado un poco-le saludó.
-¡¿Lo ves?!-aprovechó Ere para recriminarle a su tío-. ¡Él padre Marco también cree que has tardado mucho!
-Vamos, tenía que infiltrarme en el edificio disfrazado de mujer. Eso lleva su tiempo. De todas formas, Ere, no has estado sola. El padre Marco estaba cuidando de ti.
-Estar en una iglesia es como estar sola, es super aburrido. Las misas son aburridas, su forma de hablar es aburrida… ¡Todo era aburrido!
-Bueno, quizá tengas razón-se rascó la cabeza el Tercero-. Las iglesias no es que sean precisamente divertidas. Aunque quizá hayas aprendido algo sobre la importancia de los espíritus en nuestro mundo.
-¿Sobre los espíritus? Bueno, los espíritus son mayormente seres invisibles e intangibles que conviven con nosotros, los humanos. A la mayoría de espíritus se les conoce como espíritus menores, pero tambien están los espíritus superiores. Estos espíritus tienen dominio sobre varios aspectos del mundo-explicaba Ere lo que había aprendido.
-Como la Joya del Viento que acabo de robar. En su interior duerme el gran espíritu del Viento.
-Al ofrecer maná de nuestros lóbulos de maná a los espíritus, los humanos podemos canalizar la energía que los espíritus nos prestan para realizar lo que denominamos Artes. Por ejemplo, podemos hacer fuego usando el poder de los espíritus, crear luz, crear cartas del duelo de monstruos…
-Oh, veo que has aprendido mucho. ¿Y sabes exactamente lo que son los lóbulos de maná?
-Creo que sí…-intentaba recordar la niña- Los lóbulos de maná es un órgano de que tenemos las personas en el cerebro. Para que los humanos usemosArtes, debemos canalizar nuestro maná como una ofrenda a los espíritus, un intercambio que permite que ambas especies prosperen. El lóbulo de maná sirve como el conducto de este intercambio, ya que los humanos extraen maná del órgano y se comunican con los espíritus a través del conjuro. Los espíritus reciben el maná, su fuerza de vida, y lo aplican al hechizo que el usuario desea lanzar a través de un proceso conocido como canalización espiritual.
-Veo que te lo sabes. ¿Ves? No ha sido inútil que pases tiempo en la iglesia.
-¡Pues claro que lo sé, yo soy muy lista!-sacaba pecho Ere-. Aunque eso lo damos en la escuela, así que el dejarme en la iglesia sí que ha sido una pérdida de tiempo.
-¿Qué le vamos a hacer, padre Marco?-se encogió de brazos Yuzird- A la niña no le gusta la iglesia. Bueno, nos vamos ya para casa.
-¿No piensas confesarte, Yuzird?-le preguntó el sacerdote-. Hoy has pecado cometiendo robos.
-Ju, ju, ju, ¿para qué? Si lo hiciera en nada tendría que confesarme otra vez.
-Je, tienes razón.
-Vámonos, Ere-le dijo Yuzird dándole la mano.
-Ya era hora…
En ese momento, el colgante que portaba el sacerdote empezó a brillar y a vibrar.
-¿Eh? ¿Qué ocurre?-se sorprendió Ere.
-¿Eso es un Espirctor, no?-preguntó Yuzird al verlo.
-¿Un Espirctor?
-Sí- respondió Marco-, con un Esprictor podemos recibir la energía los espíritus sin tener que proporcionarles nuestro maná, por lo que evitamos quedarrnos agotados al usar Artes.
-Aún hay cosas que no sabes…
-¡Solo soy una niña, ¿vale?!-Ere se cruzó de brazos ofendida- ¡No puedo saberlo todo!
-¿Y bien, para qué sirve exactamente ese Esprictor?-le preguntó Yuzird.
-Me permite saber cuándo hay Espíritus cerca-respondió Marco.
-Entonces, esa forma de vibrar…
-Sí, se acerca un espíritu. Y uno poderoso, y aparentemente en plenas condiciones…-dijo mientras varias gotas de sudor recorrían su rostro-. Está aquí…
En ese instante, la puerta de la iglesia de abrió de golpe. Vieron a un hombre rubio, con el pelo hacia atrás, vestido con una larga gabardina negra.
-Así que se encuentra aquí…
-Pues no parece para nada un espíritu, parece un humano normal. Bueno, algo un poco chuloputas, pero humano al fin y al cabo-comentó Yuzird.
-No puede ser…-se asustó Marco-. Es a la vez humano y espíritu…
-¿Cómo?
-Es un humano que se está convirtiendo en un espíritu… ¡Un Humíritu!
-¡Vamos, es palabra te la acabas de inventar!-exclamó Yuzird.
-Ahora eres tú el que no sabes las cosas, tío.
-Sí, me perdí esa clase…
El extraño hombre se acercó a Yuzird, Ere y Marco.
-¿Dónde está?-preguntó el Humíritu-. Lo percibo, sé que está aquí. Un espíritu superior, un Gran Espíritu.
-¿Se refiere a a Joya de Viento? No, quizá…-pensó Yuzird-. ¿No te enviará la policía por casualidad verdad, macho?
-¿La policía? ¿De verdad crees que tengo pinta de ser de los buenos?-entonces dio un golpe con el puño a uno de los bancos de la iglesia y lo mandó contra la pared.
-La leche…-se sorprendió Yuzird.
-¡Soy el malo, tío! ¡Soy el temido, el malvado, el sanguinario William, tambien conocido como Pierce!
-¿Pierce?
-Así que hagamos una cosa…-dijo cogiendo del cuello a Marco y levantándolo-. O me dices donde está exactamente el Gran Espíritu, o te mato.
-¡Agh!-gritaba de dolor el sacerdote.
-¡Atrás, Ere, esto se vuelve chungo!-El Tercero se colocó delante de su sobrina a la vez que sacaba su Walther del bolsillo de su chaqueta y disparaba contra el Humíritu.
Las balas le alcanzaron, pero no atravesaron su piel.
-¡Ugh! ¡Hijo de puta!-exclamó mirando furioso a Yuzird. En ese momento, su rostro se deformó ligeramente, adoptando una pinta espeluznante.
-¡Parece que es verdad lo que no es humano!
Pierce alzó su mano libre, de la cual salió una corriente de energía que estampó a Yuzird contra la pared.
-¡Argh!
-¡Tío!-gritó Ere asustada.
-¿Y bien, vas a hablar ya, viejo? ¿O prefieres que se lo pregunte a la niña?
-Ere, huye…-le ordenaba Yuzird.
-Es-está bien...-accedió Marco-. Está en la parte inferior del sótano.
-Perfecto-sonrió maliciosamente Pierce-. Ah, sí, creo que dije que no te mataría si me lo decías, pero creo que estoy cambiando de opinión.
Tras esas palabras, Pierce empezó a apretar con más fuerza el cuello de Marco.
-¡Ugh…!
-Espera, William, no perdamos tiempo y vayamos a por el Gran Espíritu-sonó una voz de niña en la cabeza del Humíritu.
-Tch, está bien-dijo soltando a Marco y dejándolo caer contra el suelo-. Aunque espero que esto no ensucie mi nombre de buen villano.
Tras eso, Pierce buscó con la mirada unas escaleras que fuera hacia abajo. Cuando las encontró se dirigió hacia ellas para buscar al Gran Espíritu. Cuando ya se hubo ido, Yuzird se levantó y se dirigió hacia al sacerdote.
-Marco, ¿estás bien?-preguntó levantándole la cabeza.
-Yuzird, tienes que detener a ese tipo…-le pidió Marco.
-Tengo que robar la joya que tienes en el sótano de la iglesia antes que él, lo sé-asintió Yuzird-. Siempre he sospechado que te guardabas algo para ti. Y que debía ser un espíritu fuerte, aunque nunca pensé que se tratara de un gran espíritu. Nunca te lo hemos robado porque eres amigo de la familia.
-Como gran espíritu, contiene un gran poder. Si cae en las manos equivocadas…
-Vamos, tampoco hables como si fueras la mejor persona de mundo. Seguro que tú usabas el poder de esa joya para tu beneficio.
-Ja, veo que me conoces bien, Yuzird…-sonrió Marco pese al dolor que sentía.
-Siendo amigo de la familia algunos trapos sucios tenías que guardar. Ya en esta ciudad han estado aprovechándose del poder de la Joya de Viento-la sacó Yuzird un instante para echarle un vistazo-. Supongo que podría actuar como un héroe y evitar que otro gran espíritu caiga en malas manos. Además…
El Tercero giró la cabeza para mirar a Ere. La niña no había sufrido daños, pero estaba paralizada por el miedo.
-No pienso perdonar a nadie que asuste a mi sobrina. Le daré su merecido.
El ladrón se levantó y se dirigió hacia Ere, para intentar tranquilizarla.
-Tío, tengo miedo…-dijo agarrándole de pantalón.
-Lo sé, pero no tienes de qué preocuparte Ere. Yo me encargaré de todo. Tú sal de la iglesia y metete en el coche-dijo el ladrón dándole las llaves-. Yo iré una vez me haya ocupado de ese tipo.
-Vale…
Mientras Ere salía de la iglesia, Yuzird avisó al sacerdote.
-Pero si robo la joya que tienes escondida para evitar que ese tipo la consiga, Marco, no pienso devolvértela, ¿eh?-sonrió con picardía-. Sino, no sería un robo de verdad.
-¿Eh? Bueno, está bien… Si te diriges al altar hay…
-Sí, lo sé, hay un atajo. Un camino que me llevará mucho antes al Gran Espíritu. Ju, ju, tengo planos de muchos edificios, y esta iglesia que conozco de toda la vida no iba a ser la excepción.

Pierce avanzaba por el oscuro sótano, buscando la joya que contenía al Gran Espíritu.
-¿Ya está cerca, Frea?-le preguntó el Humíritu al Espíritu al que estaba unido, la cual cediéndole su poder le había permitido convertirse de humano a Humíritu.
El espíritu se encontraba detrás de Pierce, aunque era invisible para los demás. Era una niña de cabello naranja con varios rizos. Llevaba un vestido largo blanco y azul.
-Sí, siento un gran poder que proviene de esa puerta-dijo Frea mirando a la puerta hacia la que se estaban acercando.
-Perfecto, si tomamos el poder de un Gran Espíritu nos volveremos inmensamente fuertes, ¿no?-sonrió Pierce.
-En teoría sí. Y de esa forma ya nadie osará hacernos daño-mencionó Frea, recordando como era su vida antes.
Pierce abrió la puerta. Dentro de la amplia sala a la que habían accedido vieron que estaba repleta de ciertas reliquias, pero centraron su atención una estatua sagrada con un cofre.
-¡Ahí debe estar!
Pierce se acercó con presteza al cofre y lo abrió. Pero lo que encontró no fue lo que esperaba. En vez de encontrar la Joya que contenía al Gran Espíritu, había una carta con una especie de cara sonriente en el dibujo.
-¡¿Qué significa esto?!-se sorprendió Pierce.
-Significa que yo he robado la joya antes que tú-lo alertó una voz.
Pierce se giró hacia dónde provenía la voz. Entonces vio a Yuzird en una especie de pasillo alto, cerca del techo. Tenía en su mano una joya morada.
-¡Tú! ¡Y tienes la Joya del Gran Espíritu!-exclamó al verlo.
-Sí, yo, Yuzird Tercero. Estaba claro que yo robaría la joya antes que tú. Al fin y al cabo soy un ladrón profesional.
-Entrégamela si no quieres morir.
Haciendo caso omiso a la amenaza a de Pierce, el ladrón sacó su Walther y disparó contra el Humíritu.
-¡Agh!-gritó dolorido, pese a que las balas no le mataban-. ¡Cabrón!
Pierce contratacó como había hecho antes, lanzando energía desde sus manos. Sin embargo, Yuzird ya había recibido ese ataque antes, por lo que esta vez lo esquivó sin problemas.
-Es un incordio que las balas no te maten, monstruo. Entonces haremos esto, Pierce-dijo Yuzird alzando el brazo izquierdo, mostrándole su duel-disk.
-¿Un duelo?
-Sí, podría escapar de aquí con la joya, pero no me quedaría a gusto- sonrió el ladrón-. Has asustado a mi sobrina y no pienso perdonártelo. Ella ya ha sufrido bastante para a edad que tiene. Así que ya que las balas no te matan, decidiremos esto en un duelo.
-William, siento la energía de otro Gran Espíritu-le avisó Frea tras concentrarse.
-Oh, así que tienes un tu poder no solo un Gran Espíritu, sino dos.
-Tal vez…
-Eso quiere decir que si te venzo, me haré con los dos. Je, está bien, acepto tu desafío. Te aplastaré en un duelo si es lo que deseas.
De un salto, Yuzird bajó a donde estaba Pierce.
-Je, ¿de verdad crees que podrás vencer al gran Yuzird Tercero?
-¡¿Y tú a mí, a Pierce, a Wiliam el sanguinario?! ¡Me temo que vas a morir!-exclamó el Humíritu preparando su duel-disk.
-Ya veremos… ¡Duelo!
Yuzird 4000 lp
Pierce 4000 lp
-Yo empiezo el duelo-se adelantó Yuzird a robar la sexta carta-. Invoco un monstruo en posición de defensa. Eso es todo por ahora.
-Je, me temo que no durarás mucho contra el gran Pierce. Invoco a Spike Vampire (1700/0). ¡Ataco a tu monstruo defensivo!
Spike Vampire se abalanzó contra el monstruo defensivo de Yuzird, que resultó ser el Gorrión de las Plumas Congeladas (800/1600).
-¡Aunque esté en defensa, mi monstruo causa daño de perforación!
-¡¿Qué?! ¡Ugh!
Yuzird 3900 lp
-Ju, tu patético monstruo ha caído.
-Sí, pero ha cumplido su propósito-sonrió también Yuzird-. Un monstruo que batalla contra el Gorrión, pierde 500 puntos de ataque.
Tch, ¿ese era tu plan?-se molestó el Humíritu viendo como su monstruo se debilitaba-. Pero no importa, mis tácticas de duelo son superiores a las tuyas. Antes de terminar mi turno activaré unas cuentas cartas. Empiezo con la carta mágica continua Ataúd del Señor Vampiro. También juego el Tormento Incesable. Y por último, el Drenaje del Vampiro.Te toca.
-Ahora que tu monstruo está débil, es hora de acabar con él. ¡Robo carta! Invoco a Edge Bird Red Sword (1500/1000). El ataque de esta carta aumenta en 200 puntos por cada monstruo bestia alada en el cementerio (1700). ¡Ve, destruye a su Spike Vampire!
Pierce 3500 lp
-Además, si destruye un monstruo en batalla, te inflige 200 puntos de daño por cada monstruo bestia alada en mi cementerio. ¡Toma eso!
-¡Ugh!
Pierce 3300 lp
-¿Qué te ha parecido?
-Que eres un iluso si crees que pueden vencerme solo con eso.
-Vaya, veo que te lo tienes bastante creído, pero de momento soy yo el que tiene ventaja. Pongo una carta bocabajo y termino mi turno.
-¡En este momento se activa el efecto de Spike Vampire!-exclamó entonces Pierce-. Si ha sido destruido en batalla, puedo pagar 500 puntos de vida para revivirlo.
-¡¿Qué?!-se sorprendió el Tercero.
Pierce 2800 lp
-¡Regresa, Spike Vampire (1700/0)! ¡Pero eso no es todo! ¡Ahora las cartas mágicas continuas que activé el turno anterior mostrarán todo su potencial! El Drenaje del Vampiro, cada vez que un monstruo Vampiro sea invocado de modo especial, manda la carta de la parte superior de tu deck al cementerio.
Yuzird perdió una carta de su deck.
-El Ataúd del señor Vampiro gana un contador cada vez que una carta sea mandada del deck al cementerio (1). ¡Y el Tormento Incesable, una vez por turno, si una carta es mandada del deck al cementerio, te inflige 500 puntos de daño!
-¡¿Cómo?! ¡Ugh!
Yuzird 3400 lp
-Así que una vez mandas cartas de mi deck al cementerio, desbloqueas todo tu combo-comprendió Yuzird.
-Veo que lo entiendes. Aunque ya es demasiado tarde. ¡Mi turno, robo carta! Invoco a Vampire Deer (1100/0). ¡Spike Vampire, ataca a Edge Bird-Red Sword!
-Nuestros monstruos están empatados, lo que quiere decir que entonces su monstruo será destruido y podrá volver a activar su combo…-pensó Yuzird-. ¡En ese caso activo mi trampa!
-¡Es inútil!-gritó Pierce-. ¡Durante el turno en que invoco Deer Vampire, mi oponente no puede activar trampas durante la Battle Phase!
-¡¿Cómo dices?!
-¡Así que nuestros ataque prosiguen y nuestros dos monstruos son destruidos!
Tras la batalla, Yuzird se quedó sin monstruos, pero a Pierce aún le quedaba Vampire Deer.
-¡Ataca directamente, Vampire Deer!
-¡Argh!
Yuzird 2300 lp
-¡Y la cantidad de daño de batalla que te causa, lo gano yo como vida!
-¡No fastidies!
Pierce 3900 lp
-Ahora yo estoy casi como al principio, pero tú ya has perdido casi la mitad de tu vida. Pongo una carta bocabajo y termino mi turno. ¡Y en este momento se activa el efecto de Spike Vampire! ¡Pago 500 puntos de vida para revivirlo (1700/0)!
Pierce 3400 lp
-¡Y como un Vampiro ha sido invocado de modo especial, el Drenaje del Vampiro te hace perder otra carta! ¡Y entonces el Ataúd del señor Vampiro gana un contador (2) y el Tormento Incesable te inflige 500 puntos de daño!-exclamó Pierce.
-¡Ugh!
Yuzird 1800 lp
-Perfecto, William, estás acabando con él-le halagó Frea-. Que sienta nuestro resentimiento.
-Sí, mi combo lo destruirá lentamente.
-Vaya, eres un grano en el culo. Pero yo siempre me crezco ante los desafíos-sonrió Yuzird, confiado en su victoria-. Lo primero que tengo que hacer es librarme de una vez por todas de ese Spike Vampire. ¡Mi turno, robo carta! Bien, aquí está. ¡Invoco al Hombre Pájaro de la Hoja (1600/1000)!
-Ese monstruo no puede hacerle nada a mi Spike Vampire.
-Yo no estaría tan seguro. ¡Hombre Pájaro de la Hoja, ataca a Spike Vampire!
-¿Atacas con un monstruo más débil?
-Idiota, olvidas que ahora ya puedo activar cartas trampa. ¡Activo el Espíritu Ardiente de las Aves! Esta carta se equipa a mi monstruo y le da 800 puntos de ataque (2400). ¡Destruye a Spike Vampire! El monstruo de Pierce fue destruido, sin que este le diera mucha importancia.
Pierce 2700 lp
-Solo has conseguido quitarme unos cuentos puntos de vida. Y al final del turno, mi combo se volverá a desatar.
-Me temo que no. Un monstruo que batalle con el Hombre Pájaro de la Hoja, ve su efecto negado para siempre, incluso en el cementerio-mencionó Yuzird.
-¡¿Cómo?! Veo que no sabes cuál es tu lugar-se irritó Pierce-. ¡Entonces ha llegado la hora de ponerse serios! ¡Activo mi trampa, Vampire Takeover! Con esta carta, si tengo mi zona de campo libre y todos los monstruos que controlo son Zombi, me permite activar Vampire Kingdom directamente desde el deck!
El campo de juego cambió a un pueblo con casas siniestras cubiertas por la luz de una luna roja. Ellos se encontraban delante de un castillo.
-Además me permite revivir a un Vampiro en defensa-dijo mientras revivía a Spike Vampire (1700/0)-. ¡Y eso dispara el efecto del Drenaje del Vampiro, que te hará perder otra carta!
Sin embargo, para sorpresa de Pierce, nada ocurrió.
-¿Qué pasa, por qué no se activa su efecto?
-Es por el efecto secundario del Espíritu Ardiente de las Aves. Cuando el monstruo equipado destruye un monstruo en batalla, puedo elegir entre robar una carta o negar el efecto de una carta mágica bocarriba-le explicó Yuzird-. Supongo que ya habrás deducido que opción he elegido.
-Desgraciado…
-Y recuerda que cualquier monstruo que batalle contra el Hombre Pájaro de la Hoja, perderá su efecto. Con esto termino mi turno.
-Robo carta. Pues si tiene su efecto negado, Spike Vampire ya no me sirve. ¡De modo que lo sacrifico junto a Vampire Deer para invocar a Bloody Vampire (2500/2300)!
-Supera a mi monstruo por 100 puntos de ataque, pero si atacas, tu monstruo perderá su efecto-analizó Yuzird-. ¿Seguro que quieres hacer que tu monstruo se convierta en un monstruo normal?
-Iluso, ahora que tengo Vampire Kingdom en juego, el verdadero poder de mi deck es liberado. ¡Activo el efecto de Bloody Vampire! ¡Una vez por turno, puedo mandar dos cartas del tope de tu deck al cementerio!
-¡¿Cómo?! ¿Has conseguido mandar cartas de mi deck al cementerio sin el Drenaje del Vampiro?-se sorprendió Yuzird.
-Sí, de esta forma mí, no solo mi Ataúd del señor Vampiro gana dos contadores (4) y el Tormento Incesable te inflige 500 puntos de daño, ¡sino que se libera el poder del Vampire Kingdom!
-¿El poder de Vampire Kingdom?
-Sí, cuando una carta es mandada de tu deck al cementerio, mando un Vampiro de mi mano o deck al cementerio para destruir una carta que controles-sonrió Pierce.
-¡¿Cómo?!
-¡Destruyo a tu Hombre Pájaro de la Hoja!
El monstruo de Yuzird fue destruido a la vez que él recibía el daño del Tormento Incesable.
-¡Argh!
Yuzird 1300 lp
El impacto del daño lanzó al ladrón contra el suelo. Eso provocó que la joya que contenía al Gran Espíritu cayera tambien contra el suelo, y se separase de él.
-Ju, ju, no tienes cartas que te defiendan y estás expuesto al ataque de Bloody Vampire. Oh, vaya, ya la veo-mencionó Pierce fijando su mirada en la joya que se le acababa de caer a Yuzird-. El Gran Espíritu.
Salvo que estos se manifestasen expresamente, los espíritus eran invisibles para los humanos. Sin embargo, Pierce era mitad humano mitad espíritu, así que mirando la joya podía verla. Frea, que era un espíritu evidentemente también podía.
El espíritu era una mujer, con largo cabello azul verdoso y dos alas. Estaba arrodillada, con expresión decaída, como si no le quedaran fuerzas. Parecía mirar resignada a Pierce.
-¿El Gran Espíritu?-pensó Yuzird desde el suelo, aunque él no veía nada.
-Tranquila, chica, enseguida formarás parte de mi poder. Cuando venza a Yuzird…-sonrió Pierce-. ¡Vamos, Bloody Vampire, ataca directamente y dame la victoria! ¡Y con ello, me apoderaré de poder del Gran Espíritu!
Bloody Vampire sacó sus grandes colmillos y se abalanzó sobre Yuzird.


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Capítulo 4


Su nombre es Yuzét. ¡La vinculación entre humano y espíritu!







Ere esperaba asustada en el coche, como su tío le había pedido. Tenía miedo y estaba llorando. No sabía si le había pasado algo malo a Yuzird.
-El tío Yuzird tarda mucho. Es como cuando papá y mamá…
Ere entonces recordó cuando sus padres murieron. La mandaron esconderse también, y entonces, cuando salió de su escondrijo los encontró sin vida.
-¡No quiero que al tío Yuzird le pase eso también!
Ere salió del coche y corrió de nuevo hacia la iglesia, en busca de su tío.

Mientras, el Tercero se estaba enfrentado al Humíritu Pierce en un duelo. La situación en este momento era complicada. No solo sus puntos de vida eran menores, sino que no tenía cartas en el campo que le protegiesen, sino que además tenía que hacer frente a Bloody Vampire (2500/2300). Además, Pierce tenía su Vampire Kingdom, el Ataúd del Señor Vampiro (4), el Tormento Incesable y el Drenaje de Vampiro (esta última con su efecto negado).
La joya que contenía al Gran Espíritu, la cual pretendía Pierce para absorberla y aumentar sus poderes, se le cayó del bolsillo a Yuzird tras recibir el último golpe. Entonces la vio, una mujer con largo cabello blanco y azul verdoso y dos alas. Estaba arrodillada, con expresión decaída, como si no le quedaran fuerzas.
-Tranquila, chica, enseguida formarás parte de mi poder. Cuando venza a Yuzird, que te está protegiendo…-sonrió Pierce-. ¡Vamos, Bloody Vampire, ataca directamente y dame la victoria! ¡Y con ello, me apoderaré de poder del Gran Espíritu!
Bloody Vampire sacó sus grandes colmillos y se abalanzó sobre Yuzird.
-Ese Humíritu quiere absorberme para tomar mi poder-pensó el Gran Espíritu-. Es el fin…
-Oh, ¿así que el Gran espíritu es una mujer?-preguntó entonces Yuzird levantándose del suelo-. En ese caso más razón para no permitirme perder. Uno de mis principios es ser un caballero para las chicas.
-¡¿Qué dices, estúpido?! ¡Ya no puedes hacer nada para evitar el ataque de mi monstruo!
Bloody Vampire mordió el cuello de Yuzird. Sin embargo, no perdió puntos de vida.
-¡¿Cómo?! ¿Qué has hecho?-se sorprendió Pierce mientras su monstruo retrocedía.
-¿Yo? Nada de nada. Has sido tú. Con el efecto de Bloody Vampire has mandado al cementerio al Pájaro de la Paz. Cuando es mandado al cementerio, no recibo daño durante el resto del turno-explicó Yuzird.
-¡¿Qué?!
-Me temo que aún no me has vencido, Pierce. ¡Hace falta mucho más para poder vencer al Gran Yuzird Tercero!
-No es posible… ¿Este humano me ha salvado?-pensó sorprendida la Gran Espíritu.
-¡Este duelo aún no ha terminado!
Yuzird 1300 lp
Pierce 2700 lp
-Tch, en ese caso termino mi turno. De todas formas no podrás aguantar mucho más.
En ese momento, Yuzird sintió dolor por las heridas que le habían causado el último ataque, provocando que tuviese que apoyar una rodilla contra el suelo.
-Ugh…
-Je, ¿lo ves? El daño que recibes en este duelo es mucho mayor que que recibirías en un duelo normal con otros humanos. Si bien usáis la energía de los espíritus para crear las cartas y fabricar duel-disk, requiere energía el materializar a los monstruos, lo cual resta potencia a los ataques-explicó Pierce-. Pero yo soy un Humíritu, mitad humano, mitad Espíritu, así que uso mi propia energía para causarte daño.
-Ju, no te preocupes, señorita Gran espíritu. Aunque no pueda verte voy a protegerte-dijo Yuzird mirando a la joya que estaba en el suelo.
Entonces la voz de la chica sonó en la cabeza de Yuzird.
-¿Y entonces qué? ¿Serás tú el que use mis poderes en beneficio propio, como hacia el sacerdote de esta iglesia?
-¿Eh?
-Aunque no puedas verme, mi estado actual es lamentable. Han estado drenando mi energía vital a través de los Esprictores durante mucho tiempo. Aunque ganes, probablemente no tarde mucho en morir igualmente.
-Es cierto, sería un desperdicio que muriera-habló Pierce, que sí podía escucharla-. Para eso es mejor que nosotros aprovechemos su poder.
-Lamentablemente, ese es el destino que sufren espíritus, sobre todo ahora, en plena era de Esprictores…-dijo el espíritu que vivía con Pierce, la niña Frea.
-Tú estado tampoco es muy bueno que digamos-observó la Gran espíritu a Yuzird-. Estás bastante herido por los continuos ataques recibidos. Por lo que he podido observar durante todo este tiempo de los humanos, usarían la joya para extraer mi poder mediante un Esprictor y se sanaría a sí mismo para salvarse. Los Espíritus no somos más que objetos paralos humanos…
-Bueno, creo que eso no va a pasar. Por lo general yo no suelo usar la energía de los Espíritus para realizar Artes-dijo Yuzird.
-¿Eh?-se sorprendió la mujer.
-Puede que alguna vez lo haya hecho, pero no es mi estilo. Je, cosas de familia, supongo. Nos va más usar tecnología para valernos por nosotros mismos. No te preocupes, no vas a morir hoy aquí. En cuento recupere un poco de fuerzas…
-Es verdad, no siento ningún Esprictor en el duel-disk de este hombre-cayó entonces en la cuenta la mujer espíritu-. ¿Entonces cómo diablos está materializando a los monstruos? ¿Con tecnología, dice? No lo entiendo… Pero parece… Parece que este humano no usa la energía de los espíritus sin control solamente para satisfacer sus propios deseos.
El Tercero se llevó la mano al cuello, dolorido.
-Uf, ese mordisco de antes ha dolido lo suyo-dijo llevándose la mano a donde tenía la herida.
-Claro, idiota. Puede que no hayas recibido daño de batalla, pero el ataque que has sufrido si ha sido real gracias a mis poderes. Te desmayarás de un momento a otro-sonreía Pierce.
-Eso sería un inconveniente…
La mujer de cabello azul verdoso meditaba sobre lo que hacer.
-Si él muere, yo también lo haré. No quiero morir… Además, este hombre parece diferente al resto. Quizá sea precipitado, pero no tenemos más remedio si quiero sobrevivir-pensó.
Yuzird entonces sintió como si unas manos le abrazaran por detrás, aunque no era contacto físico.
-¿Eh? ¿Qué pasa?-se sorprendió.
-No te alteres, soy yo, la Gran espíritu. Dime, ¿Cuál es tu nombre?
-¿Yo? Soy Arsene Yuzird.
-Bien, Yuzird… Pues vamos… a vincularnos-a Yuzird le parecía escucharla como si ahora hablase con cierta vergüenza-. Acepta mi poder… Entonces podremos salvarnos…
-Está bien…-asintió Yuzird, aceptando al espíritu.
Entonces, ante la atónita mirada de Pierce, Yuzird empezó a brillar. Se tapó los ojos, cegado.
-¡¿Cómo?! ¿Se están vinculando?-exclamó sorprendido.
-¡Haaaa!-se oyó un gemido de la mujer espíritu.
La luz que rodeaba a Yuzird se desvaneció. Cuando abrió los ojos, pudo verla. A la bella mujer, de cabello largo, alas espirituales, y un vestido azul y blanco.
-Yo soy… Yuzét.
¿Yuzét?-se quedó asombrado Yuzird al verla.
Yuzét no pudo mantenerle la mirada al ladrón y enseguida se sonrojó, levándose las manos a la cara, avergonzada.
-Ah, qué vergüenza… Es la primera vez que un humano corriente me ve. Y además…. Además nos hemos vinculado… Debes aceptar tu responsabilidad y…-decia moviendo la cabeza de un lado para otro.
-No tengo ni idea de que estás hablando, pero…-entonces Yuzird sonrió-. Los espíritus son más bellos de lo que me pensaba. La verdad es que no estás nada mal. Y eso que pensaba que estabas para el arrastre.
-Tú también te has recuperado…
-Ah, es verdad-se llevó la mano al cuello. Su herida había desaparecido.
-Ahora estamos vinculados. Yo comparto mi energía contigo a la vez que absorbo tus lóbulos de maná. Eso me ha hecho recuperar fuerzas. Y a la vez he canalizado esa energía para curarte.
-Vaya…
-No, no me mires así…
-¡Entonces ya podemos continuar el duelo sin problemas!-dijo Yuzird volviéndola mirada hacia Pierce.
En ese momento se dio cuenta de que ya no solo veía a Pierce, sino también a Frea, la niña espíritu de cabello naranja.
-¡Hala, ¿esa niña tambien es un espíritu?!
-Sí, acompaña a Pierce.
-¿Entonces ahora yo también soy un Humíritu?-preguntó Yuzird.
-No, son procesos diferentes. Ahora que estamos vinculados, estamos destinados a permanecer juntos. Hasta que mueras, claro-dijo Yuzét con una sonrisa.
-No parece que te preocupe mucho eso…
-William, puede verme…-se asustó Frea.
-¡No pasa nada! ¡Le mataré, romperé su vínculo, y absorberemos a gran Espíritu igualmente!-exclamó Pierce.
-¡Te equivocas, Pierce, ahora ha llegado el momento de que contrataque!-dijo Yuzird con determinación.
-¡Eso es, acaba con él!-le ordenó Yuzét.
-¡Mi turno, robo carta! ¡Activo el Nido de Joyas! ¡Devuelvo al deck cualquier cantidad de monstruos Bestias Alada en mi mano y robo la misma cantidad de cartas más una! ¡Devolveré 3 cartas y robaré 4!-Yuzird solo mantuvo una carta en su mano y robó 4-. La verdad es que antes no tenía muy buena mano, pero ahora la cosa ha cambiado-dijo sonriendo-. Empiezo activando el Santuario de las Aves. Esta carta continua ganará un contador cada vez que invoque un monstruo bestia alada. Ahora invoco al Lancero Alado (1200/1500).
-Con ello el Santuario de las Aves gana un contador (1).
-¡Y activo la carta mágica de juego rápido, Muda de Plumaje Dimensional! ¡Esta carta me permite sacrificar un monstruo Bestia Alada para invocar otro de modo especial desde la mano! ¡Sacrifico al Lancero Alado e invoco a mi mejor monstruo! ¡Freedom Falcon (2500/1500)!
-Oh, a un buen monstruo-comentó Yuzét-. Y tu Santuario gana su segundo contador (2).
-Pero solo está empatado con mi Bloody Vampire. Y Vampire Kingdom aumenta el ataque de mis monstruos durante la batalla-pensó.
-Me temo que hay más, Pierce. Al invocar al monstruo, la Muda de Plumaje también me permite destruir a un monstruo que controles. ¡Destruyo a Bloody Vampire!
-¡¿Cómo?!-se sorprendió Pierce, observando como su monstruo era destruido.
-¡Y además recibes 300 puntos de daño!
-¡Ugh!
Pierce 2400 lp
-¡Ahora, no tiene monstruos que le defiendan!
-¡Freedom Falcon, ataca directamente! ¡Freedom Claw!
-¡Argh!-recibió el ataque Pierce.
Pierce 1150 lp
-Solo ha recibido la mitad de daño-se percató Yuzird.
-Arf, por el efecto de Ataúd del Señor Vampiro, si tiene 3 contadores o más, reduce el daño que reciba a la mitad.
-Oh, pero aun así este ataque te ha dolido más, ¿verdad?-le preguntó Yuzét, con una sonrisa de superioridad.
-Es verdad, ahora se le nota herido-mencionó Yuzird.
-Es porque estoy potenciando la fuerza de tus ataques con tu poder. Aún estoy débil, pero soy un Gran Espíritu, incluso debilitada le puedo causar un gran daño.
-Maldita…
-Bueno, una lástima que hayas sobrevivido a este turno. Eres duro de pelar, lo reconozco. Pongo una carta bocabajo y termino mi turno.
-No os lo tengáis tan creído. ¡Mi turno, robo carta! ¡Durante la Standby Phase en que Bloody Vampire ha sido destruido en batalla, puede revivir!
-Pero tú monstruo ha sido destruido por el efecto de una carta-recalcó Yuzird.
-Idiota, el Ataúd del señor Vampiro tiene actualmente 4 contadores, por lo cual puedo considerar cualquier destrucción por batalla como si fuera de efecto de cartas, y viceversa.
-¡¿Cómo?!
-¡Revive, Bloody Vampire (2500/2300)!
-Ese monstruo de nuevo…-frunció el ceño Yuzét.
-¡Y activo su efecto! ¡Vuestras dos siguientes cartas al cementerio!
-Mierda, perdemos otras dos cartas, lo que significa que…
-¡El Tormento incesable os causa 500 puntos de daño!
-¡Ugh!-aunque esta vez, el daño físico que recibió fue mucho menor gracias a los poderes de Yuzét.
Yuzird 800 lp
-¡Y por el efecto de Vampire Kingdom, mando un Vampiro del deck al cementerio para destruir una carta! ¡Destruyo a Freedom Falcon!
-¡Activo mi trampa, Plumas Plateadas! ¡Esta carta se equipa a mi monstruo, y evita que sea destruido hasta dos veces por turno!-Freedom Falcon se salvó del efecto del campo del Humíritu.
-Se ha salvado-se lamentó Frea.
-No por mucho tiempo. Para empezar, el Ataúd gana otros dos contadores (6). Invoco al Vampiro Sabueso (1000/1000). ¡Ataco con el Sabueso a Freedom Falcon!
-Pero mi monstruo es más fuerte…
-Solamente durante el cálculo de daño, el ataque de monstruo atacado por el Sabueso Vampiro se reduce a la mitad-Freedom Falcon se debilitó (1250).
-Pero mi monstruo sigue siendo más fuerte.
-¡No, Vampire Kingdom aumenta el ataque de los zombis en 500 solamente durante el cálculo de daño! ¡Eso deja el ataque de mi monstruo en 1500!
-¡¿Qué?! ¡Pero por segunda vez, las Plumas Plateadas protegerán a mi monstruo! ¡Ugh!
Yuzird 550 lp
-Y cuando causa daño, os obligo a mandar una carta a cementerio de vuestro deck. Eso hace que al Ataúd gane un contador más (7).
-Suerte que el efecto de sus otras cartas solo son una vez por turno-comentó Yuzét mientras el ataque de Freedom Falcon se restauraba (2500).
-¡Ahora, Bloody Vampire, ataca a y destruye de una vez a Freedom Falcon! ¡Por el efecto de mi campo, el ataque de Bloody Vampire aumenta en 500 solamente durante el cálculo de daño (3000)!
Freedom Falcon ya había gastad las dos protecciones que le otorgaban las plumas Plateadas, así que esta vez no pudo evitar ser destruido.
-¡Urgh!
Yuzird 50 lp
Tanto Yuzird como Yuzét habían sido arrastrados por la corriente generada por el ataque.
-¿Estás bien?-le preguntó Yuzét al ladrón.
-Sí, por alguna razón ahora recibo menos daño físico…
-Eso es porque extraigo maná de ti para generar una barrera invisible que reduzca el daño.
-Ya veo. ¿Pero entonces tú te encuentras bien?
-Vaya, ¿un humano preocupándose por mí?-se llevó las manos a la cabeza avergonzada la mujer espíritu.
-Bueno, yo diría que me suelo preocupar de todas las mujeres, je, je.
-¡Un turno más y estaréis acabados!-les interrumpió Pierce- ¡Os toca!
-¿Y bien, tienes algún plan? La situación es mala. No tenemos cartas en la mano, y aunque logremos defendernos, Bloody Vampire puede mandar cartas a nuestro cementerio desde el deck, lo cual dispararía el efecto del Tormento Incesable-analizó Yuzét la situación-. Y con solo 50 puntos de vida…
-Es decir, que tenemos que destruir a ese monstruo.
-Pero si lo hacemos, gracias a su combo, revivirá. Así que más vale que tengas un buen plan.
-Sí, tengo uno. Solo tengo que robar a ese monstruo. ¡Allá voy, robo carta! ¡Sí, aquí está! Durante mi Standby Phase, si no controlo monstruos, puedo revivir desde el cementerio a Skull Phoenix (1000/1000). Para activar este efecto, todos mis monstruos en el cementerio deben ser bestias aladas.
-Tch, aprovechándote otra vez del cementerio-se mostró molestó Pierce-. Pero de todas formas no hay nada que puedas hacer.
-Yo no estaría tan seguro. Para empezar, mi Santuario de la Aves gana otro contador (3). ¡Y sacrifico a Skull Phoenix! ¡Invoco a Arpía de la Aurora (2200/1600)! Y como he invocado otra bestia alada, mi Santuario gana su cuarto contador (4).
-¿Ese es el monstruo que nos va a salvar?
-Sí, removiendo un contador del Santuario (3), aumento el ataque de la Arpía aurora en 500 puntos (2700). Este efecto puede usarse dos veces por turno.
-Ya entiendo, así podrías asestar un buen golpe contra el Vampiro Sabueso (1000). Pero estas olvidando que mi Ataúd del Señor Vampiro reducirá el daño a la mitad, por lo que sobreviviría y acabaría contigo en mi siguiente turno.
-Pero yo nunca he dicho que vaya a usar ese efecto dos veces-sonrió Yuzird.
-¿Eh?
-¡Gasto los otros 3 contadores de mi Santuario de las Aves (0) para otorgar a la Arpía de la Aurora la capacidad de atacar a todos tus monstruos este turno! ¡Arpía de la Aurora, ataca al Vampiro sabueso!
¡Aurora Storm!
-¡Mi monstruo gana 500 de ataque durante el cálculo de daño por el efecto de Vampire Kingdom (1500)! ¡Y el daño es reducido a la mitad!
Pierce 800 lp
-Pero ahora se activa el efecto de la Arpía de la Aurora. Cuando destruye un monstruo en batalla, se lo equipa y gana 600 puntos de ataque (3300).
-¡¿Cómo?! ¡¿Eso quiere decir que...?!
-Mi monstruo puede atacar a todos los tuyos este turno, así que ahora le toca el turno a Bloody Vampire. ¡Aurora Storm!
El monstruo de Pierce ganó 500 puntos de ataque por la carta de campo (3000), pero eran insuficientes para superar a la Arpía de la Aurora.
-¡Argh!
Pierce 650 lp
-¡Y ahora la Arpía de la Aurora se equipa al destruido Bloody Vampire (3900)! Con esto termino mi turno. Con esto el ataque de la Arpía de la Aurora baja a 3400.
-Maldito…
-Ya veo-esbozó una leve sonrisa Yuzét-. Como se lo ha equipado, Boody Vampire no podrá revivir. E incluso si la Arpía de la Aurora es destruida, Bloody Vampire no habría sido mandado al cementerio ni como resultado de una batalla ni por efectos de cartas, por lo que también le resultaría imposible revivir. Parece que eres un duelista talentoso, Yuzird.
-Cabrones, no cantéis victoria aun. Solo tengo que mandaros una carta más del deck al cementerio para ganar. ¡Robo carta! Perfecto. ¡Activo el Servidor del Cuidador de Tumbas! Cuando ataquéis, esta carta os obligará a mandar una carta del deck al cementerio. Pongo un monstruo en defensa y termino mi turno.
-Así que nos ha bloqueado…-comentó Yuzét.
-Bueno, ya veremos. Ahora me toca robar a mí-dijo Yuzird iniciando su turno-. Bien, activo la carta mágica Vuelo Curativo. Esta carta remueve un monstruo Bestia Alada de mi cementerio y me da vida igual a su ataque. Removeré a Freedom Falcon.
Yuzird 2550 lp
-¡¿Te has recuperado?!
-Bien, ahora podemos atacar.
-¡Arpía de la Aurora, ataca a su monstruo tapado!-le mandó el Tercero a su monstruo.
-¡Aun así, atacar es estúpido!-exclamó Pierce-. ¡Al atacar, el Servidor del Cuidador de Tumbas os hace mandar la carta de la parte superior de vuestro deck al cementerio! ¡Y entonces se activa el efecto de Vampire Kingdom! ¡Mando un Vampiro de mi deck al cementerio y destruyo a vuestra Arpía!
-También puedo protegerme de eso-esbozó una sonrisa burlona Yuzird-. ¡Efecto de la Arpía de la Aurora! ¡Si un monstruo Bestia alada es seleccionado por el efecto de una carta, mando una carta que tenga equipada al cementerio para negar ese efecto y destruir la carta! ¡Además, recibes 600 puntos de daño!
-¡¿Cómo has dicho?!-se le desencajó la cara a Pierce, viendo como perdía su carta de campo y recibía daño, aunque reducido por el efecto de su Ataúd del Señor Vampiro-. ¡Argh!
Pierce 350 lp
-¡William!-se preocupó por él Frea.
-Procede con tu ataque, Arpía de la Aurora.
El monstruo de Tercero destruyó al monstruo defensivo de Pierce, la Dama Vampiro, y tras hacerlo se la equipó, recuperando así los 3400 puntos de ataque.
-Perfecto, ya casi le tenemos, Yuzird. Podremos ganar y salir de aquí con vida. Con un solo monstruo le has dado la vuelta al duelo.
-Pero habéis pasado algo por alto-dijo Pierce jadeando-. Mi Ataúd del Señor Vampiro ha ganado su octavo contador (8).
-¿Y qué?-preguntó Yuzird.
-No te quedan cartas en la mano.
-¿Verdad? Ya casi hemos ganado. ¡Ju, ja, ja!
-Verdad-contestó Yuzét riéndose también.
-No os atreváis a burlaros de mí…-se enfadó Pierce entonces-. ¡Ya no tolero que nadie más se ría de mí! ¡Mi turno, robo carta! ¡Sí, joder, aquí está!-gritó al comprobar la cata que había robado.
-¿Eh? ¿Ha robado una buena carta?
-Acaba con ellos, William-le alentó Frea-. No permitiremos que nadie más se burle de nosotros. Ya no…
-¡Sí, activo la carta mágica Despertar del Señor Vampiro! Con esta carta, puedo invocar al Vampiro Primigenio Drácula desde la mano, deck o cementerio si el Ataúd del Señor Vampiro tiene 8 contadores o más-explicó Pierce.
El Ataúd entonces se abrió, saliendo de él un tenebroso vampiro.
-¡Muestrate, Vampiro Primigenio Drácula (2000/3000)!
-¿Solo tiene 2000 puntos de ataque?-preguntó Yuzird, que se esperaba más.
-Pensaba que sería más fuerte.
-¿Más fuerte? Je, je. ¡Drácula gana 400 puntos de ataque por cada contador en el Ataúd del señor Vampiro! ¡Eso hace una suma de 3200 puntos de ataque extra (5200)!
-¡¿Cómo?!-se sorprendieron Yuzird y Yuzét a la vez.
-¡¿Ya os parece lo bastante fuerte?! ¡Drácula, acaba con su puta Arpía Aurora! ¡Pesadilla Mortal! ¡Y mi campo le da 500 de ataque extra solamente durante la batalla (5700)!
Sin que pudieran hacer nada por ella, la Arpía Aurora fue destruida.
-¡Arfgh!
Yuzird 250 lp
-Y cuando Drácula destruye un monstruo en batalla, mandáis cartas del deck al cementerio igual al nivel del monstruo destruido. Eso son 6 cartas. Y por cada una de ellas perderéis 100 puntos de vida. ¡Y también, por el efecto de Tormento Incesante, 500 puntos más! ¡El duelo es mío!
-¡No!-reaccionó Yuzird activando el efecto de una carta de su cementerio-. Removiendo del juego el Vuelo Curativo, niego un daño de efecto por el resto del turno.
Un torbellino de plumas blancas apareció desde el cementerio, protegiendo a Yuzird del Tomento Incesante.
-Nos hemos salvado…-comentó Yuzét aliviada.
-Sois persistentes, pero vuestra resistencia es inútil. ¡Como he enviado 6 cartas más al cementerio, el Ataúd del Señor Vampiro gana 6 contadores más(14). Ya no es que vaya a ganar más efectos, pero Drácula usa sus contadores para ganar más fuerza. ¡Su fuerza aumenta en 2400 (7600)!
-¡¿7600 puntos?!-se sorprendió Yuzird.
-Y os advierto que mi monstruo es inmortal. Si es destruido, puedo remover del cementerio a Vampiro para revivirlo. Termino mi turno.
-Y aun en el improbable caso de que osen a atacar, el Sirviente del Cuidador de Tumbas les hará enviar otra carta del deck al cementerio, recibiendo así 500 puntos de daño del Tormento Incesante-mencionó Frea.
-Sí, la victoria ya es nuestra. Pronto tomaremos el poder de ese gran Espíritu.
-¿Y bien, Yuzird, tienes algún plan?-le preguntó Yuzét-. Antes has conseguido salir de una situación delicada pese a no tener cartas.
-Sí, lo sé… Pero esta vez no se me ocurre nada-admitió el ladrón-. Esto pinta mucho más complicado que antes. Este Pierce es realmente fuerte. Puede que no sobrevivamos…
-Así que no se te ocurre como salir de esta…
La conversación de ambos fue interrumpida por el grito de una niña.
-¡Tío Yuzird!
El Tercero y la Gran Espíritu se giraron y vieron a la pequeña Ere.
-¡Ere! ¡¿Pero qué haces tú aquí?!-le preguntó Yuzird sorprendido, enfadado y a la vez preocupado- ¡Te dije que te escondieras en el coche!
-No puedo quedarme escondida sabiendo que tú estás en peligro… La última vez que me mandaron esconderme, papá y mamá… ¡Papá y mamá murieron!-gritó Ere llorando.
-Ere…
Yuzét la miraba sin decir nada.
-Vaya, es la niña de antes-mencionó Pierce-. Ja, pues quizá me la cargue tambien cuando acabe con vosotros, como represalia a todos los problemas que me habéis cansado.
-¡¿Que has dicho, rubio cabrón?! ¡Ere, vete de aquí!
-¡No, no sin ti!
-Maldición… Supongo que no hay más remedio… Tengo que ganar sea como sea. Al principio solo quería darle una lección a este mamón por haber asustado a Ere y dañado a mi amigo, luego has aparecido tú, y también tengo que ganar para que no te ocurra nada. Y ahora Ere tambien está en peligro-dijo Yuzird mirando a Pierce con determinación-. Hay mucho en juego en este duelo.
-Veo que no tengo más remedio que intervenir-mencionó Yuzét, colocándose delante de Yuzird.
-¿Eh?
-Quiero decir que te ayudaré a ganar este duelo, no solo a protegerte de los ataques enemigos y a aumentar el daño que causas. No solo me has salvado cuando apenas me quedaban fuerzas, sino que además mi vida también está en juego. Además, estamos vinculados-sonrió Yuzét-, no es raro que trabajemos juntos.
-¿Y cómo piensas ayudarme en el duelo?
-¿Tienes algún monstruo Constructor? Sácalo, porque vamos a realizar una invocación Dominante.
-¿Una invocación Dominante?

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Capítulo 5

¡La invocación Dominante! ¡Bate tus alas, Ramia!





Por el miedo de perder a su tío, Ere se había presentado en los sótanos de la iglesia. No quería que pasara cómo cuando perdió a sus padres. Ahora Pierce tenía que protegerla William el Sanguinario. Ante la situación de peligro a la que se enfrentaban, Yuzét reveló su plan para ganar el duelo.
-¿Tienes algún monstruo Constructor? Sácalo, porque vamos a realizar una invocación Dominante.
-¿Una invocación Dominante?
Yuzird 250 lp
Pierce 350 lp
-¡Da igual lo que intentéis! ¡El Vampiro Primigenio Drácula tiene 7600 puntos de ataque!-exclamó Pierce con superioridad-. Además, mi monstruo es inmortal, al ser destruido puedo remover un Vampiro para revivirlo. Además, no olvides que tengo activo el Sirviente del Cuidador de Tumbas, que al atacar, os haca mandar una carta del deck al cementerio. Así que en el hipotético caso de que superarais a mi monstruo y atacarais, el Tormento Incesante os quitaría la vida que os queda y Vampire Kingdom destruiría a vuestro monstruo. Y entre otras cosas, el Ataúd del Señor de los Vampiros reduce el daño que yo reciba a la mitad.
A Yuzird no le quedaban cartas en la mano, y su única carta en el campo era el Santuario de las Aves.
-Así que una invocación Dominante…-repitió Yuzird.
-¿La conoces?-le preguntó Yuzét.
-Solo he oído hablar de ella. Dicen que existían en la antigüedad, pero hoy en día no se ve ninguna.
-Eso es porque solo se puede realizar una invocación Dominante si un Espíritu brinda su poder a los Constructores-reveló la mujer-. Antigüeñamente había más gente vinculada a los Espíritus, por eso había más invocaciones Dominantes. Ahora, aparentemente los tiempos han cambiado por culpa de los Esprictores y simplemente extraen su poder sin el consentimiento de los espíritus. Pero tú y yo estamos vinculados, así que podemos llevarla a cabo. ¿Y bien, hay algún monstruo Constructor en tu deck? Sin él no podemos realizar la invocación Dominante.
-Sí, tengo alguno porque tienen buen efecto.
Yuzét abrió la palma de su mano en dirección hacia el deck de Yuzird, el cual brilló por unos segundos.
-Ahora que tus Constructores han recibido mi poder están habilitados para realizar la invocación Dominante.
Yuzird giró su cabeza y miró a Ere.
-Tranquila, Ere, vamos a salir los dos juntos de aquí.
-¡Vamos, Yuzird! ¡Roba un monstruo Constructor!
-¡Sí, es mi turno! ¡Robo carta!-el Tercero sacó la carta de su deck con decisión.
-¡¿De verdad creéis que podéis robar la carta que necesitáis?!-preguntó Pierce.
-Soy un ladrón experto, así que…-respondía Yuzird comprobando la carta que acababa de robar-. ¡Sí, la he robado!
-¡Perfecto, el monstruo Constructor!-sonrió Yuzét.
-¡Durante mi Standby Phase, si no controlo monstruo, Skull Phoenix revive (1000/1000)! ¡Y ahora invoco de modo normal al monstruo Constructor, Griffin Aini, la Llama de la Esperanza (1200/800)! Cuando es invocado, me permite revivir un monstruo bestia alada del cementerio. ¡Regresa, Hombre Pájaro de la Hoja (1600/1000)!
-Tiene tres monstruos…
-¡Ahora, Yuzird!
-¡Griffin Aini, construye tu dominio junto al Hombre Pájaro de la Hoja y Skull Phoenix! ¡Bate tus alas de la conquista! ¡Invocación Dominante! ¡Conquistadora Alada Ramia (2500/2000)!
Un grifo hembra, de majestuoso pelaje blanco apareció en el campo de Yuzird.
-¡¿Una invocación Dominante?! ¡Nunca había visto ninguna!-se sorprendió Pierce.
-Increíble…-comentó Frea.
-Que bonita…-mencionó Ere.
-Una invocación Dominante se lleva a cabo usando un monstruo Constructor junto a otros monstruos. El nivel de los materiales no importa, lo cual los hace sencillos de invocar, pero como contrapunto de su poder, los monstruos Dominantes presentan un Tamaño, que es igual al número de monstruos que requiere-explicaba Yuzét-. El monstruo Dominante ocupa tantas zonas de monstruos como Tamaño tenga.
-¡Aun así no importa! ¡No podéis superar a Drácula (7600)!
-Oh, sí, tu monstruo parece fuerte, pero no lo es por sí mismo-esbozó una sonrisa de superioridad Yuzét.
-¿Eh?
-Lo que Yuzét quiere decir que el potencial de tu combo no radica en Drácula, sino en tus otras cartas-mencionó Yuzird-. ¡Así que activo el efecto de la Conquistadora Alada Ramia!
-¡Cuando es invocada mediante una invocación Dominante, puede destruir hasta dos cartas mágicas y trampa en el campo!-reveló la mujer espíritu.
-¡¿Qué?!
-¡Destruiré el Ataúd del Señor Vampiro y el Sirviente del Cuidador de Tumbas!
La grifa batió sus alas con fuerza, creando una corriente de aire que se llevó consigo las cartas seleccionadas.
-Como tu Ataúd ya no está, Drácula pierde los 400 de ataque ganaba por cada contador que tuviese, cayendo así su fuerza a la original (2000)-explicó Yuzird con una sonrisa picarona.
-Y sin tu Sirviente del Cuidador de Tumbas que nos obligaba a mandar una carta al cementerio si atacábamos, los efectos del Tormento Incesante y Vampire Kingdom no se activarán-añadió Yuzét.
-No es posible… ¿Acaso yo, el gran Pierce, voy a perder?-se empezó a asustar el Humíritu.
-El Santuario de las Aves ha ganado contadores, así que gasto uno de ellos para aumentar el ataque de la Conquistadora Alada Ramia en 500 (3000).
-¡Vamos, tío!-le animó su sobrina.
-¡Ahora, Ramia, ataca a Drácula! ¡Conqueror Wind!
Ramia alzó el vuelo y lanzó dos haces de energía de luz con forma de cuchillas a través de sus alas. El ataque de Drácula aumentó en 500 por la carta de campo (2500), pero aun así fue insuficiente como para hacer frente a ataque de Ramia.
-¡Argh!-gritó Pierce recibiendo la onda de choque de ataque.
Pierce 0 lp
-Ganamos-lo celebró Yuzird.
Pierce fue lanzado violentamente contra el suelo.
-¡William!-se preocupó por el Frea.
-Aún estoy débil y no he podido proporcionarle al ataque de Ramia la potencia suficiente como para acabar con vosotros, pero…-Yuzét creó entonces una bola azul de energía oscura, que dejó caer hacia sus enemigos-. ¡Dimension Horizon!
La bola se fue haciendo cada vez más grande, y absorbió tanto a Pierce como a Frea. Luego desapareció.
-¿Qué has hecho?-le preguntó Yuzird sorprendido.
-Han sido teletransportados a otro lugar. Ni yo misma sabría decirte donde aparecerán, pero probablemente no sea muy lejos. Es posible que con el tiempo vuelvan a por nosotros.
-En fin, eso de momento da igual. Hemos ganado-el ladrón levantó la mano.
-¿Qué haces?
-Choca a mano. Hemos ganado, hay que celebrarlo, ¿no?
-¿Así?-obedeció Yuzét-. No veo que tiene esto de especial. Los humanos sois raros.
-Bueno, la verdad es que esperaba algo más efusivo…
-¡Tío!-Ere cortó la conversación entre el espíritu y el ladrón lanzándose sobre éste y agarrándolo de los pantalones-. ¡Estás bien! Lo siento, tenía miedo de perderte a ti también y…-decia entre lágrimas.
-Tranquila, ahora ya está todo arreglado. El tío ha ganado. Ahora llevemos a Marco a hospital y volvamos a casa.
-¡Vale!

Al día siguiente, los dos se encontraban en el hospital visitando a Marco.
-Vamos, Marco, no te quejes tanto. Al final no has estirado la pata-reía Yuzird.
-Sí, pero mi iglesia ha salido muy dañada…
-Razón para que no vuelvan a dejarme allí a aburrirme-comentó Ere-. ¡Y no quiero ir a ninguna iglesia más si tiene que venir tipos malos!
-Y encima ha perdido la joya del Gran espíritu, las cosas que puedo hacer ahora se han reducido considerablemente. Siempre puedo extraer energía de espíritus menores, pero no es lo mismo…
-Bueno, como te dije, la joya al final me la he quedado yo, aunque bueno, ya no es una joya, sino un…-decia Yuzird girando la cabeza para mirar a Yuzét, a la cual solo él podía ver, a no ser que ella misma decidiese mostrarse.
Yuzird paró de hablar a ver la mirada de odio que Yuzét le estaba lanzando al sacerdote.
-Humano inmundo… Mi vida ha estado a punto de extinguirse su culpa-pensaba la espíritu.
-¿Yuzét…?-le llamó la atención el Tercero.
-¿Eh? ¡Ah, perdona! No sé qué me ha pasado… Es como si se me hubiera ido la cabeza…
-¿Estabas pensando en las musarañas o qué?
-No, no me mires así…-se empezó a avergonzar de nuevo Yuzét, llevándose las manos a la cara-. O sea, nos hemos vinculado, y… No me mires así…-decia dando vueltas sobre sí mismas mientras sobrevolando la sala.
Al Tercero le pareció raro, pero la dejó estar de momento. Se levantó del asiento y se despidió de Marco.
-Bueno, nosotros nos vamos ya. Ere tiene que ir a la escuela.
-Está bien…

El tiempo pasó hasta que fue la hora de ir a recoger a la niña. Sin embargo, la chiquilla empezaba a impacientarse. No porque su tío tardase mucho en llegar, sino porque llevaba bastante rato hablando con una de sus profesoras.
-Vaya, no sabía que Ere tuviera profesoras tan atractivas, ja, ja-reía al ladrón.
-Vamos, no exageres-se reía también la profesora-. Eres muy bueno por hacerte cargo de ella después de la tragedia de sus padres.
-Ju, ju, bueno, no podía dejar a la niña sola, ¿verdad?
Yuzét seguía con ese sentimiento de timidez y vergüenza por haberse vinculado con Yuzird, por lo que ahora mismo no le hacía mucho caso. A Ere no le gustaba que su tío ligara con chicas delante de ella.
-¡Daos prisa!-gritó la niña.
-Oh, vaya. La verdad es que Ere tiene un carácter muy fuerte-comentó la profesora.
-Sí, es que muchas veces la llevo al restaurante que hay a unas calles de aquí. Dicen que la comida de allí da mucha fuerza y carácter. Si quieres puedo llevarte a ti tambien un día de estos.
-Oh, pues…-disimulaba que se lo pensaba la profesora, aunque tenía claro que iba a aceptar. Al menos hasta que Ere volvió a hablar.
-Tío, volvamos ya a casa. La tía nos está esperando.
-¿Eh?-se sorprendió Yuzird.
-Ah, perdona, no sabía que tenías ya pareja-cambió entonces instantáneamente de opción la profesora-. Creo que te he malinterpretado. Ya nos volveremos a ver. Adiós.
-No, espera…-decia Yuzird viendo cómo se alejaba la mujer. Luego se dirigió hacia Ere-. ¡¿Qué has hecho, Ere?! ¿Por qué le has dicho esa mentira? ¡Si ya la tenía en el bote! Ella era la que tenía que ser tu nueva tía.
-Te dije que nos fuéramos a ya a casa.
-Al final aun tendré que dejarte con tu abuelo…
-No. Desde que papá y mamá murieron, el abuelo ya solo sabe beber. No era una buena influencia para mí. ¿No se supone que por eso me quedé contigo? Aunque tampoco tengo claro que tú lo seas…
-Es verdad… Desde que Shaga murió, papá se ha hundido en la bebida-pensó el Tercero.

Mientras regresaban a casa, se encontraron con una chica joven.
-¡Ah, Yuzird, Ere!-exclamó ésta al verles.
-¡Idia!-dijo Ere lanzándose a sus brazos.
-Hola, Ere, ¿qué tal estás?
Idia era una chica con un gran sentido de la justicia. Era la joven que la noche anterior estuvo interesada sobre lo que ocurría con la Joya del Viento.
-Hola, Idia-la saludo también Yuzird-. Gracias otra vez por cuidar de Ere aquel día que se escapó de casa llorando.
Yuzird se refería a lo que ocurrió poco después de que los padres de la niña murieran. Dolorida por la perdida, Ere se escapó de casa. Fue Idia quien la encontró y la trajo de vuelta. Desde entonces, iba a visitarla de vez en cuando. A ella y también a Yuzird.
-No fue nada. De hecho yo tambien soy bastante impulsiva y tenga un carácter difícil. Creo que fue por eso por lo que congeniamos fácilmente.
-La próxima vez que tengas que dejarme con alguien, podrías dejarme con Idia-le sugirió la niña a su tío.
-No puedo cargar esa responsabilidad a una chica de instituto, Ere.
-La verdad es que a mí no me importaría. ¡Al fin y al cabo siempre me he considerado una persona responsable y que se toma las cosas en serio!-dijo Idia sacando pecho.
-Ja, ja, quizá demasiado en serio. Ahora me acuerdo de cómo te enfadaste cuando Ere te ganó jugando a aquel videojuego.
-Ah, bueno, eso fue…-se avergonzó la chica rubia-. No hay que hacer distinciones por edades, ¿no? Así que debía mostrar la misma competitividad aunque Ere sea pequeña.
Eso que dijo iba con segundas. A Idia le gustaba Yuzird. Pese a que éste le sacara alrededor de 10 años, era amable, atengo y apuesto.
-A todo esto… ¿Sabéis lo ocurrido ayer, no?-cambió la chica de tema-. ¡Han robado la Joya del Viento!
El Tercero y Ere intercambiaron una pequeña mirada antes de responder.
-Claro que lo sabemos. Solo hay que ver como sopla el viento ahora-contestó Yuzird sonriendo.
-Y en la escuela no han parado de hablar de eso.
-Y en las noticias tampoco.
-Ha sido ese ladrón que se está volviendo muy famoso por aquí últimamente. ¡Lo llaman el Tercero! O eso dicen. Espero que lo atrapen pronto… ¡No soporto a la gente que causa problemas a los demás!-expresó Idia indignada.
-Aunque por lo que parece, hay mucha gente que no le disgusta que haya vuelto el viento. Ahora no tienen que estar pagándole a gobierno para poder usarlo.
-Pero se supone que el Viento de esta zona era limitado por a falta de Espíritus, ¿no? Si la gente empieza a usarlo indiscriminadamente, entonces puede que se extinga para siempre.
-Bueno, quien sabe.
Yuzét empezó a prestar atención cuando Idia empezó a mencionar a la Joya del Viento.
-De hecho es justamente lo contrario-la mencionó la espíritu a Yuzird-. Precisamente perderías el Viento si el Gran Espíritu del Viento continuara aprisionado, consumiendo su fuerza vital con Esprictores.
-Piensa que no es tan malo lo del viento. Ahora puedes ir por la calle y ver como a a chicas seles levanta la falda, ju, ju, je.
-¡Oye…! ¡Eso es…!-se ofendió un Idia, aunque ella no era de las que acostumbraba a llevar falda.
-Y sin el Viento, tu cabello no ondearía de la forma que lo está haciendo ahora-mencionó Yuzird.
-Ah…-se puso roja Idia, llevándose la mano a su melena.
-Bueno, Idia, ya nos veremos.
-¡Adiós!-se despedía Ere con la mano.
-Eh, sí, adiós…

Ya por la noche y en casa, Yuzird estaba tumbado en su cama, mirando al monstruo Dominante que había conseguido gracias a Yuzét.
-Así que un monstruo Dominante. No está mal, me gusta-dejó escapar una sonrisa Yuzird-. Así que ahora que has compartido tu poder conmigo, puedo usar invocaciones Dominantes. Aunque de momento solo tengo uno.
-No te preocupes mucho por eso. De momento solo puedes usar a Ramia porque aún estoy débil. Conforme vaya nutriéndome de tus lóbulos de maná, tendrás acceso a muchos otros monstruos Dominantes-le contó Yuzét-. En realidad no es distinta al resto de las cartas. Las cartas se crean con nuestra energía (así como muchas otras Artes que realizáis), pero como poca gente conoce la existencia de los Dominantes, simplemente no las fabricáis, sobre todo ahora en esta era de Espirctores, en los que se arrebata la energía al espíritu. Por eso los Dominantes suenan a cuento antiguo, porque antes el intercambio de energía entre humano y espíritu era mutuo, y había varias vinculaciones, por lo que el espíritu compartía la información con los humanos.
-Ya entiendo. No puedes crear algo si no sabes como es. Aparentemente la gente fue dejando de lado a los Dominantes, y como ya no hay comunicación con los espíritus, han terminado cayendo en el olvido.
-Algo así. He estado al borde de la muerte por perdida de energía, así que me iré recuperando poco a poco. Te brindaré más monstruos Dominantes conforme me vaya recuperando. Así como iré recuperando mis recuerdos.
-¿Tus recuerdos?
-Digamos que han sido dañados. Como estaba al borde de colapso porque casi toda mi energía había sido consumida, digamos que afectó de alguna forma a mi mente. Lo único que ocupaba mi mente era sobrevivir, olvidando así el resto. Pero como te he dicho se irán restaurando con el tiempo. Aunque siendo sincera, siento que odio a los humanos-expresó el espíritu.
-¿Por el uso de los Espirctores?
-Sí. Esos artefactos han destruido el orden natural de las cosas. Aunque luego estás tú-le miró de arriba abajo Yuzét-. No pareces usar Espirctores…
-Bueno, no te voy a mentir, alguno he usado en mi vida. Pero no es mi estilo-sonreía Yuzird llevándose la mano a la cabeza.
-Además, has robado la Joya que contenía al Gran Espíritu de Viento, liberándolo del yugo de los Espirctores. También mes has salvado a mí tanto de ese yugo como de Pierce. Y…-entonces se volvió a avergonzar- Nos hemos vinculado…
-Me estoy dando cuenta de que siempre te avergüenzas cuando hablas del momento en que nos vinculemos-mencionó entonces Yuzird.
-Ah, ¿y cómo quieres que me ponga, bribón…?-preguntaba llevándose las manos a la cara-. Es… Ya sabes…
-¿Uh? No entiendo.
-Oh, ¿de verdad gustaría verlo salir de mi boca? ¿Eres esa clase de hombre…? Normalmente, cuando un humano y un espíritu de vinculan…es como… ya sabes, muy íntimo…y la cantidad de maná que recibe el espíritu le hace sentir…-respondía con vergüenza y timidez.
-¡¿Eh?! ¡¿No querrás decir que es como cuando un humano tiene sexo?!-exclamó Yuzird pasmado.
-Bueno, no sé cómo es eso a lo que llamas sexo… Pero si es algo que consideras muy íntimo y personal, algo que solo compartirías con la persona que tu eligieras, que te hace experimentas ciertas sensaciones… Entonces puede que sí.
-Vaya, no tenía ni idea que vincularse significara tanto para un espíritu.
-Bueno, dicen que yo soy hipersensible y no es igual para todos los espíritus... Pero ahora ya sabes porque me comporto así. Como tú no has experimentado lo mismo que yo, pues…Bueno, es como si yo estuviera en inferioridad, como si no estuviéramos en igualdad.
Yuzird entonces observó el atractivo de la mujer espíritu y se le ocurrió una pervertida idea.
-¿Y qué pasa si entonces yo también experimento esas cosas contigo, pero para el modo que es placentero para los humanos?-propuso con la lengua fuera-. ¿De ese modo estaríamos en igualdad de condiciones, no? ¿Puedes tomar forma física, no? Y tambien serviría como “investigación” del cuerpo de los espíritus…
-Hum, si tú también sientes esas sensaciones podría decirse que sí, que estaríamos bajo las mismas condiciones, haciendo así más sana nuestra unión-razonó Yuzét a su manera-. Está bien, acepto. ¿En qué consiste vuestra forma se sentir ese placer?
-Ya sabes, contacto cuerpo con cuerpo y esas cosas…
-No entiendo como exactamente eso va a darte placer, pero bueno…-Yuzét dio consistencia física a su cuerpo-. Esto nos pondrá en igualdad de condiciones. Y si eso te ayuda mejor a entender el cuerpo de los espíritus… Adelante, pues.
-¡No me lo pedirás dos veces!-gritó Yuzird lanzándose de un salto sobre la mujer a la vez que se quitaba la boca.
Varios minutos después, Ere, que estaba durmiendo, se despertó al escuchar ruidos raros, provenientes de la habitación de su tío.
-¿Eh? ¿Qué son esos ruidos?
La niña se levantó y se fue directa a la habitación de Yuzird, mientras los ruidos continuaban.
-¿Es interesante el cuerpo físico de los espíritus? ¿Qué parte de mi cuerpo te gustaría investigar ahora?-se oía la voz de Yuzét, que preguntaba divertida observando lo que Yuzird hacía.
-¡Ahí ahora, ahí!-exclamaba el ladrón.
-¿Así que ahí es donde os gusta tocar? Je, je, los humanos sois muy traviesos.
-¿Ocurre algo, tío?-abrió la puerta de la habitación Ere- Oigo ruidos raros.
Yuzét fue previsora y enseguida se volvió invisible de nuevo, dejando a Yuzird totalmente solo y desnudo.
-¿Eh?-cuando Yuzird vio a Ere enseguida se llevó las manos a parte de abajo para taparse- ¡E-Ere, ¿Qué haces aquí?!
-Oía ruidos raros y vine a ver qué pasaba. ¡¿Se puede saber qué haces desnudo?!
-¡¿Y tú que haces despierta?!-preguntaba avergonzado-. ¡Mañana tienes cole!
-¡Ya te he dicho que es porque oía ruidos raros!
-Je, je, je-sonreía Yuzét observando a Yuzird-. Ya veo la vergüenza en su rostro. No lo entiendo bien, pero ahora ya estamos igualados.


El capítulo 6 será: El regalo de cumpleaños de Ere
 

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Capítulo 6


El regalo de cumpleaños de Ere.





La noche ya había caído. Mientras la mayoría de la gente dormía, un robo se estaba llevando a cabo en un gran centro comercial. El ladrón se encontraba en el almacén revisando todos los pedidos de la sección de juguetes.

-¿Se puede saber que estamos buscando exactamente, Yuzird?-le preguntó Yuzét observándole con curiosidad.

-¡Mierda! ¡Aquí tampoco está!-gritó el Tercero con frustración.

-¿Qué estamos buscando exactamente?-insistía la espíritu con las preguntas, divirtiéndose al ver las reacciones del humano.

-¡Al Bunnykins! ¡Estamos buscando el juguete Bunnykins!

-¿Bunnykins? Ah, sí, ya recuerdo…



Como estaba vinculado con Yuzird, la espíritu solía acompañarle siempre, ya que no podía separarse mucho de él. El ladrón fue otra vez a recoger a Ere del colegio. La niña se había quedado embobada observando a una compañera, que llevaba un muñeco, y a su madre.

-¡Vamos, Bunnykins!-jugaba la niña con el muñeco.

-Veo que no te separas nunca de Bunnykins-le dijo la madre con una sonrisa.

-Claro, Bunnykins es mi mejor amigo. Gracias por haberme regalado uno. Papá dijo que todos se habían vendido ya.

-Tuvimos suerte de que nos regalaran ese ticket de regalo del Bunnykins en el trabajo. Pero más que nada es porque has sido una niña buena. ¡Es por eso que el Bunnykins ha venido a ti!

-Por supuesto. Si no soy buena, Bunnykins no sería mi amigo.

-Vamos, Ere, que te quedas pensando en las musarañas-le metía prisa su tío. Entonces se dio cuenta de que estaba mirando el juguete-. Ah, es el juguete ese del conejo rosa. Dicen que se está volviendo muy popular entre las niñas.

-Hum, supongo… Si te gustan ese tipo de cosas-le respondió Ere.

-¿A ti no te gusta el Bunnykins?

-El Bunnykins es para bebés-dijo con cierta envidia-. De todas formas dicen que ya se han vendido todos, así que…

-Pues yo diría que en el fondo sí que quiere un Bunnykins-pensó Yuzird, sonriendo al ver que su sobrina no estaba siendo honesta consigo misma-. ¡Pero no pasa nada! Si eres una buena niña, el Bunnykins vendrá hacia ti él solo.

-¿De verdad? ¿Cómo?-se mostró interesada Ere.

-Es un secreto.

-Bah, que tontería. Eso se dice solo para engañar a los niños. Yo siempre he sido buena y nunca me ha llegado ningún Bunnykins… Además, yo ya no tengo padres que me lo puedan regalar… ¡Venga, vámonos a casa!-mandó enfadada.

-Ere…




-Oh, ya recuerdo… Es que muchas veces me distraigo con otras cosas y no atiendo del todo a as cosas triviales por las que se preocupan los humanos-mencionó Yuzét-. ¿Entonces lo que quieres es robar ese Bunnykins del centro comercial, verdad?

-Sí, pero ya hemos registrado varios esta noche y no hemos encontrado ninguno. Parece que es verdad que se ha agotado.

-¿Pero no habías comprado esta tarde por internet?

-Nos ha estafado. No era un Bunnykins, sino un Bunniekins-contestó Yuzird.

-Eh… No entiendo.

-¡Bunnykins y Bunniekins! ¡Uno es con “y” y el otro con “ie”! ¿Es que no ves la diferencia?

-La verdad es que no-se encogió de hombros la gran espíritu.

-¡Es una falsificación! Han llamado al producto casi igual para confundir, poniendo una foto de la caja oficial, pero lo que iba dentro era un Bunniekins. No puedo regalarle a Ere una falsificación.

-Je, je, que gracioso. Un gran ladrón como tú siendo engañado por una falsificación.

-¡Callate! ¡Con los trabajos de verdad eso nunca me pasa!-se ofendió Yuzird-. Sí es cierto que tendría que haberlo comprobado, pero como mañana es el cumpleaños de Ere, no tenía tiempo para verificarlo.

-Eres un ladrón, ¿no? Róbale el muñeco a algún niño que ya lo tenga. Por ejemplo, a aquella niña que va a clase con Ere.

-No puedo hacer eso, es muy cruel. Imagina como se sentiría la niña si pierde su juguete favorito. Además, no soy esa clase de ladrón.

-Sí que son extraños los humanos-pensó Yuzét-. A algunos no les importa drenar la energía vital de los espíritus mediante Espirctores, y otros se niegan a robarle un simple juguete a una niña.

Intentando pensar una solución, instintivamente Yuzird centró su mirada en el nuevo pack de cartas que había salido al mercado.

-¡Claro, eso es! Tengo la solución-sonrió finalmente.




Al día siguiente (sábado, por lo que no había escuela), Yuzird le dio una sorpresa a su sobrina cuando se hubo levantado.

-¡Aquí está tu regalo de cumpleaños, Ere!-dijo entregándole un deck.

-¿Un deck?

Por una parte estaba contenta por tener al fin su primer deck, pero por otra…

-Sabía que no conseguiría ningún Bunnykins-pensaba mientras empezaba a mirar las cartas de su deck-. ¡Ah! ¡Es, es…!-dijo tras darse cuenta de la presencia de cierta carta- ¡Bunnykins!

-¡Exacto! ¡Han sacado una versión carta del Bunnykins!-le informó Yuzird- Debido a la popularidad que tuvo el juguete, han decidido hacerle una versión en carta. ¡Y ahora es tuya! ¿Ves que como no era mentira? Si eres una niña buena, el Bunnykins viene hacia ti.

-Aunque robaste todos los sobres de cartas del centro comercial para poder armarle ese deck-comentó Yuzét-. Y hasta el último sobre no te salió el Bunnykins.

-¡Gracias, tío Yuzird!-exclamó Ere mientras se le dibujaba una gran sonrisa en la cara-. ¡De esta forma no solo tengo al Bunnykins, sino que también muchas otras cartas de muñecos que me gustan!

-Trata bien las cartas-mencionó Yuzét, materializándose para que Ere pudiera verla y oírla-. Las cartas se crean a través de Artes usando la energía de los espíritus.

-Ah, el espíritu-se asustó un poco Ere al verla aparece de repente.

-Yuzét.

Como Yuzét no iba a moverse de su lado y estaban vinculados, a Yuzird no le quedó más remedio que contarle sobre la existencia del espíritu. Sobre todo después de lo que pasó aquella noche.

-Aunque esto del espíritu es muy raro… ¿Tienes que ser mi tía?-preguntó la niña.

-Bueno, hemos tenido nuestras cosas-mencionó con una enigmática sonrisa.

-No, Yuzét solo es un espíritu. Aunque sí deberíamos continuar lo que dejemos a medias la otra noche…-dijo Yuzird mirando a Yuzird.

-¿Por qué? Yo disfruté y pasé vergüenza una vez, y tú lo mismo. Ya estamos empatados.

-¡Pero aun había muchas cosas que quería hacer!-se quejó Yuzird-. ¡Nos quedamos a mitad, no es justo!

-Así son las cosas…-se encogió de hombros Yuzét.

-Bueno, dejando eso de lado…-dijo Yuzird volviéndose hacia Ere-. ¿Qué tal si probamos tu deck con un duelo? También te he comprado un duel-disk.

-¡Vale!-aceptó la niña con una sonrisa.




Tío y sobrina salieron a la calle para llevar acabo su duelo.

-¿Conoces las reglas, verdad?

-Sí, tambien se estudian en la escuela.

-Entonces vamos allá.

-¡Duelo!

Yuzird 4000 lp
Ere 4000 lp
-Empiezo yo, ¿vale?-dijo la niña tomando el primer turno-. A ver…

Ere se puso a leer los efectos de sus cartas detenidamente, ya que solo les había echado un vistazo por encima antes de empezar el duelo.

-Por ahora no está siendo un duelo muy entretenido-comentó Yuzét-. Que aburrimiento.

-Vamos, solo está leyendo los efectos de sus cartas para montar su estrategia.

-Vale, ya he entendido como funciona más o menos este deck-asintió la niña-. Empiezo invocando a las Cabras Gemelas de las Bestias de Ensueño (800/700). Una vez por turno, esta carta me permite invocar un monstruo Bestias de Ensueño de modo especial desde mi mano. ¡Así que invoco de modo especial al Zorro de Una Cola de las Bestias de Ensueño (1000/800)! Ahora activaré dos cartas mágicas continuas, Exceso de Aforo de las Bestias de Ensueño y Vigilancia de las Bestias de Ensueño. Tengo cuatro cartas. ¡Activo el efecto del Zorro de Una Cola de las Bestias de Ensueño! Si controlo más cartas que tú, una vez por turno, puedo hacerte 200 puntos de daño por la diferencia.

-¿Cómo? Tú tienes 4 cartas y yo ninguna…

-Eso serán 800 puntos de daño-indicó Yuzét.

-¡Ascuas de Zorro!

-¡Ay!

Yuzird 3200 lp
-¡Toma ya! ¡Voy ganando! Termino mi turno.

-No ha estado mal tu estrategia, Ere. Has conseguido hacerme daño en el primer turno, en el que no se puede atacar. Pero no pienses que te lo pondré fácil por ser tú-sonrió Yuzird-. Si tu estrategia se basa en tener más campo que yo, entonces no podrás ganar. ¡Me toca, robo carta! Si tú controlas monstruos y yo no, puedo invocar de modo especial desde mi mano a Silver Wings Eaglewoman (1800/1200). Además, como controlo un monstruo Bestia alada, puedo invocar de modo especial al Lancero Alado desde mi mano…

-¡No, no puedes!-gritó entonces Ere.

-¿Eh?

-Por el efecto del Exceso de Aforo de las Bestias de Ensueño, si controlo más cartas que tú, incluyendo una Bestia de Ensueño, solo puedes invocar de modo especial desde tu mano, deck o cementerio una vez por turno-explicó Ere.

-¿De verdad?-se sorprendió Yuzird-. ¿Existe esa carta? Entonces no puedo invocar al Lancero Alado de modo especial. Y tampoco podré usar el efecto de Eaglewoman de invocar un monstruo del deck cuando destruya a un monstruo. Pero tu plan tiene un fallo, Ere.

-¿Un fallo?

-En el momento en que no tengas más cartas que yo, ya no podrás usar esos efectos. ¡Así que pongo dos cartas bocabajo!

-Tampoco puedes, el efecto de la Vigilancia de las Bestias de Ensueño solo te deja poner una carta bocabajo, y activar solo una carta mágica o trampa desde la mano.

-¡¿Tambien me bloquea las cartas que coloque?!

-¿No leíste las cartas cuando las robaste?-le preguntó Yuzét.

-La verdad es que no-admitió Yuzird-. No quería tener ventaja en el duelo.

-Por eso me pediste a mí que fuera la que eligiera que cartas poner en su deck de entre todas las robadas-comprendió entonces el espíritu.

-¡Pero da igual! ¡Pongo un monstruo en defensa! Ahora en este momento tengo 3 cartas, y tú 4. Pero cuando Eaglewoman destruya un monstruo, ambos tendremos 3 y podré usar su efecto. ¡Adelante, Silver Wings Eaglewoman, ataca a las Cabras Gemelas de las Bestias de Ensueño!

-¡Ugh!

Ere 3000 lp
-Ahora puedo usar el efecto de mi monstruo-sonrió el Tercero.

-Aun no-le volvió a interrumpir Ere-. ¡Cuando destruyes a una Bestia de Ensueño en batalla, puedo invocar al Pingüino Mágico de las Bestias de Ensueño desde la mano (1100/600)! Además, al ser invocado de esta forma, revive al monstruo destruido. ¡Regresa, Cabras Gemelas de las Bestias de Ensueño (800/700)!

-¡Increíble! Ahora tiene 5 cartas.

-Lo que significa que no puedes invocar de modo especial-declaró Yuzét.

-Entonces solo puedo terminar mi turno. No esperaba que ese deck funcionara controlando el número de cartas en el campo. Te toca, Ere.

-Sí, robo carta. Invoco a la Gata Nocturna de las Bestias de Ensueño (900/400). Y activo el efecto del Zorro de Una Cola de las Bestias de Ensueño. Te hago 200 de daño por la diferencia de cartas entre nosotros.

-Esta vez son 3, así que son 600 de daño. ¡Ugh!

Yuzird 2600 lp
-¡Bien!-lo celebró Ere-. Ahora uso el efecto de la Cabras Gemelas de las Bestias de Ensueño. Si controlo más cartas que tú, puedo reducir el ataque de un monstruo que controles en 1000. ¡Bajo el ataque de Eaglewoman en 1000 (800)!

-¡Ahora mi monstruo es más débil que los de Ere!

-¡Pingüino Mágico, ataca a Eaglewoman!

La ave de Yuzird fue destruida por el ataque mágico del pingüino.

Yuzird 2300 lp
-Aun tienes un monstruo defensivo en el campo. ¡Zorro de Una Cola, atacalo!-mandó Ere su segundo ataque este turno.

Cuando el Zorro atacó al monstruo bocabajo de Yuzird, este se reveló. Era el Gorrión de las Plumas Congeladas (800/1600), por lo que repelió el ataque y congeló al Zorro de Ere.

-¿Eh? ¿Tú monstruo es más fuerte?

-Sí, así que recibes daño igual a la diferencia entre la defensa de mi monstruo y el ataque del tuyo-le explicó Yuzird sonriendo.

-¡Ugh!

Ere 2400 lp
-Puede que lleves ventaja en el campo, pero aun así nuestra vida es casi igual. ¡Además, el monstruo que batalla contra El Gorrión de las Plumas Congeladas pierde 500 puntos de ataque (500)!

-¡Mi zorro!

-¿Ves, Ere? No te será tan fácil vencerme.

-Pero mi turno no ha terminado aún. La Gata Nocturna puede atacar directamente. ¡Adelante, Arañazo sombrío!

Yuzird recibió el ataque de la gata.

Yuzird 1400 lp
-¡Ya te saco bastante vida otra vez! ¡Soy la mejor!-sacó pecho Ere-. Y cómo te he hecho daño teniendo más cartas que tú, puedo añadir una Bestia de Ensueño de mi deck a la mano. ¡Elijo al Conejo Bunnykins de las Bestias de Ensueño!

-Bunnykins…

-¡Bien, ya lo tengo en mi mano! Gracias por el regalo, tío. Los duelos son divertidos.

-Bueno, en eso consisten los duelos.

-Te venceré en mi siguiente turno. Pongo una carta bocabajo y te toca.

-Pero ya te advertí que no iba a ponértelo fácil. ¡Robo carta! Cambió al Gorrión de las Plumas Congeladas al ataque (800). Y como controlo un monstruo bestia alada, invoco de modo especial al Lancero Alado (1200/1500). Y también llamo de modo normal al Pájaro Sigiloso (800/800). Y el efecto del Lancero Alado fortalece a mis monstruos en 400 puntos.

-Eso deja al Gorrión con 1200 puntos de ataque, al Lancero Alado con 1600, y al Pájaro Sigiloso con 800-indicó Yuzét.

-¡Increíble, el tío ha reunido tres monstruos para poder atacar!-se sorprendió Ere.

-¡Adelante, Pájaro Sigiloso, ataca al Zorro de Una Cola!

-¡Argh!

Ere 1700 lp
-¡Lancero Alado, tú acaba con las Cabras Gemelas!

Ere 900 lp
-¡Y tú, Gorrión de las Plumas Congeladas, elimina a la Gata Nocturna!

-¡Egh!

Ere 600 lp
-¿Qué te ha parecido, Ere? Has perdido tres monstruos-se burló un poco Yuzird para picarla.

-¡No es justo!-se enfadó Ere.

-Ahora los dos tenemos 4 cartas en el campo, así que tus cartas mágicas ya no me limitan.

-El Pájaro Sigiloso es un monstruo Constructor-mencionó Yuzét. Y tenemos tres monstruos. ¿Vas a invocar a Ramia?

-No… Sería demasiado para Ere. ¡Simplemente pongo dos cartas bocabajo y termino mi turno!

-¡Pero mis Bestias de Ensueño no perderán! ¡Activo mi trampa, Fiesta de las Bestias de Ensueño! Durante la End Phase, esta carta revive a los monstruos que has destruido-explicó Ere.

-¡¿Cómo?!

-¡Regresad, Cabras Gemelas (800), Zorro de Una Cola (1000), y Gata Nocturna (900) de las Bestias de Ensueño!

-Vuelve a tener el campo lleno de monstruos…

-Me toca. Robo carta. Y ahora sí-se le dibujaba una sonrisa a Ere ahora que por fin iba a invocarlo-. ¡Aparece, Conejo Bunnykins de las Bestias de Ensueño (0/0)!

-¿Tiene 0 puntos de ataque?…

-No, si tengo más cartas que tú, su ataque original se convierte en 500 por la diferencia.

-Ahora mismo nos saca una carta-comentó Yuzét.

-Activo la carta mágica continua, entrenamiento de las Bestias de Ensueño.

-¡Ahora son dos más!

-Sí, con esto el ataque de Bunnykins es de 1000.

-Pero aún es muy débil para hacer frente a mis monstruos, Ere.

-No, por el efecto del Entrenamiento, selecciono a Bunnykins y aumento s ataque en 500 (1500). ¡Adelante, Bunnykins, ataca al Pájaro Sigiloso!

-En ese caso activo mi trampa, Reunión de las Aves. Esta carta invoca un monstruo bestia alada de nivel 4 o menor del deck, pero durante la End Phase es destruido. ¡Aparece, Hombre Pájaro de la Hoja (1600/1000)! Por su efecto, debes atacarlo a él, y por el efecto del Lancero Alado, su ataque aumenta en 400 (2000).

-Y Bunnykins es más débil-mencionó la espíritu.

-No, por el efecto de las Cabras Gemelas, puedo reducir el ataque de tu monstruo en 1000 (1000). ¡Así que Bunnykins lo destruirá! ¡Bunny Punch!

Bunnykins destruyó con un puñetazo al monstruo del Tercero.

Yuzird 900 lp
-Pero lo importante es que ha batallado contra mi monstruo. Cualquier monstruo que haya batallado contra el Hombre Pájaro de la Hoja pierde su efecto-explicó Yuzird-. Tu monstruo se quedará sin ataque.

-No, porque el entrenamiento del Entrenamiento de las Bestias de Ensueño hace que el monstruo seleccionado sea inmune a efectos de cartas este turno.

-¡¿Cómo?!-se sorprendió Yuzird.

-¡Y ahora se activa el efecto de Bunnykins! ¡Cuando destruye un monstruo en batalla, puede destruir una carta en el campo! ¡Destruyo al Lancero Alado!

-Sin el Lancero Alado, el ataque de mis monstruos regresa a la normalidad…-se lamentó Yuzird mientras el ataque del Pájaro Sigiloso y del Gorrión bajaban a 800.

-¡Pingüino Mágico, destruye al Gorrión!

Yuzird 600 lp
Tras destruirlo, el monstruo de Ere perdió 500 puntos de ataque (600).

-¡Zorro de Una Cola, tú destruye al Pájaro Sigiloso!

Yuzird 400 lp
-¡Bien, ya no tienes monstruos en el campo!-se alegró Ere, convencida de su victoria-. ¡Cabras Gemelas, atacad directamente!

-¡Si pierdo contra una niña perderé mi prestigio!-reaccionó Yuzird activando otra trampa-. Vuelo Curativo. Esta carta remueve un monstruo Bestia Alada de mi cementerio y me da vida igual a su ataque. Removeré a Eaglewoman, de 1800 puntos de ataque.

Yuzird 2200 lp
Tras eso, recibió el ataque directo de las Cabras.

Yuzird 1400 lp
-Te has salvado…-Ere se mostró algo decepcionada.

-Además, si recibo daño, puedo remover del cementerio al Pájaro Sigiloso para revivir un monstruo cuyo ataque sea menor o igual al daño recibido. ¡Regresa en defensa, Gorrión de las Plumas Congeladas (800/1600)!

-¡Pero aun así la Gata Nocturna puede atacar directamente! ¡Arañazo Sombrío!

-¡Ugh!

Yuzird 500 lp
-Y por su efecto, añado una Bestia de Ensueño a mi mano. Paso a la Main Phase 2. ¡Activo el efecto del Zorro de Una Cola! ¡Recibes 200 puntos de daño por la diferencia entre nuestras cartas!

-Ella tiene 8 cartas y nosotros 2.

-¡Son 1200 puntos de daño!

-Removiendo del juego el Vuelo Curativo, niego un daño de efecto por el resto del turno-se protegió Yuzird.

-¡No es justo!-gritó entonces Ere frustrada-. ¡No puedes salvarte después de que yo haya realizado mi super jugada!

-Así son los duelos, Ere.

-¡Pero no importa! ¡Te saco 6 cartas, así que el ataque de Bunnykins es de 3500! Con esto termino mi turno.

-No tenemos cartas en la mano y estamos en mala situación-le comentó Yuzét a Yuzird-. Y todo porque no has querido invocar a Ramia.

-Pero así hemos podido ver que Ere es fuerte-mencionó Yuzird mientras la miraba orgulloso-. ¡Veamos que pasa ahora! ¡Es mi turno, robo carta! Bien, el monstruo que necesitaba. Invoco a Black Jet Crowman (1600/1200).

-¿Black Jet?

Como había una carta más en el campo de Yuzird, el ataque de Bunnykins se redujo (3000).

-Puede atacarte directamente, aunque reducirá el daño a la mitad-le explicó Yuzird a su sobrina-. ¡Ve, ataca directamente!

-¡Ganar así no vale! ¡Descarto de mi mano a la Trompetista de las Bestias de Ensueño! Al hacerlo, gano 500 puntos de vida por la diferencia de cartas que te saque. ¡Gano 2500 de vida!

Ere 3100 lp
Seguidamente, recibió e ataque de Black Jet Crowman.

Ere 2300 lp
-Je, me he salvado-dijo orgullosa.

-No del todo-sonrió Yuzird-. Tras hacerte daño, Black Jet Crowman me permite robar una carta. Y si es un monstruo, lo sacrifico para invocarlo de modo especial.

-¿Eh?

-¡Robo! Es la Arpía de la Aurora-se la mostró Yuzird-. ¡Así que sacrifico a Black Jet Crowman y la invoco!

La Arpía de la Aurora apareció en el campo del Tercero (2200/1600).

-No importa, Bunnykins impide que les hagas daño a mis otros monstruos.

-Sí importa, la Arpía de la Aurora es justo el monstruo que necesito para derrotarte. ¡Adelante, ataca al Zorro de Una Cola!

-¡No recibiré daño!

-Pero cuando la Arpía de la Aurora destruye un monstruo en batalla, se lo puede equipar y aumentar así su ataque en 600 puntos (2800).

-Un momento, entonces…-se percató Ere.

-Sí, la diferencia de cartas entre nuestros campos se ha reducido en dos. Una por el monstruo que has perdido, y otra por el que se ha equipado en mi campo.

-Yuzird tiene ahora 4 cartas, y Ere 7. Bunnykins pierde 1000 puntos de ataque (2000)-calculó Yuzét.

-¡Ah, ahora tu monstruo es más fuerte! ¡Pero ya no puedes atacar más este turno!

-Me temo que sí puedo, Ere. ¡Activo mi Trampa, Mapa del Santuario! ¡Esta carta me permite activar directamente desde mi deck el Santuario de las Aves! Y ganará tantos contadores como cartas controle el oponente (7).

-¿Eh?

-¡Y gastando 3contadores, puedo hacer que la Arpía de la Aurora ataque a todos tus monstruos este turno!

-Entonces eso significa que…-se le pusieron los ojos llorosos a Ere.

-¡Que yo gano! ¡Arpía de la Aurora, ataca a la Gata Nocturna! No recibirás daño por el efecto de Bunnykins, pero me equipo a tu monstruo y aumento el ataque de la Arpía de la Aurora en 600 (3400). Y como la diferencia entre las cartas que controlamos se ha reducido en dos, Bunnykins pierde 1000 puntos de ataque (1000).

-¡No, mi Bunnykins!

-Y contra él sí que recibes daño. ¡Ve, Arpía de la Aurora, ataca a Bunnykins! ¡Aurora Storm!

-¡Noooooo!-gritó Ere sin poder detener el ataque.

Ere 0 lp
-¡Sí! ¡He ganado al Bunnykins!-lo celebró Yuzird.

-Vaya, parece que tenías ira contenida hacia ese monstruo por no haber podido conseguir el muñeco real-se rió Yuzét.

Enseguida fueron interrumpidos por los lloros de Ere.

-¡Buah, no es justo! ¡Tenía que ganar yo! ¡Es mi cumpleaños! ¡Buah!-lloraba Ere.

-Vamos, no te pongas así. Era tu primer duelo, así que es normal que perdieras. Lo que me ha sorprendido es que supieras ya manejarte perfectamente. Y mira, me lo has puesto difícil-la intentó animar Yuzird.

-¡Otra vez!

-¿Eh?

-¡Otro duelo! ¡No puedo conformarme con una derrota!-le ordenó Ere.

-Pero tengo otras cosas que hacer…

-¡Mentira! ¡He dicho que otro duelo!

-Está bien, pero solo uno más…-accedió su tío.

Así fue como Yuzird pasó todo el día teniendo duelos contra Ere. Cada vez que la niña perdía le pedía otro duelo.

-Pero bueno, es su cumpleaños, supongo que no hay nada malo en ello.


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Capítulo 7


¿De ladrón a asesino?






-¡Hay que detener al Tercero! ¡No podemos permitir que un ladrón como él siga suelto y que ponga en riesgo los recursos de esta ciudad!

Ese era el discurso del presidente de ciudad Fenneir, Akihiro. No paraban de transmitirlo por televisión.

-¿Qué le parece, Duver? De esta forma presionamos al ladrón poniendo a toda la policía investigando su paradero. Recuperaremos la Joya de Viento, se lo aseguro.

Akihiro se encontraba en una lujosa mansión. La mansión de Duver, un mafioso de gran poder. Hace tiempo que ambos se habían aliado por el bien de sus propios intereses.

-Akihiro…-dijo Duver, un hombre calvo, con gafas, y con alguna cicatriz en el rostro. Iba vestido con un esmoquin negro. Dio un sorbo de su copa de vino-. Accediste a la presidencia gracias a nuestro trato… ¿Qué a la ciudad se le acababa el Viento? Tonterías, lo único que pasaba es que yo me hice con la Joya del Viento, con lo cual podía atraer el todo el Viento hacia mí mismo, y manipularlo a voluntad.

-Con esa joya en nuestro poder, vendíamos Viento a nuestro consumidores por grandes cantidades de dinero-habló Oric, un hombre de cabello castaño que llevaba gafas de sol. Era uno de los sicarios de más confianza de Duver-. No tenían más remedio que pagar si querían usar el viento.

-Lo sé… La escasez de Viento se debía a que éste había sido acumulado en la joya del Gran Espíritu…-dijo Akihiro algo nervioso.

-Y entonces apareciste tú, un hombre que quería llegar a ser presidente del país. Sin embargo, las encuestas no vaticinaban nada bueno para ti. ¿Pero qué pasaría si encontrabas el problema a la escasez del Viento? Todos te votarían irremediablemente-continuaba contando Duver-. Así que hicimos un trato. Yo te prestaba la Joya del Viento para que pudieras convertirte en presidente.

-Con la condición, de que bajo la excusa de que había poco Viento, la gente debería pagar un coste por él. Desviando parte de esos impuestos hacia nosotros, al final conseguíamos más dinero que realizando simplemente grandes ventas.

-Sí, al fin y al cabo estábamos recibiendo dinero de todo el país. Y evidentemente, continuábamos vendiendo grandes cantidades de Viento a nuestros consumidores habituales siempre y cuando pagasen. Era un negocio redondo. ¡Pero ahora el negocio se ha ido al traste!-exclamó furioso lanzando la copa de vino contra el suelo- ¡Y todo porque has permitido que ese Tercero nos robe la Joya de Viento!

-Lo siento, Duver… Pero estamos haciendo todo lo posible para intentar localizarlo…-se disculpó Akihiro.

-No quiero excusas. Puede que la policía necesite más alicientes para encontrar al Tercero. El que hayan robado la joya no significa mucho para los ciudadanos ahora que disponen del todo el viento que quieran. Necesitan un estímulo mayor… Como la venganza. ¿Qué pasaría si el Tercero matase al presidente?

-¿Eh?-se asustó Akihiro-. ¿No estará insinuando que…?

-Oric, hazlo.

-Sí, jefe-el subordinado sacó un Blaster de energía de su cinturón y apuntó al presidente con él.

-¡No, espera! ¡Yo…!

No pudo decir nada más. El disparo de energía del Blaster impactó en su cabeza, arrebatándole así la vida.

-Hecho, jefe.-dijo guardando el arma.

-Bien, llevad su cuerpo a lugar acordado-ordenó Duver-. Mientras yo avisaré a nuestro contacto de la policía- La voz empezará a correr. El Tercero ha matado al presidente.




Un hombre rubio con gafas se acercó a la cantante de un grupo de música.

-Esto, perdona… Soy un gran fan tuyo. Y te he escrito una poesía, me gustaría que la aceptases-expresó con timidez.

-¿William?-la mujer lo miró algo asqueada-. No quiero nada de un perdedor como tú.

-Pero…

-¡Eh, mirad, es William!-se percató un grupo de gente de su presencia.

-¡Y está acosando a Jane!

-¡Apartate de ella, escoria!-gritó un chico del grupo golpeándole, y lanzándolo así contra el suelo.

-¡Agh!

-No vuelvas a acercarte a Jane, apestado.

-Gracias, era muy molesto-dijo Jane-. ¿Y es verdad lo que dicen sobre él? ¿Qué tiene los lóbulos de maná atrofiados?

-Eso dicen, no puede contactar con ningún espíritu ni realizar por tanto ningún Arte.

-No sabes si esa enfermedad es contagiosa. Mejor alejarse de él. Si vuelve a mostrarte no dudes en llamarnos, Jane.

-Ugh, sin los espíritus mis actuaciones no serían tan espectaculares. No quiero contagiarme. Ni siquiera quiero su estúpido poema-dijo arrojándolo contra el suelo.

-Total, dicen que sus poemas son malísimos.

-¡Es verdad! ¡Ja, ja, ja!

William observaba desde el suelo con frustración como se alejaban burlándose de él.

-Algún día… Algún día lo pagareis…-pensó con ira.



-William, despierta-sonó la voz de Frea, el espíritu que acompañaba a Pierce.

-¡Ah!-exclamó Pierce despertándose de repente.

-Has despertado-sonrió la niña.

-¿Dónde estamos? ¡Agh!-tras la pregunta, sintió las heridas que le habían causado el Tercero y Yuzét en el duelo, recordándolo todo al instante-. Es verdad… Perdimos contra aquellos dos…

-Sí, y nos enviaron lejos. Aunque aún estamos dentro de la ciudad. Has estado inconsciente unos días-le informó Frea-. Por la cara que ponías mientras dormías, estabas recordando tu pasado, ¿verdad? Aun te atormenta…

-Sí, como ya sabes, tenía los lóbulos de maná atrofiados, por lo que los espíritus no podían extraer mi energía, así que realizar Artes era imposible. Y me marginaban por ello. Era un apestado solo por ser diferente, todos me trataban mal. Así fue hasta que te conocí.

-Sí, a mí me pasaba igual entre los espíritus. Se ve que no puedo crear artes poderosas, que sean útiles. Siempre me han tratado como un espíritu del más bajo rango, subestimándome.

-A los dos siempre nos han tratado como escoria.

-Por eso te entendí enseguida cuando te vi. Ambos éramos iguales. Marginados de la sociedad.

-Fue entonces cuando lo decidimos. ¡Nos vengaríamos de todos por cómo nos trataron, ya sean humanos o espíritus! ¡Sentirían nuestra venganza!

-No podía ayudarte con mis artes, pero sí podía prestarte poder para convertirte un Humíritu, de esa forma podrías hacer uso de tu propio poder al ser medio espíritu.

-Así es como nació el nuevo yo, Pierce. Se me empezó a conocer por ese nombre porque siempre atravesaba a mis adversarios. ¡Pero ahora…!-exclamó furioso golpeando con su puño al suelo-. Hemos vuelto a perder… Después de tanto tiempo… ¡No quiero volver a ser un perdedor!

-Ni yo…

-Esos malditos Yuzird y Yuzét… Invocaron un monstruo Dominante…

Entonces Pierce recordó lo que dijo Yuzét.

-“Eso es porque solo se puede realizar una invocación Dominante si un Espíritu brinda su poder a los Constructores”

-¡Un momento! ¡Eso es! ¡Frea, ¿no puedes brindar a mi deck con el poder para desbloquear la invocación Dominante?!

-¿Eh? Pues no lo había pensado. Además, como nunca te había hecho falta…

-¡Pues intentémoslo! ¡Así estaremos en igualdad de condiciones para nuestro próximo encuentro! ¡No voy a permitir que nadie más vuelva a pisotearnos!




Al día siguiente, la ciudad despertaba con la trágica noticia del asesinato del presidente Akihiro.

-¡¿Cómo?! ¡¿El presidente Akihiro ha sido asesinado?!-se sorprendió el inspector Kenigata- ¿Cómo es posible? ¿Y tenemos algún sospechoso?

-Ha sido el Tercero-dijo entonces un policía de alto rango entrando en comisaria.

-¡¿El Tercero?!-se mostró aún más incrédulo el inspector-. Eso es imposible. La familia Arsene nunca ha cometido asesinatos de ese estilo. ¿Estás seguro de ello, Valri?

-Yo mismo lo vi.

-¿Qué lo viste?

-Sí, el presidente Akihiro pidió reunirse contigo. Después del anuncio sobre que la policía pondría todo su empeño en atrapar al Tercero, Akihiro me contó que se sentía vigilado constantemente.

-¿Y por qué querría contactar contigo? A mí ya me conocía previamente.

-No lo sé. Quizá no confiaba en ti tras no haber podido impedir el robo de la Joya de Viento. El caso es que nada más contarme sus miedos, apareció el Tercero y acabó con su vida-contó Valri con cara de impotencia-. No me lo esperaba, no me dio tiempo a reaccionar. No pude salvarle…

-Señor Valri…-le miraban con pena otros policías.

-Hum, sigue sin cuadrarme que alguien de la familia Arsene cometiese un asesinato de este tipo. No es su estilo-mostraba dudas Kenigata-. Tambien es cierto que al Tercero no lo conozco tanto como al Primero o al Segundo, pero aun así…

-¡¿Por qué dudas tanto, Kenigata?! ¡El Tercero es un ladrón que ha robado una joya de gran importancia para el país, pudiéndolo poner en riesgo! ¡¿De verdad crees que a alguien así le importan las vidas humanas?! ¡Hay que detenerlo cueste lo que cueste!-exclamó Valri-. ¡Ya no solo para recuperar la Joya de Viento, sino para honrar la memoria de nuestro presidente!

-¡Sí!-exclamaron el resto de policías.

El único que no lo hizo fue Kenigata. Seguía pensativo. Tenía el presentimiento de que algo no iba bien.




En las calles la noticia también estaba en boca de todos.

-¡¿Os habéis enterado?! Supongo que sí, pero… ¡El presidente Akihiro ha muerto! ¡El Tercero le ha matado!

Idia hablaba con Yuzird y Ere.

-Vaya, se ve que ese Tercero es malo de verdad-comentó Yuzird.

-¿Verdad? Sí, siempre lo he sabido-dijo Idia, indignada tras lo ocurrido-. Estos días ha habido gente que hablaba del Tercero como una especie de héroe porque el Viento había vuelto a la ciudad. No sabemos cuánto tardará en consumirse si la gente empieza a usarlo sin cuidado. Pero ahora está claro que ha mostrado su verdadero rostro. ¡Es un vulgar asesino, además de ladrón!

-Te estás sulfurando mucho, Idia-mencionó Ere.

-¡Sí, es que la gente de esa calaña me pone enferma!

Entonces Idia abrió un paquete de patatas fritas que llevaba encima.

-¡Ahh, tengo que hacer algo para calmar mi frustración, sino voy a volverme loca!-dijo empezando a comer- ¿Queréis?

-¡Sí!

-Claro-dijo Yuzird cogiendo de la bolsa para los dos.

-¿Sabéis? Quiero convertirme en una agente de la ley para combatir contra las injusticias de este tipo. Haré todo lo que esté en mi mano para detener a ese tipo de personas.

-Es un objetivo muy noble.

-Gracias-se sonrojó un poco Idia-. Me alegra ver que en esta ciudad tambien haya gente buena, como vosotros. Bueno, ya nos veremos. Adiós.

-¡Adiós, Idia!

-Ah, es verdad, ella viene de una ciudad de fuera-mencionó Yuzird.

Ya una vez Idia se hubo ido, Ere le lanzó la pregunta a su tío.

-¿De verdad has matado a presidente? ¿Es que era malo? Hoy en clase la gente no hablaba de otra cosa.

-Por supuesto que no. Anoche estuvimos viendo una película, ¿recuerdas?

-Ah, es verdad.

-Aunque sí es cierto que el presidente era malo. Bueno, volvamos a casa. La partida ya ha empezado-sonrió pícaramente Yuzird.




A día siguiente, anunciaban en la tele que iban a exponer un precioso diamante en el museo de la ciudad.

-El museo de Fenneir gozará durante un solo día del gran Diamante Crystron, que perteneció hace muchos años a…-contaba el propietario del museo.

Ere estaba delante del televisor observando con detenimiento. Yuzird estaba sentado en el sofá. Una vez el propietario hubo terminado su explicación, procedió a contar quien era el que les había prestado el Diamante.

-Y todo esto es posible gracias al señor Duver, quien nos presta la joya para exponerla. Un aplauso para él-dijo dando entrada a Duver.

-Duver…-sonrió Yuzird mirando el televisor.

-Muy buenas a todos-saludó Duver, de forma amable-. Es un honor para mí poder colaborar con el museo de Fenneir exponiendo piedras preciosas que encuentro durante mis viajes.

-Y nosotros se lo agradecemos, sobre todo con todo lo que está ocurriendo últimamente. ¿No le da miedo que aparezca ese ladrón, el Tercero, y le robe el Diamante Crystron?

-¿El Tercero? Sí, he oído hablar de él. ¿Y quién no? Dicen que asesinó al presidente. ¿Pero saben qué? Confío en la policía y en la seguridad de esta ciudad. Después de lo ocurrido recientemente, estoy seguro de que la policía pondrá todo su empaño en atraparlo. Es más, creo que este es el momento justo para la exposición de este Diamante, justo cuando todos somos más conscientes de su peligro-explicó Duver-. La policía hará un buen trabajo, estoy seguro. No creo que el Tercero se atreva a venir a robar el Diamante.

-Vaya, está muy seguro.

-Por supuesto, confío en la policía. Que venga el Tercero si se atreve.

-Ya lo han oído-habló ahora el periodista que cubría la noticia-. El señor Duver lanza un mensaje optimista, de confianza en la policía, en estos tiempos difícil en que el Tercero anda suelto. Así, pues, a partir de mañana y durante el resto de la semana, el museo de Fenneir…

Ere dejó de atender al televisor y se giró para mirar a su tío.

-¿Lo has oído? Dicen que no creen que puedas robar ese diamante.

-Eso dicen-dijo Yuzird sacando un mechero de su bolsillo.

-¿Y qué vas a hacer? ¿Te interesa ese Diamante?

-No, pero lo voy a robar igualmente-respondió Yuzird.

-¿Eh? ¿por qué?-se sorprendió Ere.

-Si no lo hago, la gente creará que he tenido miedo y que no soy capaz de robarlo. Es un desafío, así que tengo que aceptarlo.

-Pues no lo entiendo.

-Además, esta es justo la señal que estaba esperando-se encendió el cigarro con el mechero, mientras se le dibujaba una sonrisa pícara en el rostro.

-¡Egh! ¡No me gusta el humo el tabaco!

-Lo siento, lo siento.




Mientras, Idia en su casa, también había visto la noticia referente al museo.

-Parece un poco como si quisieran provocar al Tercero. Quizá sea un plan de la policía para atraparlo. ¿Pero y si no lo logran? Mejor que esté atenta por si acaso. ¡Pero lo que tengo claro es que alguien como el Tercero no puede seguir suelto!

Tras esas palabras, sacó su deck y lo revisó, preparándolo por si fuera necesario usarlo.




Ya a la noche, en un callejón de la ciudad.

-¿Has oído, Frea?-le preguntó Pierce a su compañera espíritu-. Si Yuzird y Yuzét vana al museo.

-Es posible que los encontremos allí.

-Y así obtendremos nuestra venganza.




Llegó el día. Las puertas del museo ya estaban abiertas. Una gran multitud de gente había acudido a visitar el museo. El revuelo que había causado el pequeño desafío contra el Tercero había hecho que el número de visitantes aumentara.

-No sé si ha sido buena idea que ese tal Duver provocase al Tercero-mencionó Kenigata observando desde un coche patrulla aparcado en las cercanías del museo, observando a la gente que entraba.

-Lo ha hecho porque confía en la policía-le habló Valri desde un coche aparcado en a otra acera-. Es la prueba de que la gente confía en nosotros. Así que si aparece el Tercero, tenemos que atraparlo cueste lo que cueste. Y con vida para esclarecer que fue exactamente lo que pasó con el presidente.




Yuzird llegó con su Fiat 500 amarillo y aparcó a un par de manzanas del museo. Se bajó del coche y se acercó lo que quedaba de camino andando. Se plantó delante del museo mirándolo con confianza.

-Así que vas a robar ese diamante-le habló Yuzét.

-Sí, ¿Algo que decir?

-Muchos diamantes y joyas son espíritus que cristalizan y fosilizan para mantenerse con vida, almacenando energía, esperando a nacer algún día. Pero los humanos los usáis a vuestra voluntad y extraéis su energía. Así que la verdad, prefiero que tú los robes a eso.

-Bien, entonces está decidido. ¡Robemos el Diamante Crystron!


El capítulo 8 será: ¡Hay que atrapar al Tercero! ¡Persecución en la ciudad!
 

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Holo!

He leído los dos primeros caps y pues la verdad me ha gustado mucho. No siento mucho aprecio por los ases Bestia Alada pero Yuzird es simpático. El primer capítulo es bastante divertido y plantea un escenario muy interesante con lo de los espíritus. Realmente hace que tenga ganas de saber cómo funciona este mundo, y al mismo tiempo, Yuzird y su familia destacan con algo más de pragmatismo, creo que el contraste que genera está bastante bien logrado.

Also, el presidente es un pendejo, pero Kenigata se roba el show.

El segundo capítulo, por otro lado, me ha resultado más interesante. Y al mismo tiempo... triste. Esperaba que la persona con la que hablaba al principio fuera su hermano y ver cierta suerte de rivalidad amistosa entre ambos porque me gustó la dinámica que tenían y su deck, pero resulta que está muerto... y tenía una hija.

Voy a tratar de ponerme al corriente rápido para ver en qué punto cruza caminos con la rubia. Anda muy interesante hasta ahora.

Nos vemos.

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He leído los dos primeros caps y pues la verdad me ha gustado mucho. No siento mucho aprecio por los ases Bestia Alada pero Yuzird es simpático.
Después de Magna Lady y Nekiron, que son de aspecto humano, esta vez quería que el deck fuese más animal. Y el Dragón ya estaba pillado por Kaiyu. Eso y que a mí los pollos sí me gustan XD

El primer capítulo es bastante divertido y plantea un escenario muy interesante con lo de los espíritus. Realmente hace que tenga ganas de saber cómo funciona este mundo, y al mismo tiempo, Yuzird y su familia destacan con algo más de pragmatismo, creo que el contraste que genera está bastante bien logrado.
En este fic, en vez de hacer que lo mágico/espiritual fuese lo raro y especial, quise hacer lo contrario, que lo no mágico fuese lo más especial y lo otro lo habitual.

El segundo capítulo, por otro lado, me ha resultado más interesante. Y al mismo tiempo... triste. Esperaba que la persona con la que hablaba al principio fuera su hermano y ver cierta suerte de rivalidad amistosa entre ambos porque me gustó la dinámica que tenían y su deck, pero resulta que está muerto... y tenía una hija.
Ahora que pienso creo que no llega a decir con quien hablaba Yuzird, aunque cuando llegue el momento creo que se sobrentenderá quien era. Sobre la niña, considero que le iba bien darle a Yuzird alguien de quien cuidar a la vez que se revelaba que su Shaga había muerto.

Sí, es él XD
 

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Dos capítulos más, hasta el 9. Ya nos vamos acercando


Capítulo 8



¡Hay que atrapar al Tercero! ¡Persecución en la ciudad!





-¿Aun nada?-preguntó Duver, desde una sala privada del museo.

-No, aparentemente el Tercero aún no ha parecido-le informó Oric-. Quizá no haya caído en nuestra provocación.

-Tenemos que capturarlo como sea para recuperar la Joya del Viento, y de ese modo, restablecer nuestro negocio.



Mientras, Idia y Ere se encontraban paseando por la calle. Haciendo caso a lo que le dijo anteriormente, Yuzird había dejado a su sobrina con la apasionada Idia.

-Así que Yuzird tiene trabajo hoy.

-Sí, y como dijiste que no te importaba cuidar de mí de vez en cuando…

-Claro que no, somos amigas, ¿no?-preguntó Idia-.Además, Yuzird es muy amable y siempre me ha tratado bien desde que llegué a esta ciudad. No podía decirle que no. Todo lo contrario que ese Tercero. Seguro que ese ladrón es un capullo que no piensa en los demás. Asesinó al presidente…

-Oye, Idia, ¿a ti te gusta el tío?

-¡¿Eh?! ¿Por qué preguntas eso?-se puso roja la rubia-. Bueno, es amable, apuesto… Pero me sacará más de 10 años, así que es imposible que… ¡Gaah, dejemos de hablar de eso!-exclamó-Ya sé, ¿por qué no subimos a un edificio alto para ver si ocurre algo en el museo?

-¿Eh? ¿Por qué?

-Sí el Tercero vuelve robar, quiero verlo. Y si se escapa de la policía, entonces seré yo la que lo intercepte-dijo sacando su deck de bolsillo.



Yuzird aún no había robado el Diamante de Crystron. Primero de todo había dado una vuelta por todo el museo, observando todas las exposiciones. Habiendo crecido en una familia de ladrones, evidentemente le gustaba el arte. También había visualizado cual sería la mejor ruta para su escape. Ya empezaba a anochecer, pero él robaría el Diamante Crystron este mismo día, tal y como se había propuesto.

-Uah, que aburrimiento-bostezaba Yuzét-. ¿De verdad te divierte mirar todos esos cuadros?

-Creía que los espíritus sabrían apreciar más el arte.

-Al menos a mí no me interesan tanto las cosas materiales. Ah, allí está expuesto el Diamante-mencionó cuando volvieron a pasar por delante.

-Lo sé, Yuzét, es la cuarta vez que lo mencionas.

-Y también es la cuarta vez que aún no lo has robado. Vaya ladrón.

-Primero hay que explorar el terreno-indicó Yuzird

El Diamante Crystron estaba expuesto dentro de una vitrina. Un guardia de seguridad estaba custodiándola.

-¿Sabes? Si uso mis poderes podría teletransportar el diamante a otro lugar. Podríamos ser el dúo de ladrones perfectos-sonrió la Gran Espíritu alzando su mano hacia el diamante-. Nadie sabría cómo ha desaparecido.

-Entonces lo harías tú todo y yo no haría nada. Mi orgullo de ladrón no puede aceptarlo. No hace falta que me ayudes, ya lo haré yo mismo.

Yuzét miró extrañada al ladrón, que se oponía a que usara sus poderes. Algo extraño en un mundo en el que las personas extraían el poder de los espíritus sin pensar en ellos.

-De todas formas, tienes unos poderes muy extraños. También teletransportaste a Pierce a otro lugar con tus poderes.

-Sí, soy una Gran Espíritu al fin y al cabo. Aunque aún tengo que recuperar todos mis poderes.

-Bueno, vamos al lavabo. ¿Quieres que robe el diamante, no?

Pasados unos minutos, Yuzird salió del aseo vestido con una vestimenta igual a la que llevaba la seguridad del museo.

-¿Y eso te servirá de algo?-preguntaba Yuzét con curiosidad.

-Claro que sí. Por cierto, no es justo que tú puedas ver cómo me cambio. Me gustaría ser un espíritu para poder espiar a las mujeres sin que me vean. ¡Bueno, a la faena!

Yuzird se acercó al guardia que custodiaba el Diamante.

-¡Hola, compañero!-habló de forma amigable.

-¿Quién eres? Tu cara no me suena.

-Es que soy nuevo. Por lo de todo el revuelo que ha causado la posibilidad de que el Tercero venga a robar el diamante, han contratado gente nueva, ¡así que este es mi primer día!

-Ah, ya veo. ¿Y bien, que querías?

-Los jefes me han dicho que quieren hablar contigo. Debe ser algo importante, ya que a mí no han querido decirme lo que era. ¡Debe de ser algo que solo cuentan a los empleados en los que más confían! Me han dicho que mientras cubra tu puesto.

-Entendido, voy para allá.

El guardia de seguridad se fue, dejando a Yuzird solo delante del Diamante.

-Vaya, ha sido más fácil de lo que creía-comentó Yuzét.

-Sí. Aunque en realidad ellos quieren que la robe para poder atraparme.



Kenigata esperaba ansioso desde su coche de policía.

-Ya ha oscurecido y el Tercero aún no ha aparecido. ¿Se habrá dado cuenta de que es una trampa?

-No hemos puesto mucha seguridad dentro del museo para incitar a que robe el Diamante-pensó Valri que se encontraba en otro coche distinto-. De todas formas, el Diamante estará expuesto una semana, aún podría venir mañana.

-Cuando el Tercero aparezca, tengo que descubrir si realmente ha asesinado al presidente o no. Me resulta extraño que alguien de la familia Arsene comete ese tipo de asesinato-pensaba Kenigata.

Entonces sus pensamientos fueron cortados al escuchar la alarma del museo.

-¡Es la alarma!-exclamó entonces Kenigata.

-¡Eso quiere decir que…!

-¡El Tercero ha aparecido!

Vieron salir a Yuzird corriendo del museo, con el diamante en sus manos, ya con su ropa habitual. El ladrón desarmaba grácilmente a los guardias de seguridad y policías que se cruzaban en su camino con su Walther.

-¡Disparadle, no dejeís que escape!-ordenaba Valri a sus hombres-. ¡Pero no le matéis!

-¡Idiota! ¡No puedes mandar que disparen ahora!-le recriminó Kenigata- ¡Hay civiles que han ido a visitar al museo alrededor! ¡Podrías darles sin querer!

-¡No importa, a por él!-insistía Valri con sus órdenes.

-¡Valri…!

Yuzird se cubrió de los disparos de los Blasters de la policía cubriéndose detrás de un coche.

-Vaya, vaya, a ese policía no le importa que le pueda dar a los civiles. Probablemente sea un comprado por Duver-mencionó Yuzird sonriendo.



-¡Señor Duver! ¡El Tercero ya ha aparecido!-le informó Oric de lo que ocurría en el exterior.

-Bien, ahora solo tienen que atraparlo…



De debajo del coche, los policías vieron salir una bomba de humo que les impedía ver que lo ocurría. Luego oyeron unos cuantos disparos procedentes de la pistola de Yuzird.

-¡¿Qué ocurre?!-se preguntaba un policía.

-No sé, ese ladrón usa artefactos muy raros.

Cuando el humo se hubo dispersado, vieron como el Tercero corría hacia un coche amarillo aparcado algo más lejos.

-¡Allí!-le localizó Kenigata-arrancando su coche.

-¡Rápido, montaros en los coches patrulla y perseguidlo!-ordenó Valri.

Sin embargo, solo unos pocos coches salieron en persecución del del Tercero. El resto habían recibido los disparos del ladrón en el Esprictor que extraía la energía de los espíritus que hacía falta para hacer arrancar el vehículo.

-¡No podemos seguirle, señor! ¡Nuestros vehículos están dañados!

-¡Pues yo y Kenigata lo haremos!-expresó Valri furioso viendo que el plan no estaba saliendo según lo previsto.

Así pues, tres coches perseguían al Fiat amarillo en el que iba montado el Tercero.

-Maldición, ¿cómo puede correr tanto con ese coche?. Si parece super anticuado-se preguntaba Kenigata-. ¡Tercero, detente!

Yuzird giró a la izquierda en una esquina. Entonces asomó su cuerpo por la ventana y apuntó con la pistola al punto por el que él había girado. Cuando aparecieron los coches patrulla que le seguían, disparó con gran precisión a las ruedas de estos. El coche en el que iba Valri, y otro que no era el de Kenigata recibieron los disparos y se le deshincharon las ruedas, siendo incapaces de perseguir ya más al ladrón. Sin embargo, los reflejos del inspector Kenigata fueron más agudos.

-¡Gira, rápido!-le gritó a su acompañante, que era el conductor.

Este obedeció y de esta forma consiguieron esquivar las balas.

-Vaya, no está mal, inspector Kenigata-le halagó Yuzird.

-¡Kenigata, ahora todo depende de ti!-le gritó Valri- ¡Atrapa al Tercero!

Yuzird disparó un par de veces más contra el vehículo de Kenigata.

-¡A la derecha, rápido!

-¡Sí, señor!-obedeció el conductor, esquivando así las balas. Sin embargo, tuvieron que ocupar parte de la acera.

-¡Ah, lo siento, lo siento, apartaos, es peligroso!-avisaba y se disculpaba Kenigata a los transeúntes de esa calle, mientras se llevaban por delante algunas pequeñas tiendas o rompían algunos cristales.

-Parece que contra ti no servirá que dispare a las ruedas. Papaíto, eres más hábil que el resto. ¡Aunque estás causando destrozos y molestando a los ciudadanos, ja, ja, ja!

-¡Calate, Yuzird! ¡Quedas arrestado!

Yuzird volvió a girar a la derecha y accedió a un gran largo puente. Tras ver esa gran recta, Kenigata se asomó salió por la ventana y se montó encima del coche de policía.

-¡Ahora es la mia! ¡Duel Anchor!

Un hilo de energía espiritual salió de debajo de la manga de Kenigata y se enganchó al Fiat de Yuzird. Kenigata entonces enganchó se otro extremo al coche de policía. Esto redujo la velocidad del coche de Yuzird.

-¡¿Lo recuerdas, verdad, Tercero?! ¡Si no me vences en un duelo no podrás librarte del Duel Anchor!

-Qué remedio, tendré que estrenar el piloto automático. Si mi compañero estuviera aquí todo sería más fácil-Yuzird activó el piloto automático y salió del coche por la ventana, colocándose también encima de este-. ¡Entonces hagámoslo, papaíto!

-¡Sí, te atraparé, Yuzird!

-¡Duelo!


Yuzird 4000 lp
Kenigata 4000 lp


-¡Yo empiezo el duelo!-tomó Kenigata el primer turno-. Empiezo activando la carta mágica de campo Tierra Prehistorica.

El terreno cambió a una zona boscosa y verdosa.

-¿Estás seguro de querer activar esta carta de campo en esta situación, papaíto? Quizá sufras algún accidente.

-Reduce la velocidad y sigue al coche del tercero-le dijo Kenigata al conductor-. Activo la carta mágica continua Nacimiento Prehistórico, e invoco de modo normal al Cuidador de las Crias Prehistóricas (1200/1800). ¡Y activo el efecto del Nacimiento Prehistórico! ¡Sacrifico un monstruo Prehistórico y puedo invocar desde mi deck otro con un nivel igual o menor al suyo! ¡De modo que sacrifico al Cuidador de las Crias para invocar desde el deck al Velociraptor Prehistorico (1300/1000)! Si el Cuidador de Crias es sacrificado, puedo invocar dos Tokens Prehistóricos (500/500) en defensa. Y ahora activo el efecto del Velociraptor. Puedo sacrificar un monstruo dinosaurio para invocar de modo especial desde la mano un monstruo Prehistorico-explicó sacrificando uno de los Tokens-. ¡Aparece, Tiranosaurio Prehistorico (1800/1000)!

-Vaya, tienes tres monstruos en el campo-comentó Yuzird.

-Mi turno aún no ha terminado. Activo el efecto del Tiranosaurio Prehistorico. Sacrifico un monstruo Dinosaurio en mi mano para causarte 500 puntos de daño, y ganarlos yo como vida.

-¡Ugh!

Yuzird 3500 lp
Kenigata 4500 lp
-Y como he sacrificado 3 monstruos dinosaurios, la tierra Prehistorica acumula 3 contadores. Eso significa que mis monstruos ganan 300 puntos de ataque. Eso deja el ataque del Tiranosaurio en 2100 y el del Velociraptor en 1600. Termino mi turno.

-Entonces, me toca. Rob-

-¡Tercero, espera!-le interrumpió entonces Kenigata-. Quería preguntarte una cosa. ¿Es cierto que has asesinado al presidente? Por lo que sé de tu familia de ladrones, nunca habéis sido del estilo de asesinar. El Primero y el Segundo nunca lo harían, pero lo cierto es que a ti apenas te conozco…

-Ah, esa es la duda que tienes… ¿Tú que crees, papaíto?-le sonrió con confianza Yuzird-. Tú eres el policía, debes investigar y sacar tus propias conclusiones.

-Tercero…

-¡Yo solo soy el mejor ladrón de mundo, por eso no voy a permitir que mi libertad se termine aquí! ¡Robo carta!

-Sí, tienes razón, ¡pero independientemente de lo que haya pasado hoy serás arrestado por tus robos! ¡Y luego descubriré que pasó realmente!

-No me cortarás las alas tan fácilmente, papaíto. Veamos, si tú has invocado tres monstruos, yo invocaré cuatro. ¡Empiezo invocando de modo especial a Silver Wings-Eaglewoman (1800/1200)! Si no controlo monstruos y tu sí, puedo invocarla de modo especial. Luego invoco de modo normal al Hombre Pájaro de la Hoja (1600/1000). ¡Y como controlo monstruos tipo Bestia Alada, puedo invocar de modo especial al Lancero Alado (1200/1500)! Y recuerda que su efecto aumenta en 400 el ataque de mis monstruos Bestia Alada.

-Eso deja con 2200 a Eaglewoman, con 2000 al Hombre Pájaro de la Hoja, y con 1600 al Lancero Alado.

-¡Adelante, Lancero Alado, destruye al Token Prehistorico!-el monstruo Yuzird eliminó a uno de los monstruos de Kenigata-. ¡Hombre Pájaro de la Hoja, tú ocupate del Velociraptor Prehistorico!

-¡Ugh!

Kenigata 4100 lp
-¡Eaglewoman, tú ataca al Tiranosaurio Prehistorico!

Tras el ataque de la mujer águila, Kenigata se quedó sin monstruos.

Kenigata 4000 lp
-¿Y te dije que invocaría cuatro monstruos, verdad? Cuando Eaglewoman destruye un monstruo en batalla, puedo invocar de modo especial a un monstruo Bestia Alada de 1500 de ataque o menos del deck, pero sus efectos serán negados-explicó el ladrón-. ¡Aparece, Skull Phoenix (1000/1000)!

-¡¿Qué?!

-Su ataque aumenta en 400 por el efecto del Lancero Alado (1400). ¡Skull Phoenix, ataca al inspector Kenigata directamente!

-¡Argh!

Kenigata 2600 lp
-Paso a mi Main Phase II y activo el Gran Vuelo. Esta carta mágica me permite robar una carta por cada monstruo que un monstruo Bestia Alada haya destruido. ¡Eso quiere decir que robo tres cartas!

-¡¿Cómo?!

-¡Pongo 5 cartas bocabajo y termino mi turno!

-Admito que ha sido un buen turno, Tercero, pero en realidad has hecho lo que quería-se le dibujó una sonrisa en la cara a Kenigata.

-¿Hum?

-Ahora verás. ¡Como la Tierra Prehistorica tiene 3 contadores, puedo añadir a mi mano a un monstruo Prehistorico en vez de robar normalmente! ¡Así que añado al Gladiosaurio Igneo Prehistorico!

-Ah, tu monstruos as… Pero tengo cinco cartas tapadas. ¿Crees que podrás superarlas?

-Invoco de modo normal a Gallosaurio Prehistorico (700/500). ¡Activo el efecto del Nacimiento Prehistórico! ¡Sacrifico un monstruo Prehistórico y puedo invocar desde mi deck otro con un nivel igual o menor al suyo!-dijo Kenigata ofreciendo al Gallosaurio como sacrificio-. ¡Invoco desde el deck al Estegosaurio de Acero Prehistórico (1200/2000)! Y si el Gallosaurio es sacrificado, puedo revivir un monstruo Prehistorico. ¡Reencarnate, Velociraptor Prehistorico (1300/1000)! ¡Activo su efecto!

-Me temo que no, papaíto. Recuerda que ese monstruo ha luchado contra el Hombre Pájaro de la Hoja, por lo que su efecto ha sido negado, incluido en el cementerio.

-Ya había previsto eso, Tercero. ¡Pero si mi Tierra Prehistorica tiene 3 contadores, los efectos de los monstruos Prehistóricos no pueden ser negados, ni sus activaciones tampoco!-reveló Kenigata.

-¡¿Qué?!

-¡Sacrifico a mismo Velociraptor para invocar de modo especial desde mi mano al Gladiosaurio Igneo Prehistorico (3000/2000)!

-Ahí está ese monstruo de nuevo…-lo miró desafiante Yuzird.

El coche de Yuzird, conducido por el modo automático, giró hacia la izquierda. El conductor del coche de policía hizo lo mismo cuando llegó al punto en que el coche del ladrón había girado. Aunque no se pudiera ver por la carta de campo del Kenigata, ya habían pasado todo el puente y volvían a estar en las calles de la ciudad.

-Primero de todo, mi monstruo gana 300 puntos de ataque por mi carta de campo (3300). Segundo, sacrifico al Estegosaurio de Acero Prehistórico para reducir el ataque de todos tus monstruos en 1200.

Los monstruos de Yuzird se debilitaron, dejando a Eaglewoman con 1000 puntos de ataque, al Hombre Pájaro de la Hoja con 800, al Lancero Alado con 400, y Skull Phoenix con 200.

-Tercero-proseguía Kenigata con su jugada-. El Estegosaurio de Acero otorga la habilidad de descartar una carta de tu mano tras destruir un monstruo.Y no olvides que mi monstruo puede atacar a todos los monstruos que controles, así que aún le quedan 4 ataques contra tus monstruos.

-Vaya, que plan más elaborado.

-¡Empieza atacando al Lancero Alado! ¡Barrido Cortante de Cola Abrasador!

-Me temo que toda tu gran jugada termina aquí. Activo mi carta mágica de juego rápido, Tornado Catastrófico. Descartando un monstruo Bestia Alada, devuelvo a la mano todos los monstruos que controles. Bye bye al Gladiosaurio Igneo.

-No, este turno he sacrificado al sexto dinosaurio, por la lo mi Tierra Prehistorica ha ganado su sexto contador. ¡Con 6 contadores, los monstruos Prehistóricos no son afectados por los efectos de cartas mágicas y trampa del oponente!

-¡¿Cómo?!-se sorprendió Yuzird al ver como el Gladiosaurio Igneo pasaba al través del tornado-. ¡En ese caso activo mi trampa continua, Ave Protector! ¡Mientras tenga Bestias Aladas reduce el daño a la mitad! ¡Ugh!

Yuzird 2050 lp
-Pero no olvides que mi monstruo puede atacar a todos los monstruos que controles, así que aún le quedan 3 ataques contra tus monstruos.Ahora tus monstruos pierden la bonificación de 400 puntos de ataque, dejando a Eaglewoman con 600 puntos, al Hombre Pájaro con 400, y a Skull Phoenix con 0. ¡Ahora elimina a Eaglewoman!

-¡Argh!-volvió a recibir daño Yuzird.

Yuzird 700 lp
-¡Ataca de nuevo, esta vez al Hombre Pájaro de la Hoja! ¡Barrido Cortante de Cola Abrasador! ¡El duelo es mío!-exclamó Kenigata.

-No, aun no. ¡Activo mi trampa, Vuelo Curativo! Remuevo un Bestia Alada del cementerio-explicaba removiendo a Eaglewoman- para ganar vida igual a su ataque.

Yuzird 2500 lp
Posteriormente, el Hombre Pájaro de la Hoja fue destruido.

-¡Ugh!

Yuzird 1050 lp
-No está mal, Yuzird, pero aún me queda un último ataque contra Skull Phoenix-sonrió Kenigata-. ¡Acaba con esto de una vez por todas, Gladiosaurio Igneo! ¡Barrido Cortante de Cola Abrasador!

-¡Skull Phoenix reduce el daño de batalla que reciba en batallas que lo involucren a la mitad!-reveló Yuzird.

-¡¿Qué?! Entonces, sumado al Ave Protector, solo recibes un cuarto de daño en esta batalla-se sorprendió Kenigata.

-¡Argh!

Yuzird 225 lp
-Buf, ha faltado poco-se pasó la mano por la frente el ladrón para quitarse el sudor-, pero he conseguido salvarme. Has pulido bastante tu jugada de One Turn Kill, papaíto. Aun no has logrado derrotarme, pero te felicito igualmente.

-Grrr-se frustró Kenigata al ver que su a enemigo aún le quedaban puntos de vida-. ¡Te habrás salvado, pero ya no te quedan monstruos, no tienes cartas en el mano, y mi Gladiosaurio Igneo tiene 3300 puntos de ataque y es inmune a tus efectos! ¡No puedes ganarme, así que entregate! Termino mi turno.

Yuzird y Kenigata volvieron a tomar otra curva. Yuzét, que hasta entonces se había mantenido callada, hizo unos ruidos raros.

-¿Eh? ¿Qué te ocurre, Yuzét?-le preguntó el Tercero.

-Nada, solo quiero que termines ya este duelo-le respondió con gesto serio, sin contarle lo que realmente pensaba-. ¡Buah, voy a vomitar! Que mareo… ¿A quién se le ocurre hacer un duelo mientras no paras de girar cada dos por tres? Es lo peor. ¡Ojalá termine ya este duelo!

-Pues yo te noto rara.

-Lo que tienes que hacer es ganar este duelo de una vez.

-No es tan fácil…-sonrió Yuzird-. Todo dependerá de este robo. ¡Allá voy! ¡Robo carta! Bien, es un monstruo. Primero de todo, como no controlo monstruos y todos los de mi cementerio son Bestias Aladas, Skull Phoenix revive (1000/1000). Ahora desvelo una de las cartas mágica que me queda bocabajo-dijo Yuzird activando una de las dos cartas tapadas que tenía-, el Nido de Joyas. ¡Devuelvo al deck cualquier cantidad de monstruos Bestias Alada en mi mano y robo la misma cantidad de cartas más una! Así que devuelvo al deck al monstruo que acabo de robar, Edge Bird Red Sword, y robo dos cartas.

-Sus recursos han aumentado-pensó Kenigata.

-Esto está mejor-sonrió Yuzird al ver las cartas que había robado-. ¡Lo siento, papaíto, pero me temo que el duelo lo gano yo! Invoco al monstruo Constructor, Griffin Aini, la Llama de la Esperanza (1200/800). Cuando es invocado, me permite revivir un monstruo bestia alada del cementerio. ¡Regresa, Hombre Pájaro de la Hoja (1600/1000)!

-Da igual cuantos monstruos invoques, Yuzird, el Gladiosaurio Igneo es más fuerte.

-Invoca a Ramia y termina este duelo-le presionaba Yuzét.

-Sí, ya voy… ¡Con un monstruo Constructor puedo realizar una invocación Dominante! ¡Griffin Aini, construye tu dominio junto al Hombre Pájaro de la Hoja y Skull Phoenix! ¡Bate tus alas de la conquista! ¡Invocación Dominante! ¡Conquistadora Alada Ramia (2500/2000)!

-¡¿Cómo?! ¡¿Una invocación Dominante?!-se sorprendió el inspector-. ¿Aquellos monstruos que mencionan los libros de historia?

-Cuando Ramia es invocada mediante una invocación Dominante, puedo seleccionar y destruir hasta dos cartas mágicas y trampa bocarriba. ¡Destruiré el Ave Protector y la Tierra Prehistorica! ¡Vendaval Místico!

Ramia creó una corriente de aire que arrastró las cartas seleccionadas. Sin la carta de campo, volvieron a ver la carretera de forma normal.

-Sin la Tierra Prehistorica, tu monstruo pierde 300 puntos de ataque (3000), y como el Ave Protector ha sido destruido, puedo revivir un Bestia Alada de mi cementerio. ¡Revive, Lancero Alado!

-Pero aunque la Conquistadora alada gane 400 puntos de ataque, el Gladiosaurio Igneo aun será 100 puntos más fuerte.

-Lo importante aquí es que la Tierra Prehistorica ya no protege a su monstruo-mencionó Yuzét.

Inconscientemente por el mareo, Yuzét se había materializado y había dicho eso de forma que todos lo oyeron. Inmediatamente después volvió a su estado invisible para los demás que no fuesen Yuzird.

-¿Eh? ¿Qué era eso?

-¡Activo mi carta mágica de juego rápido, Muda de Plumaje Dimensional! ¡Esta carta me permite sacrificar un monstruo Bestia Alada para invocar otro de modo especial desde la mano!-explicó Yuzird-. ¡Así que sacrifico al Lancero Alado e invoco a Freedom Falcon (2500/1500)! Y al hacerlo, puedo destruir un monstruo que controles y causarte 300 puntos de daño.

-¡¿Cómo?! Sin mi carta de campo, mi Gladiosaurio Igneo…

-¡Es vulnerable, así que lo destruyo!

-¡Gladiosaurio!-presenció Kenigata como su monstruo era destruido.

Kenigata 2300 lp
-¡Ahora, Ramia, Freedom Falcon, atacad juntos a Kenigata!

-¡Argh!-recibió los ataques directos el policía.

Kenigata 0 lp
En ese instante, la cuerda de energía que sujetaba un Fiat de Yuzird se soltó, y el coche policial recibió la descarga correspondiente, causando que el conductor perdiera el control, de forma que Kenigata salió disparado, y el coche se dirigía hacia la pared de un edificio, en la que había una niña jugando.

-¡Yuzét, rápido! ¡Usa tus poderes para teletransportar al conductor a algún lugar seguro!-le mandó Yuzird mientras saltada del coche en dirección a la niña, a la vez que lanzaba un extraño artefacto al suelo, hacia donde iba a caer Kenigata.

Yuzét iba a protestar, pero se dio cuenta de que la mirada de Yuzird era seria, de forma que obedeció. Extendió la mano y un vórtice oscuro se tragó al conductor del coche de policía.

Mientras, Yuzird consiguió llegar antes que el coche, agarró a la niña y de un salto ambos esquivaron el coche, el cual impactó luego contra la pared. Por otro lado, el artefacto que había lanzado Yuzird hacia donde iba a caer Kenigata se empezó a hinchar, creando un gran globo protector que impidió que el inspector se estampase brutalmente contra el suelo. Rebotó y cayó al suelo, de forma que el impacto ya fue mucho menor.

-¿Qué ha pasado?-preguntó Kenigata herido desde el suelo.

-Tranquilo, papaíto, nadie más ha salido herido-le informó Yuzird dejando en el suelo a la asustada niña-. ¡Ahí va! ¡Que mi coche está en modo automático! ¡Corre, Yuzét, que perdemos el coche!

-Yo no corro, yo vuelo.

-Espera, Tercero. Estás…

Kenigata finalmente perdió el conocimiento a causa de las heridas.



Minutos más tarde, Yuzird había recuperado el coche, el cual aparcó en una zona cerca de su casa actual cuyas farolas estaban estropeadas, las cuales se encendían solo de vez en cuando. En ese momento estaban todas apagadas, por lo que debido a que ya era de noche, no se veía muy bien.

-¿No se supone que no querías que usara mis poderes para ayudarte?-le preguntó Yuzét-llevándose la mano a la cabeza, aun mareada por ese duelo.

-Bueno, esta vez era una emergencia. El conductor podría haber muerto.

-¿Y qué? Estaba en nuestra contra.

-Vamos, no seas así… Bueno, lo importante es que ya tenemos el Diamante, así que…

-¡Te tengo, Tercero!-sonó entonces una voz.

-¿Eh?-se sorprendió Yuzird.

En ese momento, una de las farolas se encendió durante un pequeño lapso de tiempo, en el que Yuzird consiguió distinguir quien era la persona que le hablaba. A la otra punta de la calle vio a una chica que conocía.

-¿Idia?



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Capítulo 9



¡Idia ataca! ¡El asalto de las guerreras del tiempo






-¡¿Ere, lo ves?!-exclamó Idia desde lo alto de un edificio, observando el museo con un catalejo creado con la energía de los espíritus. Pese a que la distancia a la que se encontraba no podía distinguir gran cosa, sí apreciaba que algo había pasado.

-No, no lo veo-contestó tajantemente la niña-. Yo no tengo ningún catalejo de esos.

-Pues parece que las luces de varios coches policiales se han puesto en marcha. ¡Es quiere decir que algo ha pasado! ¡Que el Tercero ha aparecido y que la policía le está siguiendo!

-Sí, muy bien, pero vayámonos ya a casa.

-¡Ah, mira! ¡Ha aparecido una especie de bosque!-dijo mirando ahora el puente-. Deben de estar en un duelo y alguien debe de haber activado una carta de campo. Con esto podría predecir hacia donde se dirigen.

-¿Eh? ¿Pero qué quieres hacer?

-Voy a intentar predecir hacia donde vendrá el Tercero. Si está cruzando el puente, se dirige hacia esta zona. Y ya se ha librado de la policía varias veces. Si lo vuelve a hacer, ¡yo le interceptaré y le detendré!


-Pero si hace eso… Es posible que descubra que el Tercero es el tío Yuzird-pensó Ere preocupada.



-¡Te tengo, Tercero!-sonó entonces una voz.

-¿Eh?-se sorprendió Yuzird.

En ese momento, una de las farolas estropeadas se encendió durante un pequeño lapso de tiempo, en el que Yuzird consiguió distinguir quien era la persona que le hablaba. A la otra punta de la calle vio a una chica que conocía.

-¿Idia?

En el pequeño lapso de tiempo en que se encendió la farola, a Idia no le dio tiempo a distinguir quien era el Tercero. Ahora volvía a estar todo oscuro y no se distinguía apenas nada.

-Maldición, no le he visto bien, pero no importa-pensó Idia activando su duel-disk-. ¡Descubriré tu identidad una vez te haya atrapado, Tercero!

-Vaya, me sorprende que hayas dado contigo-mencionó Yuzird, ya recuperado de la sorpresa inicial, imitando la voz de otra persona para que Idia no le descubriera.

-He seguido tu duelo con la policía desde una gran distancia. Al haber una carta de campo a mitad de una persecución me ha facilitado las cosas. Luego ya estabas bastante cerca e identifiqué tu vehículo.

-Parece que tienes mejores ideas que la policía y todo.

-¡No te burles de la justicia, Tercero! No solo eres un ladrón, sino que has robado un símbolo de esta ciudad, la Joya del Viento. Yo no soy de aquí, pero dicen que el Viento aquí es limitado. Si ahora que lo has liberado se usa sin control, puede que en poco tiempo el país se quede sin viento, teniendo malas consecuencias. Pero lo peor de todo, es que has demostrado ser un vulgar asesino al matar al presidente. ¡Esto ya no es solo cosa de la policía, sino tambien cosa de los ciudadanos! ¡En nombre de la justicia te atraparé aquí y ahora!

-Un gran sentido de la justicia, como siempre. ¿Aunque de verdad crees que el Viento se acabará porque lo haya liberado de la joya?

-No intentes confundirme-le recriminó Idia-. Y tampoco hables como si me conocieras.

Yuzét se comunicó con Yuzird en su forma espiritual.

-¿Qué vas a hacer, Yuzird? Es amiga tuya, ¿no?

-Sí, y de Ere-respondió el ladrón en voz baja-. Así que no me conviene en nada que descubra quien soy. La venceré rápidamente y me iré. Sino, seguro que me persigue.

Yuzird activó su duel-disk.

-Veo que aceptas el desafío-dijo Idia.

-Tengo una reputación que mantener.

-¡Pues vamos allá, Tercero! ¡Duelo!

Yuzird 4000 lp
Idia 4000 lp
-Las damas primero.

-¿Te las quieres dar de caballero? ¡Está bien, robo carta! Invoco a la Guerrera del Pasado- Capitana Ophelia (1700/1500)-pese a la oscuridad, los monstruos desprendían luz propia y se veían con claridad-. Cuando es invocada de modo normal, puedo mandar una Guerrera del Futuro al cementerio directamente desde el deck. Termino mi turno poniendo una carta bocabajo.

-Mi turno, pues. ¡Invoco de modo especial a Silver Wings-Eaglewoman (1800/1200)! Como tú controlas monstruos y yo no, puedo invocarla de modo especial de esta forma. ¡Adelante, ataca a su Capitana Ophelia!

La Guerrera del Pasado recibió el ataque, pero consiguió sobrevivir.

Idia 3900 lp
-Si un monstruo Guerrera del Pasado fuera a ser destruida en batalla, puedo negar dicha destrucción y revivir desde el cementerio a la Guerrera del Futuro-Abigail, la Ciber Bruja (1100/1500). Solo puedo usar este efecto una vez por duelo. Además, le otorga 300 puntos de ataque a Ophelia (2000).

-Así que ha superado a Eaglewoman… No está mal. Pongo dos cartas bocabajo y termino mi turno.

-Me toca. Invoco de modo normal a la Guerrera del Pasado-Oficial Cyclone (1500/1200). Al ser invocada de modo normal en presencia de un monstruo Cyberse, puedo destruir una carta mágica o trampa bocarriba en el campo.

-Lástima que no tenga ninguna bocarriba.

-No importa. Activo la carta Mágica de campo, Distorsión del Tiempo. Con esta carta, todos mis monstruos de tipo Guerrero ganan 300 puntos de ataque. Eso deja a Ophelia con 2300 y a Cyclone con 1800. Tambien da 300 de ataque a todos los monstruos Cyberse, por lo que el ataque de Abigail asciende hasta los 1400-explicó Idia-. Pero eso no es todo, si controlo tanto monstruos de tipo Guerrero como de tipo Cyberse, todos los monstruos que controles pierden 500 puntos de ataque.

-Eso deja a Eaglewoman con 1300 puntos… Tu estrategia no está mal, así que voy a usar mi carta mágica de juego rápido, Tornado Catastrófico. Descartando un monstruo Bestia Alada, devuelvo a la mano todos los monstruos que controles. De esa forma tú quedarás sin monstruos, y el mío recuperará el ataque.

-¡Estaba preparada para ello!-exclamó Idia activando su carta tapada-. ¡Trampa de contraefecto, Disruptor del Tiempo! ¡Si controlo tanto monstruos de tipo Guerrero como de tipo Cyberse, niego la activación de una carta mágica o trampa y la destruyo!

-¿Qué?

-Ooohh-se quedó impresionada Yuzét-. Te ha fastidiado el plan.

-Y has perdido una carta al descartar a ese monstruo como costo. ¡Pongámosle fin a este duelo, Tercero! ¡Capitana Ophelia, ataca a Eaglewoman!

-¡Activo mi trampa continua, Plumas Plateadas! Esta trampa se equipa a mi monstruo, y lo protege de ser destruido dos veces.

-¡Pero aun así recibes daño!

-¡Ugh!

Yuzird 3000 lp
-¡Cíber Bruja Abigail, ahora ataca tú!

Eaglewoman recibió el segundo ataque, por lo que la protección que le otorgaba las Plumas Plateadas este turno desaparecía.

Yuzird 2900 lp
-Con el próximo ataque, tu monstruo sí que será destruido. Cyclone, ataca a Eaglewoman. El monstruo de Yuzird fue finalmente destruido.

Yuzird 2400 lp
-¡Y eso no es todo!-declaró entonces Idia haciendo un gesto con su mano.

-¿Aún hay más?-se sorprendió Yuzird.

-Sí, activo el efecto de Ophelia. Si un monstruo Guerrera del Tiempo destruye un monstruo en batalla, puedo invocar de modo especial desde mi mano a una Guerrera del Futuro-explicó la joven chica rubia-. ¡Convoco a la Guerrera del Futuro-Rula la Medidora (700/600)! Y por el efecto de mi carta de campo, su ataque aumenta en 300 (1000). ¡Adelante, ataca directamente al Tercero!

-¡Ugh!

Yuzird 1400 lp
-Te toca, Tercero.

-Vaya, esta chica es fuerte-mencionó Yuzét algo seria.

-Sí, lo he notado. No sabía que Idia pudiera ser tan fuerte. La verdad es que ese deck no me suena de nada tampoco.

-Pero tendrás que superarla si no quiere que te atrape.

-Lo sé. Mi turno, robo carta. Primero de todo, como no controlo monstruos, y todos los monstruos en mi cementerio son Bestias Aladas, Skull Phoenix revive en defensa (1000/1000).

-Debe de ser el monstruo que descartaste por el efecto de tu Tornado Catastrófico.

-Invoco de modo normal a Black Jet Crowman (1600/1200).

-¡Pero su ataque se reduce en 500 por el efecto de la Distorsión del Tiempo!-recalcó Idia (1100).

-No importa, por su efecto puede atacarte directamente, aunque te causa la mitad de daño. ¡Ve, Black Jet Crowman!

-¡Solo serán 550 puntos de daño…!

Idia 3450 lp
-Pero cuando Black Jet Crowman causa daño de batalla, puedo robar una carta. Y si es un monstruo Bestia Alada, puedo sacrificar a Black Jet Crowman para invocarlo. ¡Robo! ¡Es un monstruo Bestia alada!-se los mostró Yuzird.

-¡¿Qué?!

-¡Así que sacrifico a mi monstruo para invocar a la Arpía de la Aurora que he robado (2200/1600)!

-Pero su ataque se reduce en 500 puntos-volvió a insistir Idia (1700)-. Solo puede destruir a mis Guerreras del Futuro.

-Me pregunto si será así. ¡Activo mi carta de juego rápido, Trucos del Ladrón! Puedo excavar 4 cartas de mi deck, y si entre ellas hay una carta trampa, puedo colocarla a mi campo y activarla.

El Tercero miró las primeras cuatro cartas de su deck, y colocó una de ellas a su campo.

-¡Activo mi trampa, Espíritu Ardiente de las Aves! Esta carta se equipa a la Arpía de la Aurora y le da 800 puntos de ataque (2500).

-¡¿Cómo?! ¡Ahora supera a cualquiera de mis monstruos!

-Claro, ¿no pensarías que sería tan fácil ganar al Tercero, verdad? ¡Arpía de la Aurora, acaba con el incordio de Ophelia!¡Aurora Storm!

-¡Ophelia! ¡Urgh!

Idia 3250 lp
-Y ahora se activa tanto los efectos de la Arpía de la Aurora como el del Espíritu Ardiente de las Aves. La Arpía de la Aurora se equipa al monstruo destruido y gana 600 puntos de ataque (3100)-explicó Yuzird-. Y el Espíritu Ardiente me permite negar el efecto de una carta mágica bocarriba. ¡Niego el efecto de la Distorsión del Tiempo!

-Entonces mis monstruos pierden su bono de ataque…-dijo Idia observando disminuía el ataque de Cyclone (1500), Abigail (1100) y Rula (700).

-Y mi monstruo recupera los 500 puntos de ataque perdidos (3600). Con esto termino mi turno.

-No está mal. ¡Pero te hará falta algo más que eso para derrotarme, Tercero! ¡Robo carta! Activo la carta mágica que he robado, Asalto de las Guerreras del Tiempo. ¡Si controlo ambos, monstruos de tipo Guerrero y Cyberse, puedo destruir una carta que controles! ¡Así que destruyo a la Arpía de la Aurora!

-Me temo que no-sonrió el Tercero- ¡El efecto de la Arpía de la Aurora, cuando un monstruo Bestia Alada es seleccionado por efectos de cartas, me permite mandar al cementerio un monstruo equipado para negar y destruir esa carta!

-¡¿Qué?!

La Arpía de la Aurora se deshizo de Ophelia, que tenía equipada para negar el efecto de la carta de Idia. La corriente de aire que creó alcanzó también a la joven.

-¡Agh!

Idia 2650 lp
-Y también recibes 600 puntos de daño-le informó el ladrón-. Como ha perdido uno de sus equipos, mi monstruo pierde 600 puntos de ataque (3000), pero sigue siendo muy fuerte.

-Pero a la vez eso me da una oportunidad… ¡Cyclone, Rula, combinaos para formar un nuevo monstruo! ¡Mando al cementerio a una Guerrera del Pasado y a otra del Futuro para invocar de modo especial un monstruo fusión desde mi extra deck!

-¿Qué?

-¡Aparece! Mi carta favorita… ¡Guerrera del Tiempo-Elfina, la Caballera Cibernética (2200/2800)!

-Oh… Interesante-comentó Yuzird observando a Elfina, una guerra cubierta casi en su totalidad de una armadura cibernética-. Pero es más débil que mi monstruo.

-No por mucho tiempo. Si Cyclone es mandada al cementerio para la invocación de un monstruo Guerrera del Tiempo, puedo destruir una carta mágica o trampa bocarriba.

-Eso significa que…

-¡Destruyo tu Espíritu Ardiente de las Aves! Y al hacerlo, tu monstruo pierde los 800 puntos de ataque que le otorgaba (2200).

-Así que ahora nuestros monstruos están empatados.

-No, equipo a Elfina con el Arsenal del Tiempo. Esta carta le da 500 puntos de ataque (2700).

-Vaya, ha superado a la Arpía de la Aurora.

-¡Adelante, ataca a la Arpía de la Aurora! ¡Golpe Distorsión!

Elfina usó sus propulsores para abalanzarse a gran velocidad hacia la Arpía de la Aurora, a la cual propinó un potente golpe con su puño, el cual había sido cargado con energía de plasma. El monstruo del Tercero fue destruido.

Yuzird 900 lp
-¡Bien! ¡Y ahora se activa el efecto secundario del Arsenal del Tiempo!

-También se activa el efecto de este monstruo de mi mano, el Fénix de la Llama Azul. Si un monstruo Bestia Alada es destruido, puedo invocar esta carta de modo especial desde la mano. ¡Aparece, Fénix de la Llama Azul (2300/1500)! ¡Y además, Elfina pierde ataque igual al ataque del monstruo destruido!

-¡¿Cómo?!

-¡Tu monstruo pierde los 2200 puntos de ataque de la Arpía de la Aurora!-exclamó Yuzird mientras el Fénix de la Llama Azul expulsaba una llamarada azul de su boca, que alcanzó a Elfina.

El fuego generado por el fénix creó luz. En ese momento Idia volvió a ver la silueta del ladrón. Una vez hubo alcanzado a Elfina, el fuego se extinguió.

-Esa silueta me recuerda a alguien, pero no sé a quién-pensaba Idia-. Necesitaría que la luz permaneciese más rato. De todas formas, lo peor es que ha debilitado a Elfina (500), estoy en una situación complicada.

-Vamos, ibas a activar el efecto de tu Arsenal del Tiempo.

-Sí, si el monstruo equipado destruye un monstruo en batalla, puedo añadir a mi mano desde el deck una carta Guerrera del Pasado/Futuro. Elijo el Vínculo de la Guerrera del Pasado y el Futuro.

-¿Y bien, que piensas hacer? Aún estamos en tu turno.

-El Tercero ha dejado a Elfina con solo 500 puntos de ataque. Podría solucionarlo si hago esa jugada, pero perdería el factor sorpresa que podría permitirme ganar el duelo en el siguiente turno-pensó Idia-. Si quiero detener al Tercero… ¡Debo arriesgarme!

Idia cambió a Abigail a posición de defensa (1500).

-Ya está. Paso.

-Tiene a Elfina en ataque, hay que aprovechar para causarle un gran daño-le aconsejó Yuzét a Yuzird.

-Lo sé. Robo carta. ¡Fénix de la Llama Azul, ataca a la Guerra del Tiempo, Elfina la Caballera Cibernética! ¡Llamarada Azul!

-¡Activo el efecto de Elfina! ¡Una vez por turno, no es destruida!

-Pero aun así recibes daño.

-¡Atgh!

Idia 850 lp
-Que la carta que le quede en la mano no sea una carta de juego rápido…-pensó Idia jadeando.

Idia observó expectante como Yuzird tomaba la carta que le quedaba en la mano.

-Pongo una carta bocabajo.

-Ha pasado a la Main Phase II-suspiró la joven aliviada.

-Termino mi turno.

-Eso significa que… ¡He ganado!-pensó Idia.

En ese instante, las farolas estropeadas se encendieron. Y no solo durante un segundo, sino que se mantenían encendidas. Ahora ambos podían verse perfectamente el uno al otro. Idia se quedó boquiabierta al descubrir la identidad del Tercero.

-No puede ser… Yuzird…-decía sin creérselo.

-Vaya, estas farolas nunca van y tenían que encenderse justo ahora-se lamentó Yuzird ya dejando de imitar otra voz tras haber sido descubierto-. Bueno, que le vamos a hacer.

-Yuzird… No me lo creo, no es posible… Yo te admiraba, estaba ena-… ¿Y eres el Tercero?

-¿La hago desaparecer?-preguntó Yuzét materializando en su mano un vórtice oscuro.

-No, Yuzét, no hace falta. Dime, Idia, ¿dónde has dejado a Ere? Se supone que hoy te habías quedado a cargo de ella.

-Yo… la dejé en la azotea de tu piso…-respondió sin saber muy bien porque-. Antes de ir a perseguirte, le dije que entrara y que esperara en casa.

-Ya veo, gracias, Idia. Ahora me temo que tengo que irme-en ese momento, Yuzird arrojó una bomba de humo contra el suelo-. Por cierto, eres una buena duelista.

Cuando el humo se disipó, Yuzird ya no estaba allí. Había desaparecido. Atónita tras descubrir la verdadera identidad del Tercero, Idia no intentó perseguirlo. Se dejó de caer de rodillas, apoyando sus manos contra el suelo.

-Yuzird, la persona que admiraba, de la que me había enamorado… Es el Tercero… ¿Q-Que voy a hacer ahora?



Yuzird había se dirigí a casa a buscar a Ere. Sin embargo, la niña no había obedecido a Idia. En vez de quedarse en casa como le habían mandado, corría por la calle.

-Sé a dónde aparcará el tío Yuzird cuando vuelva del robo. Tengo que ir allí y avisarle de que Idia intenta pillarle, antes de que descubra que el tío es el Tercero-se decia a sí misma-. E Idia… sí que es atlética, para avanzar más rápido se puso a saltar por encima de los edificios. Espero, que al saber yo el lugar exacto, encontrar antes al tío pese a ser más lenta.

Absorta en sus pensamientos, no se dio cuenta de que había alguien delante, y chocó con él.

-¡Au! ¡M-mira por dónde vas!-hizo muestra de su carácter la pequeña, aunque sabía que había sido culpa suya.

-Vaya, vaya, mira a quien tenemos aquí-dijo entonces el hombre contra el que había chocado.

Ere retrocedió al ver quien era…

-¡Tú…! El tipo raro del otro día… ¡Pierce!




El capítulo 10 será: El retorno de Pierce.
 

Haydenwolf

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Buen capítulo, por la forma en que manejas los efectos de las cartas puedo deducir que eres un gran conocedor de las cartas y de sus efectos incluyendo que también sabes bien que decks construir para los personajes que son duelistas, me agrada mucho este fic, sigue escribiendolo
 

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Buen capítulo, por la forma en que manejas los efectos de las cartas puedo deducir que eres un gran conocedor de las cartas y de sus efectos incluyendo que también sabes bien que decks construir para los personajes que son duelistas, me agrada mucho este fic, sigue escribiendolo
Hay decks que me cuestan construir más que otros. Los del inicio me resultaron más faciles. En el archivo word de mi pc, que tengo escrito hasta el 45, a partir de ahí ya empiezo a tener más problemas a la hora de pensar la temática del deck.

Vale, esta semana tocarán 3 capítulos, la siguiente 2, y a partir de ahí ya será solo 1 capítulo por semana.


Capítulo 10

El retorno de Pierce





Habiendo escapado de Idia, Yuzird se dirigía hacia su coche para ir a casa recoger y reunirse con Ere. Mientras, meditaba sobre lo que había ocurrido:

-Tengo el Diamante Crystron, pero Idia ha descubierto que soy el Tercero. ¿Qué voy a hacer? Ella sabe dónde vivo y todo. Podría presentarse en allí en cualquier momento. ¿Y si además llama a la policía?

-Se te nota preocupado-le comentó Yuzét.

-Por supuesto, esto puede conllevarnos un montón de problemas. Y no solo a mí, sino también a Ere. Bueno, ya pensaremos que hacer una vez nos hayamos reunido con Ere.

Yuzird llegó a donde estaba el coche aparcado. Abrió la puerta de este, pero antes de subir en él, Yuzét le detuvo.

-Espera, Yuzird-le llamó la atención la espíritu.

-¿Qué ocurre, Yuzét? Si no nos damos prisa es posible que Idia vuelva a por nosotros.

-Mira, en medio de la calle…-dijo con gesto serio.

-¿Hum?

Yuzird miró a donde le había indicado la Gran Espíritu, y entonces la vio.

-Ah, tú eres…-se sorprendió Yuzét.

-El espíritu que acompañaba a Pierce-frunció el ceño Yuzét.

-Sí, mi nombre es Frea. Tengo un mensaje para vosotros, Yuzird Tercero y Yuzét-les saludó la niña de cabello naranja con una sonrisa enigmática.

-¿Y qué es lo que quieres, niña?

-Pierce se encuentra en el bosque de la avenida 17 de ciudad Fenneir. Os está esperando, Yuzird, Yuzét.

-¿Quiere venganza, no es así? Y de paso, absorber mi poder, como pretendía la otra vez-dedujo Yuzét.

-Exacto.

-Pues creo que voy a pasar-se encogió de hombres el ladrón-. Ya le gané una vez. No es divertido ganar siempre a la misma persona, a no ser que sea el papaíto, claro.

-No podéis huir. Puedo sentir la presencia de los espíritus, así que puedo fijar una localización aproximada de donde os encontráis. Así fue como te localicé en la iglesia, Yuzét, y tambien como os he ubicado ahora-explicó Frea.

-Sí, pues últimamente estábamos pensando en mudarnos-mencionó Yuzird haciendo referencia a lo referido con Idia.

-¿Así que quieres huir? Desgraciadamente para ti, no tienes opción, Tercero. Hace poco nos hemos encontrado con la niña.

-¿La niña…? ¿No te referirás a…?-se mostró preocupado Yuzird.

-Sí, Ere-reveló Frea-. Si no apareces esta noche, ya sabes lo que pasará…

Tras esas palabras, Frea desapareció.

-¡Espera!

-Se ha ido…

-¡Pues hay que ir al bosque ese y rescatar a Ere!

-Es muy peligroso-resaltó Yuzét-. Si solo fuera peligroso para ti no me importaría tanto ir… Pero tambien quiere mi vida. Yo también estoy en peligro.

-Lo sé, pero debemos salvar a Ere.

-Los humanos nunca pensáis en que vuestras acciones tambien tienen consecuencias para los espíritus.

-Vamos, te salvé de Pierce una vez, ¿no? Me debes una.

-Y a la vez yo te salvé de él permitiéndote realizar una invocación Dominante, ¿recuerdas?-le respondió Yuzét.



Mientras discutían, Idia se levantó del suelo. Ya se había lamentado bastante, y seguir haciéndolo no iba a arreglar nada.

-Tengo que encontrar a Yuzird. Tengo que aclarar las cosas, descubrir quién es realmente. Si realmente es el perverso Tercero, si el Yuzird que yo conozco, o cualquier otra cosa…

Rápidamente día echó a correr, y torció por la calle por la que vino Yuzird. Después de correr un rato, vio a Yuzird plantado delante de su coche. Estaba discutiendo con Yuzét sobre cómo actuar, pero Idia no la veía, por lo que solo veía al ladrón plantado en el suelo.

-¡Yuzird!-gritó.

-Mierda, ahora Idia…

-Yuzird, tienes que decirme la verdad… ¿Realmente eres el Tercero? Y si es así… ¿Realmente has puesto esta ciudad en peligro robando la Joya del Viento y has asesinado al presidente?-le preguntó joven.

-No tengo tiempo para preguntas estúpidas. Ere está en peligro.

-¿Eh? ¿Ere?-se sorprendió Idia.

-Un Humíritu la ha raptado para atraerme. Tengo que ir a rescatarla. Tendremos que dejar esta conversación para otro momento-dijo Yuzird montándose en el coche.

-¡Espera! ¡¿Dónde se encuentra exactamente Ere?!

-En el bosque de la avenida 17, pero más vale que no te involucres en esto. Es peligroso.

El Tercero arrancó el coche dirigiéndose hacia su destino.

-Tengo un mal presentimiento sobre esto-pensó Yuzét, que no estaba muy convencida de enfrentarse a Pierce de nuevo.



-¡¿Qué vais a hacerme?!-exclamó Ere.

La niña se encontraba en el bosque, en una zona en la que había un viejo cementerio. Pierce la vigilaba.

-Eres el cebo. Atraerás a Yuzird y a Yuzét. De esa forma podré vengarme de la humillación de la otra vez y obtener el poder del gran espíritu que deseaba.

-Entonces el tío viene de camino para ayudarme…

-Sí, ese es el plan, ¡Pero cuando lo haga le aplastaré!

-¡No podrás! ¡El tío Yuzird te volverá a ganar!

-No lo creo, ahora soy más poderoso que antes.

-Ya veremos… De todas formas, ¿Por qué hacéis esto? ¿Por qué atacas tanto a la gente como a los espíritus?

-¿Por qué, preguntas? Por venganza.

-¿Venganza?

-Tanto los humanos como los espíritus, ambos nos han tratado mal a nosotros-reapareció Frea después de volver de avisar a Yuzird. Se mantenía en su forma visible para los humanos, para que Ere la viera-. William tiene los lóbulos de maná atrofiados, por lo que no podía contactar con ningún espíritu ni realizar por tanto ningún Arte. Lo trataban como a un apestado, como a un marginado.

-Me trataban como a un enfermo solo por eso…

-¿Eh? William es…

-Es el verdadero nombre de Pierce-respondió Frea-. El nombre del humano que era antes de convertirse en Humíritu.

-¿Y tú, porque le ayudas? Eres un espíritu, y él tambien ataca a los espíritus, ¿no?

-Soy un espíritu débil. Extrayendo la misma cantidad de maná de un humano genero mucha menos magia que que lo que haría otro espíritu. Por ejemplo, quizá un espíritu podría generar un incendio y yo en cambio solo una chispa usando el mismo maná de los humanos.Aparentemente tambien hay alguna malformación en mi sistema. Algunas veces dejé al borde de la muerte a algunos humanos al absorber demasiado maná generar el Arte. Por eso los mismos espíritus me culpaban de romper el equilibrio humano-espíritu y me marginaban, creían que simplemente me aprovechaba de la energía de los humanos-contaba Frea-. ¡Pero no era así! ¡Nadie se paró a pensar en cómo me sentía yo! ¡En la impotencia que sentía al ver que era incapaz de hacer lo mismo que el resto!

-Por eso, cuando nos conocimos nos aliemos.

-Él me entendía, comprendía mi dolor. A su lado siento que tengo un lugar al que pertenecer. Le cedí poder a William y le convertí en un Humíritu, de forma que pudiera llevar a cabo su venganza.

-¡Pero lo que hacéis está mal!-les reprochó Ere- Si os trataban mal, y ahora vosotros hacéis lo mismo con los demás, no sois mejores.

-Es lo que William eligió-contestó Frea.

-Y ya basta de cháchara, chiquilla. Tú solo tienes 8 años. Nosotros tenemos más de 100 años de vida. La historia nos ha enseñado que siempre predomina la ley del más fuerte. ¡Por eso debo volverme más y más fuerte! No pienso permitir que nadie más me humille. Y eso incluye a Yuzird.

En ese momento escucharon el ruido de un vehículo.

-Ya ha llegado-indicó Frea.

-Y con ello mi venganza-sonrió Pierce.

-Tío…



-Ya estamos en el bosque-dijo Yuzird bajándose de su Fiat. Al bosque lo rodeaba una extraña niebla blanquecina-. Aunque esta niebla… No se puede ver muy bien…

-Debe de ser obra de Pierce o Frea-supuso Yuzét.

En ese momento, Yuzird oyó los gritos de Ere.

-¡Ay, suéltame! ¡Me haces daño!

-¡Esa voz…! ¡Es Ere…!

De la niebla emergió Pierce, que cargaba con Ere.

-¡Pierce!-exclamó con seriedad Yuzird al verle-. Suelta a Ere, ya estoy aquí.

-Sí, y vienes con la Gran Espíritu-dijo dejando caer a la niña al suelo.

-¡Au!

-Te haré pagar la humillación de la otra vez-dijo alzando su brazo izquierdo, en el que estaba su duel-disk-. No podréis escapar de esta niebla hasta que me hayáis derrotado.

-Parece muy confiado pese a haber perdido la última vez…-mencionó Yuzét.

-Sí, algo trama…

-Pues no te contengas para nada y machaquémosle. Si perdemos, ambos moriremos.

-¡Sí! ¡Vamos allá, Pierce! ¡Arreglemos esto de una vez!

-¡Duelo!

Yuzird 4000 lp
Pierce 4000 lp
-Ya que he has atraído hasta aquí, creo que es justo que empiece yo-dijo Yuzird tomando el primer turno-. ¡Invoco a la Cisncesa de la Penumbra (1500/1500)!

En el campo de Yuzird apareció una cisne purpura.

-Y activo su efecto. Al ser invocada de modo normal, me permite mandar al cementerio a un monstruo Bestia Alada en mi deck. Pongo una carta bocabajo y termino mi turno.

-Me toca. Activo la carta mágica continua Ataúd del Señor Vampiro.

-Otra vez esa carta que nos puso en problemas la última vez…

-Pero si invocamos a Ramia podremos destruirla-comentó Yuzét.

-Invoco a la Vampira del Cementerio de la Niebla (1800/0).

-Supera a Cisncesa…

-Pero lo mejor es su efecto. ¡Una vez por turno, mando una carta Vampiro de mi deck a cementerio para que vosotros mandéis una carta del mismo tipo de vuestro deck al cementerio!-explicó Pierce-. ¡Mando a Bloody Vampire al cementerio, de modo que debéis mandar un monstruo al cementerio!

-Está bien…-el Tercero mandó un monstruo al cementerio-. Y eso le da un contador a tu Ataúd (1).

-Exacto, pero aún hay más-sonrió Pierce perversamente-. ¡Activo la carta mágica de juego rápido! ¡Regreso de la Tumba! Esta carta invoca de modo especial un monstruo Zombi que haya sido mandado al cementerio este turno-dijo mientras invocaba a Bloody Vampire (2500/2300).

-Esta vez parece que opta por una estrategia mucho más ofensiva en vez de ir dañándonos con el Tormento Incesante…

-Sin embargo, tampoco renuncia al Ataúd del Señor Vampiro.

-¡Activo el efecto de Bloody Vampire! ¡Una vez por turno, puedo mandar dos cartas del tope de tu deck al cementerio!

Dos cartas más del deck de Yuzird fueron mandadas al cementerio, por lo cual el Ataúd del Señor Vampiro ganó otros dos contadores (3).

-Ya tiene tres contadores, por lo que reducirá el daño de batalla a la mitad.

-¡Adelante, Bloody Vampire, ataca a Cisncesa! ¡Vampire Fangs!

El vampiro clavó sus dientes en el cuello de la princesa cisne de Yuzird y la destruyó.

-¡Ugh!

Yuzird 3000 lp
-¿Estás bien?-le preguntó Yuzét, que había atenuado el daño con sus poderes

-Sí…

-No por mucho tiempo. Ahora recibirás el ataque de la Vampira del Cementerio de la Niebla-dijo mientras esta preparaba sus dos cuchillos para atacar.

-Creo que no-sonrió entonces Yuzird-. ¡Activo el efecto del Fénix de la Llama Azul desde mi cementerio! ¡Una vez por duelo, si otro monstruo Bestia Alada es destruido mientras él esté en la mano o cementerio, puede invocarse de modo especial (2300/1500)!

-¡¿Qué?!

-¡Y reduce el ataque de un monstruo en el campo en el ataque del monstruo destruido!-el Fénix azulado lanzó una llamarada que debilitó a Bloody Vampire (1000).

-Tch, termino mi turno-dijo Pierce molesto al ver que al final el Tercero se había escapado con bastantes puntos de vida.

-¡Me toca!-robó carta Yuzird-. ¡Adelante, ataca a Bloody Vampire! ¡Llamarada Azul!-mandó atacar Yuzird a su monstruo, el cual calcinó al monstruo enemigo.

-¡Pero mi Ataúd reducirá el daño a la mitad! ¡Ugh!

Pierce 3350 lp
-Bueno, pues habrá que ir poco a poco. Pongo dos cartas más bocabajo. Paso.

-Pero estás olvidando algo, Yuzird-dijo Pierce mientras robaba carta-. Durante mi próxima Standby Phase después de que Bloody Vampire haya sido destruido en batalla, revive (2500/2300). ¡Y ahora activo su efecto! ¡Te obligo a mandar dos cartas de tu deck al cementerio!

-Por lo que tu Ataúd del Señor Vampiro gana dos contadores más (5)…-mencionó Yuzird.

-¡Sí, y si tengo al menos 5 contadores, puedo invocar monstruos Vampiro con un tributo menos que el requerido!-exclamó Pierce-. ¡Vuelve a estremecerte ante el poder de mi monstruo! ¡Sacrifico a Bloody Vampire e invoco al Vampiro Primigenio Drácula (2000/3000)!

-Ese monstruo otra vez…

-¿Pero por qué ha sacrificado a Bloody Vampire en vez de a Vampira del Cementerio de la Niebla, que es más débil?-pensó Yuzét, intrigada por la decisión del Humíritu.

-Por cada contador Vampiro, Drácula gana 400 puntos de ataque. ¡Como hay 5, su ataque asciende hasta los 4000 puntos!

-Supera al Fénix de la Llama Azul…

-Es ese horrible monstruo de la otra vez…-mencionó Ere asustada-. Pero el tío Yuzird ganará, estoy segura…

-¡Adelante, Vampiro Primigenio Drácula, ataca al Fénix de la Llama Azul! ¡Pesadilla Mortal!

Un montón de murciélagos salieron de la capa de Drácula y alcanzaron al monstruo de Yuzird, causando una explosión.

-¡Argh!

Yuzird 1300 lp
-¡Y cuando Drácula destruye un monstruo en batalla, mandas cartas del deck al cementerio igual al nivel del monstruo destruido y recibes 100 de daño por cada carta mandada al cementerio por este efecto!

-Entonces es una lástima que mi monstruo no haya sido destruido-sonó la voz de Yuzird desde proveniente del humo.

Cuando la humareda se disipó, Pierce vio como el Fénix de la Llama Azul aún seguía vivo. Ahora le rodeaba un aura plateada.

-He activado mi carta tapada, Plumas Plateadas. Esta carta impide que mi monstruo sea destruido dos veces por turno-explicó Yuzird con confianza.

-Ju, esperaba algo así, ¡pero solo con eso no podrás evitar mi venganza! Termino mi turno.

-Ya he vencido a tu monstruo una vez, Pierce. ¡Lo volveré a hacer y salvaré a Ere! ¡Robo carta! ¡Sacrifico al Fénix de la Llama Azul para invocar a Freedom Falcon (2500/1500)! Este monstruo puede invocarse con un sacrificio sacrificando un monstruo Bestia Alada.

-Es el monstruo favorito del tío-se alegró Ere al verlo.

-Creía que ibas a invocar a tu monstruo Dominante. A ese pollo ya le vencí la otra vez.

-Con Freedom Falcon me bastará para vencer a Drácula. Activo la carta mágica Nido de Joyas. Devuelvo un monstruo Bestia Alada de mi mano al deck para robar dos cartas. ¡Una de ellas es un monstruo!-la mostró Yuzird tras robar-. Entonces puedo robar otra carta más por el efecto de Freedom Falcon. Y ahora viene su otro efecto. Por cada carta que robe, tus monstruos pierden 400 puntos de ataque. ¡Freedom Tornado!

-¡¿Cómo?!

-He robado tres cartas, de modo que tus monstruos pierde 1200 puntos de ataque. Eso deja a Drácula con 2800 puntos de ataque y a la Vampira del Cementerio de la Niebla con 600.

-¡Pero aun así Drácula es más fuerte que Freedom Falcon!

-A no ser que active una de mis cartas tapadas-dijo Yuzird develando una trampa-. ¡Espíritu Ardiente de las Aves! Esta carta se equipa a mi monstruo y le da 800 puntos de ataque (3300).

-¡Imposible! ¡Ha superado a Drácula!

-¡Adelante, Freedom Falcon, ataca a Drácula! ¡Freedom Claw!-mandó atacar Yuzird a su monstruo favorito.

-¡Gagh!-recibió Pierce la mitad de daño por el efecto del Ataúd.

Pierce 3100 lp
-¡Bien, el tío ha destruido a ese monstruo!-lo celebró Ere.

-¡Pero como Drácula ha sido destruido, puedo remover un zombi del cementerio para revivirlo! ¡Y al hacerlo, regresará con toda su fuerza!

-No, no lo harás. ¡Activo mi trampa, Drenaje de los Señores Alados! ¡Cuando activas el efecto de un monstruo con 2000 de ataque o más en presencia de un monstruo bestia alada, esta carta niega ese efecto!

-¡¿Qué?!

-¡Tu monstruo no revive! ¡Además, por el efecto de Espíritu Ardiente, si el monstruo equipado destruye un monstruo en batalla, puedo negar el efecto de una carta mágica bocarriba! ¡Niego el efecto de tu Ataúd, de modo que ya no podrás reducir el daño a la mitad ni activar otros de sus efectos!

-¿Cómo es posible…? Ya deberías tener algunas de esas cartas bocabajo antes…

-Sí, pero decidí guardármelas para erradicar a Drácula. Ya me había enfrentado a ti antes, así que conocía tu estrategia. Pongo una carta bocabajo y termino mi turno.

-Me toca, pues…-robó carta Pierce.

-Ha sido una buena jugada, Yuzird. Pero hay algo que no va bien. ¿Te has dado cuenta, no?-le comentó Yuzét.

-Sí. Antes ha decidido sacrificar a Bloody Vampire en vez que a la Vampira del Cementerio de la Niebla. Ese monstruo debe guardar algún secreto.

-Bien, el tío Yuzird ya tiene el duelo controlado-decia Ere.

-Yo no estaría tan segura de eso-le susurró por detrás Frea, provocando que la niña se asustase-. William ahora tiene nuevas armas. Y todo gracias a mí.

-Invoco a Spike Vampire (1700/0).

-Ese monstruo no puede hacer nada contra Freedom Falcon…

Entonces Pierce esbozó una sonrisa.

-Te estarás preguntando qué es lo que tiene de especial la Vampira del Cementerio de la Niebla, ¿no es así, Yuzird? Pues bien, te lo diré. ¡Es un monstruo Constructor!

-¡¿Cómo?! ¿Un Constructor?

-¡¿Acaso va a realizar una invocación Dominante?!-se sorprendió Yuzét, que enseguida miró a Frea, la cual sonrió.

-¡Exacto! ¡Vampira del Cementerio de la Niebla, construye tu dominio junto a Spike Vampire! ¡Invocación Dominante! ¡Aparece Bloodthirsty Vampire (2350/0)!

Un voluptuosa mujer vampiro que portaba una lanza y un escudo emergió en os dominios de Pierce.

-Un monstruo Dominante…

-¡Ja, ja, ja! ¡Eso es, Yuzird! ¡Gracias a Frea, ahora yo tambien puedo usar monstruos Dominantes! ¡Esta vez estamos en igualdad de condiciones! ¡Preparate a morir a mis manos!



Mientras, Idia se dirigía corriendo hacia el bosque. Iba todo lo rápido que podía.

-¿Han raptado a Ere? ¿Y por mi culpa, por dejarla sola para ir a perseguir al Tercero?



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Capítulo 11

El poder oculto de los monstruos Dominantes







Usando a Ere como señuelo, Pierce había atraído al Tercero al tenebroso bosque de la ciudad en el cual llevaría a cabo su venganza. Ahora que el Humíritu había invocado a un nuevo monstruo, su venganza entraba en una nueva fase.

-¡Vampira del Cementerio de la Niebla, construye tu dominio junto a Spike Vampire! ¡Invocación Dominante! ¡Aparece Bloodthirsty Vampire (2350/0)!

Un voluptuosa mujer vampiro que portaba una lanza y un escudo emergió en los dominios de Pierce.

-Un monstruo Dominante…

-¡Ja, ja, ja! ¡Eso es, Yuzird! ¡Gracias a Frea, ahora yo tambien puedo usar monstruos Dominantes! ¡Esta vez estamos en igualdad de condiciones! ¡Preparate a morir a mis manos!

Yuzird 1300 lp
Pierce 3100 lp
-Pero tu monstruo es más débil que Freedom Falcon, que está equipado con el Espíritu Ardiente de las Aves (3300)-indicó Yuzird-. Además, tengo una carta bocabajo.

-Así que Frea ha otorgado el poder al deck de Pierce para desbloquear la invocación Dominante, tal y como yo hice contigo la otra vez-comentó Yuzét.

-Eso es-sonrió Frea-. Ahora que cuenta con la invocación Dominante, las posibilidades de que William lleve a cabo su venganza han aumentado.

-Tío, tienes que ganar…-decia Ere preocupada.

-Ja, crees que tienes ventaja solamente porque tu monstruo es más fuerte. ¡Yo te enseñaré el verdadero poder de los monstruos Dominantes!-exclamó Pierce-. Empiezo equipando a Bloodthirsty Vampire con el Aura Dominante. Esta carta aumenta el ataque de un monstruo Dominante en 300 por su Tamaño.

-Ha usado dos monstruos para invocarla, así que Bloodthirsty Vampire es de Tamaño 2-mencioncó Yuzét.

-¡Eso es, así que su ataque aumenta en 600 puntos (2950)!

-De momento el ataque de Freedom Falcon aún es superior.

-¿Estás seguro de eso?-sonrió enigmáticamente el Humíritu-. ¡Bloodthirsty Vampire, ataca a Freedom Falcon!

-¿Ataca con un monstruo más débil?-se sorprendió Ere.

-Su monstruo debe tener algún efecto más oculto…

-Sí, parece obvio… ¡En ese caso activo mi trampa, Reunión de las Aves! Esta carta me permite invocar un monstruo bestia alada de nivel 4 o menor de mi deck-explicó Yuzird-. Invocaré al Hombre Pájaro de la Hoja, el cual impide que ataques a mis otros monstruos, y niega los efectos de los monstruos que batallen contra él. De esa forma me libraré del efecto de tu Vampira, sea cual sea.

-¡Sí, joder, has picado!-gritó entonces Pierce, para sorpresa del ladrón y su espíritu-. ¡Activo el efecto de Bloodthirsty Vampire! Una vez por turno, cuando activas el efecto de una carta, puedo mandar la carta de la parte superior de tu deck al cementerio, y si es de la misma clase de carta que la que has activado, niego su activación y la destruyo.

-¡¿Qué?!

-¡¿Entonces su plan era que activáramos nuestra carta tapada?!-preguntó Yuzét.

La carta de la parte superior del deck de Yuzird resultó ser una carta trampa, de modo que su Reunión de las Aves fue negada.

-Pero entonces, el ataque continúa con normalidad. ¡Y Freedom Falcon tiene más ataque!

-¡Si una carta es mandada del deck de mi oponente al cementerio, Bloodthirsty Vampire gana 500 puntos de ataque hasta el final del turno!

-¿Cómo? Entonces…

-¡Su ataque llega hasta los 3450! ¡Acaba con ese pollo! ¡Asalto Vampírico!

La vampira Dominante destripó a Freedom Falcon con su arma.

-¡Urgh!

Yuzird 1150 lp
-¡Ja, ja, ja! ¡Este es el principio del fin para ti, Yuzird! Pronto me habré vengado de la humillación del otro día. Y cuando lo haga, absorberé los poderes de Yuzét, un gran espíritu, y mi fuerza aumentará drásticamente. ¡Ya nadie podrá oponerse a mí! ¡Nadie ya nunca más osará a creerse mejor que yo! ¡Y mi venganza caerá sobre ellos también! Si el monstruo equipado con el Aura Dominante destruye un monstruo en batalla, robo una carta.

-Ese monstruo es poderoso, Yuzird. Necesitarnos a Ramia para vencerle.

-¡Lo sé! ¡Activo el efecto del Fénix Guardian desde mi cementerio! ¡Cuando destruyes un monstruo Bestia Alada en batalla, puede invocarse de modo especial desde la mano o cementerio (0/2100)!

-El efecto de Bloodthirsty Vampire solo puede usarse una vez por turno, así que no puedes intentar negarlo.

-No importa, con la invocación Dominante soy invencible. Termino mi turno y Bloodthirsty Vampire pierde los 500 puntos de ataque que había ganado por su efecto (2950).

-¡Mi turno, robo carta! Activo el Retorno Emplumado. Esta carta me permite recuperar un monstruo Bestia Alada del cementerio. Añado al cementerio al Lancero Alado. ¡Y como controlo un monstruo Bestia Alada, puedo invocarlo de modo especial (1200/1500)! Ahora invoco al monstruo Constructor, Pájaro Sigiloso (800/800).

-Tiene tres monstruos, y uno de ellos es un Constructor-dijo Frea.

-¡Entonces va a invocar a ese monstruo!-recuperó la esperanza Ere.

-¡Pájaro Sigiloso, construye tu dominio junto a Fénix Guardian y al Lancero Alado! ¡Bate tus alas de la conquista! ¡Invocación Dominante! ¡Conquistadora Alada Ramia (2500/2000)!

La majestuosa grifa blanca apreció detrás de Yuzird.

-Ahora todo depende de esta jugada…

-¡Activo el efecto de Ramia! ¡Al ser invocada, me permite seleccionar dos cartas mágicas y trampa bocarriba, negar sus efectos y destruirlas!-fijó Yuzird su atención en el Aura Dominante y en el Ataúd del Señor Vampiro-. ¡Vendaval Místico!

-¡¿Eres idiota?! ¡Eso activa el efecto Bloodthirsty Vampire! ¡Cuando activas el efecto de una carta, mandas la carta de la parte superior de tu deck al cementerio, y si coincide con el tipo de carta de la carta activada, niega ese efecto y destruyo la carta!

-Confió en mi deck-sonrió Yuzird algo tenso-. ¡Vamos allá!-el Tercero mandó la carta al cementerio-. ¡Es una trampa, de modo que no niegas mi efecto! ¡Tus dos cartas son destruidas! Y al perder el Aura Dominante, tu monstruo pierde 600 puntos de ataque (2350).

-Pero una carta ha sido mandada del deck al cementerio, así que hasta el final del turno, mi monstruo gana 500 de ataque (2850), así que sigue siendo más fuerte que Ramia.

-Justo el turno anterior mandaste esta carta al cementerio. ¡El Karateka Alado! ¡Cuando una o más cartas son destruidas por efectos de cartas, puedo removerlo del cementerio para aumentar el ataque de un monstruo Bestia Alada que controle en 1000! ¡Por lo que el ataque de Ramia asciende hasta los 3500!

-¡¿Cómo?!

-¡Ataca a Bloodthirsty Vampire! ¡Conqueror Wind!

-¡Oagh!-gritó Pierce al recibir el daño correspondiente al ataque.

Pierce 2450 lp
-¡William!

-¡Así se hace, tío!

-Perfecto, nos hemos librado de su monstruo Dominante-sonrió Yuzét.

-Sí, y con el Fénix Guardian en el cementerio podremos defendernos en caso de necesidad. Termino mi turno.

-Has destruido a mi monstruo Dominante…-dijo Pierce furioso-. ¡Pero no mi deseo de venganza! ¡Mi turno, robo carta! ¡Bien! ¡Activo el Portal del Inframundo! Esta carta me permite invocar de modo especial desde mi mano cualquier cantidad de monstruos Zombi con 2000 de ataque o menos. ¡Así que invoco al Vampiro Sabueso (1000/1000), a la Dama Vampiro (1550/1550) y a Vampira de la Lujuria (2000/0)!

-Esos monstruos no son rivales para Ramia…

-Quizá…

-¡William, muéstrales el verdadero poder de un monstruo Dominante!-exclamó Frea.

-¡Entonces, uno de esos monstruos es un monstruo Constructor!-dedujo Yuzird.

-Sí, te dije que te mostraría el verdadero poder de los monstruos Dominantes. ¡Vampira de la Lujuria, construye tu dominio junto al Vampiro Sabueso y la Dama Vampiro! ¡Invocación Dominante! ¡Te presento a mi mejor monstruo, Skull Vampire Dragon (2900/0)!-un dragón vampírico apareció en el campo de Pierce- Aparte de ser Tamaño 3, este monstruo requiere que uno de sus materiales tenga mínimo 2000 puntos de ataque.

-Parece peligroso, pero Ramia es más fuerte (3500).

-¡No, si invoco un monstruo Dominante, puedo equiparle el Aura Dominante desde el cementerio a ese monstruo!

-¡¿Qué?!

-¡Su ataque aumenta en 300 por su tamaño (3800)! Cuando el Aura Dominante deje el campo tras activarse de esta forma, será removida del juego.

-¡Ahora supera a Ramia!

-Sí que tiene un buen manejo de los monstruos Dominantes-frunció el ceño Yuzét.

-¡Así se usan los monstruos Dominantes! ¡Ahora siente su poder y el de mi venganza! ¡Skull Vampire Dragon, ataca a la Conquistadora Alada Ramia! ¡Aliento putrefacto!

-¡Ugh!

Yuzird 850 lp
-¡Y ahora se activa el efecto de Skull Vampire Dragon! ¡Al destruir un monstruo en batalla, puedo revivir un monstruo tipo zombi en mi cementerio!

-¡Pero yo activo el efecto del Fénix Guardian! ¡Al destruir un monstruo Bestia alada, puede revivir!

Sin embargo, el monstruo de Yuzird no revivió.

-¿Eh? ¿Por qué mi monstruo no revive?-se sorprendió Yuzird.

-Es por el efecto de Skull Vampire Dragon-sonrió Pierce-. ¡Si el Dominio de mi monstruo es 3 o mayor, no puedes activar efectos de cartas en el cementerio!

-¿El dominio?

-Las zonas que ocupa un monstruo Dominante que no son la de la carta propia, eso son los dominios de un monstruo Dominante-explicó Yuzét-. ¡Así que el dominio de tu monstruo debería ser 2!

-Veo que es cierto lo que tu memoria había sido dañada. ¡Cuando un monstruo Dominante destruye a otro, éste se apodera de sus dominios!-reveló Pierce.

-¡Ah!

-No puede ser… Entonces, cuando Skull Vampire Dragon destruyó a Ramia, su dominio aumentó en dos…-comprendió Yuzird.

-¡Eso es! ¡He conquistado los dominios de tu monstruo Dominante!-exclamó Pierce-. ¡Mi monstruo tiene ahora 4 dominios, por lo que no puedes activar efectos de cartas del cementerio! ¡Te dije que saborearías el verdadero poder de los monstruos Dominantes, Yuzird! ¡Por el efecto de mi monstruo, revivo a Bloodthirsty Vampire (2350/0)!

-¡Y no tenemos cartas para defendernos…!

-Entonces vamos a…-se atemorizó Yuzét.

-No puede ser… Tío…

-¡Acaba con él, William!

-¡Bloodthirsty Vampire, ataca directamente!¡Asalto Vampírico!

-¡Aaargh!-recibió Yuzird el ataque sin poder hacer nada.

Yuzird 0 lp

Tanto Yuzird como Yuzét fueron lanzados contra el suelo tras recibir el potente ataque.

-¡Sí, ja, ja, ja! ¡La vitoria es mía! ¡He demostrado que soy el mejor!

-No puede ser... Hemos perdido...-comentó Yuzird dolorido desde el suelo.

-Es culpa mía-decía Yuzét bastante herida por el último golpe-. Mis recuerdos aun no se han restaurado del todo. Había olvidado algo tan básico de los monstruos Dominantes, como el que pueden conquistar los Dominios de los monstruos Dominantes que destruyen. Ya te dije que tenía un mal presentimiento sobre esto y que no era buena idea venir.

-Lo siento, Yuzét, pero tenía que salvar a Ere...

-Bien, lo has logrado, William-sonreía orgullosa Frea.

-Y ahora, para culminar mi venganza, te exterminaré y me apoderaré del poder de la Gran Espíritu para volverme aún más poderoso. ¡Con el poder de un Gran Espíritu, seré invencible!

Pierce avanzó hacia Yuzird y Yuzét.

-¡No!-se interpuso Ere entre él y su tío-¡No dejaré que le hagas nada al tío Yuzird y a Yuzét!

-Ere...

-¡Huye, Ere!-le gritó el ladrón.

-Haz caso al Tercero. Si no, tú también morirás-la miró fríamente Pierce.

-¡No me moveré! Si el tío Yuzird muere, yo... ¡Me quedaré totalmente sola!

-Ere...

-La niña no ha hecho nada malo, William. Déjala en paz.

-No, se me está poniendo chulita. ¡Y yo ya no tolero que nadie se me ponga chulo!

Pierce iba a usar sus poderes de Humíritu para apartar del camino a Ere, pero justo en ese instante recibió un golpe por la espalda que lo lanzó contra el suelo.

-¿Eh? ¿Quién ha sido?

Yuzird, Ere y Yuzét miraron también sorprendidos a quien había sido el causante del golpe.

-Ah, tú...

-La chica de antes...

-¡Idia!-exclamó Ere esbozando una sonrisa al verla.

-¿Quién diablos eres tú?-preguntó Pierce irritado.

-Soy Idia Li, y no pienso dejar que hagas daño a nadie más, tío raro-expresó la joven con determinación.

-¿Idia Li?

-Ugh... Idia, ¿qué haces tú aquí?-le preguntó Yuzird.

-Todo esto ha pasado por mi culpa, ¿no es así? Me obsesioné con atrapar al Tercero, con atraparte a ti... Y dejé sola a una niña. Debido a eso, luego la raptaron. ¡No podía dejar las cosas así! ¡Mi conciencia no me lo permitiría! -exclamó la joven con determinación-. Y también... aún no sé qué pensar sobre ti. Eres el Tercero, un ladrón, pero... Por lo que te conozco, no parece para nada mala persona. ¡Así que también debo aclarar mi mente sobre eso! ¡No dejaré que ese tipo te haga nada!

-Así que Idia realmente ha descubierto que el tío es el Tercero-pensó Ere.

-Lo que tienes que hacer es coger a Ere y huir...

-¡Yo nunca huyo! Por eso estoy aquí. ¡Venceré a ese tipo!

-¿De verdad crees que puedes, chica? ¡Yo soy Pierce el sanguinario!

-El mal nunca vencerá a mi sentido de la justicia.

-Lamentarás subestimarme, niña. Está bien, a ti también te venceré con el poder de mis monstruos Dominantes. De todas formas, una vez entras en el campo de niebla que he creado, nadie puede salir hasta que yo sea derrotado.

-¿Monstruos Dominantes?-arqueó una ceja la chica de cabello rubio.

-Pronto verás lo que son-sonrió Pierce.

-En fin, no importa. ¡Continuaré el duelo de donde lo dejó Yuzird!-activó la joven su duel-disk-. ¡Duelo!

Idia 4000 lp
Pierce 2450 lp
-Quizá no sea tan mala idea-le comentó Yuzét a Yuzird-. Nuestro duelo contra Idia quedó inconcluso, pero demostró ser bastante buena. No sabemos cómo habría terminado el duelo haber continuado.

-Sí, pero Pierce es muy fuerte...

Idia robó carta y miró a los monstruos del oponente. Ahí estaban Skull Vampire Dragon, equipado con el Aura Dominante (3800), y Bloodthirsty Vampire (2350).

-Sus monstruos son poderosos, pero puedo hacerles frente. Activo la carta mágica continua Portal del Tiempo. Esta carta me permite invocar de llamar un monstruo Guerrera del Pasado y del Futuro desde mi mano. ¡Así que invoco a la Guerrera del Pasado-Beth la Cazadora Ancestral (1700/1400) y a la Guerrera del Futuro-Krinka, la Doctora Cibernética (800/1600)! Además invoco de modo normal a la Guerrera del Pasado-Oficial Cyclone (1500/1200). Al ser invocada de modo normal, puede destruir una carta mágica bocarriba. ¡Destruiré tu Aura Dominante!

-¡Activo el efecto de Bloodthirsty Vampire! ¡Cuando activas el efecto de una carta, mandas la carta de la parte superior de tu deck al cementerio, y si coincide con el tipo de carta activada, niego la activación y destruyo la carta!

-Es una carta mágica, así que el efecto de mi monstruo continúa. ¡Destruyo tu carta mágica!

-Entonces mi Skull Vampire Dragon pierde 900 puntos de ataque (2900). Pero como una carta ha sido mandada de tu deck al cementerio, Bloodthirsty Vampire gana 500 de ataque hasta el final del turno (2850).

-Sus monstruos están fuertes... ¡Pero tengo el efecto de Beth! ¡Descarto un monstruo tipo Cyberse de mi mano para destruir un monstruo que controles! ¡Eliminaré a Skull Vampire Dragon!

Beth lanzó una flecha a través de su ballesta, pero esta no le hizo efecto al monstruo de Pierce.

-¡¿Qué?!

-Es inútil. Mis monstruos Dominantes me otorgan superioridad. ¡Si los dominios bajo mi control son tres o mayor, mis monstruos Zombis no pueden ser destruido por efectos de cartas!

-¿Dominios? ¿Qué es eso?

-Los monstruos Dominantes tienen Tamaño. Ocupan tantas zonas de campo como el Tamaño que tengan. El resto de zonas que ocupan que no sea la propia, es el Dominio-le reveló Yuzird.

-Y si destruyen un monstruo Dominante, se apoderan de sus Dominios-prosiguió explicando Pierce-. Y Skull Vampire Dragon se apoderó de los Dominios del monstruo Dominante de Yuzird, por lo que su Dominio es 3 o mayor.

-Así que no puedo destruirlos por efectos de cartas... ¡Pero el monstruo que he mandado al cementerio es la Guerrera del Tiempo-Uma, Ángel del Ciberespacio! Al ser mandada al cementerio, puedo invocar desde el deck a una Guerrera del Pasado.

-No, no puedes-sonrió Pierce-. Por dos razones.

-¿Cómo?

-Para empezar, has proseguido el duelo de donde Yuzird perdió, lo que quiere decir que los dominios que ha conquistado Skull Vampire Dragon siguen activos. Conquistó dos Dominios de Ramia, lo que significa que solo tienes tres zonas disponibles de tu zona de monstruos.

-Y ya tengo 3 monstruos en el campo...

-Y luego, mientras tenga 3 Dominios o más, Skull Vampire impide que actives efectos de cartas desde tu cementerio.

-¡No es posible!

-¡Ja, ja, ja! ¡Este es el verdadero poder de los monstruos Dominantes! Nunca debiste haberte involucrado en esto, chica.

-Mi nombre es Idia Li... ¡y no pienso rendirme ante el mal! ¡Puedo usar dos monstruos Guerreras del Pasado en mi campo para invocar un monstruo de fusión Guerrera del Pasado desde mi Extra deck! ¡Mando al cementerio a Beth y a Cyclone! ¡Aparece, Guerrera del Pasado-Galatea del Escudo Supremo (2000/2600), en defensa!

-Ju, nada de lo que hagas te servirá.

-Idia...-la miraron Ere y Yuzird, preocupados a la vez que no tenían más remedio que confiar en su victoria.

-No temáis... Aguantaré lo que sea necesario ¡No perderé contra el mal!


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Capítulo 12

¡No perderé contra el mal! La inquebrantable voluntad de Idia







Sintiéndose culpable por lo sucedido, Idia había decidido proteger a Ere y Yuzird de Pierce, continuando el duelo por donde Yuzird había sido derrotado, de modo que tenía que hacer frente a los monstruos Dominantes del Humíritu, Bloodthirsty Vampire (2350) y Skull Vampire Dragon (2900). Ella tenía en el campo a la Guerrera del Futuro-Krinka, la Doctora Cibernética (800/1600) y a la Guerrera del Pasado-Galatea del Escudo Supremo (2000/2600), en defensa.

-No temáis... Aguantaré lo que sea necesario ¡No perderé contra el mal!-exclamó la joven.

-Tío, ¿podrá Idia ganar?

-No lo sé, pero tendremos que confiar en ella.

-En su duelo contra nosotros demostró ser bastante habilidosa-comentó Yuzét.

-¡Vamos, Pierce! ¡Ven a por mí!

Idia 4000 lp
Pierce 2450 lp
-Tú lo has querido, cría. ¡Robo carta! Desgraciadamente para ti, Krinka está en modo de ataque, así que perderás bastantes puntos cuando la destruya. ¡Bloodthirsty Vampire, ataca a Guerrera del Futuro-Krinka, la Doctora Cibernética!

-¡No te dejaré! ¡Se activa el efecto de Galatea! ¡Cuando otro monstruo es atacado, puedo redirigir el ataque hacia ella!

-¡En ese caso se activa el efecto de Bloodthirsty Vampire! Cuando activas un efecto, mandas una carta de la parte superior de tu deck al cementerio, y si coincide con la clase de carta del efecto activado, ese efecto es negado y destruyo la carta.

-Mientras Bloodthirsty Vampire continúe en el campo, Idia lo tendrá difícil-mencionó Yuzird frunciendo el ceño.

-Y luego está Skull Vampire Dragon, que puede revivir monstruos al destruir a otros en batalla, y mientras tenga un dominio de 3 o mayor, no puede ser destruido por efectos de cartas y sella los efectos del cementerio-resaltó Yuzét.

La carta que Idia mandó al cementerio fue una carta trampa.

-El efecto de Galatea no ha sido negado, así que debes atacarla a ella.

-Tch, estás teniendo suerte... ¡Pero como una carta ha sido mandada del deck al cementerio, mi monstruo gana 500 puntos de ataque hasta el final del turno (2850)! Ahora podrá destruir a Galatea y Skull Vampire Dragon acabará luego con Krinka.

-¡Por su efecto, cada vez que Galatea es atacada, gana 300 puntos de defensa (2900)!-explicó

Idia mientras el escudo de su monstruo aumentaba de tamaño.

-¡¿Qué?!

Bloodthirsty Vampire fue repelida.

Pierce 2400 lp
-Tu ataque ha sido detenido. ¿Qué harás ahora?

-Mierda, si ataco a Krinka con Skull Vampire Dragon, Galatea volverá a redirigir su ataque hacia ella y se volverá más fuerte.

-Exacto-dijo Idia con una cara que irradiaba una determinación inquebrantable.

-Grr, termino mi turno-cedió Pierce furioso.

-Increíble. ¿Esa chica está bloqueando a Pierce?-se sorprendió Frea.

-Me toca-robó carta Idia-. Invoco de modo normal a la Guerrera del Pasado- Capitana Ophelia (1700/1500). Cuando es invocada de modo normal, puedo mandar un monstruo Guerrera del Futuro al cementerio directamente desde el deck. ¿Intentarás negar el efecto?

-Da igual que monstruos mandes al cementerio, no podrán activar sus efectos debido al de Skull Vampire Dragon.

-Bien, entonces mando al cementerio a la Guerrera del Futuro-Abigail, la Cíber Bruja. ¡Y ahora, con mi Guerrera del Futuro-Krinka, y mi Guerrera del Pasado-Ophelia, invoco a la guerrera del Tiempo-Ilena, Espadachina de Una Mano (2400/1800)!

-Ha vuelto a sacrificar sus monstruos para invocar una fusión...

-Si uso a Krinka para invocar un monstruo Guerrera del Pasado, Futuro o Tiempo, no puedes activar efectos en respuestas a mis cartas mientras ese monstruo permanezca bocarriba en el campo.

-¡¿Cómo?!

-Ha bloqueado el efecto de Bloodthirsty Vampire-sonrió Yuzird.

-Ahora puedo activar esta carta sin temor a que me la niegues. Carta mágica de campo, Distorsión del Tiempo. Esta carta aumenta tanto el ataque de los monstruos Guerrero y Cyberse en 300. Eso deja a Galatea con 2300 puntos de ataque y a Ilena con 2700.

-Pero aun así, Skull Vampire Dragon tiene 2900 puntos de ataque.

-No, si controlo ambos, monstruos de tipo Guerrero y Cyberse, todos tus monstruos pierden 500 puntos de ataque.

-¡¿Qué?! Eso deja a Skull Vampire Dragon con 2400 y a Bloodthirsty Vampire con 1850 puntos de ataque...

-Además uso el efecto de Galatea. La devuelvo al Extra deck para invocar a los materiales del cementerio. ¡Regresad, Guerreras del Pasado Beth (1700) y Cyclone (1500)! Sus ataques aumentan en 300 puntos-dijo dejando a Beth con 2000 puntos y a Cyclone con 1800. ¡Hora de batallar! ¡Ilena, ataca a Skull Vampire Dragon! ¡Mandoble Cibernético!

El monstruo Dominante de Pierce fue destruido.

-¡Urgh!

Pierce 2100 lp
-¡Bien, ha destruido a Skull Vampire Dragon!-lo celebró Ere.

-Como ha destruido un monstruo en batalla, recibes 400 puntos de daño por cada monstruo que controle. ¡Eso son 1200 puntos!

-¡Agghh!

Pierce 900 lp
-¡Beth, es tu turno de atacar ahora! ¡Elimina a Bloodthirsty Vampire!-le mandó Idia a su monstruo mientras le disparaba con su ballesta.

-¡Ugh!

Pierce 750 lp
-¡Y ahora, Cyclone, termina con el duelo! ¡Ataca a Pierce directamente!

-¡William!-gritó Frea preocupada.

-¡Mierda, no perderé contra una cría cualquiera! ¡Se activa el efecto de la Vampira de la Lujuria en mi cementerio! Cuando me atacas directamente, puede revivir (2000/0).

-Está empatada con Cyclone...

-Eso no es del todo cierto. Por cada monstruo Vampiro que hayas destruido este turno, tus monstruos pierden 300 puntos de ataque. ¡Eso son 600 puntos de ataque en total!

El ataque de Ilena disminuyó a 2100, el de Beth a 1400 y el de Cyclone a 1200.

-En ese caso cancelo la batalla. Y durante mi Main Phase II vuelvo a sacrificar a Cyclone y Beth para invocar a la Guerrera del Pasado-Galatea del Escudo Supremo (2000/2600) en defensa. Termino mi turno.

-Idia tiene un buen equilibrio, puede lanzarse al ataque, pero luego siempre adopta una posición defensiva para prepararse para el turno del oponente-mencionó Yuzét-. Puede que Ilena haya salido debilitada, pero ahora vuelve a tener a Galatea, que la protegerá con su gran escudo.

-Sí, Idia puede ganar.

-Y su vida es aun de 4000.

-No creas que puedes ganarme solo por eso, chica. La Vampira de la Lujuria es un monstruo Constructor, así que volveré a realizar una invocación Dominante. Me toca, robo carta. Primero de todo activo la carta mágica continua Drenaje del Vampiro. Invoco también a Vampire Deer (1100). ¡Ahora, Vampira de la Lujuria, construye tu dominio con Vampire Deer! ¡Invocación Dominante de Tamaño 2! ¡Aparece, Vampiro de la Guerra (2400/0)!

-Otro monstruo Dominante de esos...-frunció el ceño Idia.

-Ahora se activa el efecto del Drenaje del Vampiro. Cuando invoco un Vampiro de modo especial, mandas la carta de la parte superior de tu deck al cementerio. Eso hace que Vampiro de la Guerra gane un contador. Y puedo gastar un contador para que pueda atacar dos veces este turno.

-Pero eso no te servirá de nada. Como tengo un monstruo Guerrero y Cyberse, la Distorsión del Tiempo reduce el ataque de tu monstruo en 500 puntos. Eso deja el ataque de tu monstruo a 1900. No puede hacer nada contra Galatea (2600) o Ilena (2100).

-Ya veremos-sonrió Pierce-. Ya te he dicho que mis monstruos Dominantes me darán la victoria. ¡Vampiro de la Guerra, ataca a la Guerrera del Pasado-Galatea del Escudo Supremo!

-¡¿Cómo?! Galatea gana 300 puntos de defensa tras ser atacada (2900)... Si el ataque se resuelve perderás.

-Pierce trama algo-se mordió el labio Yuzét.

-Lo sé-dijo Yuzird.

-¡No perderé porque se activa el efecto del Vampiro de la Guerra! ¡No recibo daño de batalla!

-¡¿Entonces qué consigues con ello?!-preguntó Idia mientras Galatea rechazaba el ataque del Vampiro.

-Después de batallar, mi monstruo deja un contador Vampiro en uno de los tuyos. Le pongo el contador a Galatea. ¡Y ahora uso el segundo ataque del Vampiro de la Guerra para atacar de nuevo a Galatea!

La Galatea de Galatea volvió a aumentar (3200) y repelió el ataque enemigo, pero eso activó el efecto del Vampiro de la Guerra.

-¡Ahora pongo un contador en Ilena!

-Mis dos monstruos tienen un contador Vampiro...

-En mi Main Phase II activo mi carta mágica Gozo del Vampiro. Si una carta ha sido mandada de tu deck al cementerio, robo dos cartas. Pongo una de ellas bocabajo y termino mi turno.

-Me toca pues. Mejor destruir a tu monstruo antes de que sea tarde. ¡Robo!

En ese momento, tanto Galatea como Ilena explotaron, causando una gran humareda.

-¡¿Qué ha pasado?!

-Los monstruos a los que el Vampiro de la Guerra les pone un contador son destruidos durante tu Standby Phase. ¡Además, activo mi trampa continua, Alimento del Vampiro! Cada vez que un monstruo es destruido, selecciono un monstruo Vampiro, y gana 100 de ataque por el nivel de cada uno de ellos. ¡Esos serán 1400 puntos extra!

-No... Solo uno de mis monstruos ha sido destruido-dijo entonces Idia.

-¿Eh?

Cuando la humareda se disipó, Galatea seguía en el campo, junto a otro monstruo.

-Si un monstruo Guerrera del Pasado fuera a ser destruida, puedo negar dicha destrucción y revivir desde el cementerio a la Guerrera del Futuro-Abigail, la Cíber Bruja (1100/1500). Solo puedo usar este efecto una vez por duelo. Además, le otorga 300 puntos de ataque a Galatea (2600).

-Tch, pero Ilena sí que ha sido destruido, por lo que mi monstruo gana 700 puntos de ataque (2600).

-Está empatado con Galatea... debo deshacerme del Vampiro de la Guerra cuanto antes, sino el siguiente turno sí que destruirá a mi monstruo. ¡Uso el efecto de Galatea! La devuelvo al extra deck e invoco a los monstruos que sacrifiqué para invocarla. ¡Volved, Beth (1700) y Cyclone (1500), pero sus efectos son negados! ¡Y ahora sacrifico a Cyclone y a Abigail para invocar un nuevo monstruo de fusión! ¡Aparece, mi monstruo favorito! ¡Guerrera del Tiempo- Elfina, la Caballera Cibernética (2200/2800)!

-Es el monstruo que invocó contra nosotros-mencionó Yuzird.

-¿Y de que te sirve eso? Galatea te era más útil tanto como para atacar como para defender.

-Me sirve por esto... ¡Si controlo un monstruo Guerrera del Tiempo, puedo remover a Uma del cementerio para añadir una carta de equipo del deck a la mano! La carta que escojo es el Arsenal del Tiempo. Esta carta le da 500 puntos de ataque-explicó equipándosela a Elfina (2700).

-Ha superado al Vampiro de la Guerra. Pero como ahora solo controlas guerreros, mi monstruo debería ganar 500 de ataque.

-No, si tengo un monstruo Guerrera del Tiempo, es como si tuviera monstruos Guerrero y Cyberse a la vez. Y no olvides que como Cyclone ha sido mandada al cementerio para invocar un monstruo de fusión, destruyo tú Alimento del Vampiro.

-Aun así, mi monstruo no pierde el ataque ganado...

-No importa, debido a la Distorsión del Tiempo, Elfina gana 300 puntos de ataque más (3000). ¡Adelante, Elfina, ataca al Vampiro de la Guerra! ¡Golpe Distorsión!

Elfina cargó su puño de energía y destruyó al Vampiro de Pierce.

-¡Ugh!

Pierce 350 lp
-Increíble, Idia ya ha destruido a 3 monstruos Dominantes de Pierce-dijo Ere asombrada.

-Es muy buena.

-Ahora se activa el efecto secundario del Arsenal del Tiempo. Si el monstruo equipado destruye un monstruo en batalla, puedo añadir a mi mano una carta Guerrera del Pasado/Futuro/Tiempo. Elijo el Vínculo de la Guerrera del Pasado y el Futuro. ¡Y ahora terminemos el duelo! ¡Beth (2000), ataca a Pierce directamente!

-¡No, activo el efecto del Alimento del Vampiro desde el cementerio!

-¡¿Qué?!

-Removiéndola del cementerio, reduzco el daño a cero y gano la mitad de vida que daño iba a recibir.

Pierce 1350 lp
-Tch, debería haber dejado esa carta sin destruir. Ahora ya no hay nada que hacer respecto a eso. Pongo una carta bocabajo y termino mi turno.

-Aunque esta chica me está poniendo en serios apuros-pensó Pierce-. Y eso no me gusta... ¡no me gusta nada! ¡Nadie más será nunca superior a mí!

-Eso es, William, tú debes ser el más fuerte para que nadie más nos pisotee-dijo Frea.

-Chica, te has recuperado una vez Skull Vampire Dragon se ha ido, lo que te ha permitido activar cartas desde tu cementerio... ¡Pero le pondré remedio ahora trayéndolo de vuelta! ¡Invoco al monstruo Constructor Vampira del Sueño (1000/1000)! Si no controlo otros monstruos, puedo seleccionar un monstruo dominante que sea zombi en mi cementerio. Entonces, la remuevo del juego a ella, y a otros monstruos Zombi en mi cementerio hasta igualar el Tamaño del monstruo seleccionado, y lo revivo.

-Eso quiere decir que...

-¡Skull Vampire Dragon revive (2900/0)!

-¡Otra vez ese monstruo!-retrocedió instintivamente unos pases Idia-. Pero debido a la Distorsión del Tiempo, tu monstruo pierde 500 de ataque (2400). Elfina es más fuerte.

-¡No si activo esta carta! ¡Ventaja del Territorio! ¡Selecciono hasta tantos monstruos en tu campo como Dominios controle! ¡Los monstruos seleccionados pierde 1000 de ataque y mi monstruo gana ataque igual a la cantidad total reducida!

-Entonces...-se asustó Idia.

-¡El ataque de elfina car hasta los 2000 y el de Beth hasta los 1000! ¡Y Skull Vampire Dragon gana 2000 puntos de ataque (4400)!

-¡¿4400 puntos de ataque?!

-¡Skull Vampire Dragon, ataca a Beth!¡Aliento putrefacto!

Beth se deshizo ante el ataque del monstruo Dominante.

-¡Agghh!-gritó Idia.

Idia 400 lp
-¡Ja, ja, ja! ¡Has perdido 3400 puntos de daño de golpe! ¡Y ahora perderás! ¡Cuando Skull Vampire Dragon destruye un monstruo, puedo revivir un monstruo zombi del cementerio! ¡Revivo al Vampiro de la Guerra (2400/0)! Su ataque se reduce en 500, pero no importa (1900). ¡Como he invocado un Vampiro de modo especial, una de tus cartas del deck es mandada al cementerio por el efecto del Drenaje del Vampiro, lo que le da a mi monstruo un ataque extra!

-Pero no supera a Elfina...

-¡Claro que sí, Idia! Ahora mis monstruos comparten Dominios, y entonces liberan su verdadero poder. Con Skull Vampire Dragon, si los Dominios bajo mi control son 3 o más, no puedes destruir a mis monstruos por efectos de cartas y no puedes activar efectos desde el cementerio. Por otro lado, el Vampiro de la Guerra, si hay 2 dominios o más, gana 500 de ataque cada vez que ataca, hasta la End Phase.

-¡Entonces podrá ganar a Idia!-indicó Yuzird.

-¡Terminemos el duelo! ¡Vampiro de la Guerra, ataca a Elfina (2000)! ¡Al hacerlo, su ataque aumenta en 500 puntos (2400)!

-¡Activo mi Trampa! ¡Tiempo Congelado! ¡Selecciono un a Elfina y el tiempo se detiene para ella! ¡Este turno, no podrá ser destruido, ni recibiré daño!

Elfina salió ilesa del ataque del ataque del Guerrero Vampiro.

-Tch, te has salvado-hizo un gesto molesto Pierce-. Pero aun así el duelo ya es mío. Pongo un contador en Elfina tras la batalla. Termino mi turno. El ataque del Vampiro de la guerra regresa a la normalidad (1900), pero por su efecto no recibo daño de batalla. Si quieres destruirlo para reducir mis Dominios, luego tendrás que hacer frente a los 4400 puntos de ataque de Skull Vampire Dragon. No hay nada que puedas hacer.

-No, he sobrevivido a este turno... ¡Eso quiere decir que ya he ganado!-exclamó entonces Idia, para sorpresa de todos.

-¡¿Cómo?!

-¡Elfina destruirá a Skull Vampire Dragon y me dará la victoria! ¡Robo carta!

-¡Hablas mucho, pero Elfina será destruida ahora! ¡Durante la Standby Phase, el monstruo con el contador del Vampiro de la guerra es destruido!

-¡Activo el efecto de Elfina! ¡Una vez por turno, no es destruida!

-¡Maldición!-se puso nervioso Pierce.

-Tranquilízate, William, sigue sin poder hacer frente a Skull Vampire Dragon.

-Es verdad.

-No, dije que ganaría este turno. No puedo permitir que un ser malvado como tú haga lo que te plazca. ¡La justicia debe caer ante ti! Además, si no te derroto no podré aclarar las cosas con Yuzird ni podré disculparme con Ere por haberla dejado sola. Pensé solo en mí, y por culpa de eso ha corrido peligro. ¡Esta será mi forma de redimirme!

-Idia...

-¿Y cómo piensas vencer a mi monstruo con Elfina?

-Elfina es un monstruo Morfo.

-¿Eh?

-Su efecto de no ser destruida era su efecto como monstruo tipo guerrero. ¡Ahora uso su morfo efecto para cambiarla a tipo Cyberse!

-Ya entiendo, si invoca una fusión usando monstruo Guerrero y Cyberse, el resultado es un monstruo Morfo con dos tipos-comprendió Yuzét.

-Como monstruo Cyberse, puede manipular el tiempo. ¡Regresa al extra deck e invoco a los materiales del cementerio! ¡Así que renazco a Abigail y a Cyclone!

-¿Otra vez reviviendo a los materiales? Eso no te servirá de nada.

-¿No te has parado a pensar porqué mis monstruos pueden regresar al extra deck?-sonrió entonces Idia-. Mis monstruos vienen del pasado y del futuro, por lo que manipulan el tiempo. Y lo manipularán tantas veces como sea necesario, hasta que encuentren con la fórmula que les traerá la victoria. ¡Activo la carta mágica Vínculo de la Guerrera del Pasado y el Futuro! Esta carta me permite fusionar monstruos de mi mano o campo para invocar un monstruo Guerrera del Pasado/Futuro/Tiempo. ¡Fusiono a Abigail y Cyclone para invocar de nuevo a la Guerrera del Tiempo-Elfina, la Caballera Cibernética (2200/2800)!

-¡¿Otra vez Elfina?! ¡Entonces no has cambiado nada!

-Te equivocas, Pierce. ¡Ahora Elfina ha sido invocada mediante una invocación de fusión! ¡Y cuando es invocada de esta forma, su verdadero poder es liberado!

-Por eso pueden volver al extra deck. De esa forma luego tiene opción de invocarse por fusión y ganar un efecto extra-analizó Yuzird la situación.

-¡Si Elfina está en el campo tras haber sido invocada por fusión, todos los monstruos en el campo ven sus ataques intercambiados por su defensa! ¡Cambia tu modalidad de batalla, Elfina (2800/2200)!

-Un momento...-se quedó estupefacto Pierce-. La defensa de mis monstruos...

-¡Exacto, la defensa de tus monstruos es 0!-señaló Idia.

-¡No puede ser! ¡No! ¡No puede volver a perder!

-¡Elfina, ataca a Skull Vampire Dragon! ¡Golpe Distorsión!

Con sus propulsores, Elfina se lanzó a toda potencia contra Skull Vampire Dragon, atravesándolo con su puño y destruyéndolo.

-¡Argh!-gritó Pierce, saliendo disparado.

Pierce 0 lp
-¡William!-gritó Frea preocupada.

-No es posible...-pensaba Pierce volando por los aires-. No solo he perdido. Sino que la potencia del ataque de ese monstruo. Es como si contuviera el poder de un Gran espíritu. ¿Quizá esa carta fue creada a partir de un arte de un Gran Espíritu?

Finalmente, Pierce cayó al suelo y perdió el conocimiento. La barrera de niebla se desvaneció. Ya podían escapar.

-¡Malditos!-miró Frea furiosa a Idia.

-¡Ahora!-Yuzird tomó a Ere en brazos y la introdujo en su coche-. ¡Rápido, Idia! ¡Entra en el coche y vayámonos de aquí!

-¿Eh? Ah, vale...

La joven chica de cabellos rubios obedeció. Se montó en el coche de Yuzird y se marcharon del lugar tan rápido como pudieron.

-Yuzird-le llamó Idia-. Ahora tenemos que hablar. ¿Lo entiendes, verdad?

-Sí, eso me temo. Vaya, lo que era mi guerra contra Duver se ha complicado bastante por culpa de esto-comentó Yuzird llevándose la mano a la cabeza. Entonces encendió un cigarro para tranquilizarse.



Mientras, en el museo, Duver estaba furioso porque la policía no había conseguido arrestar a Yuzird.

-¡Malditos inútiles! ¡Así no podré recuperar la Joya del Viento!-pensaba enfadado.

-¡Señor, se ve que el Tercero ha dejado un mensaje para usted!-le informó entonces un miembro de la seguridad el museo.

-¡¿Cómo?!

-Dejó esta carta en el lugar donde dejó el Diamante-le entregó el papel con el logo del Tercer el guardia de seguridad.

-Veamos... “Robaré lo que te llevaste de Towwan”-tras leerlo, la preocupación de Duver fue en aumento.

-¿Sabe a qué se refiere?

-N-no... –mintió Duver.

Entonces sonó su teléfono móvil. Era su subordinado Oric.

-¿Qué pasa ahora, Oric?

-Jefe, se ha avistado una explosión extraña en el bosque de la avenida 17 de ciudad Fenneir. ¿Quiere que vaya a comprobar a ver si está relacionada con el Tercero?

-Sí, será lo mejor. ¡No te dejaré llevarte lo que es mío, Tercero!-pensó Duver furioso.




El capítulo 13 será: Objetivos.
 

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Y con los capítulos de hoy me pongo a la par de donde publico en otro sitios, así que a partir de la semana que viene será 1 capítulo por semana



Capítulo 13

Objetivos





Después del feroz duelo contra Pierce, esa misma noche, Idia le pidió explicaciones a Yuzird sobre todo lo ocurrido. Se encontraban en la casa del ladrón. Después de una noche tan agitada, la pequeña Ere ya dormía.
-Me debes muchas explicaciones. Al fin y al cabo os he salvado.
-Sí, has resultado ser muy buena duelista y has derrotado a Pierce-accedió Yuzird sonriendo.
-Aunque indirectamente fue su culpa que raptaran a Ere y que tuviésemos que ir rescatarla-añadió Yuzét-. Eso nos puso en peligro a todos.
-¿Eh? ¿Qué es esa voz?-se sorprendió Idia. Yuzét había hablado de forma que todos pudieran escucharla.
-Es un espíritu. No te preocupes por ella.
-¿Un espíritu? T-tiene razón… Puede que todo esto haya ocurrido por mi culpa… ¡Pero yo misma le puse remedio! ¡Así que responderás a mis preguntas igualmente! ¿Entonces realmente eres el Tercero?
-Sí, soy Yuzird el Tercero. Provengo de una familia de ladrones-respondió Yuzird sin darle demasiada importancia.
-Y has robado la Joya del Viento. Has puesto en peligro el suministro de Viento de esta ciudad.
-Efectivamente, robé la Joya del Viento. Aunque no diría que haya puesto en peligro el Viento de la ciudad, sino al contrario. Ahora hay mucho más viento que antes.
-Pero si se consume todo, entonces…
-¿De verdad crees que el Viento se va a acabar? Tienes que ser capaz de ver más allá de la cubierta, Idia. En otros países, no hay problemas con el viento. Solo aquí, donde casualmente se encontraba la Joya del Viento, se produjeron esos problemas sobre la escasez de Viento. Y entonces, la Joya del Viento podría solventar el problema. Con impuestos y controlado por el gobierno. ¿No crees que es demasiada casualidad?
-Quieres decir que… ¿todo esto estaba orquestado por el presidente Akihiro? Yo no soy procedente de esta ciudad, pero según he oído, su mejor baza para ascender a la presidencia fue poner solución al problema del Viento usando la Joya.
-Así son los humanos, usan en su beneficio el poder los espíritus sin que les importe nada más…-susurró Yuzét.
-Entonces… ¿mataste al presidente porque en el fondo era un criminal?-preguntó Idia con nerviosismo.
Yuzird miró fijamente a Idia, mientras sonreía, pero ella le aguantó la mirada.
-Por supuesto que no. Seré un ladrón, pero no un asesino a sangre fría. Me ofende incluso que tengas que preguntarlo. Probablemente lo asesinó el que está detrás de todo esto.
-¿El que está detrás de todo esto?
-Sí, los problemas con el Viento ocurrieron un tiempo antes de que Akihiro alcanzara la presidencia. Así que antes alguien ya usaba la Joya del Viento para sus negocios. Ese alguien debió hacer un trato con Akihiro y le cedió la Joya. Lo he investigado. El hombre que está detrás de todo es Duver.
-Duver… ¡¿Ese no es el hombre que ha expuso el Diamante Crystron en el museo te desafió?!-se quedó boquiabierta Idia.
-El mismo. Lo que habéis visto en la televisión no es más que una tapadera de su verdadera forma de ser. Quiso atraerme para recuperar la Joya del Viento.
-¿Y porque fuiste? ¿Era una trampa, no?
-Por eso mismo. Si no me presentaba, mi reputación se habría visto afectada. Tengo que mantener la reputación de mi familia.
-¡Y de paso robabas un diamante!-le recriminó Idia.
-La verdad es que el Diamante no me interesaba mucho-se encogió de hombros el Tercero. Sacó el Diamante Crystron de su bolsillo y se lo entregó a Idia-. Puedes hacer lo que quieras con él.
-¿Eh? Pero…
-¿Hemos robado el Diamante para nada?-le preguntó entonces Yuzét-. Todas las dificultades por las que hemos pasado para conseguirla, ¿y ahora te deshaces de ella?
-Bueno, ahora ya no está en manos de alguien que usa su poder en beneficio propio, como Duver. ¿Tendría que ser suficiente para ti, no?
-Bueno…
-¿Y-y que hago yo con el diamante?
-Haz lo que quieras. Pero no se lo des a nadie que hago mal uso de él, sino Yuzét se enfadará.
-¿Yuzét? ¿Esa es la voz de la mujer espíritu que oigo?
-Aparte de para mantener mi reputación, había otro motivo para aceptar el desafío de Duver.
-¿Cuál?-preguntaron a la vez Yuzét e Idia.
-Duver tiene algo que me interesa. Algo que robó. Y además, necesito saber si él está detrás de cierto asunto…-se puso serio Yuzird tras esa última frase.
-Entonces Duver es malo. Y Akihiro también lo era… Y tú vas contra ellos. ¿Quieres decir eso que entonces eres buena persona en el fondo?
-No soy ni bueno ni malo-se encogió de hombros el hombre-. Solo soy Yuzird Tercero, un ladrón. Ni más ni menos. Lo que ves es lo que soy.
-Solo… Yuzird Tercero…
-Y bueno, creo que ya es suficiente-dijo el ladrón dando una palmada-. Es tarde, así que deberías irte.
-Yuzird acompañó a Idia a la puerta.
-Ah, espera…
-¡Hasta otro día! ¡Y espero que no me delates! ¡Adiós!
-Pero aún hay más cosas que…
Sin que la joven pudiera terminar la frase, Yuzird cerró la puerta.
-Yuzird…-se llevó la mano al pecho la joven-. ¿Pero entonces, al menos no eres mala persona, verdad…?

A la mañana siguiente, Kenigata recuperaba la consciencia en el hospital de la ciudad.
-¿Eh? ¿Estoy en el hospital?-se preguntó el policía-. Ah, claro, cuando perdí contra el Tercero, todos perdimos el control y hubo un pequeño accidente. Luego perdí el conocimiento.
-¡Señor Kenigata, ha despertado!-dijo un oficial de policía, el mismo que conducía el coche en el que se batieron en duelo contra el Tercero.
-Oh, tú estás bien-se alegró Kenigata al verle.
-Sí, aunque no sé cómo. Fue como si un agujero negro me tragara y luego aparecí a salvo. ¿Quizá el Tercero tuvo algo que ver?
-Ahora que pienso Yuzird usó un artefacto extraño para amortiguar mi caída también. Y salvó a aquella niña también. Ahora lo tengo claro, oficial.
-¿El qué, señor?
-Que el Tercero no asesinó al presidente Akihiro. Ha debido de haber algún malentendido. Un asesino no se preocuparía de salvar a dos policías y a una niña. Antes tenía mis dudas, pero ahora estoy convencido de que él no asesinó al presidente-dijo Kenigata con determinación-. ¡Avisa a Valri, rápido!
-¡Si, señor!

-¿Cómo? ¿Qué Kenigata dice que Yuzird no asesinó al presidente?-hablaba Duver desde una de sus casas por teléfono con su infiltrado en la policía.
-Así es-dijo Valri desde la otra línea-. Ya antes lo notaba dubitativo. Y supongo que no nos conviene nada que vaya diciendo por ahí que es inocente del asesinato.
-Por supuesto no. Necesitamos toda la presión que podamos meterle al Tercero. Sobre todo ahora que no solo me ha robado la Joya del Viento, sino que además me ha declarado la guerra. Lo quiero fuera. Hazlo que sea necesario.
-Sí, señor, creo que podré apañármelas para apartarlo de todo este asunto. Aunque espero ser recompensado por ello.
-Sí, no te preocupes, confío en ti. Tú simplemente ocúpate de él.
En ese momento Duver cortó la llamada. Unos instantes después, su subordinado Oric entró en la sala.
-Jefe, ya hemos llevado a aquel tipo extraño que encontramos en el bosque al laboratorio. Es un ser extraño, desprende energía como si fuera un espíritu, pero no lleva ningún Esprictor para extraer energía de los espíritus. Aún está inconsciente y lo hemos inmovilizado-informó Oric.
-Muy bien, quizá podríamos extraer información sobre el Tercero a través de él. ¿Y sobre el otro asunto?
-Ya hemos contactado con esa mujer. Dice que vendrá enseguida. Aunque sus servicios son caros.
-No importa, si cumple con su misión todo volverá a ser como antes.

Valri entró en la sala del hospital en la que se encontraba Kenigata.
-Así que has despertado, Kenigata. Me alegro-fingió una sonrisa el policía corrupto-. Me han dicho que querías hablar conmigo. ¿De qué se trata?
-Valri, después de mi último duelo contra el Tercero estoy más seguro que nunca. Estoy convencido de que él no asesinó el presidente.
-¿Qué?
-Ayer, él nos salvó a mí, a una niña y a otro policía. ¿Por qué un asesino haría algo así? Además, matar nunca ha sido el estilo de la familia Arsene. Al Tercero aún no lo conocía mucho, pero después del último duelo, he comprendido que es como el Primero y el Segundo. No es un asesino-explicó sus razones Kenigata-. Tú dijiste que presenciaste el momento en que asesinaron al presidente, ¿no es así? ¿Seguro que distinguiste claramente al Tercero?
-¿Qué insinúas, Kenigata? ¿Qué me he equivocado?-se enfadó Valri- ¡Claramente fue el Tercero el que mató al Presidente! Y también ha puesto en peligro a la ciudad robando la Joya del Viento. ¡Lo que estás diciendo solo son suposiciones! ¡Podrían haber miles de razones por las que decidiera matar al presidente, y luego salvar a otras personas!
-No, estoy seguro de que él no asesinó al presidente.
-No entiendo porque le proteges tanto. No podemos tener a alguien que no lo da todo para atrapar a un delincuente. Ya has fallado un par de veces en atraparle. ¿No será que en el fondo estás confabulado con él y por eso intentas protegerle?
-¿Qué?
-La gente puede pensar eso si sigues diciendo esas cosas, Kenigata. Además de que nunca fuiste capaz de atrapar ni al Primero ni al Segundo. Así que, como jefe de esta operación, creo que lo más conveniente es retirarte del caso Tercero-dijo Valri.
-¡¿Cómo?! ¿Retirarme del caso?
-Además, has recibido un duro golpe, así que alegaremos que lo dices es debido a ello para que no afecte a tu posición. Lo hago por tu bien, Kenigata.
-¡Pero eso es mentira! ¡Estoy perfectamente! ¡No podéis apartarme del caso!-se indignó Kenigata, cogiendo a Valri por la pechera.
-Tch, más respeto… ¡Quedas suspendido de empleo y sueldo!
-¡¿Qué?!
-Je, con eJsto Kenigata quedará fuera de juego-pensó Valri, sonriendo internamente-. Duver estará complacido.

Mientras, Yuzird se encontraba en casa con Ere.
-Menos mal que ayer apareció Idia para salvarnos, ¿eh, tío?
-Sí, sin ella habría sido difícil salir de allí.
-Cuando crezca, quiero ser tan fuerte como tú y ella.
-Bueno, no quieras crecer tan rápido.
Ere se puso entonces a jugar con sus cartas. Como eran monstruos basados en juguetes, también los usaba como tal.
-Cuidado no estropees las cartas, eh.
-Sí, ya lo sé, fueron tu regalo de cumpleaños.
Mientras Yuzird observaba a la niña, Yuzét le llamó la atención.
-¿Esto volverá a ocurrir, Yuzird?
-¿El que me vuelva a poner en peligro de esa forma?
-Si Idia no hubiera aparecido, Pierce habría consumido mi poder. Yo…habría muerto. No sabemos que ha sido de Pierce. El ataque de Idia fue muy potente, es posible que sus cartas hayas sido creadas a través de un espíritu poderoso, pero probablemente haya sobrevivido. Y si es así, seguro que vuelve a aparecer.
-Así que estás preocupada.
-Pues claro que estoy preocupada, estúpido. Podría haber muerto. Los humanos no tenéis consideración. ¡Egoísta, egoísta, egoísta!-pensó internamente Yuzét sin decir nada.
-Supongo que es normal-Yuzird se asomó al balcón de su caso y encendió un cigarro-. Te liberé de tu confinamiento en el que estuviste a punto de morir hace poco. Entiendo que no quieras volver a ponerte en peligro. E ir conmigo puede ser peligroso.
-Oh, ¿lo entiendes?-se sorprendió Yuzét-. Qué humano más extraño.
-Pero tú también tienes que entender una cosa, Yuzét. Yo ya tenía mis prioridades y objetivos antes de que tú aparecieras. Evidentemente, si atacan a Ere, tengo que ir a protegerla. Ella perdió a sus padres, uno de los cuales era mi hermano Shaga, no puedo permitir que sufra más.
-Así que como estamos vinculados, lo que quieres decir es que no tengo más remedio que ir contigo tanto si me gusta como si no-luego pensó para sí misma-. ¡Qué injusto! Me salvó la vida la vincularnos, pero aun así me parece injusto.
-Eso es. Lo siento, pero es lo que hay. No puedo echarme atrás en mis objetivos. Lamento tener que arrastrarte en todo esto. Si no estuviéramos vinculados, serias libre y podrías marcharte.
-¿Tus objetivos? ¿Y cuáles son tus objetivos, Yuzird?
-Bueno, soy un ladrón, siempre hay cosas interesantes que robar, ja, ja, ja-pero luego puso una mirada seria-. Pero ahora mismo, uno de mis objetivos es descubrir quien acabó con la vida de mi hermano.
Tras unos segundos de silencio, Yuzét habló.
-Y el camino hacia la verdad conllevará peligros.
-Sí. Pero te pido que confíes en mí, Yuzét. Te prometo que le pondré solución a todo.
-Está bien, mientras estemos vinculados no tengo más remedio que ayudarte si no quiero ponerme en peligro a mí también. Me concentraré en intentar recuperar mis recuerdos y poderes para darte acceso a más monstruos Dominantes.
-Oh, ¿de verdad? De esta forma si nos volvemos a enfrentar a Pierce, seguro que le machacamos. Además, ahora sabemos el secreto de los Dominios.
-Sí, ese fue un fallo mío. No había recuperado esa parte de mis recuerdos aún. Y casi morimos por ello. Por cierto, he recordado algo más sobre mí. He recordado mi propio objetivo. Ya que estamos vinculados y yo tengo que ayudarte a ti, creo que es justo que tú me ayudes cuando llegue el momento.
-Sí, es justo. ¿Y de qué se trata?
-Mi objetivo es salvar a los espíritus…
-Oh, un objetivo noble.
-Salvarlos de los humanos.
-¿De los humanos?
-Cuento con tu ayuda-esbozó una alegre sonrisa Yuzét cerrando los ojos mientras inclinaba ligeramente la cabeza.
-A saber en qué lio quieres meterme-se rascó la cabeza Yuzird.

Mientras, una exuberante mujer llegaba en moto a la casa de Duver, donde había sido citada. Aparcó su D-Wheel y se quitó el casco, dejando ver su belleza y larga melena de color castaño. Llevaba un traje negro de motorista.
-¿Es-es ella?-dijo uno de los guardias.
-Me temo que sí…
-Qué buena está…-mencionó otro guardia.
-Vaya guardias más poco disciplinados, ju, ju-dijo la mujer acercándose a ellos, mientras le pasaba a uno el dedo por la cara-. Seguro que nunca habéis visto a una mujer…como yo.
-Ah, disculpe, señorita…
-Vamos-dijo dando una palmada-, tengo que hablar de negocios con vuestro jefe, Duver.
-S-sí, avisad al jefe de que la visita que esperaba ya ha llegado.
-¡Ahora mismo!
-Joder, me la ha puesto dura-pensó el guardia mirando a la mujer, que mostraba una enigmática sonrísa que expresaba confianza a la vez que sensualidad.
Pocos minuto más tarde, la bella mujer accedió al despacho de Duver, acompañado de Oric, que la vigilaba desde atrás.
-No hacía falta que me acompañases. Podía ir yo sola.
-Cuestión de seguridad.
-¿No será que acaso querías mirarme el culo? Ju, ju.
-¿Qué? No… O sea…-se puso rojo Oric.
-Puedes dejarnos solos, Oric-le ordenó Duver.
-Sí, señor.
Nada más Oric abandonó su puesto, Duver habló.
-Lo lamento, parece que aún no son los bastante disciplinados para tratar con alguien… de tu categoría.
-Tranquilo, no pasa nada. Ha sido divertido tomarle el pelo-se rió la mujer-. Bien, ahora hablemos de negocios.
-Sí, para eso te he llamado. El Tercero tiene algo que me interesa. Algo que me robó.
-Sí, la Joya del Viento, ¿cierto? Quieres que la recupere. Pero mis servicios no son baratos. Te saldrá caro, ¿lo sabes, no?
-¿Qué te parece esta cantidad?-le preguntó Duver mostrándosela.
-Oh, pareces desesperado por hacerte con esa Joya.
-Recuperaré la inversión.
-Está bien, acepto. Pero quiero la mitad del dinero por adelantado-exigió la mujer-. Al fin y al cabo me enfrentaré al Tercero.
-De acuerdo, entonces tenemos un trato… Fuyiko Mine.
-Eso parece, ju, ju, ju.

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Capítulo 14


El dúo de la justicia.





Idia paseaba por la calle, pensativa. Después de lo ocurrido y de descubrir la verdadera identidad del Tercero, tenía muchas cosas en las que pensar.
-Yuzird es el Tercero. Es decir, es un ladrón. Entonces, ¿qué es lo que debería hacer? Después de lo que ha pasado no puedo informar a la policía de donde se encuentra. Además, he comprobado que en el fondo no es mala persona-pensaba la joven-. ¿Pero y si vuelve a robar? Eso sigue siendo delinquir…
La joven entonces distinguió a una persona con una gabardina y sombrero en un callejón. Parecía estar intentando calentar agua para calentar unos fideos instantáneos.
-Esa persona me suena de algo-dijo Idia al verlo.
El hombre intentó realizar un arte para encender fuego con los pequeños espíritus que hubiese alrededor. Pero las llamas que encendía se apagaban a los pocos segundos.
-¡Maldición, así no hay manera!
-¿Necesita ayuda?-apareció entonces Idia su lado.
-¿Eh? Ah, gracias. Intento encender el fuego para calentar esos fideos instantáneos. No tengo ningún Esprictor, así que intento realizar un arte de fuego con los pequeños espíritus que hayan dispersos por la ciudad. Pero es más difícil de lo que parece.
-La verdad es que estamos acostumbrados a usar el poder que los espíritus a través de los Esprictores y hemos perdido facultades para usar su fuerza de forma natural a través de nuestros lóbulos de maná. Deja que te ayude, quizá siendo dos lo consigamos.
-Sí, gracias.
Al ofrecer maná de sus lóbulos de maná a los espíritus, ambos pudieron canalizar la energía que los espíritus les prestan para generar suficiente fuego.
-Ah, gracias. ¡Al fin podré comer!
Una vez los fideos se hubieran calentado, el hombre se puso a comer.
-Vaya, parece que tenía mucha hambre, señor-comentó Idia.
-Sí, he tenido problemas con mi trabajo últimamente, y ahora estoy en la calle-respondió mientras devoraba la comida.
-Pues solo con esos fideos no creo que tengas suficiente. Si quieres, puedo invitarte a comer a algún puesto de comida barata.
-¡¿De verdad?!

Así pues, Idia y el hombre de la gabardina y el sombrero fueron a una hamburguesería. Idia había pedido varias hamburguesas.
-Gracias, chica. Me alegra ver a ciudadanos como tú, que se preocupan por los demás.
Cuando les sirvieron las hamburguesas, el hombre vio que Idia había pedido más para ella.
-Oh, ¿vas a comerte tantas? Es raro ver a una chica comer tanto.
-¡Es para el estrés!-empezó a engullir las hamburguesas Idia-. ¡Comer me tranquiliza y me ayuda a despejar la mente!-decía haciendo referencias a las dudas que aún tenía sobre el asunto de Yuzird-. ¡Además, para estar fuerte hay que comer! ¡Gah, gah, gah! Oye, ¿tú no teníags gambe tambiéng?
-¿Eh? Ah, sí. ¡Que aproveche!
Al cabo de un rato, ambos habían terminado ya de comer sus hamburguesas.
-Ah, qué a gustito me he quedado-comentó Idia con una sonrisa en la cara.
-Sí, no hay nada como tener el estómago lleno. Gracias, chica.
-No hay porque darlas. ¡Me considero una luchadora de la justicia! No podía dejar tirado a alguien que pasa hambre.
-Me gusta tu espíritu, chica. Te pareces a mí-sonrió el hombre.
-Me llamó Idia Li. ¿Habías dicho que has tenido problemas con el trabajo, no?
-Sí, trabajo de policía y…
-De policía… ¡Ah!-cayó entonces Idia en la cuenta-. ¡¿Eres el inspector Kenigata, no?! ¡Por eso me sonabas de algo!
-Sí, el mismo. Mi objetivo aquí era capturar al Tercero.
-Ah, su objetivo es capturar a Yuzird-pensó Idia, poniéndose nerviosa-. Justamente cuando meditaba si estaría bien revelar la ubicación de Yuzird… No pensaba hacerlo, pero va y justamente me encuentro con el Inspector Kenigata, cuya función es atraparle.
-¿Ocurre algo, Idia?
-Ah, no, no es nada. Esto… Inspector Kenigata, ¿cree usted entonces que Yuzird realmente mató al presidente? ¿Qué además de un ladrón, es un asesino?
Tras un par de segundos de silencio, el policía respondió.
-No, en absoluto.
-¿Eh? ¿De verdad?-las palabras de Kenigata tranquilizaron a Idia, lo cual reforzaba su fe en Yuzird.
-De hecho, te he comentado que he tenido problemas con mi trabajo, ¿no? Ha sido justo por eso, por creer en la inocencia del Tercero respecto al asesinato del presidente.
-¿Y porque crees que es inocente?
-Aparte del Tercero, he conocido también a Segundo y al Primero. Pese a ser ladrones, ninguno asesinaría así a un persona. Además, no parecía haber tampoco ninguna razón para ello. Y tras la persecución del otro día, nos salvó a mí, a una niña, y a otro policía. Un asesino nunca haría eso.
-¿Entonces, crees que una persona, aunque sea un ladrón puede ser buena persona?
-Sí. Al Tercero no lo conocía mucho. Pero ya me ha quedado claro que es como su hermano y su padre. A parte de ser un ladrón, no creo que sea mala persona.
-Entonces…puedo confiar en Yuzird…-pensó Idia.
-Pero a uno de los jefes de la policía de esta ciudad, Valri, parece que no le ha hecho mucha gracia que opine así. Ha usado mis dos fracasos al intentar capturar al Tercero, el accidente de mi último duelo contra él, y mi opinión sobre que no es culpable del asesinato para apartarme del caso-explicó Kenigata-. Yo vine aquí como enviado especial cuando el Tercero se dio a conocer, por lo que se me dio un apartamento en la ciudad, pero ahora que me han apartado del caso, también me han echado de la casa, por eso estaba en la calle. Podría volver y buscarme otro caso, pero no pienso renunciar al caso Tercero. Lo intentaré atrapar hasta el final como hice con el Segundo y el Primero.
-Vaya, pues ese Valri sí que no parece buena persona-opinó Idia.
-¿Qué Valri no es buena persona?-pensó entonces Kenigata.
-Hablando del caso del Tercero, inspector Kenigata… Se me ha ocurrido algo… Solo es una teoría sin mucha fundamento, así que no haga mucho caso, pero… ¿Y si no todo fuera lo que parece?
-¿Qué quieres decir?
-¿Y si desde un principio, esta ciudad no tuviera problemas con el Viento, sino que cuando alguien se apoderó de la Joya del Viento, atrajo todo el Viento hacia ella, pudiendo manipularlo y distribuilo a su voluntad?-preguntó Idia-. En otros países no hay ningún problema con el Viento. Y de repente, apareció Akihiro con la Joya del Viento, la cual en teoría podía suministrar de forma controlada el viento al país. Esa fue su baza principal para ganar las elecciones.
-Visto así es muy sospechoso. Sí, hay problemas con el Viento, y causalmente parece alguien con la solución, la cual además le da la presidencia.
-Y no solo eso, los ciudadanos tiene que pagar impuestos por el Viento, lo cual es una mina de oro para él.
-Buena teoría-admitió Kenigata-. Además, ya llevamos varias días sí que la Joya del Viento haga una “buena distribución del Viento”, y este aún no se ha extinguido, como viene pregonando.
-¡¿Verdad?! Pero Akihiro tardó bastante en aparecer con la Joya del Viento. Así que quizá no tuviese acceso a ella desde el principio, sino que llegó a un acuerdo con alguien para que se la prestara y que hicieran negocios juntos.
-Ya veo. Por eso, bajo nuestra suposición de que no ha sido el Tercero el que ha asesinado al presidente, habría sido ese otro alguien, su socio, quien furioso por haber perdido la Joya del Viento que le prestó, lo asesinó. ¿Pero quién podría ser su socio, pues?
-Duver-respondió Idia convencida-. Piénselo, inspector Kenigata. Después de perder la Joya del Viento, lanzó un desafío directo al Tercero con lo del Dimanate Crystron. Parecía como si su única intención fuese realmente atraer al Tercero. Eso tendría mucho más sentido sí su objetivo fuera recuperar lo que el Tercer le robó: la Joya del Viento.
-Hum…
-¿Qué le parece la teoría, inspector?
-Que me gusta-respondió Kenigata con una sonrisa-. Me gusta tu teoría.
-¡¿De verdad?! En realidad solo he dicho lo que me contó Yuzird-pensó Idia.
-Solo le encuentro una pega.
-¿Eh? ¿Cuál?
-Valri afirma haber visto al Tercero asesinar al presidente. Pero si lo que dices es cierto, el presidente Akihiro era un corrupto, por lo cual no sería extraño que también tuvieran algunos policías corruptos bajo su mando. Si fuese así, habría usado el testimonio falso de un policía para incriminar al Tercero. Y casualmente, Valri me ha apartado de este caso simplemente por creer que el Tercero no era el asesino. Una reacción quizá demasiado forzada. E insiste mucho en atrapar al Tercero. Puede que sea justamente para recuperar la Joya del Viento por parte de Duver, tal y como dices-meditó Kenigata-. ¡Bien!
Tras ese grito, Kenigata e levantó de la mesa de la hamburguesería.
-Solo hay una forma de comprobar si tu teoría es correcta o no. ¡Investigaremos a Valri! ¿Me acompañarás, señorita luchadora de la Justicia?
-¡Sí!

Así pues, Kenigata e Idia se dirigieron hacia la casa de Valri. En ese momento él se encontraba trabajando, por lo que no había nadie en casa.
-Tendremos que colocarnos-dijo Kenigata.
-¿Pero eso está bien?
-A veces es necesario si quieres descubrir la verdad.
Kenigata e Idia forzaron la puerta trasera de la casa y entraron.
-Estamos dentro.
En ese momento, frente a ellos apareció un droide que funcionaba con energía de los espíritus.
-¿Qué es eso?-se sorprendió Idia.
-¿Un droide se seguridad? Son muy caros. Con el sueldo de un policía difícilmente podría una persona permitírselo.
-¿Quieres decir que realmente es un corrupto?
-Tiene toda la pinta, pero hay que seguir investigando. Lo normal en todo caso habría sido una alarma, pero el droide implica que quiere acabar con cualquiera que entre en su casa sin permiso, como si ocultase algo más importante que el dinero que nadie quiere que encuentre.
-Intrusos, intrusos, detener a los intrusos-dijo el droide activando un duel-disk.
-¡Yo me encargo de él, inspector Kenigata!-exclamó Idia alzando el brazo en que llevaba su duel-disk- ¡Usted investigue!
-Gracias. Es confortable tener una buena compañera de trabajo.
Mientras Idia y el droide se batían en duelo, Kenigata accedió al salón principal de la casa de Valri. Parecían haber bastantes aparatos que funcionaban con la energía de los espíritus. Entonces el policía vio un gran Espirctor, que parecía que era el que mantenía todo en marcha.
-Así que usa la energía de ese espíritu.
Kenigata se acercó al Esprictor y escuchó una voz.
-Por favor, ayuda…
-Esa voz… ¿Es la voz del Espíritu? Pero suena muy débil. Expirará si no lo libero.
Kenigata sacó la joya en la estaba fosilizado el espíritu. Este entonces se mostró de forma visible ante el policía.
-Gracias, aunque creo que ya es demasiado tarde para mí… Valri ha consumido demasiada de mi energía mis miramientos.
-¿Eso significa que vas a morir?-preguntó Kenigata apenado.
-Eso me temo… Ojalá al menos antes pudiera vengarme de Valri.
-Pues hazlo-le dijo entonces Kenigata al espíritu-. Ayudame a encontrar todos los trapos sucios de Valri.
-Tú… ¿Me vengarás?
-Sí.

Mientras, Idia derrotaba al droide con un ataque de su monstruo.
-¡Ilena, Espadachina de una mano, ataca directamente!
El droide se apagó una vez fue vencido.
-Bien, le he derrotado-se alegró la chica.
-¿Quién anda ahí?-se oyó entonces la voz de un hombre.
Idia se dio la vuelta y vio a un hombre vestido de policía, de pelo corto canoso.
-¿Tú eres…Valri?-preguntó Idia.
-¡¿Se puede saber quién eres tú y que haces en mi casa?!-se lanzó Valri sobre ella.
Pero Idia tenía buenos reflejos y también era bastante fuerte físicamente. Bloqueó y desvió a Valri, y lo tiró al suelo usando una llave de karate.
-¡Uagh!
-No deberías subestimarme por ser una chica.
Valri se levantaba del suelo con dificultades.
-¿Tú estás con Duver, verdad?-le empezó a interrogar la chica- Eres un policía corrupto que ha inculpado al Tercero. Y desde un principio el presidente Akihiro tampoco fue trigo limpio, ¿estoy en lo cierto?
-Esta chica parece que sabe mucho-pensó el hombre arqueando una ceja-. Más vale eliminarla.
Valri sacó un Blaster de su bolsillo y apuntó a Idia con ella.
-¿Un arma?
-No sé de qué me hablas, chiquilla, pero tu aventura termina aquí.
-¡Duel Anchor!-sonó entonces la voz de Kenigata.
Un hilo de energía espiritual golpeó la mano de Valri, haciéndole perder el arma y atrapándolo.
-¡¿Qué?!-luego se giró y lo vio. Su gesto no era muy amigable-. Kenigata. ¿Así que esto es cosa tuya? ¿No creerás las cosas que dice esa chica, verdad?
-Es inútil que intentes mentir, Valri. El espíritu al que exprimías todo su poder, ha usado sus últimas fuerzas para sacar a la luz rápidamente todos los documentos, registros y llamadas que has tenido con Duver, así como cuánto te ha estado pagando-dijo Kenigata mostrándoles los papeles que había obtenido gracias al poder del espíritu-. Esto no solo demuestra que eres un corrupto, sino que Duver está detrás de todo esto, tal y como esta chica había deducido.
-¡¿Cómo?!
-Así que ya no hace falta que te hagas el bueno, Valri.
-Tch, siempre has sido un incordió, Kenigata. Vienes a la ciudad y te crees el rey, involucrándote en mis negocios. Al principio creí que podría manipularte, pero parece que tienes buen instinto. Entonces pensé que con retirarte del caso sería suficiente, ¡pero al final veo que tendré que acabar contigo personalmente!-exclamó Valri activado su duel-disk-. ¡Solo podemos quitarnos este duel anchor cuando uno de los dos sea derrotado! ¡Te mostraré la fuerza del jefe de policía de ciudad Fenneir, Kenigata!
-¿Policía? No, tú ya no eres eso, Valri. Te has estado riendo de todos durante mucho tiempo. Solo eres un delincuente. ¡Así que en nombre de la gente que realmente vela por la justicia, te derrotaré! ¡Y también se lo he prometido al espíritu al que explotabas!
-Tendría que haberme deshecho de él antes…
-¡Duelo, Valri!
Kenigata 4000 lp
Valri 4000 lp

-Un duelo de Kenigata-observó atenta Idia-. Para que podamos revelar todo lo que hemos descubierto, debe ganar.
-Yo empezaré el duelo-tomó Valri el primer turno robando su sexta carta-. Empiezo activando la carta mágica continua, Soul Absortion. Luego pongo un monstruo en defensa y una carta bocabajo. Eso es todo por ahora.
-Me toca. Robo carta. No permitiré que alguien como tú mancille el nombre de todos los policías. Invoco al Caminante Prehistorico (1500/1000). Y ahora activo la carta mágica continua Nacimiento Prehistorico. Esta carta me permite sacrificar al Caminante Prehistorico para invocar de modo especial desde mi deck al Velociraptor Prehistorico (1300/1000). Y uso su efecto. Lo sacrifico a sí mismo para invocar de modo especial desde la mano un monstruo Prehistórico. ¡Adelante, Archemplumado Prehistórico (2200/1700)! ¡Pero eso no es todo, como he sacrificado un monstruo Prehistorico, puedo invocar de modo especial al Mamut Prehistórico (2400/1000)!
-Oh… Has reunido dos monstruos poderosos…
-¡Paso a la batalla! ¡Archemplumado Prehistórico, ataca a su monstruo tapado!
El monstruo de Valri resultó ser la Bruja Psíquica Serena (1400/1200), la cual fue destruida.
-Pero activas su efecto-sonrió Valri-. Al ser destruida, remuevo del juego un monstruo Psíquico con 2000 puntos de ataque o menos. Removeré al Clérigo Psíquico Callado. ¡Al hacerlo, mi Soul Absortion me da 500 puntos de vida!
Valri 4500 lp
-¡Pero ahora recibirás un ataque directo de mi Mamut Prehistórico! ¡Adelante, Estampida Brutal!
-¡Ugh!
Valri 2100 lp
-Y durante mi Main Phase II activo mi Marcha Prehistórica. Me permite robar una carta por cada monstruo Prehistórico que controles. Eso son dos. ¡Robo! Pongo una carta bocabajo y termino mi turno.
-Vuelve a ser mi turno…
-Bien, acabo de robar al Gladiosaurio Igneo Prehistorico. En mi siguiente turno ganaré y sacaremos a la luz toda la verdad-pensó Kenigata.
-¿Esa es la misma estrategia que usaste cuando te enfrentaste al Tercero, verdad? No, la misma estrategia que llevas usando desde que persigues al Primero…
-Sí. ¿Y?
-¿Y aún te preguntas porque fracasas? ¡Es porque eres predecible, Kenigata! ¡Te mostraré cómo deshago tu estrategia! ¡Robo! Durante mi Standby Phase, el monstruo que removió del juego la Bruja Psíquica Serena es invocado. ¡Aparece, Clérigo Psíquico Callado (0/2100)! Uso su efecto. Descarto una carta y remuevo del juego a la Bruja Psíquica del cementerio. Al hacerlo, Soul Absortion me otorga 500 puntos de vida.
Valri 2600 lp
-Está recuperando sus puntos de vida…-comentó Idia.
-Ahora invoco de modo normal al Mago Psíquico Silencioso (1900/0). Al invocarse, remueve del juego un monstruo Psíquico del cementerio.
-¡¿Ganas vida otra vez?!
Valri 3100 lp
-Ahora activo Emergency Teleport para invocar desde el deck a Esper Girl (500/300), un tuner de nivel 2. ¡Y sincronizo al Mago Psíquico, de nivel 4, y al Clérigo Psíquico, de nivel 3, con Esper Girl, tuner de nivel 2!
-¡Un monstruo synchro de nivel 9!-advirtió Idia.
-¡Invocación Synchro! ¡Mental Over Demon (3300/3000)!
-¡¿3300 puntos de ataque?!-se sorprendió Kenigata.
-Y no estará solo-sonrió Valri-. Como el Mago y Clérigo Psíquico han dejado el campo, reviven a los monstruos que habían removido. ¡Apareced, Bruja Psíquica Serena (1400/1200) y D.D. Telepon (500/1800)!
-Tres monstruos…
-¡Y eres un ingenuo si crees que mi jugada termina aquí, Kenigata!¡Por el efecto de Mental Over Demon, remuevo un monstruo Psíquico de mi cementerio!
Valri 3600 lp
-¡También activo la carta mágica continua, Brillo del Futuro! ¡Remuevo del cementerio al Mago Psíquico, y todos mis monstruos ganarán 200 de ataque por su nivel!
-Eso serán 800 puntos de ataque extra-indicó Idia observando como aumentaba el poder de Mental Over Demon (4100), de la Bruja Psíquica (2200) y de Telepon (1300).
-Además, gano otros 500 puntos de vida por Soul Absortion.
Valri 4100 lp
-¡Paso a la batalla! ¡Mental Over Demon, destruye al Mamut Prehistórico!
-¡Ugh!
Kenigata 2300 lp
-¡Bruja Psíquica, ataca al Archemplumado Prehistorico!
-¡Están empatados!-presenció Idia como ambos monstruos e autodestruían.
-Pero mi monstruo, debido a su efecto, remueve un monstruo psíquico de mi deck, lo cual me da 500 puntos de vida.
Valri 4600 lp
-Ahora te ataco directamente con D.D. Telepon.
-¡Argh!
Kenigata 1000 lp
-Parece que no eres capaz de plantarme cara, Kenigata.
-Pero aún no he perdido-jadeaba Kenigata-. Con mi Gladiosaurio Ígneo podré ganar.
-¿Eso crees, eh? ¡Ahora activo mi trampa, Poder Psíquico Trascendental! Si durante este turno se han removido del juego al menos 4 monstruos tipo psíquico, puedo activar directamente una trampa desde mi deck.
-¡¿Cómo?!
-¡Activo la Máscara de la Restricción!
-¡Esa carta no!-se quedó petrificado Kenigata.
-Oh, sí. Esta carta impide que sacrifiquemos monstruos. Pero tu deck funciona justamente al sacrificar monstruos. Con esta carta te he bloqueado completamente, Kenigata. Ya te dije que el que fueras predecible sería tu perdición. Termino mi turno.
-Maldición-robó carta Kenigata.
-Kenigata…-le miró Idia preocupada.
-Si pudiera sacrificar monstruos, usaría al Gallosaurio Prehistorico para revivir al Velociraptor, y a este para invocar al Gladiosaurio Prehistorico-pensó Kenigata-, pero por culpa de su carta no puedo hacerlo. Y tampoco puedo usar la carta que he robado, la Caza Prehistórica.
-¿Y bien, Kenigata? ¿Qué piensas hacer? ¿Vas a rendirte?
-Yo…
-¡Inspector Kenigata! ¡Déjeme intervenir en el duelo!-le pidió entonces Idia.
-Idia… No-se negó entonces-. No pienso rendirme. Yo mismo encontraré la forma de ganar este duelo. Además, en un duelo con el duel anchor, solo pueden luchar dos personas. ¡Escuchame bien, Valri!-le llamó la atención Kenigata-. ¡No me rendiré! ¡No puedo rendirme contra alguien como tú! Dices que mi deck es predecible. Y puede que sea verdad. Por lo sigo usando después de tantos años porque sigo sin darme por vencido con él. ¡Encontraré la forma de ganar!- exclamó con determinación.
-Je, eso solo son palabras. ¡Yo en cambio he adquirido este deck gracias al dinero que me paga Duver! ¡No podrás vencer!
-No pienso perder contra un deck corrupto. ¡Invoco al Gallosaurio Prehistorico en ataque (700/500)! Pongo una carta bocabajo y termino mi turno.
-Terminemos con esto, pues. Robo carta. En mi Standby Phase, el monstruo que la Bruja Psíquica removió se invoca. ¡Mental Seeker (800/800)! Y por el efecto del Brillo del Futuro, su ataque aumenta en 800 (1600). Y como ha sido invocado de modo especial tras ser removido del juego, remuevo del juego una carta de las tres primeras de mi deck.
-Eso serán otros 500 puntos de vida…
-Exacto.
Valri 5100 lp
-Y por el efecto de Mental Over Demon, remuevo a la Bruja Psíquica de mi cementerio, por lo que Soul Absortion me da 500 puntos de vida más.
Valri 5600 lp
-¡Terminemos el duelo, Kenigata! ¡Mental Over Demon, ataca a su Gallosaurio Prehistórico!
-¡Activo mi trampa! ¡Crecimiento Prehistórico! Esta carta se equipa a mi Gallosaurio Prehistórico, que es de nivel 4 o menor, el cual no podrá ser destruido en batalla, ni recibiré daño en batallas que lo involucren.
El monstruo de Kenigata sobrevivió al ataque telekinetico de Mental Over Demon.
-Después de batallar, podría sacrificar un monstruo Prehistórico para aumentar el ataque del monstruo equipado en 1000…
-¡Pero mi Máscara de la Restricción te impide hacerlo! ¡Ja, ja, ja! Con ella en juego no puedes ganar.
-Grr…
-Aun así, este turno no puedo hacerte daño, así que aprovecharé para ganar más puntos de vida aún. Descarto de mi mano a Time Scaper para remover del juego de mi campo a D.D. Telepon. Y cuando este monstruo es removido del juego, remuevo del juego a un monstruo con 1500 puntos de ataque de tipo psíquico de mi deck. Durante mi próxima Standby Phase ambos volverán, pero ahora eso me otorga 1000 puntos de vida más.
Valri 6600 lp
-Por precaución paso a todos mis otros monstruos a defensa. Con esto termino mi turno.
-Tiene 6600 puntos de vida, mucha más que al inicio, y Kenigata solo 1000-analizaba la situación Idia-. Además, solo tiene una carta en la mano y la Máscara de la Restricción le impide hacer uso de su estrategia. ¿Tiene Kenigata alguna opción de ganar el duelo?
-¡No me rendiré! ¡Robo carta!
-Je, espero que esa carta sea útil, porque si no se acabó.
-Es el Lunasaurio Prehistórico-pensó Kenigata-. Con él no podré ganar.
Entonces a Kenigata le vino a la mente Yuzird.
-Así que no podrás vencerme, papaíto.
-¡Callate! ¡Quedas arrestado, Yuzird!-se imaginaba Kenigata.
-Me temo que no. ¡Griffin Aini, construye tu dominio junto al Hombre Pájaro de la Hoja y Skull Phoenix! ¡Bate tus alas de la conquista! ¡Invocación Dominante! ¡Conquistadora Alada Ramia! Quitámelo de en medio, Ramia.
-¡Eso es!-exclamó Kenigata, volviendo a centrarse en el duelo-. Una invocación Dominante.
-¿Qué dices?-se sorprendió Valri.
-Ese espíritu al que sobrexplotabas, Valri… Cuando le prometí que te vencería, dijo que reforzaría mi deck. En el último duelo que tuve contra el Tercero, me pareció ver un espíritu a su lado durante un instante, y luego él invocó un monstruo Dominante. ¡Entonces es posible que el espíritu lo que haya hecho haya sido dar a mi deck monstruos Dominantes!-dedujo Kenigata-. Y según observé en mi último duelo contra el Tercero, requieren de un monstruo Constructor para invocarse. ¡Y yo lo he robado! ¡Invoco al Lunasaurio Prehistórico (800/400)!
-¡Un monstruo Constructor!-gritó Idia al verlo-. ¡¿Va a hacer una invocación Dominante como Pierce?!
Tras escuchar a Idia, Kenigata se convenció aún más.
-¡Eso es! ¡Con el Lunasaurio Prehistorico, construye tu Dominio junto al Gallosaurio Prehistorico!-el extra deck de Kenigata empezó a brillar-. ¡Invocación Dominante! ¡Scar-Rex Prehistórico (2000/2000)!
-¡¿Un monstruo Dominante?!-se sorprendió Valri-. ¿Pero eso no eran monstruos antiguos?
-¡Bien, Kenigata ha conseguido invocar un monstruo en teoría poderoso sin sacrificar monstruos!-se alegró Idia.
-Y en este momento, como he invocado un monstruo Prehistórico de modo especial, activo mi carta tapada. ¡La Caza Prehistórica! ¡Cuando invoco un monstruo Prehistórico de modo especial, puedo destruir una carta en el campo! ¡Destruiré la Máscara de la Restricción!
-¡¿Qué?! Ahora puedes volver a usar tu combo…-apretó los dientes Valri, furioso-. ¡Pero ya es demasiado tarde! En todo caso solo te queda una carta en la mano para sacrificar.
-Será suficiente-dijo Kenigata, lleno de confianza-. ¡Activo el efecto de Scar-Rex Prehistórico! Sacrifico un monstruo dinosaurio de mi mano o campo, y gana 100 de ataque por su nivel y sus efectos hasta el final del próximo turno. El monstruo que sacrificaré será el Gladiosaurio Ígneo Prehistórico.
-¡¿Cómo?!
-El Gladiosaurio Ígneo es de nivel 8, por lo que mi monstruo gana 800 puntos de ataque (2800). Y como un monstruo ha sido sacrificado, el Mamut Prehistórico revive (2400), pero al invocarse de esta forma, su ataque se reduce a la mitad (1200). ¡De todas formas, lo importante es que como Scar-Rex ha ganado el efecto del Gladiosaurio Ígneo, puedo sacrificar al Mamut Prehistorico para que todos tus monstruos pierdan ataque igual al ataque original del monstruo sacrificado! ¡Todos tus monstruos pierden 2400 puntos de ataque!
-Tch, eso deja el ataque de Mental Over Demon en 1700, y el del resto en cero.
-¡Ahora, Scar-Rex, ataca a Mental Over Demon! ¡Furia Prehistorica!
-¡Argh!
Valri 5500 lp
-¡Pero cuando mi monstruo es destruido, trae de vuelta a los monstruos que removió!-explicó Valri- ¡Mago Silencioso (1900) y Bruja Psíquica Serena (1400)! Y mi brillo del Futuro aumenta sus ataques en 800. Al final de mi turno, el ataque de tu monstruo regresará a la normalidad, y mi Mago Silencioso será más fuerte. Y entonces…
Sin poder decir nada más, Valri recibió una llamarada procedente de Scar-Rex.
-¡Oagh!
Valri 2200 lp
-Si el Gladiosaurio Igneo es sacrificado, puedo seleccionar un dinosaurio y gana el efecto de infligir daño igual ala ataque original del monstruo que destruye- explicó Kenigata-. Normalmente este efecto no lo suelo usar porque no suelo sacrificar al Gladiosaurio Igneo. ¡Además, da igual cuantos monstruos revivas! ¡Por el efecto que Scar-Rex ha ganado de Gladiosaurio Ígneo, puede atacar a todos tus monstruos!
-¡¿Cómo?!
-Y como mi monstruo te inflige daño igual al ataque del monstruo destruido, da igual que tus monstruos estén en ataque o en defensa. ¡Acaba con ellos, Scar-Rex Prehistórico! ¡Gran Furia Prehistórica!
-¡Noooo!-gritó Valri observando sin poder hacer nada como el monstruo Dominante de Kenigata eliminaba a todos sus monstruos y le arrojaba una llamarada-. ¡Argh!
Valri 0 lp
La cuerda de energía que sujetaba un brazo de Kenigata se soltó, y Valri recibió la descarga correspondiente, quedando así inconsciente.
-¡Lo has logrado! ¡Has ganado, Kenigata! Le has quitado 6600 puntos en un turno-lo celebró Idia-. Veo que también se te dan muy bien los duelos.
-Sí. Le he vencido que te prometí, espíritu-pensó Kenigata-. Así que monstruos Dominantes. Con ellos, la próxima vez te atraparé, Yuzird.

Pocos minutos después, Kenigata e Idia salían de la casa de Valri, con él esposado.
-Bien, ahora se aclarará todo lo que ha pasado. Aunque por el bien de la investigación pediré que lo mantengan en secreto a la prensa por ahora. Pero no te preocupes, no permitiré que culpen al Tercero por un delito que no ha cometido.
-¿Y ahora te volverán a admitir en el caso, verdad?
-Sí, supongo. Aun así, sigo queriendo atrapar al Tercero, Idia-le dijo Kenigata-. No por la mentira del asesinato, sino porque es un ladrón. Ese es mi deber.
-Entiendo…-agachó la mirada Idia.
-Tú le has conocido, ¿verdad?
-¿Eh?
-Al Tercero, a Yuzird.
-Ah, ¿cómo lo has sabido?-se sorprendió Idia.
-Antes, en la hamburguesería, le llamaste Yuzird en vez de Tercero. En general la gente no conoce su verdadero nombre. Ni siquiera yo se lo he revelado al resto de policías. Entonces, si conocías su nombre, debía significa que lo conocías.
-Ya entiendo… Vaya fallo por mi parte. Entonces…
-No digas nada más, Idia-levantó la mano Kenigata-. Lo sé. tienes tus dudas sobre si revelarme más información sobre él, como su paradero. Por eso me preguntaste si creía en su inocencia y todo aquello. No hace falta que digas nada. Como te dije, no creo que él sea malvado. Al contrario, se está enfrentando a gente que sí es peligrosa. El también lucha por la justicia a su manera. Quiero atraparle, es cierto, pero por mí mismo, y demostrando que le he superado. No aceptaría atraparlo yendo sin aviso a donde encuentra.
-Ya veo.
-Estás más tranquila, ¿entonces?
-Sí. Gracias, inspector Kenigata. Ya he tomado una decisión. No revelaré la ubicación de Yuzird, digo, el Tercero. ¡Y si decido que alguna vez tiene que ser detenido, quiero ser yo quien lo haga!
-Muy bien, me gusta tu actitud-sonrió Kenigata-. Aunque yo lo atraparé antes, ja, ja.
-Por cierto, el tercero no quería para nada el Diamante Crystron. Me lo dio a mí, pero no sabía cómo devolverlo sin meterme en líos. Bueno, me temo que debemos despedirnos por hoy.
-Sí. Pero quiero que sepas una cosa antes de que te marches. Has sido una buena ayudante, luchadora de la justicia Idia.
-¡Gracias!-levantó la mano Idia, en forma de saludo militar.

Mientras, el timbre de la casa de Yuzird sonó.
-¿Quién será ahora?-preguntó Ere-. ¿No nos habrá traicionado Idia, verdad?
-No parece ser de este tipo de personas-dijo Yuzird levantándose del sofá para ir a abrir.
-Abre ya-le mandó Yuzét a la cual le molesta el repetido sonido del timbre.
-¿A qué crees que me he levantado?-preguntó Yuzird mientras llegaba a la puerta y abría.
Al ver la persona que era, se le dibujaron corazones en los ojos.
-Hola, Yuzird, ¿Me has echado mucho de menos?
-¡¿Fu-Fuyiko?!



El Capítulo 15 será: Las Damas del Engaño.


No olvidesi pasar por el tema de Fanmade cardas para ir viendo los sobres de cartas del Tercero. Hoy pongo el segundo: https://cafeshibe.com/temas/yugioh-fanmade-cards.1722/
 

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Capítulo 15

Las Damas del Engaño






Fuyiko Mine estaba sentada en la mesa de la casa de Yuzird, bebiendo una copa de vino que éste le había ofrecido.

-Este vino… Yuzird, ¿no tienes un vino de mejor calidad? ¿Así es como me tratas después de tanto tiempo sin vernos?-preguntó Fuyiko con voz melosa.

-Perdona, Fuyiko, es que no esperaba que vinieras. Espera un momento, iré a buscar el mejor que tenga, ju, ju. A ti tengo que ofrecerte lo mejor-decia Yuzird tonteando.

Yuzét miraba con sorpresa como Yuzird pasaba por su lado para ir a buscar otra botella de vino.

-¿Qué le pasa a Yuzird?-le preguntó la espíritu a Ere, que estaba a su lado observando también-. Se está comportando de forma rara.

-Al tío Yuzird le pierden las mujeres-respondió Ere de forma no muy amistosa.

-Bueno, también se comportó un poco raro conmigo cuando tuvimos que ponernos en “igualdad de condiciones”, pero no tanto como con esa mujer.

-Sí, es algo diferente a cuando por ejemplo intentó ligar con mi maestra de la escuela. Además, parece que ya la conocía de antes.

Yuzird llegó corriendo con una nueva botella de vino.

-¡Aquí tienes, Fuyiko!-exclamó Yuzird esbozando una sonrisa mientras le servía otra copa.

-Gracias. ¿Por qué te fuiste y me dejaste tan sola, Yuzird?

-Desgraciadamente tenía asuntos de los que ocuparme-se disculpó Yuzird.

-Esa niña, ¿eh?-dijo Fuyiko mirándola. Además, pudo ver también a Yuzét. La mujer portaba unas lentillas especiales que le permitían ver las manifestaciones de los espíritus-. Oh, dada esa forma debe ser un gran espíritu-pensó la mujer.

-Sí, no tuve más remedio que volver.

-Ju, ju, ¿metiste la gamba y te han cortado las alas, Yuzird?

-No, no es hija mía, es mi sobrina.

-Hum, ya veo… Creo que deberíamos salir a cenar y ponernos al día, Yuzird. Dada tu caballerosidad, invitas tú.

-Pero no puedo dejar a Ere sola, sobre todo después de lo que pasó la última vez-dijo Yuzird.

-¿Cómo? ¿Quieres llevarte a la niña a una cita conmigo? ¿Dónde está tu clase, Yuzird?-finalmente Fuyiko suspiró-. Está bien, puedes traerla.

-¡Bien, vamos a cenar fuera!-se alegró Ere.



Así pues, el grupo de tres, más Yuzét, fueron a cenar a un lujoso restaurante por petición de Fuyiko. El ladrón había cambiado su vestimenta a una chaqueta de esmoquin roja, una camisa azul con corbata amarilla y pantalones de color claro. Fuyiko llevaba un top elegante y provocativo a la vez, con minifalda. Mientras la niña comía, la mujer empezó a preguntar sobre el tema que realmente le interesaba.

-Oye, desde que he llegado a esta ciudad no paran de oír rumores de que has asesinado al presidente.

-Tú ya me conoces, Fuyiko, sabes que nunca haría algo así.

-Sí, lo sé. También se dice que has robado la Joya del Viento. Eso sí que estoy segura de que es verdad.

-Ja, ja, ja, eso es lo que te interesa, ¿eh?

-Que va, yo he venido a verte a ti-respondió la mujer con voz empalagosa-. ¡Pero ya sabes que también me encantan las joyas! ¡Quiero ver qué forma tiene, su color su brillo! ¿Me la enseñarás?

-Es que es muy importante y…

-Quizá haya premio si lo haces-sonrió Fuyiko, insinuándose juntando los brazos sobre el cuerpo de forma que realzó aún más su pecho.

-¡Sí, supongo que podría enseñarte donde tengo la Joya del Viento!-exclamó Yuzird con la boca abierta.

Yuzét observaba curiosa a Fuyiko. No sabía aún que pensar sobre ella.



Cuando Ere se hubo dormido Yuzird y Fuyiko volvieron a casa.

-Yo te espero en tu habitación, ji, ji-le dijo Fuyiko.

-¡Enseguida voy!

Yuzird acostó rápidamente a Ere en su cama y se dirigió a su habitación.

-¡Ya estoy aquí! Bueno, vamos al lio, ¿no?-dijo Yuzird alzando las manos en dirección a los pechos de Fuyiko y moviendo los dedos.

-Espera-Fuyiko evadió grácilmente el “ataque” del Tercero-. Aun no me has enseñado la Joya del Viento.

-¿Eh? Ah, sí, está aquí- se sacó Yuzird la Joya del Viento del bolsillo de su chaqueta.

-Oh, sí que brilla. Cuesta imaginar que pueda generar tanto viento.

-Sí, ¿verdad?

-Así que la lleva en la chaqueta. Tiene sentido que la haya llevado encima, por si alguien hubiera venido a robarla cuando hemos salido a cenar-pensó Fuyiko.

-Bueno, y ahora que ya las has visto…-dijo Yuzird acercándose a la mujer.

Ella se dejó caer sobre la cama. Cuando Yuzird se lanzó sobre ella para besarla, ella giró la cabeza.

-Aun no.

-¿Eh? ¿Qué pasa ahora?

-Yuzird, ¿no querrás que lo hagamos con ella mirando, no?

Fuyiko apartó a Yuzird y se levantó de la cama. Luego señaló a la pared.

-Ese espíritu.

-¿Puede verme?-se sorprendió Yuzét.

-Llevo unas lentillas especiales que me permiten ver si hay espíritus cerca, así que la veo perfectamente.

-Ah, te refieres a Yuzét…

-¿No te da vergüenza, Yuzird?-se cruzó de brazos Fuyiko, fingiendo estar ofendida-. ¿Pretendías que nos vieran en un momento tan íntimo?

-Culpa mía, culpa mía. Es que cuando pienso en ti me olvido del resto de cosas que nos rodean-se disculpó el Tercero-. Vamos, Yuzét, sal de la habitación. No podemos separarnos grandes distancias, pero puedes estar perfectamente al otro lado de la habitación.

-Pero… Creo que esta sería una buena oportunidad para conocer más sobre el comportamiento de los humanos y…-pese a oponer resistencia, Yuzét fue echada de la habitación-. Bueno, pues mejor que siga concentrándome en recuperar mis poderes y recuerdos.

De vuelta a la habitación, Yuzird se giró, convencido de que esta vez ya sí no había ningún obstáculo.

-Ahora sí que estamos solos.

-Pues ahora ya no me apetece-se negó Fuyiko.

-¡¿Cómo?!

-Me has cortado el rollo.

-Pero, pero…

-Bueno, sabes que me gustan los hombres fuertes. Así que si me ganas en un duelo, te dejaré hacer lo que quieras.

-Oh, así que quieras que encienda tu pasión otra vez.

-Eso es. ¿Qué me dices?-sonrió Fuyiko.

-Está bien-aceptó Yuzird-. Y entonces, cuando gane…

Cada uno se colocó a un extremo de la habitación, se pusieron su duel-disk y empezaron el duelo.

-¡Duelo!

Yuzird 4000 lp
Fuyiko 4000 lp
-Ju, ju, mi duel-disk tiene instalado un Esprictor que noquea al oponente tras vencerlo. Ahora que sé dónde tiene la Joya del Viento, solo tengo que cogérsela de la chaqueta una vez haya ganado-pensó la exuberante mujer.

-Las damas primero-se mostró caballeroso Yuzird.

-Gracias, Yuzird. Como este lugar es un poco estrecho para el duelo, mejor activar mi carta mágica de campo. ¡Paraíso del Engaño!

El campo de juego se convirtió en una extensa sala. Por ahí caminaban mujeres vestidas de formas sugerentes, pero con una máscara que les impedía que se les viera el rostro.

-Vaya, ahora soy yo el que se siente observado.

-Pero tenemos mucho más espacio para jugar. Invoco a la Dama del Engaño- Fusiladora Celeste (1800/1500). Pongo una carta bocabajo y termino mi turno.

-Me toca, pues. Invoco a Black Jet Crowman (1600/1200).

-Mi monstruo es más fuerte.

-Por eso activo el efecto de mi monstruo. ¡Puede atacar directamente, pero reduce el daño a la mitad! ¡Ataca a Fuyiko!

-¡Aw!

Fuyiko 3200 lp
-Y cuando hace daño, puedo robar una carta. Si es un monstruo bestia alada, te lo muestro y puedo sacrificar a Black Jet Crowman para invocarlo-explicó Yuzird-. Robo. ¡Perfecto, es Freedom Falcon! ¡Sacrifico a Black Jet Crowman e invoco a Freedom Falcon (2500/1500)!

-Oh, es tu monstruo favorito.

-Bien, esta noche mojo-pensó Yuzird-. ¡Freedom Falcon, ataca a la Fusiladora Celeste!

-Desvelo mi trampa, Protección de la Dama del Engaño. Cuando atacas, niego el ataque, cancelo la Battle Phase, e invoco una Dama del Engaño en tu lado del campo-explicó Fuyiko-. Te ataque queda invalidado y te invoco a la Dama del Engaño-Sacerdotisa de la Quemadura (1300/700).

-¿Hum? ¿Invocas un monstruo en mi campo? Ahora que pienso nunca he visto a Fuyiko tener un duelo-pensó Yuzird.

-En este momento se activa el efecto del Paraíso del Engaño. Si una Dama del Engaño es invocada a tu campo, o su control pasa de mi campo al tuyo, robo una carta de mi deck.

-Ya entiendo. Bien, te toca.

-Pues robo-dijo Fuyiko sonriendo-. Invoco a la Dama del Engaño-Angel Helada (1400/1000). Cuando es invocada, hago que una Dama del Engaño que controle gana 200 puntos de ataque por cada monstruo Dama del Engaño que haya en el campo.

-Contando la que has puesto en mi campo, esos son tres.

-Exacto, así que aumento el ataque de la Fusiladora Celeste en 600 (2400). ¡Y al igual que tu Black Jet Crowman, ella también puede atacar directamente, aunque reducirá el daño a la mitad!

-Entonces recibiré 1200 puntos de daño.

-¡Ataca directamente! ¡Ametralladora!

Yuzird recibió la ráfaga de balas del monstruo de Fuyiko, pero algo no iba bien.

Yuzird 1600 lp
-¡¿Cómo?! ¡He recibido todo el daño en vez de solo la mitad!

-Es por el efecto de la Sacerdotisa de la Quemadura que invoqué en tu campo-reveló Fuyiko-. Mientras esté en tu campo, todo el daño que te inflijan las Damas del Engaño se dobla. Ju, ju, eso quiere decir que en el siguiente turno podré derrotarte si vuelvo a atacar con la Fusiladora Celeste.

-No si Freedom Falcon la destruye antes.

-Me temo que no podrá. ¡Activo el efecto de la Angel Helada! Una vez por turno, puedo pasarlo a tu lado del campo.

-¿Qué?-miró Yuzird con desconfianza al monstruo de Fuyiko.

-En el momento en que su control cambia, disminuye el ataque de tus monstruos en 300 por cada Dama del Engaño que controles. Hay dos, por lo que tus monstruos pierden 600 de ataque.

-Eso deja a Freedom Falcon con 1900, a la Sacerdotisa de las Quemaduras con 700, y a ella misma con 800…

-Exacto, y debido al efecto de mi Paraíso del Engaño, robo una carta. Pongo una carta bocabajo y termino mi turno.

-Ya veo, así que por eso se llaman Damas del Engaño-sonrió Yuzird sin dejarse intimidar-. Están en mi campo, pero te benefician a ti. ¡Pero aunque hayas debilitado a Freedom Falcon no has tenido en cuenta su efecto! Cada vez que robo un monstruo alado, puedo volver a robar. Y tus monstruos pierden 400 puntos de ataque por cada carta que robe-explicó.

-Quieres decir que si robas un monstruo bestia alada, podrás destruir a la Fusiladora Celeste. Bien, roba, pues.

-¡Allá voy! ¡Robo! ¡Mierda, no es un monstruo!-exclamó Yuzird tras comprobar su robo.

-Entonces no robas más y mi monstruo solo pierde 400 de ataque (2000). Sigue siendo suficiente como para vencerte en mi próximo turno.

-Mierda, ¿tenía que fallarme la suerte ahora?-pensó Yuzird-. Me estoy jugando algo muy importante en este duelo. Si gano, Fuyiko y yo… ¡Eso es, no puedo permitirme perder!-gritó Yuzird, con convicción.

-Oh, parece que estás convencido a ganar-se sorprendió ligeramente Fuyiko.

-¡Tus monstruos son molestos, así que los sacrificaré para invocar un monstruo más poderoso!

-Me temo que no puedes-le informó Fuyiko-. Los monstruos Damas del Engaño no pueden ser sacrificados, o usados como monstruos materiales de fusión, sincronía, Xyz, o Link, excepto para monstruos Dama del Engaño.

-¡¿Qué?! Entonces no me queda más remedio que sacrificar a Freedom Falcon-dijo Yuzird ofreciendo a uno de sus mejores monstruos como sacrificio-. ¡Invoco a la Arpía de la Aurora (2200/1600)!

-Vaya, supera a mi monstruo.

-¡Eso es! Arpía de la Aurora, ataca a su Fusiladora Celeste. ¡Aurora Storm!

El monstruo de Fuyiko fue destruido, pero ella solo recibió la mitad del daño.

Fuyiko 3100 lp
-Gracias a mi otro efecto del Paraíso del Engaño, si controlas monstruos Dama del Engaño, todo el daño que reciba se reduce a la mitad-explicó l mujer.

-Ya veo, de esa forma anulas el daño que pueden causarte también los monstruos que me das. En cualquier caso, el monstruo que destruye la Arpía de la Aurora le es equipado y gana 600 puntos de ataque (2800). ¡Ahora te ataco directamente con la Sacerdotisa de la Quemadura (700) y la Ángel Helada (800)!

-En total serían 1500 puntos de daño, de modo que recibo solo 750.

Fuyiko 2350 lp
-Pongo dos cartas bocabajo y termino mi turno.

-¿Sabes, Yuzird, cariño?-le preguntó mientras robaba carta- Ya había previsto que superarías a la Fusiladora Celeste. Por eso tenía preparada esta carta trampa-dijo desvelándola-, Llamada del Engaño. Esta carta me permite añadir una Dama del Engaño del deck a la mano cuyo nivel sea igual o menor a los niveles totales de los monstruos Dama del Engaño que controles.

-Entonces puedes añadir hasta un monstruo de nivel 7… Malditos monstruos, serán muy guapas, pero no paran de estorbar.

-Añado a la Dama del Engaño- Magnolia la Emperatriz de las Sombras. ¡Y como controlas dos o más monstruos Damas del Engaño, puedo invocarla de modo especial (2400/2400)!

Una bella mujer de cabello largo y blanco, que portaba una ballesta, apareció en el campo de Fuyiko.

-No es más fuerte que la Arpía de la Aurora, pero…

-Exacto, si ataco a una de las dos Damas del Engaño, ganaré, ya que la Sacerdotisa de las Quemaduras hace que recibas el doble de daño. Y te equivocas en una cosa, Yuzird. ¡Magnolia, la Emperatriz de las Sombras también es más fuerte que tu Arpía, ya que cuando ataca gana 200 puntos de ataque por cada monstruo Dama del Engaño que controles! ¡Adelante, Magnolia, ataca a la Dama del Engaño-Angel Helada! ¡Y en este momento su ataque aumenta en 400 puntos (2800)!

-¡No perderé! ¡Activo el efecto del Espíritu de la Arpía desde mi mano! ¡Devuelvo un monstruo Bestia Alada que controle a la mano-dijo devolviendo a la Arpía de la Aurora-, para invocarla de modo especial (100/1000), y negar tu ataque!

-Vaya, así que te has salvado. En ese caso activo la carta mágica Seducción de las Damas del Engaño, y se la equipo a Magnolia. Mi oponente deberá atacar al menos una vez al monstruo equipado, de lo contrario, perderá 1000 puntos al final de su turno. Y con la Sacerdotisa de las Quemaduras, perderías si recibieras ese daño. Pongo una carta tapada y termino mi turno.

-Maldición, me está acorralando-pensó Yuzird-. Mi polvo con Fuyiko corre peligro…

-¿Has perdido facultades, Yuzird? Creía que eras más fuerte.

-Robo carta. Sacrifico al Espíritu de la Arpía para invocar de nuevo a la Arpía de la Aurora (2200/1600).

-¿Atacarás?

-No tengo más remedio…-le hizo Yuzird un gesto a su monstruo para que atacase.

Magnolia entonces contratacó disparando una flecha desde su ballesta, destruyendo así a la Arpía de la Aurora.

-Gracias al efecto de la Sacerdotisa del Engaño, recibes el doble de daño.

-¡Ugh!

Yuzird 400 lp
-Ya casi estás vencido-pensó Fuyiko, con una sonrisa que resaltaba su confianza.

-Cambio a defensa a la Sacerdotisa de la Quemadura (700) y a la Ángel Helada (1000). Termino el turno.

-Terminemos con esto, pues. Durante mi Standby Phase, en vez de robar, Magnolia me permite invocar un monstruo Dama del Engaño de mi deck en tu campo. ¡Así que invoco a la Dama del Engaño-Arquera Carmesí en tu campo (1600/1400)!

-¡Mierda, ahora tengo un monstruo en ataque!

-Pero lo mejor es que mientras ella esté en el campo, niega la primera carta trampa que actives. ¡Además, activo mi trampa continua, Sustituta de las Damas del Engaño! ¡Devuelvo una Dama del Engaño a la mano e invoco otra desde la mano en el campo del jugador del monstruo que fue devuelto a la mano! ¡La ángel Helada regresa a mi mano y la sustituye la Dama del Engaño-Ilusionista del Sello (1500/1400), que niega la primera carta mágica que actives!-explicó Fuyiko mientras robaba carta por el efecto de su campo.

-¡¿Qué?!

-¡Para terminar con esto, en mi Standby Phase, a cambio de renunciar a la Battle Phase, Magnolia puede causarte 300 puntos de daño por cada Dama del Engaño que controles! ¡Con el efecto de la Sacerdotisa de las Quemaduras, eso serán 1800 puntos de daño en total! ¡Has perdido, Yuzird!

-¡Activo mi carta Mágica de juego rápido, Vuelo Curativo!

-¡Es inútil! ¡La Ilusionista del Sello te la niega!

La carta de Yuzird fue negada y Magnolia lanzó una flecha explosiva que causó una gran explosión al impactar en Yuzird.

-He ganado.

-No, aun no-oyó entonces la voz de Yuzird.

La humareda se disipó y Fuyiko vio como el Tercero sonreía con picardía.

Yuzird 400 lp
-¿No has perdido puntos de vida?

-Si fuera a recibir daño de efecto, puedo anularlo removiendo del juego el Vuelo Curativo del cementerio.

-Así que tu plan era que yo la negase.

-Más o menos. También me servía ganar vida en caso de que no la hubieses negado.

-Solo has alargado el duelo un turno. Invoco a la Dama del Engaño-Ángel Helada de modo normal (1400/1000). Por su efecto, Magnolia gana 1000 de ataque (3800). No puedo atacar este turno, así que doy paso a tu último turno, cariño.

-Me toca, robo carta.

-No olvides que la primera carta mágica y trampa que actives serán negadas.

-Bien, he robado un monstruo constructor-pensó Yuzird al ver la carta que había robado-. Podría usar a sus monstruos como materiales para la invocación Dominante e invocar a Ramia, pero Magnolia es muy fuerte. Creo que es mejor usar uno de los nuevos monstruos de los que Yuzét me ha dado acceso desde la última vez.

-¿Y bien? ¿Qué piensas hacer, Yuzird?

-Ganar. ¡Invoco de modo normal a la Arpía Ingeniera (1400/1300)! Y si invoco un monstruo Arpía, el Espíritu de la Arpía regresa a mi mano. Y el efecto de la Ingeniera Arpía, me permite invocar al Espíritu de la Arpía de mi mano (100/1000). La Arpía Ingeniera es un monstruo Constructor, así que construirá el territorio junto con el Espíritu de la Arpía. ¡Invocación Dominante!

-¡¿Invocación Dominante?!-se sorprendió Fuyiko.

-¡Aparece, Cíber Arpía del Cielo Nocturno (1800/1500)!

-Has invocado un monstruo extraño, pero no puede vencer a Magnolia-le recordó Fuyiko.

-Por eso activo su efecto. Una vez por turno, cambio todos los monstruos en el campo a tipo bestia alada.

-¡¿Cómo?!-vio Fuyiko como a todas las Damas del Engaño les empezaban a salir alas y plumas.

-Todos los monstruos que sean afectados por este efecto, ven sus efectos negados. ¡Eso quiere decir que el ataque de Magnolia regresa a la normalidad (2400)! También, por cada uno de estos monstruos, la Cíber Arpía del Cielo Nocturno gana 300 puntos de ataque. 5 efectos han sido negados, así que gana 1000 puntos de ataque (3300).

-¡¿Ha superado a Magnolia?!

-Y ahora, como sus efectos están negados, puedo activar cartas mágicas y trampa. ¡Empiezo activando mi carta tapada! ¡Mapa del Santuario! ¡Esta carta me permite activar directamente desde mi deck el Santuario de las Aves! Y ganará tantos contadores como cartas controle el oponente.

-Controlo 5 cartas en total.

-Eso le da a mi carta 5 contadores. Gasto dos de ellos para darle 1000 de ataque más a la Cíber Arpía del Cielo Nocturno (4300). Y gasto los otros 3 contadores para que pueda atacar a todos tus monstruos este turno. Aunque tu carta de campo reduzca el daño a la mitad, es tu fin. ¡Terminemos el duelo, Fuyiko! ¡Cíber Arpía Nocturna, ataca a Magnolia y la Ángel Helada! ¡Vuelo grácil!

La Cíber Arpía del Cielo Nocturno despedazó a los monstruos enemigos apareciendo y desapareciendo alrededor de ellos a gran velocidad.

-¡Kyah!

Fuyiko 0 lp
Tras el fin del duelo, el holograma de la carta de campo desapareció. El impacto del ultimo ataque había hecho que Fuyiko quedara tumbaba bocarriba en la cama de Yuzird.

-He ganado. Eso quiere decir que…-decia Yuzird mirando de forma lujuriosa a Fuyiko.

-Sí, has demostrado tu fuerza, Yuzird. Puedes venir…

-¡Con permiso!-gritó Yuzird dando un salto hacia la mujer con el que se había quitado casi toda la ropa.

Pero antes de llegar a donde estaba la mujer, el duel-disk de esta se abrió, sacando de su interior un puño de boxeo impulsado con un muelle espiritual que golpeó a Yuzird.

-¡Argh!

El golpe dejó a Yuzird seminconsciente tumbado en el suelo.

-Habría sido más sencillo si te hubiera derrotado, pero bueno, este método también me servía-dijo entonces Fuyiko levantándose de la cama.

Fuyiko recogió entonces el esmoquin del Tercero y sacó la Joya del Viento de ahí.

-Lo siento, Yuzird, pero me llevo la Joya del Viento-dijo agachándose para darle un beso en la mejilla-. ¡Voy a volverme rica con esto! ¡Bye, cariño, siempre es un placer verte!

Fuyiko abandonó la habitación, dejando a Yuzird semidesnudo y seminconsciente con una pose ridícula.

-Fuyiko…-dijo medio atontado, viendo pajaritos sobrevolando su cabeza debido al golpe.



El capítulo 16 será: El mercenario pistolero
 

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Capítulo 16


El mercenario pistolero





Aquella noche, Fuyiko se alejaba con su D-Wheel de la casa de Yuzird con su premio: La Joya del Viento. El casco impedía que el viento le tocase la cara, pero sí levantaba su cabello mientras conducía.

-Esperaba ganar a Yuzird para hacerme con la Joya, pero aunque haya perdido es fácil manipular a los hombres-pensó sonriendo.

Ya bastante alejada de la casa del Tercero, la mujer aparcó la vehículo, se bajó de él y se quitó el casco. Su intención era avisar a Duver de que había cumplido su misión. Pero luego sopesó otra posibilidad.

-Duver me paga bastante por entregarle esta joya-dijo bajándose la cremallera de su traje de motorista para sacar la Joya del Viento, que la tenía guardada entre sus pechos-. Eso quiere decir que es bastante importante. Quizá debería hacer unas llamadas para ver si hay más gente interesada y cuando me ofrecen por ella.

Fuyiko realizó unas cuantas llamadas entre su lista de contactos de personas que podrían tener interés. A la cuarta llamada, recibió una oferta interesante.

-Oh, ¿estás segura? Tu oferta es muy suculenta.

-Sí, si de verdad nos entregas la Joya del Viento, te pagaremos esas cantidad-sonaba la voz de una mujer desde la otra línea-. Esa Joya debe ser nuestra a cualquier costo.

-Está bien. Llamaré a mi primer comprador. Si no iguala tu oferta, volveré a llamarte para proceder a nuestro trato.

Tras eso, Fuyiko cortó la llamada. Se le había dibujado una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Sí, perfecto, hasta podría llenar una bañera con billetes! ¡Hasta podría usarlos para lavarme! ¡Voy a ser rica!-exclamó imaginándose su vida de lujo (más aun de la que ya llevaba)-. Bien, voy a explicarle a Duver las nuevas condiciones de nuestro trato.



Mientras, en la mansión de Duver, Oric recibió la llamada de Fuyiko.

-Jefe, es esa mujer-le informó Oric.

-Bien, probablemente haya cumplido su misión-se alegró Duver-. Pasámela.

-Sí-le entrego el teléfono móvil Oric.

-Mine, ¿has conseguido la Joya del Viento?

-Por supuesto, ¿por quién me tomas? ¿A caso creías que no lo conseguiría?-sonó la voz de la mujer desde el teléfono móvil.

-Bueno, ese ladrón ha resultado ser muy escurridizo.

-Pero yo dispongo de “armas” que vosotros no.

-Bien, reúnete conmigo tan pronto como puedas. Entonces recibirás el resto del dinero.

-Ah, sobre eso. Ahora pido 5 veces que el trato inicial.

-¡¿Cómo?! ¡¿Cinco veces más?! ¡¿Por qué?!-se sorprendió Duver.

-Resulta que he realizado algunas llamadas y tengo otro comprador. Allí me ofrecen cinco veces más de lo que me ofreces tú. Así que si no puedes igualar la oferta…

-¡Espera, Fuyiko, teníamos un trato! ¡Hasta te había pagado ya la mitad del dinero!

-Me temo que así es como funcionan los negocios, Duver. ¿Puedes pagarme o no?

Fuyiko solo escuchó un gruñido como respuesta. El mafioso no podía pagarle tanto dinero.

-Entonces me temo que ya sé a quien le venderé la joya.

-¡Espera, zorra! ¡Si me traicionas iré a por ti, tenlo por seguro!-exclamó Duver furioso.

-¿Esa es forma de hablarle a una mujer? Deberías aprender un poco del Tercero. Él al menos es un caballero y tiene clase. Quizá es por eso que os ha pasado la mano por la cara unas cuentas veces.

-¡Serás…!-enfureció aún más Duver.

-Bye-cortó alegremente la llamada Fuyiko.

-¡Mierda! ¡Ha colgado!-entonces centró su atención en Oric, su mano derecha-. ¡Manda hombres a por esa mujer! ¡No podemos permitir que se salga con la suya! ¡Acabad con ella!

-Sí, señor.



Mientras, Fuyiko acababa de concertar una cita con sus nuevos compradores.

-Perfecto, entonces nos vemos mañana.

Con las condiciones de su nuevo trato establecidas, Fuyiko se dirigió a pasar la noche a un hotel.

-Ju, ju, lo siento, Duver, pero no podrás dar conmigo. Mañana, tan pronto consiga el dinero, me marcharé de esta ciudad.



El día llegó. Yuzét, que había sido echada de la habitación de Yuzird, pensó que ya había pasado bastante tiempo, y atravesó la pared para acceder a su habitación. Allí vio a su compañero, inconsciente en el suelo, con una pose ridícula. Aunque por fuera no mostró ninguna expresión por dentro no pudo evitar reírse por la pose en que había quedado.

Cuando Yuzird despertó, vio delante de él la cara sonriente de la Gran Espíritu a escasos centímetro de él, observándole con una sonrisa.

-¡Uah!-retrocedió un poco Yuzird, tras la sorpresa.

-Oh, ya has despertado. Era divertido observarte con la cara que se te había quedado.

-¿La cara que se me había quedado?-el Tercero entonces se tocó la cara y sintió un gran dolor, ya que ahí era donde el puño de boxeo de Fuyiko le había golpeado-. ¡Au!

-Por cierto, vi a aquella mujer marcharse un rato después de que me sacarás de la habitación.

-Sí…-Yuzird entonces recogió su esmoquin rojo e hizo una comprobación-. Y se ha llevado la Joya del Viento consigo.

-¡¿Cómo?! ¡¿Has permitido que te roben la Joya del Viento?!-se sorprendió Yuzét.



Mientras, en ese mismo momento, Fuyiko entró en la habitación de un edificio, donde había quedado para proceder al intercambio. Allí había tres personas. Una mujer, que supuso que era con quien había hablado la noche anterior por teléfono. Como las luces de la habitación no estaban encendidas y no había ventanas, no se le distinguía muy bien la cara, pero sí pudo apreciar bien que su cabello era negro y no muy largo. Más cerca de la puerta, y por tanto, iluminados por la luz que entraba del pasillo, se encontraban dos hombres. Uno de ellos era alto y tenía el cabello largo y negro. Vestía algo raro, como si fuese una especie de ropa ninja. El segundo era algo más bajo, pero mucho más corpulento. Tenía el cabello castaño y llevaba una camiseta de tirantes negras.

-Vaya, sí que estás fuerte, machote-le dijo Fuyiko tocándole el brazo.

-Quita-le apartó el brazo el hombre.

-¿Hum?

-A nosotros no nos afectan tus artimañas, querida-le dijo el hombre de pelo largo.

-Ah, ya veo, sois de la otra acera-comprendió la mujer algo decepcionada, ya que le gustaba provocar a los hombres-, que aburrimiento.

-Dejemos eso de lado y centrémonos en los negocios-habló la mujer de caballo negro-. ¿Has traído la Joya del Viento?

Fuyiko se sentó en la silla que habían preparado para ella y colocó el maletín que llevaba sobre la mesa.

-Sí, y tú supongo que tienes el dinero, ¿no?

La mujer sacó un maletín y lo abrió, mostrándole el dinero a la ladrona.

-Oh, que bien huele el dinero-dijo Fuyiko acercándose el maletín. Entonces abrió el que ella llevaba y les mostró la joya esmeralda que había en su interior. Luego se acercó el maletín con el dinero y lo cerró-. Bien, ha sido una placer hacer negocios con vosotros.

Cuando iba a levantarse de la silla, el hombre corpulento posó su mano sobre su hombro, impidiendo que se levantara.

-¿Se puede saber qué haces?-le preguntó Fuyiko con cara de pocos amigos.

-Primero tenemos que comprobar que ésta sea la auténtica Joya del Viento-respondió la mujer-. ¿Lo entiendes, verdad?

-Por supuesto que es la auténtica. Se la he robado al mismísimo Tercero.

-Bueno, enseguida lo sabremos-dijo la chica sacando un extraño Esprictor de su bolso-. Con este artilugio, puedo medir la cantidad de energía de la joya. Si es la verdadera joya, mostrará unos niveles de energía desorbitados, así como la Joya del Agua y Fuego.

-¿La Joya del Agua y Fuego?-frunció el ceño la ladrona al escucharlo.



De vuelta a la casa de Yuzird, la Gran Espíritu se mostraba indignada porque el Tercero se hubiera dejado robar la Joya.

-¿Cómo has podido dejarte engañar, Yuzird? La Joya del Viento contiene al Gran Espíritu del Viento en su interior. Si la gente se hace con ella, explotarán al espíritu por placer y sed de poder, tal y como sucedía antes de que se la robarás a Akihiro y Duver. Y si los cuatro Grandes Espíritus Elementales se consumen, todo el mundo estará en peligro-le sermoneaba Yuzét.

-¿Qué todo el mundo estará en peligro?

-Sí, lo recordé anoche. Aún no recuerdo como exactamente, pero tengo esa imagen en mi mente, en mis recuerdos… Un mundo totalmente desolado por culpa de que los humanos consumieron la vida de los espíritus, incluyendo la de los Grandes Espíritus Elementales. ¡Así que debemos recuperarla cuanto antes!

-De todas formas, Yuzét, no hace falta que te pongas así. Te dije que confiaras en mí, ¿recuerdas?

-¿Qué quieres decir?

-Sígueme.

Yuzird y Yuzét entraron en el cuarto de Ere, que aún dormía. Yuzird la destapó un poco, y Yuzét vio como la niña dormía con una joya esmeralda en sus manos.

-Eso es… ¡La Joya del Viento! ¿Pero no te la había robado esa mujer?

-Esa era una falsificación que había hecho-sonrió con picardía el Tercero-. Teniendo algo tan importante en mis manos, estaba claro que alguien me la intentaría robar, sobre todo si es Fuyiko, que siempre está en busca de dinero o joyas preciosas.

-Vaya, entonces esa mujer se ha llevado una falsificación…-se quedó sin palabras Yuzét después del sermón que le acababa de soltar, pero también aliviada.

-Claro, soy un ladrón profesional. Saber hacer falsificaciones es parte de mi trabajo.

-Entonces, las veces que pareces estar haciendo el vago…

-Exacto, siempre estoy trabajando de una forma u otra. Ya sea haciendo falsificaciones, creando disfraces, preparando planes para robos. En este caso, Ere tenía la falsificación porque le gustó. Por eso insistí en llevármela a la cena con Fuyiko. Entonces cuando fui a acostarla, intercambié la Joya original por la falsa.

-Ya veo…-asintió Yuzét impresionada.

-Bien, y ahora debo preparar el siguiente paso de mi guerra contra Duver. Si el objetivo de Fuyiko era la Joya del Viento, probablemente fue él el que la contrató. Y como ella ha fallado, la próxima vez enviará alguien más peligroso. A alguien que vaya a matar, y no a robar. Pero estaré preparado-dijo Yuzird vistiéndose, y saliendo de casa con una pequeña mochila.



-Vamos, ¿Aún no habéis terminado de analizar la Joya del Viento?-preguntó Fuyiko- Tengo prisa, ¿sabéis?

-Acabo de terminar-guardó el Esprictor medidor la mujer.

-Perfecto, ya me puedes soltar, grandullón.

-No-dijo la mujer de cabello negro-. No la dejes ir, Fajus. Esta Joya es falsa.

La mujer dejó caer entonces la joya contra el suelo, la cual se partió en mil pedazos.

-¡¿Cómo?! ¡¿La joya se ha hecho pedazos?! ¡¿Era falsa?!-se sorprendió Fuyiko-. ¡Entonces…! ¡Hyyy, maldito Yuzird, me has engañado!-pensó histérica.

-Creo que nos debes bastantes explicaciones, querida-habló el hombre vestido de ninja.

-¿Creías que podías engañarnos, Fuyiko Mine?

-No, veréis, debe tratarse de un error…-mientras intentaba explicarse, Fuyiko pulsó un botón de su duel-disk.

Del duel-disk de Fuyiko se abrió, sacando de su interior un puño de boxeo impulsado con un muelle espiritual que golpeó a Fajus, mandándolo contra la pared.

-¿Eh?-se sorprendió la mujer de cabello negro.

-¡Fajus!

-Esta es la mía-pensó entonces Fuyiko.

Rápidamente, Fuyiko cogió el maletín con el dinero y salió de la sala. Inobi, el hombre con aspecto de ninja, la siguió tan rápido como pudo. Cuando se quiso dar cuenta, Fuyiko le estaba apuntando con Blaster ametrallador.

-Chupate esta-dijo Fuyiko disparando.

Inobi esquivó varios disparados, pero uno le alcanzó en el abdomen.

-¡Ugh!

-Lo siento, chicos.

En ese momento salió al pasillo la mujer de cabello negro y apuntó a Fuyiko con un Blaster pequeño.

-Aquí el pasillo tuerce a la derecha. Lograré girar antes de que dispare-pensó Fuyiko.

La mujer disparó y Fuyiko giró a la derecha. El disparo ya no alcanzaría a la mujer, pero consiguió darle al maletín que había robado, haciendo que se abriera y se saliera todo el dinero.

-¡Ah, mierda, el dinero! Si me detengo a recogerlo me atraparán. ¡Ah, mierda, todo por tu culpa, Yuzird!-gritó resignada y dolorida por tener que dejar el dinero-. ¡Y ahora por tu culpa no solo me persiguen ellos, sino también los hombres de Duver!

Fuyiko finalmente escapó del lugar.

-Tch, ha escapado, pero al menos no se ha llevado nuestro dinero.

Fajus, que ya se había rehecho del golpe, salió el pasillo y vio a Inobi herido.

-¡Inobi, ¿estás bien?!-preguntó preocupado.

-Sí. Maldita mujer, me las pagará.

-No, seré yo el que le de caza-dijo Fajus, el cual miró a su jefa, la cual asintió con aprobación-. Espera y verás, Fuyiko, nadie se ríe de nosotros y se sale con la suya.



Esa misma tarde, Oric recibía otra llamada.

-Señor Duver-le informaba-, nuestros contactos dicen que la joya que había robado Fuyiko Mine era falsa y que su trato con las otras personas ha fracasado.

-¿De verdad?-se sintió aliviado Duver-. Aunque eso quiere decir que la verdadera Joya del Viento aún la tiene el Tercero. Así que ni siquiera ella pudo engañar al Tercero. Tenemos que hacerle pagar a esa mujer que nos haya traicionado, pero nuestra prioridad sigue siendo el Tercero. Esta vez debemos ser más agresivos. Debemos derrotarlo a toda costa para que nos entregue la Joya del Viento.

-Entonces envíeme a mí, señor-se ofreció Oric-. ¡Yo me encargaré de vencer al Tercero!

Duver miró a Oric pensativo.

-Es cierto que Oric es de mis más fieles y mejores hombres, ¿pero podrá contra el Tercero? No sé yo… El Tercero ha demostrado ser muy peligroso.

Finalmente, Duver le dio una respuesta.

-Creo que necesitamos a un profesional, un buen mercenario que nos haga el trabajo.

-Pero jefe, ya nos hemos gastado dinero con esa mujer…

-Gastaremos la otra mitad del dinero para contratar a ese profesional. Si conseguimos recuperar la Joya del Viento, no habrá ningún problema.

-¿Es que acaso no confía en mí?-pensó Oric furioso.

-Según ha llegado a oídos de nuestros subordinados, un hombre muy habilidoso ha sido visto por los barrios bajos la ciudad. Un guardaespaldas de renombre en otros países. Dicen que es muy bueno tanto con las armas como en los duelos. Si podemos ponerlo de nuestro bando, quizá podamos derrotar y atrapar al Tercero.

-¿Entonces quiere que vaya a buscarlo para reclutarlo?

-Sí, y llevate a algunos de nuestros hombres contigo. Antes que nada quiero que compruebes si realmente es tan bueno como dicen. Iba a mandarle a Valri que fuera él, pero no responde a mis llamadas, no sé por qué…

-Está bien, iré a buscarle…-obedeció Oric, aunque no muy convencido-. ¿Cómo se hace llamar ese hombre?

-Le llaman Daisuke Yigen.



La noche llegó, y Oric y tres de sus hombres habían accedido a unos de los barrios peligrosos de la ciudad. Se decía que era allí donde se había visto al tal Yigen.

-Me pregunto dónde se encontrará exactamente…

-¡Atención todos!-gritaba una persona alegre cubierta con una gorra-. ¡Tengo información sobre el gran Daisuke Yigen! Esta mañana ha llegado a la ciudad el gran guardaespaldas capaz de hacer frente a cualquier cosa. ¡Ofrezco información sobre donde se encuentra a cambio de dinero! Je, je, je.

-Eh, tú-se acercó Oric al hombre que afirmaba tener información-. ¿De verdad sabes donde se encuentra ese tal Yigen?

-Sí tienes dinero, sí-sonrió pícaramente el hombre.

-Esto debería ser suficiente para alguien como tú-dijo Oric haciéndole un gesto a uno de los hombres que llevaba consigo para que le pagara.

-¿Solo esto? Con esto solo puedo ofrecerte…

En ese momento se dio cuenta de que uno de los hombres de Oric le apuntaba con un Blaster.

-Oh, vaya, eres un negociador duro.

-Je, Roten no tiene mucha paciencia-sonrió Oric-. Así que ya sabes, si no quieres salir herido, conformate con lo que te hemos dado y danos la ubicación de Yigen.

-Sí, vale, se encuentra en el bar Gran Trago, a dos manzanas de aquí. Cuidado con él, también dice que luchó en una guerra hace años.

-Bien, vayamos-ordenó Oric a sus hombres.

Mientras Oric y sus hombres se marchaban, el informador se colocaba bien la gorra mientras sonreía.

Pocos minutos más tarde, Oric y sus hombres entraron en el bar Gran Trago. Había varias personas allí. Una de las personas sentada en la barra llevaba un traje gris oscuro, con una camisa clara y corbata oscura. Aunque lo que más resaltaba se esa persona era el sombrero que llevaba, que dificultaba que se le vieran los ojos. Tenía el largo cabello negro y barba.

-¡¿Quién de vosotros es Daisuke Yigen?!-exclamó Oric, que no quería perder el tiempo.

-¿Quién pregunta?-habló el hombre del sombrero de la barra, mientras tomaba un sorbo de su copa de bourbon.

-Así que tú debes ser Yigen. Tenemos que hacerte un trato que ofrecerte.

-He dicho que quien lo pregunta.

-Soy Oric. Verás, nos gustaría…

-No lo has entendido. Tu jefe, ¿quién es? No pienso escucharte hasta que lo sepa-le exigió con seriedad.

Oric frunció el ceño, pero finalmente respondió.

-Trabajo para Duver. Él es el que quiere contratarte.

-Bien, así es como se debe empezar una conversación de negocios-sonrió el hombre-. Bien, soy Yigen. Ahora te escucho. ¿Qué es lo que quiere ese tal Duver de mí?

-Dicen que eres muy hábil tanto combate como en el los duelos, que fuiste un guardaespaldas esplendido, y no peor soldado.

-Parece que te has informado bien.

-Duver quiere contratarte para que derrotes y atrapes al ladrón Tercero por nosotros.

-¿Oh? ¿El Tercero? Suena interesante. Es ese ladrón del que se habla tanto últimamente en esta ciudad, ¿cierto?

-Sí, ¿y bien? Esto es lo que te ofrecemos por trabajar con nosotros.

-Es una cifra aceptable. Y no tengo ningún otro trabajo entre manos. Supongo que podría aceptar. Además, enfrentarme al Tercero… Suena un desafío interesante. Está bien, acepto.

-Perfecto, pero solo te contrataremos si pruebas tu valía.

-¿Hum?

-Muchos otros han intentado vencer al Tercero y no lo han conseguido. Si vamos a contratarte, necesitamos estar seguros de que eres realmente fuerte.

-Eso es innecesario. Dices que ya has oído hablar de mis habilidades.

-Yo solo me fio de lo que puedo ver. Primero te enfrentarás a Roten. Y si logras vencerle te contrataremos.

-Tch, está bien, pero que pérdida de tiempo.



Yigen, Oric y los demás salieron a la calle para el duelo de prueba. Tanto Roten como Yigen estaban ya preparados.

-Je, no estoy tan convencido de que este Yigen sea tan bueno como dicen. Si Roten le vence, eso convencerá a Duver de que yo, que soy superior a Roten, soy la mejor opción para enfrentarse al Tercero-pensó Oric-.Le mostraré mi valía a Duver.

-Bien, vamos allá-dijo Yigen, con ganas de acabar rápido.

-Je, te aplastaré-dijo Roten, que como Oric pensaba que no necesitaban a Yigen.

-¡Duelo!

Yigen 4000 lp
Roten 4000 lp
-Yo empiezo el duelo-dijo Roten tomando el primer turno-. Activo Terraformación para añadir el Pandemonium de mi deck a la mano. También activo Refuerzos del Ejército para añadir al Guerrero de Zera de mi deck a la mano. Y para culminar mí jugada, activo Gate of Magical Contract, la cual me permite añadir un monstruo de Oscuridad de nivel 8 a cambio de darte una carta mágica de mi mano.

-Vaya, se te da bien buscar las cartas que necesitas.

-Te doy el Ritual de Zera y añado a mi mano a Mazera DeVille.

-Tch, esa carta no me servirá de nada.

-¡Allá voy! ¡Activo Pandemonium e invoco al Guerrero de Zera (1600/1600)! ¡Y como Pandemonium está en juego, lo puedo sacrificar para invocar a Mazera Deville (2800/2300)! Cuando esta carta es invocada, te obliga a descartarte tres cartas al azar.

Yigen perdió la mitad de sus cartas.

-Perfecto, y el Ritual de Zera que no le sirve no ha sido descartado-pensó Roten.

-Buena jugada, Roten-pensó Oric-. Ahora ese Yigen empezará el duelo con la mitad de recursos que tú. Eso es. Vencele y demuestra que no le necesitamos.

-Bien, con esto termino mi turno. Veamos que tienes.

-Al fin me toca. No quiero perder el tiempo, así que te venceré este turno, ¿vale?

-¡¿Cómo?!

-¡¿Pero qué dices?! ¡Has perdido la mitad de tu mano y te enfrentas a un monstruo con 2800 puntos de ataque!

-Robo carta. Primero de todo activo la carta mágica de campo Ciudad Oscura del Arsenal. Como he activado una carta mágica Arsenal, una vez por duelo, puedo revivir a Steampunk Gunner (500/500). Ahora activo la carta mágica Proveedora del Arsenal, que me permite añadir a la mano una carta mágica Arsenal. Añado el Disparo Certero del Arsenal. Como he activado una carta mágica Arsenal, Steampunk Gunner te ocasiona 500 puntos de daño.

-¡¿Qué?!

Roten 3500 lp
-Ahora viene el Disparo Certero del Arsenal-dijo Yigen mientras una pistola aparecía en su mano y apuntaba al Mazera Deville-. ¡Destruyo a tu monstruo y te ocasiono 500 de daño si controlo algún monstruo tipo máquina de fuego!

El disparo de la pistola pasó a través de Mazera Deville y alcanzó a Roten.

-¡Ugh!

Roten 3000 lp
-Y ahora viene el disparo de Steampunk

-¡Agh!

Roten 2500 lp
-Gasto mi última carta mágica, Desenfunde del Arsenal. Te ocasiona 1000 puntos de daño-dijo disparando a con otro revolver que apareció en su mano.

Roten 1500 lp
-Y van otros 500 de Steampunk Gunner.

-¡Urgh!

Roten 1000 lp
-Arf, pero aún me queda vida y ya no te quedan cartas en la mano. Y tu monstruo no tiene suficiente ataque como para dejarme sin vida.

-Mi Ciudad Oscura del Arsenal da a mis monstruos tipo Máquina de Fuego 500 de ataque cada vez que se activa una carta mágica Arsenal. Eso quiere decir que el ataque de Steampunk Gunner ha aumentado en 1500 (2000).

-¡¿Cómo?!

-¡Acaba con él, Steampunk Gunner! ¡Ataca directamente con tu Revolver de Vapor!

-¡Arhh!

Roten 0 lp
Roten cayó al suelo tras ser derrotado.

-¡Imposible! ¡¿Un One-Turn-Kill?! ¡¿Y encima partiendo con la mitad de cartas en la mano?!-se sorprendió Oric.

-¿También tengo que enfrentarme a los otros dos que llevas contigo?-preguntó Yigen con una sonrisa que desprendía confianza mientras se colocaba bien el sombrero.

-Odio admitirlo, pero este tío es bueno-pensó Oric-. Bien, Yigen, estás contratado. Tú abatirás al Tercero.



El capítulo 17 será: Lo noche del duelo. El Tercero vs Yigen.
 

Haydenwolf

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Buen capítulo, parece que en el próximo capitulo el tercero tendrá un duelo reñido, ya me muero de ganas por leerlo y saber que pasa
 

Universal

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Buen capítulo, parece que en el próximo capitulo el tercero tendrá un duelo reñido, ya me muero de ganas por leerlo y saber que pasa
Sí, ahora viene el duelo contra Yigen. Yuzird no lo tendrá facil.



Capítulo 17


La noche del duelo. El Tercero vs Yigen.





-Increíble, este tipo realmente es bueno-pensó Oric con frustración-. Hace reputación a su fama. Quería ser yo el que se encargara del Tercero y demostrarle a Duver que no necesitamos gente externa, sobre todo después de la traición y del fracaso de Fuyiko.

-Bien, entonces vas a contratarme, ¿no? Será interesante hacer frente al Tercero.

-Espera. Has demostrado tus habilidades en duelo, pero los rumores también decían que eras un gran tirador. Aún tenemos que corroborar eso-dijo Oric sacando su Blaster.

Pero nada más sacarlo, una bala impactó en el lanzándolo al suelo.

-¡¿Qué?!-observó sorprendido como su Blaster de energía caía al suelo y luego explotaba-. Ese disparo, no era de un Blaster…

-¿Ya estás convencido?-preguntó Yigen, ajustándose el sombrero con la mano izquierda, mientras que en la mano derecha portaba una arma.

-Ese arma… No dispara energía… Es como la que usaba el Tercero…

-Sí, este es mi revolver, uno de verdad, que no requiere energía.

-Está bien, me has convencido. Estás contratado. Ven conmigo a la guarida de Duver.

Yigen sonrió.



Mientras, en su mansión, Duver visitó uno de sus laboratorios subterráneos. Allí se encontraba Pierce, encerrado e inmóvil en una capsula con un líquido especial que suprimía sus poderes. Tras lo ocurrido la noche del robo del Diamante Crystron y las anormalidades que sucedieron en el bosque de la avenida 17, Duver mandó a varios de sus hombres allí para comprobar lo ocurrido. Allí fue donde encontraron a Pierce, inconsciente, y lo trajeron a su mansión.

Pierce acababa de despertar en este mismo momento.

-¿Eh? ¿Dónde estoy?

-Vaya, eres un ser extraño. Te trajimos aquí para ver si tenías alguna información relevante sobre el Tercero. Te analizamos, y vimos que los resultados daban signos de que eras como mitad espíritu-le dijo Duver-. Así que te mandemos encerrar en esta máquina especial, que suprime el poder de los espíritus. ¿Eres un Humíritu de los que se han oído hablar en algunas ocasiones?

-Mierda, estoy atrapado…-pensó Pierce sin poder moverse-. Vuelvo a estar a merced de los humanos. A merced de aquellos humanos que siempre me menospreciaron y me trataban como un ser insignificante. Fracasé en volverme fuerte… No solo Yuzird logró vencerme una vez, sino que aquella chica llamada Idia también…Si hubiera sido más fuerte…

-¿Qué pasa? ¿No sabes hablar?

-¿Quién demonios eres?-preguntó entonces Pierce.

-Oh, veo que si hablas. Pasó algo muy extraño justamente el día que el Tercero robó el Diamante Crystron, y tú estabas en aquel bosque en el que se creó una niebla extraña. Me preguntaba si sabrías algo.

-¿Sobre el Tercero? Claro que sé cosas sobre él. Me enfrenté a él un par de veces…

-Entonces quizá sepas información que me sea útil. Si colaboras, quizá te libere.

-Sobre el Tercero lo que te diré es que… ¡En mi último duelo le superé! ¡Le vencí, tal y como deseaba!

-¡¿Cómo?! ¡¿Qué venciste al Tercero?!-se sorprendió Duver.

-Sí, exactamente-sonrió Pierce-. Si me liberas podría encargarme de él…

Duver se lo pensó un poco.

-Eso es, liberame. Cuando lo hagas acabaré contigo por haberme encerrado, humano inmundo-pensó Pierce.

-Hum, no te creo. Te encontremos inconsciente, derrotado. Y has tardado varios días en despertar. No es posible que le hayas vencido.

-Otra persona intervino…

En ese momento, Duver recibió una llamada.

-¿Sí? Ah, eres tú, Oric. ¿Ya lo tenéis aquí? Perfecto, voy para allá-tras eso colgó la llamada, luego continuó su conversación con Pierce-. Digas la verdad o no, Humíritu, ahora tengo a alguien muy capaz bajo mi mando, así que no me haces falta. Creo que iré extrayendo tú energía espiritual para tener más reserva. Al menos hasta que recupere la Joya del Viento. Aún tengo almacenada energía del Viento, pero es muy valiosa y más vale no desaprovecharla.

-Hijo de puta…

Duver pulsó un botón y empezó a extraer energía de Pierce, lo cual le causaba dolor.

-¡Argh!

-El Tercero quiere el acero que conseguí en Towwan, pero no se lo entregaré-pensó Duver.



Minutos más tarde, Duver se presentó en la sala en que Oric y Yigen le esperaban.

-Bienvenido a mi mansión. Tú debes de ser Yigen. Si estás aquí, es porque Oric ha comprobado que lo que dicen de ti es cierto.

-Sí, lo ha hecho-dijo Yigen mirando a Oric, el cual lo miró con rabia.

-No te lo tengas tan creído, Yigen. Yo soy el hombre de confianza de Duver-pensó Oric.

-Pero si tengo que trabajar contigo, quiero ser yo el que lleve a cabo la operación. Me encargaré del Tercero por mis propios medios.

-¿Tienes algo pensado?

-No quiero policía de por medio como intentaste hacer la otra vez. En vez de hacer un anuncio global, creo que es mejor atraerlo mediante rumores, tal y como vosotros me habéis encontrado a mí. Y en los barrios bajos, no hay mucha policía, por lo que es ideal para enfrentarme a él.

-La verdad es que Valri no responde a mis llamadas. No sé si le habrá pasado algo. Pero sin él, no tiene sentido que la policía lo atrape, ya no tendríamos a acceso al Tercero una vez atrapado. Sí, es mejor que lo atrapemos y lo llevemos aquí, para sonsacarle donde ha escondido la Joya del Viento. ¿Y qué piensas usar para atraerlo?

Yigen entonces sacó su revolver.

-Eso es…

-Sí, un arma como las que tiene el Tercero. Un arma que no usa energía. Si corremos la voz de que en los barrios bajos hay otra persona con este tipo de arma, estoy seguro de que despertaremos su interés. Estoy seguro de que es de esa clase de persona. ¿Y quieres que ocurra pronto, verdad? Convendría que en el rumor se incluyese que no voy a estar mucho tiempo en la ciudad. Así vendrá rápido a verme, y entonces... Cazaré al Tercero.

-Muy bien, Yigen. Lo dejo en tus manos.

-Bien, ¿Mientras puedo quedarme aquí? Parece una mansión muy lujosa-preguntó entonces Yigen.



A la mañana siguiente, en su casa, Yuzird pasaba el día con Ere y Yuzét. Se acaba de terminar un capítulo de una serie que le gustaba mucho a Ere.

-Que rabia, lo han dejado justo en el momento más interesante-comentó mirando el televisor.

Yuzird entonces recibió una llamada.

-¿Sí? Ah, eres tú. Esperaba tu llamada. Oh, ¿eso dicen? Es un rumor bastante interesante-Yuzird sonrió pícaramente-. ¿En los barrios bajos? Perfecto, entendido.

Tras eso Yuzird cortó la llamada.

-¿Ha ocurrido algo?-le preguntó Yuzét.

-Esta noche saldré-dijo Yuzird-. Y seguro que será una noche movidita. Ere, me temo que tendré que dejarte con alguien para que no estés sola.

-¿Eh? ¿Otra vez? ¿Entonces voy a volver a quedarme con Idia?

-Hum, no sé… La última vez que te dejé con ella estuviste en peligro, pero luego enmendó su error y además demostró ser bastante fuerte. Podría probar a dejarte con ella.



Mientras tanto, Idia se había reunido con el Inspector Kenigata. Estaban hablando delante de una comisaría de policía.

-Hola, inspector. ¿Cómo le ha ido desde que atrapó a Valri?

-Bien, y todo gracias a tu ayuda. Valri está ya entre rejas, aunque como te dije, no lo hemos hecho público aún. También, entre los datos encontrados en su casa, hemos dado con la mansión en la que se oculta Duver-le contó Kenigata-. Allí deben haber muchas más pruebas para incriminarle.

-¿Entonces porque no entrar en su mansión para una investigación?

-Esa mansión está fuertemente vigilada. No dejan entrar a nadie y es prácticamente imposible colarse. Y las puertas no se abren a menos que estés catalogado como personal autorizado. Y el material en que está hecha esa mansión también es muy extraño. Diría que hasta el Tercero lo tendría difícil para colarse.

-Ya veo…

-Pero aun así, estoy seguro que él logrará entrar.

-¿Eh? ¿Estás seguro?

-Sí, es el Tercero a fin y al cabo de quien estamos hablando. Él será capaz de entrar en la mansión. Y aunque nosotros no podamos entrar, tenemos vigilada la zona. Así que cuando el Tercero logre entrar, nosotros podremos pillarles desprevenidos. ¡Entonces, arrastraré tanto a Duver por sus crimines, como a Yuzird!-exclamó Kenigata.

-Arrestar a Yuzird…-agachó un poco la mirada Idia.

-No será por las falsas acusaciones de asesinato, sino por sus crímenes como ladrón.

-Sí, lo entiendo… Es tu trabajo al fin y al cabo.

En ese momento, el teléfono móvil de Idia sonó.

-¿Quién será?-preguntó Idia mientras respondía a la llamada.

-Hola, Idia, soy yo, Yuzird.

-Ah, eres tú…-dijo Idia algo nerviosa, intentando no pronunciar su nombre debido a que a su lado estaba Kenigata, aunque éste ya sabía que Idia le conocía-. ¿Qué ocurre?

-Pues resulta que me ha surgido un trabajito, así que me preguntaba si podías cuidar de Ere otra vez.

-¿Otra vez? ¿Entonces aun confías en mí?

-Sí, por supuesto.

-Bueno, está bien. Ahora mismo voy para allá- Idia entonces colgó la llamada-. Tengo que marcharme un momento, inspector Kenigata. Volveré enseguida, y con compañía.

-Entendido.

Mientras Idia se marchaba, pensaba en lo que le había dicho Kenigata.

-¿Cómo se las ingeniará Yuzird para penetrar en la mansión de Duver si está tan bien protegida?



El hombre que habían contratado para cazar al tercero, Yigen, paseaba por la mansión mientras fumaba un cigarro. Parecía mirar con curiosidad las paredes. Entonces alguien le llamó la atención.

-¡Ey, ¿qué haces?!-le preguntó Oric.

-¿Qué pasa? ¿He hecho algo malo?

-Te lo diré claramente, no me gustas. Creo que estás sobrevalorado. No digo que no seas bueno, pero creo que yo podría hacer lo mismo que tú.

-Bueno, quizá un día lo comprobemos. De todas formas, si vosotros habéis cumplido vuestra parte del trabajo con lo del rumor, yo cumpliré mi parte del trabajo tambien derrotando al Tercero, y esta misma noche.



Así pues, la noche llegó. Yuzird se dirigió a los barrios bajos de la ciudad, donde normalmente la presencia policial era escasa. El ladrón entró en un local y pidió una copa para tomar. Luego miró a su alrededor para visualizar a las personas que habían dentro.

-Ey-le habló a un hombre que estaba sentado en una de las mesas-. ¿No habéis oído hablar de un tal Daisuke Yigen? Un tipo del que dicen que tiene un arma que no funciona con energía de los espíritus.

-¿Eh? Oh, sí, creo que estos días por aquí se pasa un hombre que creo que se hace llamar así. Siempre lleva un sombrero y pude una copa de Bourbon.

-Gracias por la información, buen amigo. Mientras espero a que llegue, creo que disfrutaré de la música-dijo Yuzird sentándose en un taburete mientras observaba con detenimiento a la cantante del local.

Pasaron varios minutos hasta que el hombre que esperaba finalmente llegó. El hombre con sombrero y barba se sentó en la barra y pidió una copa de Bourbon. Algunos hombres de Duver, como Oric, le habían acompañado para vigilarle y asegurarse de que cumplía su trabajo, pero lo hacían desde la distancia, por lo que no habían entrado en el local, pero esperaban desde fuera.

Cuando Yuzird vio al hombre que buscaba, se sentó en la barra a su lado.

-Vaya, pareces un hombre peligroso-le dijo.

-Si alguien le habla con tanta confianza a un hombre peligroso, supongo que él también debe serlo-comentó Yigen.

-Tal vez… Parece que los hombres peligrosos llevamos armas de este estilo-dijo sacando su Walther y dejándola sobre la mesa.

-Oh, tú también tienes una. Una Walther más o menos.

-Sí, no hay muchos lugares que usen armas de este tipo. Ya sabes hay que fabricar balas, puedes quedarte sin… En la mayoría de lugares del mundo prefieren usar Blasters y disparar la energía que sustraen a los espíritus. ¿Y bien, cual es la tuya?

-Una Mangun-dijo dejándola también en la barra.

El camarero, al ver las dos armas, se alejó asustado.

-Daisuke Yigen, te quiero en mi banda-le pidió Yuzird, sonriendo con confianza.

-Lo lamento, Yuzird Tercero, pero ya tengo un trabajo entre manos. Y consiste precisamente en cazarte.

-¿Te crees capaz de hacerlo?-preguntó manteniendo cara de póker- Muchos han fracasado.

-Haremos esto. Cuando termine de beberme la copa y deje el vaso sobre la barra, empezará nuestro combate.

-Está bien, pero si te gano, te convertirás en un miembro de mi banda.

Antes de salir a su misión, Duver sugirió ponerle un comunicador a Yigen, de modo que ahora Oric y sus hombres escuchaban lo que estaban diciendo.

-¡¿Cómo?! ¡¿Si pierde se unirá al Tercero?!-se sorprendió Oric.

-Y él ya ha estado en la mansión, conoce su ubicación. Podría delatarnos-dijo uno de sus hombres.

-Ha demostrado ser bueno, pero si fracasa, yo mismo me encargaré de él y del Tercero-dijo Oric. Quería que la misión saliese bien, pero también había una parte de él que quería que fracasase para que pudiera mostrar su valía a Duver.



Yigen acaba de tomar el último sorbo de su copa. Empezó a deslizar la mano hacia abajo. La batalla estaba a punto de empezar. Nada más la copa tocó la barra, tanto Yuzird como Yigen cogieron rápidamente las armas que se habían mostrado previamente. Ambos dispararon a la vez que se desplazaron hacia atrás para esquivar a su adversario, de modo que nadie alcanzó a su objetivo. Las balas impactaron contra la pared, y al escuchar el ruido de disparos, la gente del local empezó a huir despavorida.

-Parece que quieres que no haya victimas-comentó Yigen distrayéndose un momento con os civiles. Cuando volvió a centrar su atención en el ladrón, lo había perdido de vista-. ¡Maldición! ¿Se ha mezclado con la gente para escapar?

Yigen entonces salió también rápidamente del local. Nada más salir, Yuzird le esperaba.

-Te tengo-disparó su arma Yuzird.

-¡Mierda! ¡Acaba de salir del local y está expuesto!-gritó uno de los hombres de Duver.

-Ya está vendido, así que realmente no era tan bueno-dijo Oric.

Pero entonces se oyó el ruido de otro disparo. Nadie sabía exactamente lo que había pasado, pero tanto Yigen como el tercero seguían en pie.

-¿Qué ha pasado?-preguntó Oric.

-Vaya, eres bueno-mencionó Yuzird-. ¿O solo ha sido suerte? ¡Comprobémoslo!

El Tercero volvió a disparar. Yigen rápidamente alzó el cañón de su Mangun y disparó también. La bala de la Walther de Yuzird era demasiado rápida como para que Yigen pudiera esquivarla, pero ésta fue interceptada por la propia bala que él había disparado, de forma que se neutralizaron entre sí.

-¡No es posible! ¡¿Ha disparado a la bala?!-se sorprendió Oric tras observar lo sucedido-. ¡¿Es también lo mismo que ha hecho antes para salvarse?! Pero es prácticamente imposible… No puede haber alguien que pueda disparar con tanta rapidez y precisión.

Yuzét apareció como espíritu al lado del ladrón para hacer un comentario.

-Oh, me cae bien este tipo. Es como tú, no usa armas que extraen el poder de los espíritus. Eso me gusta.

-¡Otra vez!-volvió a disparar Yuzird. Pero la bala volvió a ser interceptada por un disparo de Yigen.

-No importan cuantas veces lo intentes, el resultado será el mismo-dijo Yigen. La secuencia se volvió a repetir-. No es cuestión de suerte, sino de habilidad.

-Maldito Yigen. No conozco a nadie que haya sido capaz de hacer eso-pensó Oric con envidia.

-Parece que haga lo que haga, puedes interceptar mis disparos-comentó Yuzird guardando su arma-. ¿Entonces qué tal si decidimos esto en un duelo? Supongo que si yo soy tu objetivo es porque Duver te ha comprado. Y entonces me necesitará con vida para saber dónde guardo la Joya del Viento.

-Sí, es una buena opción. Así seguro que acabas de una pieza y sin ningún agujero.

Tanto Yuzird como Yigen prepararon sus Duel-disk. Asustados por los disparos, prácticamente solo ellos estaban en la calle.

-Va a empezar-comentó Oric-. El duel entre el Tercero y Yigen.

-¡¡Duelo!!

Yuzird 4000 lp
Yigen 4000 lp
-¡Yo empiezo!-se adelantó el ladrón-. ¡Pongo un monstruo en defensa bocabajo y dejo una carta tapada! Eso será todo por ahora.

-Entonces me toca. ¡Robo!

-El monstruo tapado es el Gorrión de las Plumas Congeladas-pensó Yuzét-. Si algún monstruo de Yigen quiere pasar por encima de él, perderá 500 puntos de ataque y su capacidad de atacar.

-Invoco a Steampunk Gunner (500/500). Y activo mi carta mágica de campo, Ciudad Oscura del Arsenal. Y como he activado una carta mágica Arsenal, Steampunk te causa 500 puntos de daño.

-¡Ugh!

Yuzird 3500 lp
-¿Un deck de daño de efecto?-pensó Yuzét ligeramente preocupada-. De esa forma quizá el Gorrión de las Plumas Congeladas no sirva de mucho.

-Ya ha empezado su combo-comentó Oric, bastante alejado de la zona para que no le vieran.

-Activo la carta mágica Proveedora del Arsenal, que me permite añadir a la mano una carta mágica Arsenal-prosiguió Yigen con su jugada-. Añado el Disparo Certero del Arsenal. Como he activado una carta mágica Arsenal, Steampunk Gunner te ocasiona 500 puntos de daño.

-¡Agh!

Yuzird 3000 lp
-¡Y ahora activo el Disparo Certero del Arsenal! ¡Aniquila a tu monstruo y te ocasiona otros 500 de daño!

Un revolver a pareció en la mano de Yigen y fue él mismo el que disparó.

-¡Mi Gorrión!-luego recibió el daño de efecto.

Yuzird 2500 lp
-Y ahora vienen los 500 de Steampunk.

-¡Ugh!

Yuzird 2000 lp
-A continuación viene la Munición Infinita del Arsenal. Durante la End Phase de este turno, añado de mi deck a la mano tantas cartas mágicas Arsenal como otras cartas Mágicas Arsenal haya activado este turno, y además, invoco un monstruo Máquina de Fuego del deck cuyo nivel sea igual o menor al número de cartas Arsenal activadas.

-¿No es muy abusiva esa carta? Seguro que la prohibirían. Creo que hay una carta similar…

-Sí, lo más probable. Durante el resto del turno en que se activa esta carta, no recibes más daño de efecto…

-Nos hemos librado de este último daño de efecto, pero ya nos ha quitado la mitad de la vida y aún le queda el ataque de Steampunk-comentó Yuzét-. Al menos aún nos quedarán 1500 puntos de vida después del golpe.

-Por el efecto de mi carta mágica de campo, Ciudad Oscura del Arsenal, mis monstruos tipo Máquina de Fuego ganan 500 de ataque cada vez que se activa una carta mágica Arsenal. Eso quiere decir que el ataque de Steampunk Gunner ha aumentado en 1500 (2000).

-¡2000 puntos de ataque!-exclamó Yuzét.

-Es justo la vida que nos queda-resaltó Yuzird.

-¿También va a hacerle un One Turn Kill al Tercero?-se preguntó Oric.

-¡Ve, Steampunk Gunner, ataca directamente y termina con esto! ¡Revolver de Vapor!

-¡No te resultará tan fácil vencerme, Yigen!-reaccionó Yuzird activando su carta tapada-. ¡Block and Summon! Esta carta niega un ataque y me permite invocar de modo normal un monstruo de mi mano. ¡Tu ataque es cancelado e invoco de modo normal a la Arpía Ingeniera (1400/1300)!

-Así que te has salvado. Está bien. Termino mi turno, y entonces se resuelve el efecto de Munición Infinita del Arsenal. Añado tres cartas de mi deck a la mano e invoco a la Pistolera del Oeste (1300/400) en defensa.

-Bien, Yigen-analizó Yuzird el campo de su oponente-, tu One Turn Kill ha fallado. ¡Así que el verdadero duelo empieza ahora!




El capítulo 18 será: Cuestión de lealtad. ¡Dispara, Revolver Magnum Dragon!
 

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Vamos con la continuación del duelo de Yuzird y Yigen.


Capítulo 18


Cuestión de lealtad. ¡Dispara, Revolver Magnum Dragon!





Como Idia aún tenía que hablar cosas con Kenigata, se había llevado a Ere consigo. Los tres estaban en la calle, delante de la comisaría. Aunque las cosas no estaban saliendo como ella esperaba. Ere y Kenigata se habían puesto a discutir.

-¿Qué es eso de atrapar al Tercero?-se cruzó de brazos la niña tras escuchar al inspector, ofendida.

-¡Es un ladrón! ¡Tengo que atraparle!

-¡No lo conseguirás! ¡El Tercero tiene más clase que tú!

-¡¿Cómo qué no?! ¡Sí que podré!

-¡Que no!-insistía la niña-. ¡¿A cuántos de la familia Arsene has podido atrapar?!

-¿Eh? Aun a ninguno, pero dicen que al Tercero va la vencida, ¿no?

-Vaya, son como niños…-pensó Idia encogiéndose de brazos.

-Esta niña…-pensó Kenigata entonces-. Su cara me recuerda un poco a la de alguien. Y pese a ser tan pequeña, parece saber que el Tercero pertenece a la familia Arsene

-Tenemos la mansión de Duver vigilada. Si la teoría de Kenigata de que Yuzird logrará entrar pese a la fuerte seguridad es correcta, puede que eso ocurra hoy mismo-meditó la chica rubia-. Precisamente por eso Yuzird me ha pedido que me quede con Ere, porque se trae algo entre manos. ¿Qué estarás haciendo, Yuzird?



En los barrios bajos, donde la presencia policial era escasa, y la zona era más transitada por delincuentes, Yuzird y Yigen se estaban batiendo en duelo. Daisuke Yigen, el profesional contratado por Duver tenía la misión de capturar al Tercero. De momento había fallado en llevar a cabo su One Turn Kill, pero ya había conseguido arrebatarle la mitad de la vida a Yuzird. El duelo entre estos dos grandes duelistas no había hecho más que empezar.

Yuzird 2000 lp
Yigen 4000 lp
-Así que no ha logrado vencerle en su primer turno-comentó Oric a uno de sus subordinados, con enfado, porque aún no había cumplido su misión, pero por otra parte también se alegraba de que no todo le saliera de cara a Yigen.

Después de lo ocurrido con Fuyiko, ellos estaban allí para asegurarse de que realmente Yigen cumplía su misión y no les traicionase.

-Bueno, me toca-reanudó el duelo Yuzird-. Robo carta.

En el campo del ladrón se encontraba la Arpía Ingeniera (1400), y tenía 4 cartas en la mano. Yigen por su parte controlaba a Steampunk Gunner (2000) y a la Pistolera del Oeste, en defensa (400), además de su carta de campo Ciudad Oscura del Arsenal. Él tenía 5 cartas en la mano.

-Veamos que puedes hacer.

-Oh, pues creo que acabaré con todos tus monstruos. ¡Activo el efecto de la Arpía Ingeniera! Me permite invocar tantos monstruos Arpía de mi mano como monstruos controles tú. ¡Así que invoco a la Arpía de la Aurora de modo especial (2200/1600)! Y sacrifico a la Arpía Ingeniera para invocar por sacrificio al Fénix de la Llama Azul (2300/1500).

-Dos monstruos de tributo…

-¡Vamos, Arpía de la Aurora, ataca a Steampunk Gunner! ¡Aurora Storm!

-¡Ugh!

Yigen 3800 lp
-Y la Arpía de la Aurora puede equiparse al monstruo que destruye, ganado así 600 puntos de ataque (2800)-explicó el Tercero.

-Tch, ese Yuzird también es realmente bueno-pensó Oric-. Steampunk Gunner puede revivir por su efecto cuando se activa una carta Arsenal, pero él se lo ha equipado, por lo que no ha ido al cementerio.

-¡Fénix de la Llama Azul, ataca a la Pistolera del Oeste! ¡Llamarada Azul!

-Pero al ser destruida, se activa su efecto. Me permite invocar un monstruo máquina que sea de Fuego. ¡Invoco a Flash Gunner (800/1600)!

-Entonces durante mi Main Phase II activo la carta mágica Gran Vuelo. Robo una carta por cada monstruo que ha haya sido destruido a causa de un monstruo Bestia Alada-dijo robando dos cartas-. Dejo una de ellas bocabajo y te toca.

-Mi turno, pues. Activo la Recarga del Arsenal, que me permite recuperar una carta Arsenal de mi cementerio a la mano. Recupero el Disparo Certero del Arsenal. Y ahora se activa el efecto de Flash Gunner. Si he activado una carta Arsenal, puedo sacrificarlo para invocar de modo especial desde el deck un monstruo Máquina de Fuego.

-Y si no lo has invocado por el efecto de la Pistolera del Oeste, intuyo que esta vez se tratará de un monstruo de tributo.

-Exacto. ¡Invoco al Pistolero Legendario (1800/2400)!-el nuevo monstruo de Yigen llevaba un sombrero de vaquero, un poncho rojo y un puro en la boca.

-¿1800 de ataque? Seguro que guarda algún secreto…

-Eso es, gana 200 de ataque por cada carta Arsenal en mi cementerio. En este momento hay tres, por lo que su ataque asciende hasta los 2400.

-Supera al Fénix de la Llama Azul, pero no a la Arpía de la Aurora.

-Le pondré solución enseguida. Activo el Disparo Certero del Arsenal. Esta carta destruirá a tu monstruo y te causará 500 de daño.

-¡Activo el efecto de la Arpía de la Aurora! Cuando un monstruo Bestia Alada es seleccionado por un efecto, manda una carta equipada al cementerio para negar ese efecto y causarte 600 de daño.

Yigen 3200 lp
La carta de Yigen fue inutilizada y él perdió puntos de vida, pero aun así sonrió.

-Es justo lo que quería. Como he activado una carta mágica Arsenal, mi carta de campo le da a mi monstruo 500 de ataque, y además, al haber otra carta Arsenal en mi cementerio, son 200 puntos de ataque extra (3100).

-Y mi Arpía pierde sus 600 de ataque extra (2200)-mencionó Yuzird manteniendo cara de póker-. Por no mencionar que Steampunk Gunner ha regresado a tu cementerio. No ha sido mala jugada, Yigen.

-¡Acabemos con esto! ¡Pistolero Legendario, ataca a la Arpía de la Aurora!

-¡Activo el efecto del Espíritu de la Arpía! ¡Cuando ataca a un monstruo Bestia Alada, esta carta la devuelve a la mano, se invoca en defensa (100/1000) y niega tu ataque!

-Oh, así que has evadido mi ataque.

-Sí, y mi Arpía de la Aurora está a salvo, ji, ji, ji.

-¡En ese caso activo esta carta mágica de juego rápido, Pistolas Múltiples del Arsenal! Esta carta permitirá al Pistolero Legendario atacar a todos tus monstruos. ¡Eso significa que mi carta de campo le da 500 puntos de ataque extra, y que además ganará otros 200 al haber otra carta Arsenal en el cementerio (3800)!

-3800 puntos de ataque…

-Además, al resolverse la activación de una carta mágica Arsenal, una vez por duelo, Steampunk Gunner revive (500/500).

Yuzird frunció el ceño.

-¡Adelante, Pistolero Legendario, destruye al Espíritu de la Arpía y luego al Fénix de la Llama Azul!

-¡Agh!

Yuzird 500 lp
-¡Ya le tiene!-exclamó Oric desde la distancia.

-El último ataque. ¡Steampunk Gunner, ataca al Tercero directamente!-le ordenó Yigen a su monstruo.

-Me quería guardar esta carta para más adelante, pero no tengo más remedio que usarla ahora. ¡Desvelo mi carta tapada!-activó Yuzird una carta mágica de juego rápido-. ¡Vuelo Curativo! ¡Remuevo al Fénix de la Llama Azul del cementerio y gano sus puntos de vida!

Yuzird 2800 lp
Inmediatamente después recibió el ataque de Steampunk Gunner.

-¡Ugh!

Yuzird 2300 lp
-Te has salvado, pero has removido a un buen monstruo del cementerio-comentó Yigen.

-Sí, cuando otra bestia alada es destruida, puede invocarse de modo especial desde la mano o cementerio y debilitar a tu monstruo, pero no me has dejado más remedio que removerlo si quería ganar muchos puntos de vida.

-Pero ahora puedo usar de nuevo el efecto de Steampunk Gunner para fusilarte.

-Creo que no. Removiendo el Vuelo Curativo, puedo neutralizar todo el daño de efecto de este turno. Si quieres malgastar tus cartas para nada, allá tú.

-Ya veo, así que has bloqueado a mi monstruo. Este enfrentamiento está siendo divertido-sonrió Yigen.

-Así es.

-¡¿Qué hacen esos dos?! Parecen que se estén divirtiendo-pensó Oric, que gracias al comunicador que llevaba Yigen podía escuchar lo que decia-. ¿No estará pensando en traicionarnos?

-Pero cumpliré mi misión cueste lo que cueste-dijo entonces Yigen.

-Podrías tomar otro camino si quisieras, ¿sabes?

-Lo sé, pero es cuestión de lealtad.

-Hum, aparece que no nos traicionará después de todo-pensó Oric.

-Dejo una carta tapada y termino mi turno.

-Entonces me toca. ¡Robo carta! Empiezo activando el Nido de Joyas. Mando un Bestia Alada de mi mano al cementerio y robo dos cartas. Ahora invoco a la Arpía del Amanecer (1000/1000). Cuando es invocada de modo normal, o especial por el efecto de un monstruo Arpía, me permite revivir un monstruo Arpía. ¡Regresa, Arpía Ingeniera (1400/1300)! Además, el Espíritu de la Arpía regresa del cementerio a mi mano cuando invoco una Arpía de modo normal. Y ahora activo el efecto de la Arpía Ingeniera, que me permite invocar a la Arpía de la Aurora de modo especial de la mano (2200/1600).

-Has reunido varios monstruos, pero aunque derrotes a Steampunk Gunner, el Pistolero Legendario tiene 3800 puntos de ataque.

-Yuzird…-le llamó la atención Yuzét, hablándole en su forma de espíritu-. Es hora de darle una sorpresa a ese pistolero. ¡Muéstrale la invocación Dominante!

-Está bien… Seguro que esto no se lo esperará. ¡Mira atentamente, Yigen! ¡La Arpía Ingeniera es un monstruo Constructor, así que la uso para construir un Dominio junto a la Arpía del Amanecer! ¡Realizo una invocación Dominante!

-¡¿Qué?!-se sorprendió Yigen.

-¡Invoco a la Cíber Arpía del Cielo Nocturno (1800/1500)!

El monstruo Dominante de Yuzird apareció creando una fuerte corriente de viento. Yigen tuvo que sujetarse el sombrero con las manos para que éste no saliese volando.

-Vaya, esa sí que no me la esperaba. Esté Yuzird…-pensó Yigen, al cual durante los instantes en que el aire soplaba se le vieron los ojos, los cuales realmente eran muy normales.

-¡Activo el efecto de la Cíber Arpía del Cielo Nocturno! Cambio los tipos de todos los monstruos en el campo a Bestia Alada, y los monstruos afectados por este efecto ven sus efectos negados-reveló Yuzird el efecto de su monstruo.

-¡¿Cómo?!

-Tus dos monstruos se vuelven ahora mitad pájaros y pierden sus efectos. Eso deja el ataque de tu Pistolero Legendario en 2800. Y la Arpía Nocturna gana 300 de ataque por cada monstruo afectado por su efecto (2400).

-Aun así, el Pistolero Legendario es el monstruo más fuerte en el campo.

-No, si la Arpía del Amanecer es usada como monstruo material de Dominio, un monstruo en tu campo pierde 500 de ataque. ¡Eso hace caer el ataque de tu Pistolero Legendario a los 2300!

-¡¿Qué?!

-¡Es hora de pasar a la batalla! ¡Ciber Arpía Nocturna, ataca a su Pistolero Legendario! ¡Vuelo Grácil!

-Tch, uno de mis mejores monstruos…

Yigen 3100 lp
-¡Y ahora, Arpía de la Aurora, acaba con su Steampunk Gunner! ¡Aurora Storm!

-¡Ugh!

Yigen 1400 lp
-La Arpía de la Aurora se equipa a tu monstruo y se fortalece (2800). Pongo una carta bocabajo y finalizo mi turno.

-¡No puede ser! Le ha remontado a Yigen-exclamó Oric observando el duelo-. ¡No se te ocurra perder, inútil!

-Silencio-dijo Yigen serio ante las comunicaciones que le llegaban a través del comunicador-. Ganaré porque esa es mi misión aquí, no porque tú lo digas.

Yuzird sonrió al escucharle.

-¡Mi turno, robo carta! Creo que ha llegado la hora de mostrarte a mi mejor monstruo, Yuzird. ¡Activo la carta mágica Arsenal Definitivo: Magnum! Esta carta me permite enlazar cualquier cantidad de cartas Arsenal entre sí para realizar una invocación híbrida este monstruo-explicó usando las otras tres cartas en su mano como materiales-. ¡Destrúyelo todo, Revolver Magnum Dragon (2600/2200)!

Un dragón mecánico con varias cabezas que tenían forma de cañón apareció en el campo de Yigen.

-Revolver Magnum Dragon…-dijo el ladrón retrocediendo un paso inconscientemente.

-Revolver Magnum Dragon gana un contador Bala por cada carta Arsenal que enlacé para invocarlo. Como han sido tres, tiene tres Balas. Y por su efecto, hasta tantas veces por turno como contadores Bala tenga, puedo destruir una carta en el campo e infligirte 300 puntos de daño.

-¡¿Qué?!

-Empezaré con la Cíber Arpía Nocturna. ¡Magnum Shoot!

Revolver Magnum Dragon disparó un cañonazo a través de una de sus cabezas. Yuzird respondió activando su carta tapada.

-¡Activo mi trampa, Plumas Plateadas! ¡Hasta dos veces por turno, esta carta protege a la Cíber Arpía del Cielo Nocturno de la destrucción!

-No está mal, pero a mi monstruo aún le quedan dos balas, más su ataque. ¡Gasto su segundo disparo contra tus Plumas Plateadas!

La carta trampa de Yuzird fue destruida, de modo que su monstruo se quedaba sin protección.

-¡Y recibes 300 puntos de daño!

Yuzird 2000 lp
-Ahora ataco a tu Cíber Arpía Nocturna. ¡Giga Magnum Cannon!

-¡Cíber Arpía!-fue lo único que alcanzó a decir el Tercero, presenciando como su monstruo era destruido.

Yuzird 1800 lp
-Ha destruido a nuestro monstruo Dominante-mencionó Yuzét-. Sabía que si lo dejaba vivir, negaríamos el efecto de su monstruo al siguiente turno.

-¡Pero cuando la Cíber Arpía Nocturna es destruida, robo una carta por cada monstruo Bestia Alada en el campo! ¡Robo!

-Tu Arpía de la Aurora podría negar el efecto de Revolver Magnum Dragon si la selecciono a ella como objetivo del tercer disparo. ¡Así que usaré la tercera bala para destruir a Steampunk Gunner que tiene equipado por su efecto! De esa forma, al siguiente turno tu monstruo ya no podrá protegerse. ¡Y recibes 300 puntos de daño!

-¡Ugh!

Yuzird 1500 lp
-Bien, con esto termino mi turno.

-Parece que Yigen se ha repuesto-comentó uno de los hombres de Oric.

-Sí, eso parece.

-Revolver Magnum Dragon… Sin duda es un monstruo peligroso. Tendré que dar con la forma de vencerle. ¡Robo carta! Invoco al Karateka Alado (1700/300), pongo una carta bocabajo y termino mi turno.

-¿Eso es todo? ¡Entonces me toca! ¡Robo! ¡Revolver Magnum Dragon ha recargado todas sus balas! ¡Empiezo disparando contra la Arpía de la Aurora! ¡Magnum Shoot!

-¡Estaba esperando que lo hicieras! ¡Activo mi carta tapada! ¡Muda de Plumaje Dimensional! Con esta carta sacrifico a la Arpía de la Aurora e invoco otro monstruo Bestia Alada de mi mano-al ser la Arpía de la Aurora ofrecida como sacrificio, el disparo falló-. Invoco al Pájaro Sigiloso (800/800) en defensa. Pero lo mejor es que por el efecto secundario de mi Muda de Plumaje Dimensional, puedo destruir a tu monstruo.

-Me temo que no. He activado esta carta trampa en respuesta a tu carta mágica-reveló Yigen-. La Soledad del Pistolero. Esta carta se equipa a un monstruo Máquina de Fuego, que no podrá ser destruido en batalla o por efectos, pero solo puedo atacar con el monstruo equipado.

-¿Entonces mi carta no ha servido?

-Exacto. Antes no pude activar esta carta porque habías convertido a mis monstruos en Bestia Aladas. ¡Ahora uso su segundo disparo para destruir al Pájaro Sigiloso!

-Tch, en ese caso remuevo del juego el Vuelo Curativo de mi cementerio para reducir a cero todo el daño de efecto que fuera a recibir por el resto del turno.

El monstruo de Yuzird fue destruido, pero no recibió los 300 puntos de daño extra que ocasionaba el monstruo Híbrido de su oponente.

-Y también nos libraremos de los siguientes 300 puntos que vaya a infligirnos-mencionó Yuzét.

-¡Continuo con mi asalto! ¡Gasto su última bala de este turno para destruir al Karateka Alado!-la bala alcanzó y destruyó al monstruo objetivo-. Ahora te has quedado sin monstruos.

-Aun no. ¡Desde mi cementerio activo el efecto del Fénix Guardián (0/2100)! Puede invocarse desde mi mano o cementerio cada vez que destruyes un monstruo Bestia Alada. Es el monstruo que descarté con el Nido de Joyas.

-Ya veo, entonces gasto mi ataque contra él. ¡Giga Magnum Cannon!

-¡Activo el efecto del Espíritu de la Arpía de mi mano! Devuelvo al Fénix Guardian a mi mano, la invoco a ella (100/1000) y niego tu ataque.

-Te has salvado. Eres escurridizo.

-Je, lo sé.

-Bien, termino mi turno de nuevo.

-Me toca. Yigen, tú me has mostrado a tu mejor monstruo, así que ahora permíteme que yo te muestre al mío-dijo entonces Yuzird-. Invoco de modo normal al Fénix Guardián (0/2100). Y como controlo monstruos Bestia Alada, invoco de modo especial al Lancero Alado (1200/1500).

-Tiene tres monstruos…-pensó Yigen.

-El Espíritu de la Arpía es un monstruo Constructor.

-¡¿Entonces vas a realizar otra invocación Dominante de esas?!-se sorprendió Yigen

-¡Exacto! ¡Espíritu de la Arpía, construye tu Dominio junto al Fénix Guardian y al Lancero Alado! ¡Invocación Dominante!

-Ya viene-sonrió Yuzét.

-¡Conquistadora Alada Ramia (2500/2000)!

-2500 de ataque… Es más débil que revolver Magnum Dragon (2600), que además está protegido por la Soledad del Pistolero-indicó Yigen.

-¡Pero cuando Ramia es invocada, puede destruir tu carta trampa y tu carta de campo! ¡Despídete de tu Soledad del Pistolero y de la Ciudad Oscura del Arsenal!¡Vendaval Místico! ¡Y cuando una o más cartas son destruidas por el efecto de una carta, el Karateka Alado puede removerse de mi cementerio para darle a uno de mis monstruos 1000 puntos de ataque (3500)!

-¡¿Qué?!

-¡Ramia, ataca a Revolver Magnum Dragon! ¡Conqueror Wind!

Los dos tajos aéreos creados por las alas de Ramia destruyeron al monstruo de Yigen.

-¡Argh!

Yigen 600 lp
-Pongo una carta tapada y termino el turno-dijo Yuzird con una sonrisa.

-Este Yuzird…-pensó Yigen.

-Yigen vuelve a estar en apuros. La verdad es que el Tercero también es realmente bueno. Y esos monstruos Dominantes… ¡De todas formas no importa!-dijo Oric-. Preparaos para intervenir en cualquier momento.

-¡Sí, Oric!

-Je, je, ya le tenemos-comentó Yuzét-. Aunque me parece que el duelo de hoy no está sirviendo de mucho. Este tipo sin duda es muy bueno, ¿pero realmente vale la pena correr tanto riesgo por él?

-El duelo aun no ha terminado, Yuzét. Yigen aún tiene que decir su última palabra-le dijo Yuzird manteniendo su sonrisa.

-¡Durante la End Phase en que revolver Magnum Dragon es destruido, activa su otro efecto!

-¿Eh?-se sorprendió Yuzét.

-¿Lo ves?

-Descarto una carta para recuperar una carta Arsenal del Cementerio. Recuperaré el Retorno del Maestro del Arsenal. Y ahora me toca, robo carta-robó carta Yigen con decisión-. Tercero, voy a ganarte y a cumplir con mi trabajo. ¡Activo el Retorno del Maestro del Arsenal! Esta carta me permite traer de vuelta a la vida un monstruo Máquina de Fuego. ¡Regresa, Revolver Magnum Dragon (2600/2200)!

-Pero ese monstruo ya no tiene contadores Bala. ¿No habría sido mejor revivir al Pistolero Legendario?-se preguntó Yuzét.

-¡Activo el efecto del Arsenal Oculto de mi cementerio!-exclamó entonces Yigen-. Puedo removerla junto a otra carta Arsenal de mi cementerio para darle dos Contadores Bala a un monstruo Híbrido Máquina de Fuego que no tenga contadores Bala.

¡¿Cómo?!-se sorprendió la espíritu.

-Mi monstruo cuenta con dos disparos de nuevo. ¡Gasto un Magnum Shoot en la Conquistadora Alada! ¡Y recibes 300 de daño!

Yuzird 1200 lp
-Al ser destruida, el Fénix Guardián la sustituye (0/2100)-revivió el monstruo del ladrón.

-¡Entonces gasto la segunda bala para destruirlo también!

Yuzird 900 lp
-Ahora te has quedado sin monstruos-mencionó Yigen.

-Pero una tenemos una carta tapada-pensó Yuzét.

-Yigen se ha arriesgado-pensó Oric-. Lo más seguro era destruir la trampa del Tercero. Pero entonces no podría ganar este turno. En cambio, si la trampa del tercero no es buena

-¡Terminemos con esto, Tercero!-exclamó Yigen- ¡Giga Magnum Cannon!

-¡Activa la carta tapada, Yuzird!-le mandó Yuzét al ver que el ataque se acercaba.

Pero para sorpresa de la gran espíritu, Yuzird no la activó.

-¿Eh? ¿La carta tapada era un farol?-pensó incrédula.

El ataque alcanzó a Yuzird, derribándolo contra el suelo.

Yuzird 0 lp
Tras unos segundos de silencio, varios hombres invadieron la calle. Eran Oric y los suyos.

-Bien, apresadlo y llevémoslo a donde se encuentra Duver-les ordenó Oric a sus hombres.Aunque fue Yigen el que lo hizo. Luego lo miró fijamente mientras se ajustaba sus gafas de sol-. Odio tener que decirlo, pero has hecho un buen trabajo. Duver estará complacido.

-Por supuesto, yo siempre cumplo con mi trabajo.



El capítulo 19 será: La banda del Tercero.
 

Haydenwolf

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¡que! ¡Perdió pero porque como sí ya prácticamente iba a ganar! ¡Porque!

Algo me dice que hay un plan maquinandose por parte de Yuzird... Algo me dice que puede que haga algo con Yigen y con Pierce sí es que se lo encuentra en la mansión
 

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¡que! ¡Perdió pero porque como sí ya prácticamente iba a ganar! ¡Porque!

Algo me dice que hay un plan maquinandose por parte de Yuzird... Algo me dice que puede que haga algo con Yigen y con Pierce sí es que se lo encuentra en la mansión
Sí, Yigen es bastante poderoso. Veamos como afecta esto a la historia.

Sobre lo otro, puede que tengas buen instinto, pero no confirmaré ni desmentiré nada para evitar spoilers XD. Bueno, allá va el siguiente capítulo.



Capítulo 19


La banda del Tercero





La luz generada por los espíritus iluminaba las farolas ciudad. Un grupo de hombres se reunieron en la esquina de una calle. Estaban buscando a alguien.
-¿La habéis encontrado?-preguntó Fajus.
-Aun no, señor. Se ve que esa mujeres muy escurridiza.
-Tenemos que atrapar a Fuyiko Mine. Ha intentado engañarnos con una Joya del Viento falsa. Tampoco le perdonaré que haya herido a Inobi. ¡Desplegaos!-le ordenó a sus hombres.
-¡Sí!
Los hombres obedecieron y prosiguieron su busca sobre Fuyiko Mine, la cual los observaba desde un coche aparcado en la otra calle.
-Vaya, que pesados, no han parado de perseguirme-pensó mientras se ajustaba las gafas de sol que se había puesto-. Sí que son rencorosos, y eso que en realidad yo no sabía que esa joya era falsa.
-Ey, sobre lo que me habías dicho…-decia un chico que estaba con ella en el coche. Solo era un pobre joven al que Fuyiko había embaucado para esconderse en su vehículo.
-Ah, sí, sobre eso… Lo siento, machote, solo me interesan los hombres con poder y dinero. Pero creo que este coche me irá bien de momento.
Tras decir eso, Fuyiko echó al joven y arrancó el vehículo.
-¡Ah, no, el coche de mi padre!
-Ellos saben que normalmente suelo desplazarme con mi D-Wheel, así que con un coche puedo camuflarme mejor-se decía a sí misma mientras conducía.
Entonces se cruzó con varios coches. La mujer reconoció a algunos de los hombres que iban en él.
-Esos son hombres de Duver. Después de romper mi trato con ellos, también me la tienen jurada.
Cuando el tercer coche pasó por su lado, se sorprendió al ver en al asiento de atrás al Tercero esposado.
-¿Cómo? ¿Han capturado a Yuzird? Y el que está a su lado… Es Yigen.
Finalmente los coches pasaron por su lado sin darse cuenta de su presencia. Fuyiko quiso tomar la siguiente rotonda para dar la vuelta y seguirles. Pero antes de hacerlo, por pura suerte, se percató de la presencia de un hombre con cabello largo y oscuro, que vestía ropa tradicional japonesa en lo alto de un edificio. Entonces aparcó y paró el coche.
-Vaya, él es…-dijo mirando hacia la terraza del edificio tras salir del coche- No puede ser casualidad. Ju, ju, esto se está volviendo interesante.

Pocos minutos después, los coches llegaron a la mansión de Duver. Se bajaron de estos, con Yuzird esposado y vigilado por Yigen. También le había quitado su arma y su duel-disk.
-Bienvenido a la mansión, Tercero-le dijo Oric-. Duver te espera. ¡Te sonsacaremos donde tienes escondida la Joya del Viento!
-Je, me pregunto si podréis-respondió el ladrón sin dejarse intimidar.
-Por cierto, sobre mi pago…
-Tranquilo, Yigen, recibirás lo acordado. Como ya he dicho, no me gusta, pero has cumplido con tu parte.
-Bien.
-Vayamos adentro, pues.
Yuzét seguía a Yuzird en su forma espiritual, de modo que solo él podía verla.
-Hemos perdido… Otra vez… Se ve que hay duelistas bastantes poderosos: Pierce, Idia, ahora este Yigen…-pensó-. Por suerte en este duelo no estaba en riesgo mi vida, pero han atrapado a Yuzird.

Delante de la comisaría de policía, Ere y Kenigata seguían discutiendo por cosas estúpidas sobre el Tercero, dado que la niña insistía en defenderle, aunque sin revelar que era su tío.
-¡El Tercero mola porque puede zafarse de la policía siempre que quiera!
-¡No la próxima vez! ¡Seguro que le atraparé!
-La policía no sirve de nada, no hizo nada cuando mis padres murieron…
-¿Uh?
En ese momento, Idia salió de la comisaria. Parecía algo nerviosa.
-¡Inspector Kenigata! ¡Hemos captado algo delante de la mansión de Duver que teníamos vigilada!
-¡¿El qué?!-preguntó rápidamente Kenigata.
-¡Han atrapado a Yuzird!-dijo finalmente Idia.
-¡¿Cómo?!
-¡No puede ser!-pensó Ere igual de sorprendida-. Tío…
-¿Qué hacemos ahora?-preguntó la chica rubia.
-De momento creo que es mejor continuar vigilando para ver cómo se desarrollan los acontecimientos-dijo Kenigata entrando en la comisaria-. No te quedes fuera, niña.
-Idia…-miró Ere a la joven con tristeza.
Idia la cogió de la mano para hacerle saber que estaba de su lado.
-Yuzird, ¿de verdad han logrado capturarte?-pensó Idia apenada.

-Bienvenido a mi mansión, Tercero-le saludó Duver.
Yuzird estaba arrodillado y esposado. Delante de él se encontraba Duver, que sonreía victorioso. A sus espaldas se encontraba Yigen, que vigilaba que no hiciera ningún movimiento raro. Cerca de Duver estaba Oric y otros varios de sus subordinados.
Yuzét miraba a Yuzird sin decir nada.
-Él siempre me ha insistido en que no le ayude en su trabajo como ladrón a no ser que él mismo me lo pida-pensó Yuzét-. ¿Pero a qué esperas, Yuzird?
-Creo que he ganado yo.
-Aun no-Yuzird levantó la cabeza para mirarle. Había una sonrisa en su rostro-. Aun no has recuperado la Joya del Viento.
-Para eso estás aquí. Te sonsacaremos donde la tienes escondida. Así que vamos a hablar, Tercero.
-No hace falta ser tan formal, Duver. Puedes llamarme Yuzird.
-Así que ese es tu nombre. Parece que no solo te interesaba robarme la Joya del Viento, la gran fuente de mis negocios hoy en día. Si no que también querías esto…
Duver sacó del bolsillo de su chaqueta la carta que dejó en el museo tras el robo del Diamante Crystron y la dejó caer al suelo.
-“Robaré lo que te llevaste de Towwan”, ese fue el mensaje que me dejaste. ¿Robas mi Joya del Viento, me dejas en evidencia con lo del Diamante Crystron, ¡y además quieres llevarte mi mayor tesoro también!?-exclamó furioso Duver.
-No es como si tú no lo hubiera robado también, Duver.
-Ju, eso no es de tu incumbencia.
-¿De qué están hablando?-preguntó uno de sus hombres desconcertado.
-En Towwan había un gran tesoro venerado por sus habitantes: la Zantetsuken-reveló Yuzird.
-¿Zantetsuken?
-Según cuentan las leyendas, había un poderoso espíritu que fosilizó convirtiéndose en el metal más duro de este mundo. Antiguamente, la moldearon dándole forma de espada bajo el nombre de la Zantetsuken. Fue usada como arma en una guerra, pero cuando esta acabó, el dueño la dejó en un templo y sus descendientes la han protegido y venerado de generación en generación-explicó Yuzird-. Se dice que aquel que la empuñase de nuevo se convertiría en un líder supremo al que seguir.
-Vaya, sabes más de lo que parece, Yuzird-entrecerró los ojos Duver.
-Y tú, Duver, eres un miembro de uno de los clanes de Towwan, del clan Harô, originalmente clan protector de la Zantetsuken. Eres un traidor que ensució el nombre de su clan al robar un objeto sagrado como la Zantetsuken, la vergüenza de tu clan.
-¡No te atrevas a hablar así del jefe!-exclamó Oric.
-Según la tradición de Towwan, sólo el duelista más fuerte tiene derecho a empuñar la Zantetsuken, y este es decidido a través de un torneo entre clanes. Y tú no fuiste el ganador, Duver.
-El hombre que ganó no se lo merecía. Siempre es su clan el que gana el torneo. ¡¿Y qué hacen con la Zantetsuken?! ¡Nada! ¡Simplemente la resguardan como una reliquia! ¡¿De qué sirve un arma con tanto poder si no la usas?! ¡En cambio mira lo que ha conseguido bajo mis manos!
-Toda la estructura de esta mansión…-dijo Yigen mirando a su alrededor.
-Sí, no esperaba menos de ti, Yigen. Todas las paredes de esta mansión están creadas a partir del metal de la Zantetsuken, por eso es impenetrable. Nadie puede atravesarlo, por lo que aquí solo entran y salen las personas que yo quiera. Y también puedo usar la Zantetsuken para crear armas.
-Otro humano usando el poder de un espíritu por puro egoísmo-pensó Yuzét.
-Hablas mucho, pero tuviste que huir de Towwan tras robar la Zantetsuken.
-No tuve más remedio, los otros clanes se unieron contra mí, y hasta gente de mi propio clan se opusieron por haber robado el arma, aunque hubo otros que me siguieron. Pero luego me asenté, y me convertí en un señor del crimen poderoso. Aun así, aunque tenía poder, aún me faltaba el dinero suficiente. Tras eso, me enteré de la existencia de la Joya del Viento, y logré hacerme con ella antes que nadie-contó Duver-. A partir de ahí, supongo que ya conoces la historia.
-Sí, absorbiste el viento de la ciudad, y luego lo vendías por grandes sumas de dinero. Más tarde, aprovechaste las elecciones a la presidencia de Fenneir y te aliaste con Akihiro. De esa forma, toda la ciudad pagaría por el viento que habías arrebatado por normativa de la ley, obteniendo aún más beneficios que simplemente vendiendo Viento a criminales.
-Sí, y mi plan era perfecto. Sumado a la fortaleza que me proporcionaba la Zantetsuken, el dinero que me otorgaba la Joya del Viento me estaba volviendo inmensamente rico. ¡Poder y dinero! Es lo que se necesita para ser invencible. Pero luego apareciste tú, robaste la Joya del Viento y pusiste en riesgo mi imperio…-Duver miró con rabia al Tercero-. Así que ahora dime, ¿dónde está la Joya del Viento?
Tras la pregunta, Yigen presionó su revolver sobre la cabeza de Yuzird.
-Yuzird-se preocupó Yuzét.
-Je, no me da miedo morir. Además, si me matas nunca sabrás donde está la Joya del Viento. No puedes matarme.
-Hum, puede que tengamos que llegar a alguna especie de trato… ¿Por qué razón exactamente me robaste la Joya del Viento? ¿Por dinero? Si es así, podrías unirte a mí, Yuzird. Me vendría bien alguien de tu calibre.
-La verdad es que… solo robé la Joya del Viento para provocarte.
-¿Eh?
-Sé tanto sobre Towwan porque era justamente yo quien quería robar la Zantetsuken, pero el heredero del clan Ishikawa me interceptó. Era muy bueno, no me lo esperaba… Supongo que por algo era el campeón. Y casualmente, mientras nos enfrentábamos, tú robaste la Zantetsuken.
Tras oír esas palabras, Duver no pudo evitar contener la risa.
-¡Ja, ja, ja, ja! ¡¿De verdad?! ¿Fuiste tú el que mantuvo ocupado a Goyomon Ishikawa XIII?-se mofó Duver- Oí que había entrado alguien a robar y aproveché la distracción para robar la Zantetsuken, pero tuve que irme antes de poder comprobar exactamente lo que había pasado, simplemente aproveché la oportunidad. Je, fue una suerte que justamente fueras a robarlo el mismo día que yo. ¿Así que el famoso Tercero falló en robar algo que había fijado como su objetivo? Y encima al hacerlo me ayudaste. Je, que irónico.
-Solo tuviste suerte, ¿vale? Goyomon ya sospechaba de ti, y justamente al ver que algo pasaba pensó que yo era tú. Sin mí no hubieras sido capaz de robar la Zantetsuken.
-Je, pon las excusas que quieras. El caso es que yo fui capaz de robar algo en lo que tú fracasaste. Y ese fracaso te ha llevado hasta mí, y has acabado siendo capturado. Se puede decir sin lugar a dudas que yo soy superior a ti, Yuzird. ¿Y bien, aceptas mi propuesta?
-Tch, nunca me uniré a ti.
-Tendremos que pensar otra forma de sonsacarte donde tienes la Joya del Viento. Antes de empezar a torturarte, te ofreceré otro trato. Según se dice, tu punto débil son las mujeres, ¿no? Y conocías a Fuyiko Mine.
-Fuyiko…
-Esa mujer me engañó, así que está en mi lista negra.
-¿Quieres asesinar a Fuyiko?-se sorprendió Yuzird.
-Oh, veo que sí te importa esa mujer. Sí, cuando la encuentre acabaré con ella. ¡Nadie me toma el pelo! Morirá por su traición en cuanto la encuentre. Pero tú podrías evitarlo. Si me dices donde se encuentro la Joya del Viento, retiraré la orden de eliminarla.
Yuzird lo meditó unos instantes. Finalmente cerró los ojos y respondió.
-Está bien, siempre y cuando prometas que no les harás nada a Fuyiko-accedió Yuzird.
-Lo prometo. Al fin y al cabo recuperar la Joya del Viento es lo que más me importa.
-¡No, Yuzird! ¡No le digas donde la has escondido!-exclamó Yuzét.
-La Joya del Viento… está dentro de mi duel-disk-reveló su ubicación Yuzird.
Todas las miradas se centraron en el pistolero. Entonces Yigen, que era el que le había retirado el arma y el Duel-disk a Yuzird tras vencerle, pulsó un botón del disco de duelo y este se abrió-. Efectivamente, está aquí, no miente-dijo mientras la sostenía en la mano-. Habéis tenido suerte de que no me deshiciera de sus armas.
-Perfecto…-se le iluminó la cara a Duver al ver de nuevo la joya esmeralda-. Al fin volverá a mí.
-La hemos recuperado-sonrió Oric.
-Bueno, Yuzird, en este trato habíamos concertado que no acabaría con la vida de Fuyiko, pero nada sobre la tuya...-dijo mientras Yigen le volvió a apuntar con su Magnum-. Así que ya sabes lo que viene ahora.
-¿Tus última voluntad?-le preguntó Yigen entonces.
-Pues sí tengo una-dijo entonces Yuzird-. La verdad es que fue difícil dar contigo, Duver. Ni siquiera sabía dónde estaba tu mansión. Y menos donde guardas la Zantetsuken, mi objetivo. Así que me gustaría saber dónde se encuentra. Me gustaría saber cómo de cerca me he quedado de mi objetivo.
-Evidentemente, está en esta mansión, en el laboratorio principal de los subterráneos. Desde allí uso sus componentes para crear buenas armaduras y armas. Aunque de nada te sirve ya saberlo. Vas a morir. Yigen, concluye tu misión.
-Sí.
-¿Van a asesinar a Yuzird?-pensó Yuzét preocupada-. ¿Pero porque no me pide ayuda? ¿Debería actuar sí que me lo pida, o debería respetar su deseo?
La sala se había quedado en silencio, esperando a la ejecución del Tercero. Pero entonces sus risas rompieron ese silencio.
-Ja, ja, ja, ja-reía Yuzird.

Mientras, en la comisaría de policía, Idia y Ere estaban preocupados porque Yuzird hubiese sido capturado por Duver.
-¡Inspector Kenigata! ¡Tenemos que hacer algo, ¿no?! ¡Usted ya sabe que Duver es un criminal y que el Tercero no es ningún asesino! ¡Si no hacemos nada, puede que le eliminen! ¡Debemos actuar!-le pidió Idia.
-Tenemos que ayudar al tío Yuzird…-pensaba Ere preocupada.
-Idia, ¿no crees que es extraño?-le preguntó entonces el inspector.
-¿Eh? ¿El qué?
-Por lo que hemos sabido de esa mansión tras obtener la información de los archivos de Valri, aparte de su localización, sabemos que su estructura es prácticamente indestructible. Sus defensas son tan fuertes que es casi posible entrar si no te abren la puerta.
-¿Quieres decir que aunque queramos no podemos hacer nada?
-No, a lo que me refiero es que pese a eso, el Tercero está dentro-resaltó Kenigata.
-¿No estarás insinuando que…?
-Sí, el Tercero no es fácil de atrapar, lo sé por experiencia. Diría que se ha infiltrado. Que todo esto forma parte de su plan.
-¡¿De verdad?!
-Y eso es justo lo que estamos esperando, que debilite a Duver para que nosotros podamos intervenir.

Mientras, en la mansión de Duver, tanto él, como Oric y el resto de sus subordinados se quedaron boquiabiertos al ver como el ladrón reía sin parar.
-Ja, ja, ja.
-¡¿Qué te hace tanta gracia?!-se puso nervioso Oric.
-¡Yigen, acaba con él de una vez!-le ordenó Duver.
En ese momento, Yigen se puso a reír también.
-Ha, ha, ha.
-¿Eh?
-¡Ja, ja, ja, ja!-se puso a reír el ladrón con más fuerza.
-¡Ha, ha, ha!-reía también Yigen sin poder contener la risa, mientras se aferraba a su sombrero.
-¡¿Qué significa todo esto?!-preguntó Duver.
-Significa que hemos ganado-respondió Yuzird esbozando una sonrisa victoriosa.
-¿Hemos?
En ese momento Yigen disparó su revólver, pero no contra Yuzird, sino contra varios de los hombres de Duver.
-¡Agh!
-¡¿Cómo?!-se sorprendió Oric.
-¡Yuzird!-le devolvió rápidamente su arma, duel-disk y la Joya del Viento.
-Gracias, Yigen-le agradeció Yuzird, tras lo cual empezó a atacar también a los esbirros de Duver con su Walther.
-¡¿Entonces Yigen es un traidor?!-preguntó Oric, al cual le apuntó con su arma. Pero antes de poder disparar, recibió un disparo del Revolver de Yigen en el pecho. ¡Ugh!-gritó cayendo al suelo.
-¡Mierda, que vengan refuerzos!
Pero cuando más de sus subordinados entraron en la sala, apareció también un ágil espadachín que se deshizo de varios.
-¡Agh!
Luego, otro pequeño grupo recibió una ráfaga de disparos de Blasters.
-¡Urgh!
-¿Eh? Esos son…-se sorprendió al verlos.
-¿Me echabas de menos, Duver?-le preguntó la voluptuosa mujer.
-¡Fuyiko Mine! Y…
-Al fin nos vemos de nuevo, Duver Harô…
-¡Goyomon Ishikawa XIII!
El espadachín había resultado ser el descendiente del clan Ishiwaka, el campeón de Towwan, y por tanto, legitimo heredero de la Zantetsuken.
-No puede ser… No lo entiendo… ¿Qué está pasando?-preguntó Duver desconcertado.
-¡Nosotros somos la banda del Tercero! O sea, mi banda-sonrió Yuzird.
El Tercero le propino una patada a Duver que lo tumbo contra el suelo. Luego le puso el pie encima del pecho y le apuntó con su Walther.
-No tienes ni idea de lo que ha pasado, ¿verdad? Je, aun te falta mucho para estar al nivel de la familia Arsene, Duver. Está bien, te lo explicaré. Y luego serás tú el que responderá mis preguntas.



El capítulo 20 será: El plan de Yuzird.
 

Haydenwolf

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capitulo leído. Bueno bien bueno estuvo el capitulo, sabía que algo planeaba, lo sabía, lo sabía muy bien, ya quiero saber como fue que maquino ese plan en el capitulo 20
 

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Aquí llega el capítulo 20, y la cosa empieza a desmadrarse.


Capítulo 20



El Plan de Yuzird





-Impresionante… Ha revertido la situación él solo-pensó Yuzét asombrada-. Yuzird es increíble.
-No puede ser… No lo entiendo… ¿Qué está pasando?-preguntó Duver desconcertado.
-Daisuke Yigen, Fuyiko Mine y Goyomon Ishikawa, y yo, Yuzird. ¡Nosotros somos la banda del Tercero! O sea, mi banda.
-Bueno, yo voy por libre la mayoría de las veces-se encogió de hombros Fuyiko.
El Tercero le propinó una patada a Duver que lo tumbó contra el suelo. Luego le puso el pie encima del pecho y le apuntó con su Walther.
-No tienes ni idea de lo que ha pasado, ¿verdad? Je, aún te falta mucho para estar al nivel de la familia Arsene, Duver. Está bien, te lo explicaré.
Duver estaba boquiabierto. Justo cuando le había ordenado a Yigen acabar con la vida de Yuzird, éste en su lugar lo liberó y se rebeló contra él. Luego entraron Fuyiko y Goyomon, y juntos derribaron al resto de sus hombres que había en esa sala.
-Empezaremos a explicártelo hasta donde conoces. Como hemos hablado, el día que robaste la Zantetsuken, fui interceptado por Goyomon.
-Cuando nos enteramos de que alguien había robado la Zantetsuken, detuvimos nuestro duelo-contó Goyomon.

Ambos se encontraban en un tejado de un edificio clásico de corte japonés, pero Goyomon abandonó su duelo contra Yuzird para dirigirse a la sala donde guardaban la Zantetsuken. Varios de los otros samuráis habían alertado de que la Zantetsuken había desaparecido.
-¿Qué?-se sorprendió Yuzird, apagando su duel-disk, de modo que Freedom Falcon desapareció- ¿Alguien que no soy yo ha robado la Zantetsuken?
Cuando Yuzird llegó a la habitación, Goyomon comprobaba el estado de algunos de los guardias.
-Está muerto-dijo con pesar-. ¿Sabemos quién ha sido?
-Goyomon, nos informan de que Duver, del clan Harô, ha desaparecido con varios miembros más de su clan.
-Duver. Me enfrenté a él por ser el poseedor de la Zantetsuken. Pero no pensé que fuera capaz de intentar robarla traicionando nuestra tradición, acabando además con la vida de gente de Towwan. Duver no tiene perdón.
-Así que ese tal Duver ha robado la Zantetsuken que había venido a robar yo. Y encima ha aprovechado que nos estábamos enfrentando para robarla. Ese cabrón…
-Tercero…-se levantó Goyomon del suelo.
-¿Qué vas a hacer ahora, Goyomon?
-Saldré de Towwan para ir a buscar a Duver. Como cabeza del clan Ishikawa en mi deber recuperar la Zantetsuken y hacer pagar a Duver por sus actos.
-Oye, Goyomon, únete a mí-le pidió entonces Yuzird-. Eres un tipo con unas habilidades interesantes, así que me vendrías bien. Además, ahora tienes que ir a robarle la Zantetsuken a Duver. Digamos que tenemos el mismo objetivo.
-Durante nuestro duelo he podido comprobar que pese a ser un ladrón, pareces ser un tipo honorable, Yuzird-admitió Goyomon-. Sin embargo, tú también deseas hacerte con la Zantetsuken, no puedo unirme a ti.
-No lo entiendes, Goyomon. Es cierto que quería robar la Zantetsuken, pero yo principalmente robo tesoros para demostrarme que soy capaz de hacerlo. Para ver hasta donde soy capaz de llegar, para demostrar que nada puede pararme-expresó Yuzird-. Así que me da igual robarle la Zantetsuken a ti o a Duver. Si se la robamos a Duver, te la puedes quedar. A mí lo que me interesa es el hecho de robarla.
Entonces Yuzird le tendió la mano.
-Está bien…-accedió Goyomon tras meditarlo un poco. No estaba seguro de hacerlo, pero algo de ese ladrón le daba buenas vibraciones-. Me uniré a ti, Tercero.


-Así fue como me alié con Yuzird, por si te lo estás preguntando-contó Goyomon la historia.
-Así que antes os unisteis contra mí. ¿Pero cómo es que…?
-Ey, no nos cortes-puso Yuzird su Walther en la frente de Duver-. Yo continuaré explicándolo todo. Después de aquello te estuvimos buscando, pero debo admitir que eres bastante escurridizo. No había forma de encontrarte. Después de aquello, tuve volver a esta ciudad por motivos personales-dijo Yuzird haciendo referencia a la muerte de su hermano, teniéndose que hacer cargo de Ere-. Resulta que además, mi familia ya estaba interesada en las Joyas del Viento, del Fuego, del Agua y de la Tierra, así que cuando le diste a Akihiro la Joya del Viento para expandir tu negocio, me puse a investigar y descubrí que originalmente era tuya.
-Entonces…
-Sí, robé la Joya del Viento, y como consecuencia, te provoqué, haciendo que vinieras a por mí. Je, je, si yo no sabías donde estabas, solamente tenía que hacerte salir…
-Maldito…
-Y así sucedió. Picaste e intentaste atraerme con la Joya Crystron, tal como yo había calculado. Y tras fracasar en tu intento de atraparme, luego de dejarte la carta que revelaba que sabía que habías robado la Zantetsuken, empezarías a contratar mercenarios para recuperar la Joya del Viento.
-Entonces me contrataste a mí-mencionó Fuyiko.
-Sí, realmente Fuyiko no era parte del plan, pero cumplió su propósito igualmente. Al fallar, te hizo ver que tendrías que contratar a un profesional de verdad.
-Y es donde entraba yo-dijo Yigen.
-Exacto. Además, el rumor de que el gran Daisuke Yigen había llegado a la ciudad lo esparcí yo mismo disfrazado, y también os guie hacia él.
-Ugh…-pensaba Oric herido desde el suelo-. ¿Entonces aquel hombre que nos indicó a que bar nocturno solía estar Yigen era el Tercero? Y Yigen ya estaba de su bando…
-Pero ahora pensemos un poco, ¿para qué quería realmente que contratarais a Yigen? Porque como he dicho, no tenía ni idea de dónde te escondías, Duver. Una vez llevaste a Yigen aquí, él me dio la ubicación de este lugar-reveló Yuzird-. Aun así, como bien has dicho antes, el metal que generas a través de la Zantetsuken es muy duro, casi indestructible, además de que tus hombres tiene el lugar muy vigilado. Seguía siendo difícil colarse. ¿Pero y si erais vosotros mismos los que me llevabais a dentro? De esa forma podría colarme sin problemas.
-Así que tal y como habíamos planeado, vencí a Yuzird en un duelo para que lo trajerais aquí-contó Yigen.
-Tch, entonces vuestro duelo estaba amañado.
-Bueno, la realidad es que no dudo que Yigen pueda llegar a derrotarme-admitió Yuzird-. Él es tan poderoso como yo. Ambos fuimos a por todas en el duelo hasta el turno final.
-Esa carta bocabajo…-dijo Oric desde el suelo.
-Sí, podría haberla activado y el duelo habría continuado. Aunque nunca sabremos cómo habría terminado. Bueno, una vez aquí dentro, solo me quedaba saber el lugar exacto donde guardabas la Zantetsuken. Y me lo dijiste satisfaciendo mi “última voluntad”-se rio Yuzird.
-Y yo debía estar aquí para asegurarme que no matarais a Yuzird antes y luego devolverle las armas cuando llegase el momento-dijo Yigen.
-Maldición, ahora entiendo todo vuestro plan-Duver apretó los dientes furiosos-. Aunque aún sigo sin entender cómo han podido entrar aquí Fuyiko y Goyomon sin haber sido vistos.
-Ah, instalé un pequeño chip en el edificio-mencionó el pistolero.
-¿Un chip? ¿Qué es eso?
-Vosotros que solo sabéis extraer la energía de los espíritus no sabéis nada de la tecnología. Bueno, con ese chip pude desactivar vuestras cerraduras y vuestros visores de vigilancia, distorsionando las fórmulas espírituales-explicó Yuzird.
-Con mi sigilo no fue difícil deshacerme de los guardias-mencionó Goyomon levantando su katana.
-Además, venía conmigo-resaltó Fuyiko.
-Bien, como has visto, Duver, todo ha ocurrido como había planeado, lo tenía todo bajo control. Al final había 4 razones para hacer todo esto. La primera, robar la Zantetsuken como tenía planeado originalmente y demostrar que no hay tesoro que se me resista. Segundo, resarcirme de la “derrota” que me infligiste al robar la Zantetsuken antes que yo. Tercero, tras la muerte del Segundo, ahora me toca a mí cumplir la voluntad del Primero que se retiró por su edad, lo cual incluye hacerme con las Joyas Elementales, una de las cuales es la Joya del Viento. Y por último…-entonces la cara de Yuzird se volvió seria- ¿Qué sabes de la muerte de Shaga, el Segundo? ¿Qué sabes de la muerte de mi hermano?
-¿Eh? ¿La muerte de tu hermano?
-Sí, como te he dicho, ahora me toca a mí buscar las Joyas Elementales porque el Segundo murió. También, esa fue la razón por la que volví del extranjero. Bueno, lo que quiero decir es que el Segundo murió justamente cuando estaba reuniendo las Joyas Elementales. Es decir, que alguien lo asesinó para hacerse con esas Joyas. Y tú tienes una de ellas. ¿No sabrás nada, verdad? ¿No habrás sido tú quién…?
-No, yo no sé nada del Segundo, no fui yo…-respondió Duver asustado al ver la furiosa mirada de Yuzird.
Entonces Yuzird se encogió de hombros.
-Sí, es verdad, no creo que mi hermano se dejase matar por alguien como tú. Probablemente haya sido alguien mucho más poderoso que tú. Pero le encontraré cueste lo que cueste- pensó Yuzird. Luego se alejó de Duver-. Bueno, pues ya solo nos toca robar la Zantetsuken y habremos acabado aquí.
-Espera un momento, Yuzird-se acercó Fuyiko a él-. ¿Por qué no me has contado nada de esto? ¿Querías quedarte todos los tesoros para ti?
-Tch, esta mujer siempre quejándose-mencionó Yigen.
-No, no es eso-respondió Yuzird excusándose-. Es que tú estabas fuera, y no quería molestarte solo para este trabajito, je, je.
-¡No mientas! ¡Además, me engañaste con lo de la Joya del Viento! La que yo me llevé era una falsa. Así que por tu culpa me he metido en un buen lio cuando los otros compradores se enteraron de que era falsa-se cruzó de brazos indignada.
-Vamos, Fuyiko, no te pongas así.
-Llevan persiguiéndome todo el día.
-¿Todo el día?-se sorprendió Yuzird-. ¿No te habrán seguido hasta aquí?
-Pues… es posible-sonrió entonces Fuyiko.
En ese momento irrumpieron en el edificio hombres armados que no eran de Duver. Cuando llegaron a la sala donde estaban, apuntaron a Yuzird y los demás con sus Blasters.
-¡¿Qué?!-se sorprendió Yuzird.
-¿Quiénes son ellos?-preguntó Yigen maldiciendo su suerte.
-Ah, son los hombres que me persiguen-respondió Fuyiko preparando su ametralladora Blaster.
-Entonces, te viniste conmigo para…-dedujo Goyomon desenvainando su katana.
-Sí, para tener más probabilidades de salir viva de esta, ju, ju.
-¡Fuyiko, nos has puesto a todos en peligro!
-Bueno, en cierta manera esto es culpa tuya, Yuzird. Si me lo hubieras contado todo desde el principio, esto no habría pasado. O si no me hubieras dado una joya falsa tampoco. Así que el que mi vida esté en peligro es culpa tuya, así que tendrás que tomar parte de la responsabilidad.
-Bueno, supongo que tendré que protegerte, aunque realmente no creo que necesites protección.
-¡Ese es mi Yuzird!
-Tch, siempre te he dicho que esta mujer trae problemas, Yuzird-le recriminó Yigen.
En ese momento entró Fajus en la sala, el hombre al que su jefa había encargado cazar a Fuyiko.
-Al fin te tenemos, Fuyiko. Pagarás por intentar engañarnos y por haber herido a Inobi.
Entonces se percató de que Yigen tenía la Joya del Viento en la mano.
-¡Eso es…! La Joya del Viento. Perfecto, también me haré con ella. La jefa estará satisfecha.

Mientras, en la comisaría, Idia alertaba a Kenigata de lo ocurrido.
-¡Inspector, varias personas han irrumpido en la mansión!-avisó la joven.
-Lo sé, si se debilitan entre ellos esta puede ser nuestra oportunidad-dijo Kenigata-. Preparaos.
-¡Sí!-respondió el cuerpo de policía.

Mientras en la mansión de Duver, Yuzird y su banda observaban detenidamente a Fajus y sus hombres. Era un momento tenso, en cualquier momento empezaría la batalla.
-Su objetivo es la Joya del Viento-dijo Yigen pasándosela a Yuzird.
-Y el nuestro la Zantetsuken-dijo Goyomon.
-Recordad que está en el laboratorio principal de los subterráneos de la mansión-resaltó Yuzird.
-¡Pues vamos allá!-exclamó Fuyiko, siendo la primera en iniciar el ataque con su ametralladora Blaster, lo cual desencadenó un aluvión de disparos por ambos bandos.
La banda de Yuzird era inferior en número, ya que solo eran cuatro. Sin embargo, su habilidad era superior. Yigen era un tirador experto, así que abatía a sus enemigos de un disparo. Yuzird era también excelente con su arma, además que era muy ágil y contaba con varios trucos, como bombas de humo. Fuyiko les dejaba poco tiempo de reacción a sus enemigos, dada a la velocidad a que sus disparos salían de su ametralladora. Goyomon era el que más difícil lo tenía de momento, ya que solo usaba una katana. Sus reflejos eran excelentes y bloqueaba todos los disparos que le llegaban con su espada, pero ésta no era capaz de repeler todo el impacto del golpe.
-Si estuviera usando la Zantetsuken podría bloquear completamente sus disparos Blaster…-pensó Goyomon.
Yigen abatió a uno de los hombres de Fajus que estaba bloqueando la puerta.
-¡Ahora! ¡Hacia el laboratorio!-gritó Yuzird saliendo del despacho de Duver a toda velocidad-¡Seguidme, chicos!
-¡Sí!
Yigen, Goyomon y Fuyiko siguieron a Yuzird y salieron del despacho de Duver. Los hombres de Fajus fuero tras ellos.
-¡Que no escapen! ¡Nuestro objetivo es hacernos con la Joya del Viento!-exclamó Fajus.
Así pues, tanto él como sus hombres abandonaron la sala. Duver y Oric se habían quedado solos, junto con varios hombres abatidos.
-Oric, ¿puedes levantarte?-le preguntó Duver furioso.
-Ugh… Sí, ese cabrón de Yigen me ha alcanzado con una bala, pero llevaba un chaleco protector hecho del metal de la Zantetsuken-dijo dolorido reincorporándose-. Sin esto creo que habría muerto.
-Sí, con las armaduras que hemos fabricado con la Zantetsuken podremos aguantar sus ataques. El puto Tercero nos ha engañado y han desactivado las defensas de nuestro edificio, por lo que nos han pillado por sorpresa. ¡Pero ahora nuestros hombres de otras zonas de la mansión habrán oído los disparos y estarán alerta! Además, haré una llamada para que todos se pongan la armadura de la Zantetsuken. ¡No permitiremos que nos roben! ¡Recuperaremos la Joya del Viento y haremos pagar a Yuzird y a aquellos otros! ¡Lamentarán habernos dejado solos!
-¡Sí, yo voy yendo ya hacia ellos!-asintió Oric-. ¡Y haré pagar a Yigen por su traición!
-Bien, ve, Oric.

Yuzird y su grupo bajaron a los sótanos. Allí se encontraron a nuevos hombres de Duver. Fuyiko le disparó con su ametralladora, pero estos aguantaron los disparos gracias a sus trajes especiales.
-¡¿Qué?!
-¡Es ropa especial hecha con la Zantetsuken!-advirtió Goyomon.
-Entonces pueden ser un incordio-comentó Yuzird.
-Debemos apuntar a las zonas donde no estén cubiertos-dijo Yigen-. La cabeza.
Yuzird y Yigen se encargaron de derribar a sus enemigos con sus pistolas.
-Bien, pero vendrán más-dijo Goyomon-. Y nos siguen los hombres que iban detrás de Fuyiko.
-Está bien, vosotros continuad. Hay que dividirlos. Yo me quedaré aquí y me encargaré de unos cuantos.
-¿Estás segura, Fuyiko?-le preguntó Yuzird.
-Sí, id.
-¡Está bien, vamos!-continuaron avanzando los hombres.
-Eso sí, yo me quedaré la reserva del Viento que tenía Duver ya almacenada-pensó Fuyiko sonriendo-. Puede que el viento haya vuelto, pero seguro que hay gente interesada en tener en sus manos una gran cantidad de energía de viento ya almacenada.
La voluptuosa mujer de cabello castaño entonces apuntó a la esquina del pasillo con su ametralladora Blaster, esperando a que llegasen Fajus y sus hombres. Estos no se hicieron esperar mucho más. Nada más se asomaron por el pasillo Fuyiko empezó a atacar con su ráfaga de disparos. La mayoría fueron alcanzados. Sin embargo, Fajus pudo esquivar todos los disparos.
-¿Cómo?-se asombró la mujer dejando de disparar-. ¿Has evadido mis disparos? Vaya, eres muy ágil para ser tan grande.
-Fuyiko Mine…-la miró Fajus con dureza-. Te advierto que pese a mi aspecto físico, estoy entrenado para moverme como un ninja. No te será fácil alcanzarme.
Más hombres de Fajus llegaron entonces al pasillo.
-¡Ahí está Fuyiko, señor!-dijeron apuntándola. Ellos también estaban en el punto de mira de la mujer.
-Dejadla, yo me encargo de Fuyiko. Vosotros avanzad y conseguid la Joya del Viento. ¿Te parece bien?
-Sí, como quieras-cerró los ojos la mujer mientras los hombres de Fajus pasaban por su lado-. Pese a tener tanta agilidad parece que no quieres arriesgarte a que los disparos te alcance.
-Solucionaremos esto con un duelo. ¡Pagaras caro por haber herido a Inobi!
-Siento haber herido a tu novio, pero no me dejasteis muchas más opciones-dijo Fuyiko dejando caer su ametralladora al suelo y preparando su duel-disk-. ¡Vamos, pues, mis Dama del Engaño te hundirán en la desesperación!
-¡Duelo!
Fuyiko 4000 lp
Fajus 4000 lp

-Yo empiezo el duelo-tomó Fajus el primer turno.
-¿Nunca has oído lo de las “damas primero”?
Fajus hizo caso omiso al comentario de Fuyiko e invocó un monstruo.
-Yellow Ninja (1900/1800). Al ser invocado de modo normal, me permite invocar otro monstruo Ninja desde la mano. Invoco a Twilight Ninja Shingetsu (1500). Pongo 4 cartas bocabajo y término mi turno.
-Has fundido toda tu mano en un turno.
-Pero ya he armado mi estrategia.
-Bueno, pues ya veremos si te funciona. ¡Me toca! Robo carta. Empiezo activando mi carta de campo, Paraíso del Engaño. ¡Sacrifico a tu Yellow Ninja para invocar de modo especial a tu campo a la Dama del Engaño-Paladina Blanca (2100/1500)!
-¿Has sacrificado uno de mis monstruos?
-Sí, y ahora tienes uno de los míos. Por el efecto de mi campo, robo una carta.
-Luego invoco de modo normal a la Dama del Engaño-Arquera Carmesí (1600/1400). Por su efecto, puedo darte su control.
La Arquera Carmesí pasó al lado del campo de Fajus. Ahora él tenía tres monstruos. Sin embargo sabía que Fuyiko tramaba algo.
-Tengo tres monstruos, pero supongo que todo esto es parte de tu plan.
-Por supuesto-sonrió Fuyiko-. ¡Si mi oponente controla dos o más monstruos Damas del Engaño, puedo invocar de modo especial a una de mis súbditas! ¡Dama del Engaño-Magnolia, la Emperatriz de las Sombras (2400/2400)!
-Es más fuerte que cualquiera de mis monstruos…
-¡Y ahora ataco con Magnolia a tu Ninja Shingetsu! ¡Cuando Magnolia ataca, gana 200 puntos de ataque por cada monstruo Dama del Engaño que controles! ¡Su ataque entonces llega hasta los 2800!
-Así que ese era tu plan. ¡Pero estaba preparado! ¡Tengo cuatro cartas bocabajo, ¿recuerdas?! ¡Activo una de ellas, la Ninjitsu Arte de la Super Transformación! ¡Con esta carta, mando al cementerio tanto a Shingetsu como a tu Magnolia, e invoco desde el deck un monstruo de tipo dragón, dinosaurio o serpiente marina!-explicó-. Al final tu plan ha salido mal.
-Me temo que no.
Entonces Fajus vio como la Arquera Carmesí arrojaba una flecha contra su carta trampa, desactivándola.
-¡¿Qué?!
-Si esta carta está en tu campo, niega el efecto de la primera carta trampa que actives-explicó Fuyiko-. Está claro que no iba a darte monstruos gratis porque sí, ¿no? ¡Mi ataque continua! ¡Dark Shot!
Shingetsu fue destruido al recibir el disparo de la Ballesta de Magnolia.
-¡Ugh!
Fajus 2700 lp
-Pero cuando es destruido, puedo añadir un Ninja del deck a la mano.
-No importa. Dejo dos cartas tapadas y te toca.
-Admito que tu turno ha sido bueno, pero ahora me toca a mí atacar. ¡Robo carta! Bien, invoco al Gran Maestro Ninja Hanzo (1800/1000). Al invocarse, coloco desde el deck 1 carta Ninjitsu Arte-dijo mientras aparecía una carta de campo tapada-. Activo la carta que he colocado, el Pueblo Escondido del Ninjitsu Arte. Prosigo con mi jugada activando el Ninjitsu Arte de Mudar.
-Es una carta trampa, así que la Arquera Carmesí de la niega.
-Lo sé, pero solo niega la primera que active, así que ahora activo el Ninjitsu Arte de la Duplicación. Sacrifico a Hanzo e invoco al Ninja de Asalto (1700/1200). Por el efecto de mi campo, recupero a Shingetsu de mi cementerio. ¡Y ahora activo mi última trampa, Ninjitsu Arte de la Transformación! Sacrifico al Ninja de Asalto e invoco un monstruo bestia, bestia alada o insecto de mi deck de hasta 3 niveles más que el monstruo sacrificado-explicó Fajus-. ¡Aparece, Ninja del Dragon Rojo (2400/1200)! Al invocarse, remuevo del juego al Ninja de Asalto de mi cementerio y miro una de tus cartas tapadas, y luego elijo si ponerla en la parte superior o inferior del deck.
Fajus eligió la carta tapada de la derecha.
-El Robo de Corazón de las Damas del Engaño. Con esta carta puedes intercambiar el control de una Dama del Engaño que controles por el de un monstruo que controle el oponente-dijo Fajus tras leerla-. Elijo ponerla en el fondo de tu deck.
-Era una buena carta, pero realmente no me hacía falta en este momento, ya que Magnolia es el monstruo más fuerte en el campo.
-No por mucho tiempo-sonrió por primera vez Fajus en el duelo.
-No sé de qué te ríes. Solo te queda una carta en la mano, y los monstruos que controlas son más débiles que Magnolia.
-Olvidas que la carta que me queda en la mano es el Ninja que añadí específicamente de mi deck a la mano. ¡Y con él me basta para vencer! ¡Si controlo tres o más cartas trampas continuas Ninjitsu Arte, puedo invocarlo de modo especial desde la mano! ¡Aparece, Ninja Ancestral, Maestro del Ninjitsu Arte (¿/?)!
Un tenebroso y experimentado ninja apareció en el campo de Fajus.
-¿Ninja Ancestral, Maestro del Ninjitsu Arte?-repitió su nombre la mujer. Ese monstruo no le daba muy buena espina, sobretodo porque no tenía ataque base.
-¡Prepárate, Fuyiko, porque este es el monstruo que te derrotará!




El capítulo 21 será: La mujer implacable: Fuyiko Mine.


Por cierto, no se llega a decir tal cual en este capítulo, pero la persona con quien salia hablando Yuzird por telefono en el capítulo dos era Yigen.
 

Haydenwolf

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Proseguimos con los duelos en la mansión de Duver. Ya va quedando poco para que termine la temporada.



Capítulo 21


La mujer implacable: Fuyiko Mine





El grupo del Tercero se dirigía hacia el laboratorio principal del sótano de la mansión, que era donde teóricamente se encontraba la Zantetsuken, pero habían empezado a dividirse para dispersar las fuerzas de los hombres de Duver y Fajus.

Una vez lo hubieron dejado dejado solo, Duver avisó al resto de sus hombres, los cuales iban protegidos con el metal especial de la Zantetsuken, lo cual dificultaba aún más la tarea de robar la katana.

Oric, la mano derecha de Duver, se dirigía también al laboratorio.

-Lo que el Tercero y Yigen no saben es que hay otros caminos que llevan al laboratorio principal. Desde este ascensor podré adelantarme a ellos-pensó Oric-. Pagareis por esto.



Mientras, Fuyiko se estaba enfrentando al líder de la otra facción, Fajus.

¡Aparece, Ninja Ancestral, Maestro del Ninjitsu Arte (¿/?)!

Un tenebroso y experimentado ninja apareció en el campo de Fajus.

-¿Ninja Ancestral, Maestro del Ninjitsu Arte?-repitió su nombre la mujer. Ese monstruo no le daba muy buena espina, sobretodo porque no tenía ataque base.

-¡Prepárate, Fuyiko, porque este es el monstruo que te derrotará! ¡Pagarás haber herido a Inobi, y luego complaceré a mi jefa trayéndole la Joya del Viento!

En el campo de la mujer se encontraba la Dama del Engaño-Magnolia, la Emperatriz de las Sombras (2800/2400), su carta de campo Paraíso del Engaño y una carta tapada. Además había infiltrado en el campo del oponente a las Damas del Engaño Arquera Carmesí (1600) y Paladina Blanca (2100). Aparte de ellos, Fajus tenía al Ninja del Dragón Rojo, cuatro trampas Ninjitsu bocarriba y su carta de campo Pueblo Oculto del Ninjitsu Arte.

Fuyiko 4000 lp
Fajus 2700 lp
-¿Y bien, qué es lo que hace tu monstruo? Con esos puntos de ataque debe guardar efectos ocultos.

-En efecto. Una vez por turno, el Ninja Ancestral, Maestro del Ninjitsu Arte, me permite mandar cualquier cantidad de cartas trampa bocarriba Ninjitsu Arte que controle al cementerio. ¡Mando las 4 que tengo!

-Entonces eso destruirá a Ninja del Dragón Rojo.

-No, por el efecto de mi Ninja Ancestral, los monstruos invocados de modo especial por el efecto de una carta Ninjitsu Arte no pueden ser dejar el campo por efectos de cartas.

-¿Qué?

-Así que mis 4 cartas van al cementerio sin que mi Ninja del Dragon Rojo se vea afectado. Y el Ninja Ancestral gana 600 puntos de ataque por cada carta trampa continua Ninjitsu Arte en mi cementerio.

-O sea, que su ataque es de 2400-calculó Fuyiko.

-No, de 3000. ¡Activo su otro efecto, que me permite mandar 1 carta Ninjitsu Arte de mi deck al cementerio, lo cual aumenta su ataque en otros 600 puntos (3000)!

-¡No puede ser! ¡Ha superado a Magnolia!

-¡Paso a la batalla! ¡Ninja Ancestral, ataca a su monstruo!

Con un rápido movimiento, el Ninja se colocó detrás de la Dama del Engaño y la apuñaló, destruyéndola.

-Pero por el efecto de mi carta de campo, el daño que reciba se reduce a la mitad.

Fuyiko 3900 lp
-Pero los monstruos que me has dado pueden atacar. ¡Id a por vuestra dueña, Arquera Carmesí (1600) y Paladina Blanca (2100)!

-¡Argh!-recibió la mujer el ataque de sus monstruos. El daño se redujo a la mitad.

Fuyiko 2050 lp
-¡Y ahora toca el ataque del Ninja del Dragón Rojo!

-¡Ugh!

Fuyiko 850 lp
-Je, pero aún me quedan puntos de vida.

-No por mucho tiempo. ¡Activo otro efecto del Ninja Ancestral! ¡Una vez por turno, puedo activar una carta trampa Ninjitsu Arte desde mi deck! ¡Ninjitsu Arte del Espejismo Transformación! ¡Esta carta me permitirá sacrificar un monstruo Ninja que controle para revivir a tu Magnolia!-dijo sacrificando al Ninja del dragon Rojo- ¡De esa forma te atacará directamente y ganaré!

-Va a ser que no-sonrió entonces Fuyiko-. ¡Activo mi carta trampa de Contraefecto, Espía de las Damas del Engaño! ¡Si activas 1 carta mágica o trampa mientras controles un monstruo Dama del Engaño, niega esa carta y la destruye!

-¡¿Qué?!

-Has perdido a tu monstruo, y no has logrado vencerme.

-No está mal. ¡Pero solo alargas tu sufrimiento! ¡Activo el último efecto del Ninja Ancestral! ¡Te inflige 200 puntos de daño por cada carta trampa Ninjitsu Arte en mi cementerio! ¡Son 5, por lo que recibirás 1000 puntos de daño!

-¡El Paraíso del Engaño reduce el daño a la mitad! ¡Ugh!

Fuyiko 350 lp
-¿Lo entiendes, Fuyiko? No importa cómo te defiendas el próximo turno. Con este efecto mi Ninja Ancestral puede aniquilarte sin siquiera batallar.

-Entonces solo tengo que deshacerme de él.

-Ju, te será inútil. ¡Mi carta de campo, Pueblo Oculto del Ninjitsu Arte, puede salvar a mi monstruo de la destrucción una vez por turno!

-¡¿Qué?!-se sorprendió Fuyiko.

-Termino mi turno. ¡Vamos, Fuyiko, realiza tu último turno!



En uno de los laboratorios subterráneos que no era el principal, la energía Espiritual de Pierce estaba siendo succionada.

-¡Argh! ¡Tengo que conseguir escapar de qué como sea! Me están arrebatando la energía…-decia sintiendo dolor-. Además, oigo ruidos raros fuera. Algo debe de estar ocurriendo…

Frea, la espíritu que siempre acompañaba a Pierce, había seguido su rastro hacia la mansión de Duver. Se mantenía en forma invisible para que nadie la localizara. Sin embargo, no podría entrar en el laboratorio donde tenían retenido a Pierce.

-No puedo acceder… Hay un campo de fuerza que rechaza a los espíritus. Malditos humanos. Estoy preocupada por William…



Por otro lado, Yuzird, Yigen y Goyomon seguían su camino.

-Supongo que es por aquí por donde se va al laboratorio principal-le decia Yuzird a sus compañeros.

-Sí, ¿estás seguro de que Fuyiko cumplirá?-le preguntó Yigen.

-Sí, retendrá y dividirá a nuestros perseguidores. Aunque probablemente esté tramando hacerse con algo por su cuenta, ya la conoces.

-Vienen más hombres de Duver-les advirtió Goyomon.

Tres hombres más aparecieron, equipados con la armadura de metal. La Katana que llevaba Goyomon en este momento no servía para cortar esa armadura, así que usó las artes marciales que conocía para desarmar y derribar a su enemigo. Yuzird y Yigen se ocuparon de los otros dos disparando con sus pistolas a las zonas donde la armadura no les cubría.

-Continuemos.

-¡No tan rápido!-apareció entonces Oric delante de ellos.

-Tú…

-¡¿Oric?!-se sorprendió Yuzird.

-Creía que te había matado-mencionó Yigen.

-Llevaba un chaleco del metal de la Zantetsuken debajo, por lo que sobreviví a tu ataque-explicó Oric.

-Usáis la Zantetsuken de forma deshonrosa-dijo Goyomon.

-¡Callad! ¡Pagareis por este ataque!-dijo apuntando a los tres con un arma de energía espiritual Blaster.

Yigen entonces miró su Magnum. Ya no le quedaban muchas balas. Pese a las balas de sus armas podían ser más efectivas que los disparos de los Blasters, estaban más limitados respecto a la cantidad de disparos que podrían realizar.

-Yuzird, yo me encargo de él-propuso Yigen poniéndose la mano en el sombrero-. Vosotros avanzad.

-¡¿Qué?!-exclamó Oric.

-Además, los hombres que Fuyiko no haya podido retener no tardarán en llegar. Alguno de nosotros ha de abatirlos.

-Yigen…-le miró Yuzird- ¿Acaso estás copiando a Fuyiko?

-Ja, no puedo dejar que esa mujer destaque más que yo.

-Está bien, Yigen, confío en ti.

-Está decidido, pues-dijo Goyomon.

-¿Qué, Oric? ¿Te parece bien enfrentarte a mí? Sé que me odias, así que es una buena posibilidad para ti. Y también sé que eres conscientemente que con las armas normales no serias capaz de derrotarme. Resulta que tengo que ahorrar balas, así que te propongo un duelo, Oric.

-Sí, te tengo bastante rencor. Y es posible que no pueda con los tres a la vez. ¡Está bien, acepto tu desafío, Yigen!

-¡Machácale, Yigen!-le dijo Yuzird mientras pasaba a través de Oric junto a Goyomon.

-Sí, claro.

-¡Con este duelo demostraré que efectivamente soy superior a ti, Yigen! ¡Prepárate!

-Eso ya lo veremos. ¡Duelo!

Yigen 4000 lp
Oric 4000 lp
-Yo inicio el duelo-dijo Oric-. Invoco a Magibullet Shooter Star (1300/1700).

-¿Magibullet? Parece como que tu deck también está basado en armas y en sus usuarios.

-Sí, puede ser una similitud entre nuestros decks. Pero los de mi deck son balas mágicas, como si fueran balas de los espíritus, la energía que mueve nuestro mundo. En cambio el tuyo…

-Sí, son como las armas que usamos Yuzird y yo, armas que hemos fabricado nosotros mismos, sin la energía de los espíritus.

-No sé cómo habéis fabricados armas así, pero este mundo se mueve a través de la energía de los espíritus. ¡Así que el destino de tu deck es caer ante el mío!

-Así que tu deck representa el pasado, pero quién sabe si el mío se convertirá en el futuro.

-No lo será, porque tú y Yuzird moriréis hoy, Yigen. ¡Termino mi turno!

-¿No ha puesto ninguna carta bocabajo? Debe de estar tramando algo-pensó Yigen-. Mi turno, robo carta. Invoco a Steampunk Gunner (500). Ya conoces esta carta, así que ya sabes lo que viene ahora.

-Sí, tu combo One Turn Kill. ¡Pero estoy preparado para ello! ¡Activo una carta mágica de juego rápido!

-¿Qué? ¡Pero si no tienes cartas bocabajo!

-¡Ja, ja, que pena, Yigen, pero mis monstruos Magibullet me permiten activar cartas mágicas y trampas Magibullet desde la mano!-reveló Oric-. Te lo he dicho, es como las armas que usan energía de los espíritus. Simplemente extraemos su energía y las usamos. ¡Activo Magibullet-Cross Domination! Esta carta reduce a cero el ataque de tu Steampunk Gunner y niega su efecto (0).

-Así que no puedo usar mi combo habitual…

-Y además tu monstruo estará expuesto al ataque de mis monstruos el siguiente turno. ¡En este momento se activa el otro efecto de Shooter Star! ¡Cuando se activa una carta Magibullet en la misma columna que un monstruo Magibullet, puedo invocar un monstruo Magibullet de nivel 4 o menor del deck! ¡Aparece, Magibullet Shooter The Kid (1600/200)!

-Otro monstruo…

-Ya has gastado tu invocación normal. Y tu monstruo tiene cero puntos de ataque. Entre mis dos monstruos suman 2900 puntos. Uno más, y acabaré contigo en el siguiente turno, Yigen.

-Entonces cambiaré ligeramente mi estrategia. Activo la carta mágica Arsenal Definitivo: Wraith. Usaré esta carta para enlazar dos cartas Arsenal de mi mano.

-Vas a realizar una invocación híbrida. ¡En ese caso activo otra carta Magibullet desde mi mano! ¡La trampa continua, Magibullet Devil-Deal! Esta carta evitará que mis monstruos sean destruidos por efectos de cartas, así que efectos como el de Revolver Mágnum Dragon no te servirán. También se activa el efecto de the Kid. Descarto una carta Magibullet y robo dos cartas.

-Pero el monstruo que voy a invocar esta vez no es Revolver Magnum Dragon. ¡Invocación Híbrida! ¡Muéstrate, Revolver Wraith Dragon (2000/2300)! Al haber enlazado dos cartas mágicas para su invocación, gana dos contadores Bala. Revolver Wraith Dragon puede atacar tantas veces por Battle Phase como Contadores Bala tenga-explicó Yigen-. ¡Empieza la batalla! ¡Gasto tu primer disparo contra Shooter Star!

-¡También estoy listo para eso, Yigen! ¡Activo otra carta Magibullet desde mi mano! ¡Magibullet - Deathperado! ¡Esta carta selecciona y destruye a tu monstruo!

-No, una de las cartas que he enlazado para invocar a Revolver Wraith Dragon es Ciudad Oscura del Arsenal, la cual impide que mi monstruo sea seleccionado por efectos de cartas este turno.

-¡¿Qué?!

-Además, cada vez que Revolver Wraith Dragon declara un ataque, gana 300 puntos de ataque (2300). ¡Acaba con Shooter Star! ¡Wraith Shoot!

-¡Ugh!

Oric 3000 lp
-¡Y uso su segunda bala para atacar a The Kid! Al atacar, mi monstruo gana 300 puntos de ataque (2600). ¡Wraith Shoot!

-¡Argh!-gritó Oric sin poder hacer nada tampoco para salvar a su segundo monstruo.

Oric 2000 lp
-Pese a toda tu jugada no has podido evitar que te quitara la mitad de la vida este turno-dijo Yigen-. Bien, pongo una carta bocabajo y termino mi turno.

-Maldito…-Oric miraba furioso a Yigen.



Mientras, el duelo de Fuyiko contra Fajus continuaba. La mujer se encontraba en una situación crítica, ya que tenía que hacer frente al Ninja Ancestral, Maestro del Ninjitsu Arte (3000).

-Pinta complicado-dijo, ya que además no tenía monstruos en el campo, y Fajus tenía los monstruos que ella le había dado.-Has conseguido vencer a Magnolia, uno de mis mejores monstruos y tú tienes tres monstruos.

-No puedes hacer nada, Fuyiko. Y recuerda que defenderte no es una opción, ya que mi monstruo puede infligirte daño de efecto y quitarte la vida que te queda.

Fuyiko 350 lp
Fajus 2700 lp
-Ahora sufrirás las consecuencias de intentar engañaros con una joya falsa y de haber herido a Inobi, mujer. Y luego mis hombres le arrebatarán la verdadera Joya del Viento al Tercero. La jefa estará complacida.

-Bueno, para eso primero deberás vencerme a mí.

-Ya no tienes opción, Fuyiko. Al devolver al fondo del deck tu Robo de Corazón de las Damas del Engaño que te permitía intercambiar el control de nuestros monstruos, sellé mi victoria. De todas formas, me sorprende que el Tercero te haya dejado atrás. Dejar a una mujer sola ante el peligro, y más si eres parte de su banda...

-Espera un momento-le detuvo Fuyiko. Levantó el puño y luego sacó un dedo-. Creo que te estás confundiendo. Yo no soy parte real de la banda del Tercero. Bien es cierto que a veces me alío con él, pero sólo cuando me conviene. Digamos que le manipulo, yo generalmente voy por libre. De hecho, hay una razón para la que me he quedado atrás.

-¿Hum?

-El Viento que Duver tenía almacenado. Ese es mi objetivo. Se lo robaré y lo venderé yo. Después de esto, Duver estará acabado, así que ya no lo va a necesitar, ju, ju. No es que me haya quedado atrás para ayudar al Tercero. Y una cosa más-dijo levantando otro dedo-, no soy menos capaz por ser mujer. El Tercero lo sabe, por eso, pese a su debilidad ante las mujeres, ha confiado en mí y en que sobreviviría aunque me quedase atrás. No deberías subestimarme. Haré que te arrepientas… ¡venciéndote este turno!

-¡¿Qué?! Solo te queda una carta en la mano, es imposible que te deshagas de todos mis monstruos y me logres vencer.

-Comprobémoslo-sonrió Fuyiko-. ¡Mi turno, robo carta! Invoco a la Dama del Engaño-Fusiladora Celeste (1800/1500).

-Ese monstruo no logrará hacerme nada.

-Activo su efecto para darte su control a ti.

-¿Cómo? ¿Me das otro monstruo?-preguntó observando como la Fusiladora Celeste cambiaba de bando-. Ahora tengo cuatro monstruos. Ahora te será incluso más difícil vencerme. Y recuerda que…

-Que sí, que sí, que tú monstruo puede hacerme daño de efecto-le cortó Fuyiko-. ¡Se activa el efecto de mi carta de campo, Paraíso del Engaño! Como mi monstruo ha pasado a tu campo, robo una carta.

-Así que eso es lo buscas.

-Si quiero ganar, tengo que robar esa carta-pensó Fuyiko mirando su deck-. Pero la robaré, lo sé. ¡Allá voy, robo carta!

-¿Qué carta habrá robado?-pensó Fajus.

Fuyiko miró la carta y sonrió.

-Je, he ganado.

-¡¿Cómo?!

-Te dije que lamentarías haberme subestimado. ¡Sacrifico tres monstruos Damas del Engaño en tu campo!-exclamó Fuyiko sacrificando a la Arquera Carmesí (1600), la Paladina Blanca (2100) y a la Fusiladora Celeste (1800)-. ¡Te presento al monstruo que me dará la victoria, Dama del Engaño-Nephentes, Reina del Poder (0/0)!

-¡¿Un monstruo sin ataque?!

-Clara que no, idiota. Nephentes puede invocarse sacrificando Damas del Engaño del campo de cualquier jugador. Y su ataque es igual al de los monstruos sacrificados. ¡Así que su ataque es de 5500!

-¡¿Qué?! ¡Ha superado al Ninja Ancestral!-exclamó Fajus asombrado.

-¡Destruye a su Ninja Ancestral, Nephentes! ¡Esfera del Poder!-la Dama del Engaño lanzó una través de su báculo una bola eléctrica de gran potencia.

-¡Pero activo el efecto del Ninja Ancestral! ¡Puedo activar una carta trampa Ninjitsu Arte desde el deck, ¿recuerdas?!

-¡Activo el efecto de Nephentes! ¡Si ha sido invocada sacrificando al menos 3 tres monstruos Damas del Engaño, niega el primer efecto que actives! ¡Así que no puedes activar esa trampa!

-¡Ugh…! ¡Pero yo también tengo una carta de campo, mi Pueblo Oculto el Ninjitsu Arte! ¡Una vez por turno, removiendo un monstruo Ninja del cementerio, evito la destrucción de uno de los de mi campo! ¡Argh!-gritó después de recibir el ataque.

Fajus 200 lp
-Arf, arf-jadeaba Fajus, pero luego empezó a reír.

-¿Qué te hace tanta gracia?-le preguntó entonces Fuyiko.

-Je, no me has vencido. ¡Eso quiere decir, que en mi siguiente turno, el efecto de mi Ninja Ancestral te quitará la vida que te queda! Solo tendré que usar antes el otro efecto de mi monstruo para que el tuyo dispare su efecto, y luego activar el efecto de infligirte daño. ¡Yo gano, Fuyiko!

-No, te dije que iba a vencerte este turno. ¡Si he sacrificado dos monstruos mínimo para invocar a Nephentes, puede atacar tantas veces a monstruos como monstruos haya sacrificado!-explicó Fuyiko.

-¡¿Qué?!-se le desencajó la cara a Fajus.

-¡Nephentes, Reina del Poder, ataca de nuevo al Ninja Ancestral! ¡Esfera de Poder!

-¡¡Noooo!!-grito Fajus a la vez que su monstruo era destruido.

Fajus 0 lp
Al llegar su vida a cero, el duel disk de Fajus explotó, causándole una descarga.

-Yo gano-sonrió Fuyiko.

Sin embargo, Fajus se mantuvo consciente y con las fuerzas que le quedaban se lanzó contra Fuyiko sacando un cuchillo.

-¡Maldita mujer!

Pero Fuyiko estuvo atenta y se tiró contra el suelo, donde había dejado su ametralladora Blaster. Entonces fusiló a su enemigo, el cual cayó al suelo ya sin vida.

-Idiota, deberías haberte retirado al ser vencido. Bueno-dijo Fuyiko mirando a su alrededor-. Ahora a buscar el laboratorio donde Duver tiene almacenado el resto del viento.



El capítulo 22 será: Lealtad mutua.
 
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