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Fanfic Madness

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Sinopsis

"Vivimos encerrados en nuestra propia zona de confort, nuestro rincón del mundo; una caja construída por y para nosotros. ¿Qué podemos hacer cuando esa caja es destruída?" En unas oficinas cuya luz del sol ha dejado atrás, Paradox trata de recordar los eventos acontecidos causantes de sus desgracias, corriendo contra el reloj y buscando recuperar aquello que perdió.

Madness

Capítulo 1: El edificio sin nombre
Una caja; si tuviera que describir el mundo de cada persona diría que es una caja. Nos escondemos dentro de ellas, en nuestro pequeño rincón, nuestra zona de confort; temerosos de lo que hay afuera oculto en la oscuridad inmensa de lo desconocido.
Tratamos de controlar cada pequeño aspecto de lo que hay dentro de nuestras respectivas cajas, el tener conocimiento de cómo funciona nuestro entorno nos permite controlarlo y del control surge la seguridad.
Pero tarde o temprano, factores externos siempre ponen a prueba nuestras capacidades para adaptarnos, para controlar las nuevas variables que los desconocido nos lanza.
Al final del día: todos compartimos ese miedo a lo desconocido.
El no saber a qué nos enfrentamos nos priva de la capacidad de controlar el resultado y esa es la esencia del miedo, cuando el monstruo tiene rostro la “magia” se pierde. Y cuando tienes la base, por muy pequeña que sea, para empezar a comprender la situación es cuando empiezas a ganar control de ella, lo desconocido se vuelve cotidiano y expandimos nuestros horizontes.
¿Qué pasaría si un día esa caja se cae a pedazos? ¿Qué pasa si quedas atrapado en la inmensidad del espacio? Flotando en la nada, completamente perdido, sin rumbo, sin noción de dirección; cuando la alfombra metafórica es retirada de nuestros pies.
¿Sucumbes a la desesperación? ¿Al miedo? ¿A la locura que te rodea? ¿O te levantas y empiezas a luchar para reconstruir la caja que tanta paz te traía?
Esa pregunta me he estado haciendo desde hace mucho tiempo.
***
-¿Cómo pudiste dejar que esto pasara?
-Aún puedes arreglar las cosas, es tu deber.
-¿Qué planeas hacer ahora?
-No puedes olvidar.
-Tienes una responsabilidad con las instalaciones, con nosotros.
-Levántate e inténtalo de nuevo, muchos dependen de tí.
***
Abriendo los ojos lentamente, una mujer de rizos carmesí observaba atenta el entorno que la rodeaba. Llevaba años buscando este lugar, tratando de dar con su paradero y finalmente aquí estaba, un edificio sin nombre escondido entre las residencias; sus investigaciones la llevaron a concluir que aquel lugar albergaba a varios empleados del gobierno.
Pero ella sabía más, mucho más; Paradox no era una chica fácil de engañar, dedicó toda su vida a encontrar esta estructura completamente gris carente de vida y ahora que estaba frente a ella no sabía cómo sentirse.
Quería avanzar, quería retroceder, quería saltar, quería llorar; no sabía qué hacer, cómo si de perro se tratase, que tras perseguir incesante un vehículo finalmente logra alcanzarlo.
Suspiró pesadamente, llenándose de valor e ingresando al mismo.
Un destello de luz, una alarma sonando que a duras penas era perceptible por el agudo dolor de cabeza. Confundida y sorprendida; Paradox se levantó del suelo de concreto pudiendo notar algunas cosas que captaron su atención de manera inmediata.
El primero fue su cambio de ropa, seguían siendo prendas informales, pero ahora estaba mejor arreglada; se notaba en lo planchado de estas, lo impecable de su chaqueta y lo arreglado de su cabello.
La segunda cosa fue algo alarmante, al extender su mano en busca de su celular notó dos cosas, el primero que no era su celular habitual y segundo, la fecha en el protector de pantalla leía “31 de diciembre del 2020”.
Pero capaz lo más alarmante de todo provenía de sus manos cubiertas de un líquido rojo, cuyo aroma metálico la llenaba de incertidumbre.
Algo no estaba bien, un salto temporal de 5 años ya era suficiente motivo para alarmarse; la sangre en sus manos sólo era la crema encima del pastel, pero faltaba la cereza, el adorno final para completar aquella bizarra y aterradora experiencia que ahora mismo sufría.
Su memoria era difusa, algo dentro de sí le pedía a gritos ubicar una oficina, una ubicación dentro de aquellas instalaciones; pudo ver un pasillo largo de madera, cuyo suelo de mármol blanco era contrastado por la tonalidad oscura del mármol negro que decoraba el techo.
Un escritorio, un pasillo, una puerta doble inmensa con una placa dorada en el centro que leía “Despacho del director”.
Necesitaba llegar a ese lugar, era la prioridad, más no su único pensamiento: tenía un familiar, alguien en esas instalaciones, no podía recordar quién era, pero sabía que se trataba de un individuo importante.
Suspiró pesadamente, se armó de valor y empezó a transitar hacia el inmenso ascensor al fondo de la recepción.
Ingresando al mismo, Paradox sintió algo fuera de lugar, más de lo que ya estaba; de momento lo ignoró y presionó uno de los botones casi por instinto, el del piso más alto, la zona de administración.
El cómo poseía esos conocimientos desconcertaba más y más a la mujer. El lugar parecía estar abandonado, o cuando menos; las oficinas estaban cerradas a estas horas.
El silencio la hacía incomodar y sólo le quedaba vocalizar sus pensamientos en un intento por tratar de calmar sus nervios.
-Es un edificio bastante grande-Comentó Paradox en voz alta, escuchando el eco de su voz viajar por los pasillos de administración. Una zona llena de oficinas, la gran mayoría eran utilizadas para realizar labores de papeleo, curiosa; la mujer se acercó a uno de los escritorios, ojeando detenidamente el contenido de las cartas.
Todo estaba desordenado, tirado, como si se hubieran ido a gran velocidad, capaz las condiciones de trabajo no eran ideales entre esas cuatro paredes, dentro de aquella caja de concreto.
Finalmente, uno captó su atención.
De: Jefa de departamento de administración.
Para: Equipo administrativo.
Tema: Documentación extraviada.
He recibido reportes recientes sobre documentación importante relacionada con objetos alterados (O.A). Es nuestra labor como departamento administrativo asegurarnos que estas cosas no ocurran, localizar dichos archivos se ha convertido en nuestra prioridad número 1 y no quiero tener que recordarles las consecuencias que todos sufriremos en colectivo si no ubicamos estos registros extraviados dentro del tiempo límite que el departamento de investigación nos ha facilitado.
Los documentos extraviados son:
O.A-115
O.A-242
O.A-935
O.A-2099
No nos iremos de aquí hasta que no hayamos por lo menos ubicado dos de los cuatro documentos desaparecidos, siendo el de mayor importancia el documento REDACTED. Muchas gracias por su colaboración.
-Starlight Glimmer, jefa de departamento de administración.
-¿Objetos alterados? ¿De qué está hablando?-Paradox estaba sumamente confundida, capaz el desorden era más el desespero de los empleados por ubicar tales documentos, en cuyo caso tendría sentido que tras una jornada muy extensa hayan decidido dejar el trabajo de organizar al conserje o asistente general.
-Es un desastre el que hicieron acá ¿No te parece?
Paradox giró velozmente para notar ante ella a una chica vestida de manera formal, vestimenta estándar para los oficinistas.
-Sí, dejaron mucho desorden-respondió la pelirroja en un tono de voz más agudo de lo normal.
-No recuerdo tu rostro ¿Segura que trabajas aquí?
-Sí, trabajo aquí, soy. . . asistente de conserje, turno nocturno; seguramente por eso no me has visto antes- Mentía Paradox tras ver a la distancia un carrito de limpieza.
-Ah, tiene sentido.
-Oye ¿Sabes dónde puedo ubicar los registros?
-Sí, en el despacho del director, está al final del pasillo; tras esas puertas dobles verás una mini-recepción, la puerta del fondo, es difícil perderla de vista. Tienes mucho por hacer, Paradox. Que tengas buenas noches.
Paradox se quedó observando en la dirección que le indicó la mujer, sacudió su cabeza un momento antes de insistir en su pregunta.
-¿Quién eres y cómo sabes... mi nombre?
Y así como así, la mujer desapareció sin dejar rastro, en ese instante, su celular empezó a sonar, la chica tomó el mismo para ver un mensaje en la pantalla de un número no identificado.
Perdón por la falta de modales, es que tengo prisa, mi nieta va a tener un encuentro familiar con su padre y tengo que estar ahí, ah sí, casi se me olvida: mi nombre es Sunset Shimmer.
La chica sacudió su cabeza, muchas dudas la aquejaban y con cada segundo que pasaba estas no dejaban de apilarse. Respondió velozmente al mensaje con la simple pregunta de cómo sabía su nombre, para así, seguir las instrucciones de Sunset logrando llegar al despacho del director.
El instante en que Paradox puso un pie en aquel lugar se arrepintió de haberlo hecho: una mancha roja en el suelo se hacía cada vez más grande, un extraño aroma a quemado inunda la sala.
Tras el escritorio yacía el cadáver del director de aquel edificio gubernamental sin nombre. Paradox se acercó lentamente, observando los pies, luego las piernas, el torso y pecho del director, para en ese momento un brillo dorado captar su atención.
Una placa metálica con un grabado en este, mostrando el nombre de quien ahora estaba en mejor vida.
Time Paradox, Directora.
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Notas de autor.
Con esto da inicio de manera oficial el fanfic de Madness. Agradecimientos especiales a Trinox Trinox por ser beta-reader, Avan Klendragons Avan Klendragons por haberme prestado la inspiración y uno que otro personaje para esta trama que a penas comienza.
No sé cuándo vaya a actualizar el siguiente capítulo, trataré de no tener tiempos de espera muy extensos.​
Finalmente, feliz año nuevo y que el 2021 sea, sin duda alguna, mejor de lo que este 2020 ha sido para muchos.​
 
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Capítulo 2: CEO

El caer de gotas carmesí dieron paso a un charco, el aroma metálico era imposible de ignorar, una mujer desesperada decidió darle fin a su sufrimiento y aún así, este apenas comenzaba.

Muchas dudas se apoderaron de la mente de Paradox, más eran simples distracciones ante el escalofrío que poco a poco reptaba por su espalda, un silencio absoluto iba tomado de la mano con un frío que nunca antes había conocido, todo acorde a los eventos recientes.

Analizó la escena del crimen, detalló cada componente que formaba tan bizarra ocurrencia; la naturaleza de su muerte fue revelada por su sentido común que ya intuía lo acontecido.

Fue entonces cuando Paradox pudo escuchar algo a la distancia, sumamente lejos pero al mismo tiempo cercano. Un murmullo, un susurro, la mujer volteó para ver en el suelo el arma que utilizó para quitarse la vida; le estaba hablando, la estaba llamando para que cumpliera con una labor heredada.

La mujer extendió su mano lentamente, tomando la pistola para inmediatamente escuchar una voz sin cuerpo hablarle.

“¿Aló? ¿Escuchas; sientes; directora; Paradox?” La voz se entrecortaba, haciendo casi imposible a la mujer entender lo que le decían.

“Puedo escucharte ¿Qué está pasando? ¿Por qué hay otra “yo” aquí? ¿Por qué es la directora? ¿Por qué se disparó? ¿Qué está pasando?”

“La; ha sido; la puerta debe de cerrarse; su influencia te ha forzado a. . .”

“Espera, no puedo entender lo que dices”

“Tu responsabilidad; olvidar; comprendemos tu situación; jefe de seguridad; resolver la paradoja; no hay tiempo. . .”

“¡¿Mi responsabilidad?! ¡Acabo de llegar a estas oficinas! ¡Responde a mis preguntas!”

“Colabora; culpa; directora”

“¡Esto no es mi culpa! ¡¿Acaso no ven que acabo de llegar a este lugar?! ¡Agh! ¡¿Por qué nunca nada es sencillo?!”

El grito de la mujer dió inicio a un ataque de pánico; arrojó el arma contra el suelo, había tenido suficiente, demasiadas dudas y ninguna respuesta concreta, si deseaba alcanzar la verdad, debía buscar más profundo.

“Ok, piensa, Paradox; piensa. Tú celular, la fecha en todos los calendarios ¿Acaso viajé al futuro? ¿Está pasando de nuevo?”

La mujer podía recordar un evento similar que sufrió hace varios años, el día que un hueco fue abierto en su caja, pudiendo ver algo más allá de lo que su zona de confort le permitía.

Recordaba su respiración acelerada, la falta de dirección, sus lágrimas, sus gritos, todo volvió en ese instante. Se sostuvo la cabeza, recordando el dolor, el miedo y cuando se iba a dejar consumir por estos, varias voces hicieron acto de presencia en su cabeza.

“No puedes dejarte dominar/Lucha/Es tu labor/Eres la directora/¡Tú puedes Paradox!/¡Tienes el poder de elegir, toma el arma!”

Cada voz idéntica a la anterior y al mismo tiempo distinta, se notaba en los pequeños detalles, en los tonos de voz, la manera de hablar, el acento, como si cada una fuese una versión distinta de sí misma, todas conectadas y separadas por un velo invisible.

Logró calmarse, controlarse con la ayuda de esas voces. Alzó la vista, paso a paso se acercó al arma, la volvió a tomar y nuevamente las voces le hablaban.

“¿Directora Paradox?”

“Q. . . ¿Qué está pasando?” preguntaba la mujer, viendo cómo pequeñas gotas se deslizaban por su rostro y caían en el suelo.

“Tus; recordar; no olvides; Jefe Seguridad; ayudar; ¿Serías tan amable?”

Un fuerte dolor de cabeza, un destello de luz y finalmente pudo recordar.

***

-¿Puedes explicarme por qué no han ubicado los documentos extraviados aún, Star?

-Directora, estamos tratando de hacer todo lo posible para. . .

-¡¿Para qué?! ¡¿Para joderme?! ¡¿Crees que no sé lo que están intentando hacer tú y el resto?!

-Es por su propio bien, directora.

-¡¿Por mi propio bien?! ¡¿Cómo va a ser por mi propio bien que una bola de inútiles intentan destituirme como directora?!

Estaba furiosa, la cabeza le palpitaba, sus pupilas se dilataban, estaba a nada de arrojarse sobre la mujer ante ella. Pero no lo hizo, ya tendría su venganza, le demostraría a todos que era perfectamente capaz de manejar cualquier situación. Era la directora de control, su labor era mantener el control, recuperar el control de sus oficinas, mediante cualquier método necesario.

***

“Soy. . . la directora ¿Por qué Star intentaba destituirme? ¿Qué hice para merecer eso?” Pensaba Paradox antes de ver la pistola en mano, apretando la misma con firmeza, no la soltaría, no dejaría su puesto, no perdería el control de nuevo.

“¿Recuerdas?”

“Sí, lo recuerdo”

“Colaborar”

“Me pondré a ello de inmediato” Con un fuerte suspiro y apretando el arma en sus manos, la directora puso en mente un simple objetivo: respuestas; el primer paso era claro, encontrar a Star y sin más tiempo por perder, abandonó su despacho dejando atrás aquel su cuerpo sin vida, el cuál se desvaneció sin dejar rastro alguno.

“Tsk, va a ser más complicado de lo que pensé”
 
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Capítulo 3 Administración

Al poner un pie fuera de su despacho, el sonido de pasos acercarse captó la atención de Paradox, por el pasillo pudo divisar a varios agentes de seguridad.

-¡Finalmente encuentro alguien más con quién hablar! ¿Podrían informarme sobre la situación?-preguntaba Paradox para ver a los guardias frenar su avance.

Fue una fracción de segundo, pero más que suficiente para sembrar las semillas de duda en la mente de la mujer. El aire era pesado, denso, tangible incluso; la mirada de los guardias era errática, desquiciada.

Algo estaba mal, muy mal; de manera instintiva Paradox se cubrió tras el escritorio más cercano que encontró, logrando tener una defensa ante los disparos que fueron en su dirección.

Confundida sostuvo el arma lista para pelear, la sostenía con naturalidad, como si de una extensión de su cuerpo se tratase, o capaz ella era una extensión del arma. Tras los disparos cesar; Paradox se asomó justo para que una bala rozara su cabeza. Inmediatamente volvió a ocultarse tras el escritorio, viendo sus alrededores para tomar una caja de lápices y arrojarla por los aires.

Los guardias abrieron fuego a la misma entre todos, dándole una fracción de segundo a la mujer para actuar, saliendo de su cobertura. Todo se veía en cámara lenta, la directora abrió fuego hacia sus enemigos, apretando el gatillo tres veces y logrando tumbar la misma cantidad de guardias, finalizando de manera sencilla el combate.

“¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué mis propios guardias me atacan? ¿Y acaso así perciben el mundo las personas que pelean? Me pregunto si será cosa de la adrenalina” Se decía Paradox a sí misma para acercarse a los guardias, notando que sus cuerpos habían desaparecido.

“Una; instalaciones; trataremos de; información; crisis.” Aquellas voces en su cabeza nuevamente intentaban comunicarse con ella sin éxito alguno.

Frustrada, cansada; la mujer avanzó por las oficinas en busca de Starlight, si alguien tenía respuestas, debía de ser ella. No tanto por la situación en la que se encontraba, sus memorias como directora eran difusas, distantes, como un susurro en la penumbra que no podía ubicar su origen.

No.

La verdadera razón de su presencia en aquellas instalaciones era mucho más personal, nadie buscaría con tanto esmero unas instalaciones secretas si no había una razón igual de fuerte. Toda reacción conlleva una reacción primero y la mujer al día de hoy no podía olvidar el incidente que sufrió hace ya varios años, el día que sufrió su “caja” sufrió su primer golpe.

“Lo hago por ellos” Se recordaba a sí misma, encontrando algo de paz en esa frase.

Tras un par de minutos avanzando por las oficinas, la mujer pudo escuchar el sonido de gritos y disparos a la distancia. Con su arma en mano se acercó al origen, nuevamente una respuesta automática que no podía explicar.

El sonido provenía de una enorme sala de conferencias triangular, donde un grupo de guardias estaban ejecutando uno a uno a los empleados del sector administrativo en el enorme escenario al fondo; era una ejecución hecha y derecha en todo el sentido de la palabra y la cantidad de cuerpos lo confirmaba.

Cualquier persona hubiera huído, dado media vuelta, abandonado aquellas instalaciones sin dudar, pero la determinación de la mujer por conocer la verdad era mayor que su sentido de autopreservación. Ya había demostrado una habilidad sobrenatural para manejar aquella pistola, seguramente podría hacerlo de nuevo.

Respiró hondo, se concentró y atacó.

El primer par de guardias cayeron con un par de disparos cada uno, el resto reaccionó de forma inmediata abriendo fuego a la directora, quién se cubrió tras los asientos, buscando re-posicionarse para tomarlos por sorpresa. Disparo tras disparo, la mujer estaba agradecida de que los guardias de seguridad no tuvieran tan buena puntería a la par que un revoltijo de emociones, sensaciones difíciles de comprender; se materializaba en su mente en una simple frase, un pensamiento, un sentimiento.

“¡Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda. . . !”

Maldiciendo todo el camino mientras se arrastraba por el suelo para evitar los proyectiles que cortaban el aire y perforaban las sillas, el característico sonido de halar un gatillo sin munición inundó la sala y con una enorme sonrisa Paradox se levantó de su cobertura para regresarles el favor.

-¡Ahora sí hijos de puta!-Exclamó llena de energías para atacar a sus adversarios, logrando terminar el combate de forma un tanto violenta al disparar varias veces a los guardias sólo para asegurarse de que no se levantarán.

“¡¿Qué diablos estoy haciendo?!” Se preguntaba a sí misma la mujer claramente alterada por el intercambio con los guardias, acercándose a los supervivientes sólo para notar como uno de ellos se acercaba a tomar el arma de uno de los guardias para apuntarle a Paradox.

-¡A-Atrás!-bramó con fuerza, más su voz y agarre del arma eran de todo menos intimidantes.

Paradox levantó las manos en señal de rendición mientras se acercaba lentamente.

-No voy a hacerles daño, mi nombre es Time Pa. . .

-¡Ya sé tu nombre! Todos lo saben-Mientras el sujeto sostenía el arma tembloroso, una mujer con cabello morado pálido con puntas azul verdoso se acercó a este para quitarle el arma.

-Paradox ¿Eres tú?

-¡¿Qué estás haciendo Star?!

-¿Star? ¿Starlight Glimmer? Eres la encargada de administración ¿Verdad?-preguntaba Paradox notando, que si bien Star le quitó el arma al joven empleado, no la había soltado o tirado al suelo.

“Está dispuesta a escuchar, pero no confía del todo” Razonaba en su mente para ver a la mujer fijamente a los ojos.

-Sí ¿Está todo bien?-preguntaba Star insegura de cómo afrontar esta situación.

-¡¿Todo bien?! ¿Cómo va a estar todo bien? Acabo de llegar a estas instalaciones y lo primero que me consigo es un grupo de guardias masacrando todo lo que ven al frente.

-¿Qué es lo último que recuerdas?

-No caigas con sus engaños, es sólo un truco elaborado para poder eliminarnos-Insistía el joven empleado.

-Cállate Iron.

-Pero Star. . .

-Sunburst dijo que logró encontrar una solución, capaz esta es la respuesta.

Mientras ambos empleados conversaban, Paradox miraba todo desde la distancia aún con las manos en alto, no sabía si era prudente interrumpirlos o no, pero si deseaba salir bien parada, debía controlar la situación.

-No sé qué está pasando, acabo de llegar a este lugar y todos me gritan y disparan. ¿Qué ocurre? ¿Por qué esta pistola me puede hablar? ¿Por qué sé usarla tan bien?

-Responde a mi pregunta y yo responderé a la tuya-insistía Star ignorando las quejas de Iron.

“Algo me dice que mentir no es una buena alternativa, aunque de todas maneras mentir es un arte que no se me da tan bien”.

-¿Lo último que recuerdo? Llegué a estas instalaciones, al parecer di un salto temporal y ahora resulta que soy la directora de este lugar, no sé nada más; estoy completamente perdida.

Star frunció el ceño unos minutos para suspirar pesadamente, viendo a la mujer con cansancio para guardar la pistola en su bolsillo, acortando la distancia entre ambas.

-Es bueno verte en buen estado, directora.

-¿En buen estado? ¿Estaba enferma?

-Podría decirse, pero desconozco los detalles. Ok, sobre tus preguntas, me gustaría responderlas, pero este lugar no es seguro, la influencia de “La verdad” está expandiéndose por todas las oficinas.

-¿“La verdad”? ¿Qué es “La verdad”?

-Es. . . complicado de explicar, pero es una entidad que predica “la verdad”, o al menos su versión retorcida de esta, necesitamos una zona segura para poder platicar.

-¿Y necesitas que yo encuentre una? ¿Que los escorte?

-No tengo idea si quedan zonas seguras en las instalaciones para variar, pero ciertamente hay lugares menos peligrosos que otros. Aunque es sólo cuestión de tiempo para que “La verdad” nos alcance a todos.

“Debes; utilizar; crear una zona segura; te ayudaremos; concéntrate; toma el control”

Paradox suspiró pesadamente, podía intuir por donde iban las cosas, más no tenía idea de cómo hacerlo realidad. La mujer suspiró pesadamente, cerró los ojos, respiró hondo, despejó su mente y extendió sus manos al aire.

Debía expulsar esa entidad, esa energía llamada “La verdad” y tras un par de segundos, Paradox abrió los ojos, percatandose de que el aura lúgubre y pesada había desaparecido por completo.

La habitación destruida cobró vida: las paredes se movieron, el suelo se reorganizó, los muebles rotos se repararon, las luces se transformaron y reacomodaron para dar forma a la nueva versión de la sala, con forma cuadrada con hasta 3 niveles donde cada uno tenía hileras de asientos rodeando al enorme escenario cuadrado en el centro.

-¿Yo hice eso? Wow. . . Eso fue. . . ¡Genial! ¿Y puedo hacer eso solamente con mi mente? ¿Imaginando las cosas y haciéndolas realidad?-Decía Paradox sonriente viendo el impacto que logró tener en la habitación.

-Sí, es una de las ventajas que tienes como directora, puedes usar magia a un nivel muy por encima del humano promedio-Comentaba Star viendo impresionada la nueva apariencia de la sala de conferencias, notando que varios equipos surgieron de la nada en la habitación, convirtiéndola en un refugio y puesto de investigación.

-¿Magia? ¿Puedo usar magia?

-Sí, tus memorias están algo borrosas por lo que veo, seguramente tienes muchas preguntas. La zona se ve segura, libre de la influencia de “La verdad”. Supongo que eso facilita las cosas.

-¿A dónde se fueron todos los cadáveres?-preguntó Iron a Paradox exigiendo respuestas.

-No tengo idea. . . Simplemente me concentré en hacer una zona segura para todos, no pensé en los cadáveres. ¿Hay una morgue o algo? Capaz están ahí-Iron se acercó para tomar del cuello de la camisa a la mujer, estrellando su espalda contra la pared.

-¡Y una mierda! Esto es tú culpa, todo esto es tú culpa, pero eres demasiado orgullosa para admitirlo y. . .

-No sé quién eres, no te conozco y no sé de qué hablas, pero te pediré que me sueltes-Interrumpe la mujer para colocar su pistola en el pecho del empleado que la amenazó.

-Suficiente, Iron-Ordenaba Star a este para halarlo del hombro y separarlo de la mujer.

-¡Pero!

-Ve a comprobar cómo están los demás, yo manejaré a Paradox.

-¡No puedes esperar a que. . .!

-Es una orden directa de la directora del departamento administrativo.

-Tsk, bien.

Mientras Iron se retiraba dejando a las dos chicas por su lado, Paradox se acomodó el cuello de su camisa, viendo a Star con algo de nervios.

-Creo que no le caigo bien-Comentaba Paradox en un fuerte suspiro

-¿Tú crees? Bien, vamos parte por parte ¿Ok? Toma asiento.

-Tengo demasiadas preguntas, así que será lo mejor.

-Trataré de responderlas, adelante, pregunta.

-¿Qué sabes sobre Kairos y Swang?

-¿Tus padres?

-Me imaginaba que los conocías, si tengo amnesia y me convertí en directora de este lugar, debí de haber usado los recursos para ubicarlos ¿No?

-Sí, dedicaste una buena porción del departamento de investigación en tratar de encontrarlos.

-¿Y. . .?

-No tengo idea de si ese proyecto sigue en pie o no, para eso tienes que preguntarle a Sunburst, el jefe de departamento. Pero el sector de investigación está bajo cuarentena junto a todas las instalaciones. Orden directa del jefe de seguridad, clausuraron todos los sectores buscando evitar la propagación de “La verdad”, pero como puedes ver es imposible evitar su avance de momento.

-Hablando de “la verdad” ¿Qué puedes decirme sobre ella?

-No sabes nada de momento, como dije, eso es trabajo de investigación. Lo que sí sabemos es que se propaga como un virus, todo lo que hace falta es estar dentro de su área de efecto.

-¿Área de efecto? Entonces puede ser localizada y neutralizada ¿No?

-Es más complicado que eso.

-Me imagino que si “la verdad” pone a las personas así, la solución es olvidar “la verdad”, me imagino que esa medicina experimental que me dieron funcionó demasiado bien.

-Sí, también pienso que debe de ser ello, pero si eres capaz de recordar algunas cosas entonces debes de tener cuidado, si logras recordar la verdad, podrías volver a un estado similar al de los guardias que viste.

“¿Debería decirle que sólo me interesa saber qué pasó con mi familia? No, probablemente no; capaz no recuerdo lo que hice, pero si dicen que es mi culpa debe de ser por algo, lo mejor será tratar de arreglar esto antes de avanzar, de todas maneras el edificio entero está en cuarentena” Pensaba Paradox viendo a Star fijamente.

-¿Y qué debería hacer entonces?

-Bueno, como eres la directora tienes el poder para levantar las cuarentenas individuales de cada sector. Pero para ello debes desactivarlas desde la estación de seguridad central en cada sector. La de Administración no está muy lejos de aquí, deberías de poder encontrar aquella oficina y levantar la cuarentena para así poder entrar a otros sectores.

-Ok, me pondré a ello.

-Ten en mente que levantar la cuarentena no eliminará la influencia de la verdad, debes de expulsarla como hiciste acá, pero eso sólo son parches, debes encontrar el punto de origen de aquella entidad y contenerlo. Me gustaría ayudarte más, pero sólo soy la que hace los trámites burocráticos y mantiene el orden de los documentos.

-Está bien, ya has hecho bastante Star, muchas gracias por todo.

-No es nada, directora Paradox.

La mujer se levantó de la silla, observando los alrededores, caminando hacia la salida de la habitación. Podía sentir todas las miradas sobre ella, dudando, juzgando, analizando cada movimiento, cada paso que daba.

“A este paso nada garantiza que no se volteen en mi contra, ya es bastante problemático el tener que lidiar con cosas que no recuerdo haber hecho junto a una entidad extraña. . . Magia. . . Seres mágicos. . . Me sorprende mucho, me emociona de hecho, pero no es la primera vez que presencio algo así, si tan sólo hubiera conocido más nunca hubiera comprado ese maldito reloj” Se decía a sí mismo la mujer perdida en sus pensamientos, dejando atrás la sala de conferencias.
 
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Capítulo 4 Guantes
Tras dejar la sala de conferencias atrás, la directora pudo finalmente bajar la guardia, suspirar pesadamente, cerró los ojos y apretó los puños, las manos le temblaban; no tenía idea de qué estaba pasando, de qué había pasado, aún así; le era imposible no sentirse abrumada.

Fue en aquel momento que todo regresó, el miedo, la desesperación, las lágrimas, el dolor; nuevamente se sostuvo la cabeza, escuchando una voz llamarla, distante pero cercana, olvidable y a la vez, fácilmente reconocible. Había cierta familiaridad con aquella extraña entidad, pero la familiaridad no era señal de confort, todo lo contrario.

Empezó a sangrar por la nariz, detalle que la hizo alarmar mientras caía de rodillas al suelo.

“No te rindas/Tú puedes hacer/Ya lo has afrontado antes/Confiamos en tí/Termina lo que nosotras no pudimos” Palabras de aliento de varias voces tan familiares pero desconocidas la arrastraron de regreso a la realidad y nuevamente, su cabeza se despejó, el sonido agudo desapareció y podía pensar con claridad nuevamente.

“Ok. . . Algo está definitivamente mal, es la segunda vez que sufro un ataque así y ocurre cada vez que bajo mis defensas ¿Acaso debo de estar alerta en todo momento para mantener mis barreras mágicas? No me gusta esto, para nada. . .” Mientras Paradox razonaba la situación lo mejor que podía su corazón latía a toda velocidad, estaba asustada, aterrada y pese a todo: centrada.

Determinada, la mujer avanzó con su mano en alto, concentrándose y expulsando aquella entidad extraña que la atacaba cada vez que podía. Logró purificar el área, el pasillo se reconfiguró, convirtiéndose en en oficinas pulcras, mientras más áreas seguras creará menos debía preocuparse por el resto de su personal.

Avanzando, la mujer purificó las habitaciones aledañas a la sala de conferencias, imaginó un enorme baño para cada sexo, este se materializó ante ella, un comedor con comida que nunca se acababa ni dañaba, varios cuartos para que pudieran descansar, una sala médica, todo lo que imaginaba se volvía realidad ante sus ojos.

“Es aterrador y fascinante la capacidad que tengo para cambiar el entorno ¿Qué pasó en estos últimos 5 años para yo obtener ese poder?”

La mujer finalmente alcanzó su objetivo, una enorme sala de seguridad de hasta 7 pisos, la extraña forma de las oficinas casi parecía imitar una versión gigante de otra habitación, los estantes se encontraban esparcidos por la sala, emulando muebles gigantes. Fue en eso que notó a varios guardias armados, demasiados para ella poder manejarlos y de la misma manera que ella notó su presencia, ellos notaron la suya.

En menos de un segundo una lluvia de balas fue en dirección de Paradox, esta velozmente se ocultó tras un pilar, agradeciendo internamente porque el lugar entero parecía estar hecho de un material similar al mármol. Paradox trató de asomarse para justo una bala rozar su rostro.

Se acercaban a ella, la estaban rodeando.

-¡¿Por qué hacen esto?!-preguntó desesperada empezando a hiperventilar, estaba arrinconada, atrapada en la peor situación posible.

-¡¿Por qué no?! ¡No hay consecuencias a lo que hagamos!-Gritaba uno de los guardias abriendo fuego al pilar, no aguantaría mucho, tenía una oportunidad, podía salir por el mismo lugar dónde entró, sólo debía de correr hacia este, determinada, la mujer se levantó al escuchar que los disparos cesaron, justo para al dar un paso fuera del pilar recibir un golpe en la cabeza.

-Una directora inútil que ni entiende lo que es fuego de cobertura ¿Cómo llegaste a la cima? Porque eres especial, su niña consentida-El odio en la voz del guardia se escuchaba, mezclado con los insultos y amenazas del resto, estaban listos para matarla, más se rehusaban a hacerlo, iban a tomarse su tiempo para destruir a la favorita.

“Recuerda; Tienes la capacidad; Tienes el poder; El guante, Debes recordar”

***

-¿Qué es esta cosa?-preguntaba Paradox interesada viendo un guante en el centro de la mesa que fue llevado ante ella por el equipo de investigación, donde un sujeto de cabellos naranjas con una barba con forma de candado realizaba anotaciones en una tableta digital.

-Es un objeto paranormal ¿No se supone que deberías de saber estas cosas, Paradox?-preguntaba Sunburst con calma.

-Sí, lo sé, me refería a ¿Por qué me lo traes?

-Bueno, en vista de tu enorme potencial mágico, tenemos la teoría de la posibilidad para establecer un nexo entre los objetos paranormales.

-¿No se llaman objetos alterados?

-Esa nomenclatura es la que usa Star en administración, le he insistido mil y un veces que objetos paranormales es mejor a la hora de definirlos. Pero bueno, la documentación que ella maneja es la que más posibilidades tiene de salir al ojo público, así que es entendible que cambie los términos un poco o censure cosas.

-Te desvías del punto. ¿Para qué quieres que establezca un nexo? Es un Objeto Alte. . . Paranormal, un Objeto Paranormal.

“No hay necesidad de verme así. . . Deberías dejar de ser una rata de laboratorio y socializar más, por menos te pegarían en el mundo real” Pensaba Paradox mientras Sunburst estaba dando una explicación rebuscada sobre lo que planeaba hacer.

Finalmente, la mujer extendió su mano para canalizar sus energías en el objeto, buscando crear un nexo para finalmente abrir los ojos y ver que el guante ya no estaba en la mesa, sino en su mano.

-¿Qué pasó?-preguntó la mujer sorprendida viendo el objeto en su mano.

-Fascinante, el nexo que creaste con el objeto resultó mejor de lo que esperaba ¡Intenta usarlo!

-Sunburst; no creo que. . . Ok, ok. . . ¿Qué se supone que hace esta cosa?

-Un guante está hecho para que no te lastimes al manipular objetos eléctricos o cargar peso. ¿Por qué no intentas levantar algo?

Paradox suspiró con pesadez; se incorporó de su escritorio extendiendo su mano por adelantado, la intención era acercarse y tomar con sus manos una pila de documentos que por lo general ella sola no podría cargar, no se esperaba que la pila entera de papeles empezara a flotar hacia ella.

-Ok. . . Pensé que me daría súper fuerza o algo similar.

-¡Esto es excelente! Ese objeto ha sido muy problemático, los intentos anteriores de crear un nexo con Objetos Paranormales han resultado en. . . pérdidas. . . no de la clase económica. . .

-¿Y me trajiste un objeto peligroso para que yo hiciera el intento?

-¿Por qué crees que Quantum y Enif están afuera de la sala? El jefe médico y el de seguridad en caso de que algo pasara. . .

-Sunburst. . . Tómate el fin de semana libre, estás empezando a actuar como científico loco y pareces un vagabundo con las ropas y el olor que cargas. Toma una ducha, algo de sol, capaz invitar a Star a cenar. . .

-No hay nada entre nosotros, las relaciones interpersonales están prohibidas por motivos de favoritismos que pueden afectar el funcionamiento de las instalaciones en medidas que. . .

-Ese era el director anterior, yo soy una directora nueva y manejaremos las cosas diferente por aquí ¿Ok? Ahora ve antes de que me arrepiente por darle el fin de semana libre al jefe de investigaciones.

-Gracias, directora. . .

-Paradox bastará.


***

Paradox miró al guardia que la tomó del cuello de su camisa y empezó a golpearla repetidas veces en la cara antes de patearla al frente de otro, en medio de la conmoción, la mujer recordó el guante, preguntándose si aún tenía el nexo con este.

Se concentró, cerró los ojos buscando aquella conexión y al abrirlos pudo ver en su mano aquel guante.

Con una enorme sonrisa, al momento que otro guardia se acercaba a golpearla, la mujer extendió su mano para tomarlo del cuello y usarlo de escudo humano. Una lluvia de balas fue en su dirección, siendo bañada en sangre resultante de los múltiples impactos de bala que su escudo humano recibía, el sonido característico de la falta de balas en los cartuchos se hizo presente, dando el espacio de tiempo necesario a Paradox para contraatacar.

Soltó al guardia muerto para ahora extender su mano y tomar el estante más grande que pudo ver, levantando aquella imponente estructura de hierro para arrojarla hacia los guardias, aplastandolos con este y finalizando de manera abrupta el combate.

-¡No es bonito ser aplastado por otros! ¡¿Eh?!-gritaba Paradox con una leve sonrisa en su rostro antes de dar un paso y caer arrodillada adolorida.

“Mierda, es peor de lo que pensaba, me duele todo. . .”

“Hemos;Determinado;Ofensiva; No; Suficiente; Defensiva; Limpia; Sala; Recompensa”

“Entendido”

Mientras más intentaba identificar aquella/s extraña/s entidade/s en su cabeza que parecían hablarle desde el arma menos entendía lo que eran. Capaz preguntarles sería una buena alternativa.

Tras purificar la sala de “La verdad”, la misma se acomodo y limpió, creando ahora una enorme habitación cuadrada de 4 pisos donde había armamento más que suficiente para abastecer a los soldados.

En ese momento, Paradox pudo ver cómo en el suelo ante ella aparecía una curita.

“¿En serio esa es mi ayuda? ¿Planean que me cure de una paliza con una simple curita?” Se quejaba Paradox internamente tosiendo algo de sangre, estaba mal, muy mal, necesitaba atención médica.

-Veamos qué eres. . .-Indicaba Time para agacharse lentamente adolorida y extender su mano hacia la curita, buscando crear un nexo, una conexión, un enlace y al abrir los ojos vió que todas sus heridas habían desaparecido.

“Gracias; cooperación;estamos; satisfechos; progreso; curita; Objeto Paranormal; estar; fuera; combate; tiempo; cura todo; daño; no revive; no mueras”

“Gracias, de verdad hacen mi trabajo más sencillo”

“No es nada”

“Huh, eso si pude escucharlo bien” Pensaba la mujer tras terminar la charla con aquella entidad, avanzando lentamente hacia una terminal central donde podía ver el mensaje de cuarentena del sector.

La directora se acercó al dispositivo, extraño pero familiar, como si de un conocido distante se tratase, o de una experiencia previa casi olvidada por completo, esta tecleó en el mismo antes de hablar en voz alta.

-Directora Paradox, Levanta la cuarentena del sector, código de acceso “Oreo”.

-Voz reconocida, código aceptado, advertencia; presencia de entidades paranormales en el sector ¿Desea proseguir con el levantamiento de la cuarentena de sector?

-Sí

-Cuarentena levantada, que tenga un buen día: Directora Paradox.

“¿Así de sencillo? Esperaba algo más complejo, por lo menos el reconocimiento de voz funciona y mis memorias regresan poco a poco, algo es algo; probablemente debería volver con Star, asegurarme de que todo está bien” Razonaba esta para iniciar su camino de regreso, mientras los sistemas se reactivaron uno a uno, con las luces regresando por unos instantes antes del sistema eléctrico colapsar.

Un mensaje de error se mostraba en la pantalla indicando que el problema venía del mismo sector de administración, algo estaba dañando el sistema eléctrico de las instalaciones, evitando que la luz regresara.

Antes de que la mujer pudiera indagar más, el sonido de estática acompañado de una voz captó su atención.

-Paradox ¿Me escuchas?

-¿Star? Me alegra oír de tí ¿Están todos bien por allá?

-Sí, ahora que levantaste la cuarentena los sistemas normales se han reactivado en su mayoría. ¿Qué ocurrió con las luces?

-Ni idea, al parecer una falla en electricidad, pero sólo afecta las luces. . . raro.

-Eso es malo. . . muy malo, significa que probablemente sea la presencia de un ente paranormal.

-¿Un ente? ¿Qué clase de ente paranormal evitaría la luz?

-Sólo hay tres posibles entes, en la sala de seguridad debes de poder acceder a los registros de contención y ver quién se escapó.

Paradox tecleó en la computadora, recordando los pasos necesarios para llegar a la base de datos y notar algo un tanto preocupante.

-Star. . . varios objetos y entidades paranormales han escapado.

-Mierda. . . Me lo imaginaba, entonces debes de tener cuidado; pueden haber cosas allá afuera que supongan un peligro inminente, joder, busca E.P-173 está en su celda.

-A ver. . . sí, está contenido.

-Excelente, sin luces y con esa cosa suelta sería una pesadilla viviente. No pasa nada, ok, deberías de poder llegar a la sala de máquinas bajando por las escaleras, para acceder a las demás zonas debes de usar el ascensor de seguridad. Así que. . .

-Debo restablecer la corriente, ok. Te he enviado una copia de todos los O.P y E.P que han escapado, por favor, ubica sus archivos y veamos contra qué amenazas estamos lidiando.

-De inmediato, directora.

“Lo que me faltaba, más cosas peligrosas de que preocuparme ¿Por qué nunca nada es sencillo en mi vida? Por lo menos veré a mis padres al final de esto, eso es lo importante” La dama suspiró pesadamente para iniciar su recorrido hacia la sala de máquinas, estando alerta ante las posibles amenazas que se encontrara.
 
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Capítulo 5 Reinado de sombras
Al momento de Paradox acercarse a las escaleras que descendían a la sala de máquinas, una presencia se hizo notar; no era necesario indagar mucho, la oscuridad no permitía a la luz ingresar al sector, llegando al grado que la misma luz parecía cortarse.
Si aquello bastaba como evidencia para los peligros por venir, el cadáver de un guardia cubierto en sombras era el indicativo definitivo de lo severo de la situación. La mujer se acercó, viendo una nota arrugada en la mano del muerto.
4 horas desde el incidente: Creo que han sido 4 horas, difícil decir cuando los relojes no funcionan. Desde que la cuarentena entró en efecto todos en mantenimiento y sala de máquinas hemos estado atascados acá; por suerte tenemos provisiones de sobra.
No hay comunicación con el resto de las instalaciones, así que ni puta idea de qué está pasando. Sólo queda esperar a ver.
10 horas desde el incidente: Algo raro está pasando. Uno de los mecánicos dijo que las sombras se estaban moviendo, descartamos la posibilidad como paranoia; esperable, no estas entrenados para estas situaciones, es normal que se pongan tensos.
Más no debemos olvidar que las instalaciones están en cuarentena por una razón. Capaz sea bueno investigar para sacarnos las dudas de encima.
16 horas desde el incidente: Gun está muerto. Uno de los mecánicos lo atacó por la espalda con una llave inglesa directo al cuello, intentamos inmovilizarlo pero era más fuerte, más rápido; las balas no funcionaron, un velo de oscuridad lo protegía, sombras vivientes, sus ojos eran dorados, nunca ví nada así.
La luz parece ser efectiva para expulsar la oscuridad, es fastidioso; pero no complicado de hacer, es cuestión de apuntar, iluminar y luego disparar.
24 horas desde el incidente: Lo puedo escuchar a la distancia. . .cada vez está más cerca. No puedo dejar de ver esos malditos ojos dorados envuelto en llamas ¿Qué clase de monstruo es este? ¿A qué nos enfrentamos? ¿Qué mierda tiene encerradas en estas oficinas? Yo seré el próximo, me convertiré en uno de ellos. . . le dí mi bitácora reciente al nuevo, así los que vengan sabrán a qué se enfrentan y cómo combatirlo.
“Sombras vivas, ojos dorados, fuego ¿Dónde he leído esto antes? No importa, por suerte el guardia tenía una linterna consigo, apunta con la luz antes de disparar, suena sencillo en teoría, en la práctica. . .” Pensaba Paradox iniciando su descenso.
La división de mantenimiento era inmensa, mucho más grande de lo que se esperaba. Pasillos tapizados por tuberías y cables servían como el nexo entre distintos sectores de lo que estaba segura además de ser el hogar de la maquinaria pesada y los conserjes, era su vez un almacén.
Enormes estanterías repletas de suministros, almacenaban entre sus peldaños toda clase de artilugios de oficina y materiales de construcción. El oxidado metal hacía juego con el cobre de las paredes, la directora sólo le quedaba preguntarse sobre el tamaño de la bestia que alimentaba con energía las instalaciones encima de ella.
Con su linterna en mano; Paradox avanzaba con precaución, evitaba darle motivos a aquella entidad para atacarla, muy seguramente ya conocía su presencia y era mejor no aparentar ser una amenaza por ahora.
Sin embargo, las intenciones reales de la mujer carecían de importancia para aquel ser oscuro, quien empezó a maquinar sus propios planes alrededor de ella. La oscuridad se volvió más densa, invasiva, violenta: se cernían sobre Time y su avance no podía ser frenado.
Pasos veloces captaron su atención, giró la cabeza pudiendo ver entre la neblina un par de ojos dorados enormes que la hicieron retroceder, sosteniendo su cabeza. A diferencia de “La verdad” esta entidad no le hacía doler la cabeza, la hacía sentir cansada, agotada, sin energías, con sueño. Buscando que se dejara caer en el dulce abrazo de la inconsciencia.
Paradox a duras penas pudo reaccionar para evitar que una llave inglesa le aplastará el cráneo.
Retrocedió sorprendida ante la rapidez con la que se desplazaba el ingeniero rodeado de sombras, en un ataque de pánico abrió fuego, siendo recordada en ese instante de la invulnerabilidad de aquella persona poseída, la delgada coraza de oscuridad absorbió todo el daño de sus balas.
Aquel error fue castigado con un segundo ataque del ingeniero, en esta ocasión logró impactarle, Time escuchó el crujir de su hombro antes de caer al suelo arrodillada, adolorida sosteniendo su brazo.
-¡AGH! ¡MIERDA!-Cualquier otra persona hubiera encontrado el final de su viaje en ese punto, ese instante donde pudo ver cómo se preparaba para arrancarle la cabeza de un golpe de llave; Paradox era todo menos común.
Con fuerza y determinación, extendió su mano usando aquel Objeto Paranormal, expulsando una enorme cantidad de energía estampando a su atacante contra la pared, enfocó la luz sobre este y tras unos segundos, la delgada capa de oscuridad se desvaneció; con tres disparos precisos el ataque sorpresa terminó de manera prematura.
“¡¿Qué clase de velocidad es esa?! Cuando la nota decía que eran más fuertes y rápidos no me imaginaba algo así...”
El ataque la tomó con la guardia baja, al menos la extraña curita mágica parecía surtir efecto, viendo sus heridas desaparecer como si nada, experimentando la bizarra sensación de su hombro repararse por sí solo, recuperando nuevamente la movilidad.
Un error casi le costó la vida, no podía permitirse ninguno más.
“Hemos determinado; Zona peligrosa; error; muerte; Objeto Paranormal; Conectado; Esquivar” Hablaba aquel extraño ser desde la distancia, como siempre su mensaje era críptico, pero en su defensa cada vez era más claro y obvio lo que intentaba decirle a la mujer.
“¿Se refiere a que debo conectar con un objeto paranormal? ¿O a que tengo una conexión con uno?” Antes de poder hacer la pregunta pertinente a la entidad, Paradox sus zapatos, recordó algo, una memoria distante, entre el caos que era su mente.
***
Una pista de obstáculos no era nada novedoso para las oficinas; era de hecho la progresión natural cuando una institución que manejaba cosas tan delicadas debía entrenar y aclimatar a sus soldados.
Se les facilitaba lo justo y necesario para el entrenamiento diario: equipo liviano para llevar a cabo aquellas pruebas, agua, toallas, zapatos deportivos, etc.
Nunca antes había surgido la necesidad de ser particularmente estrictos en aquel sector, es por ello que nadie notó que sobraban zapatos, un par más de lo normal. La situación se agravó cuando uno de los cadetes decidió iniciar su prueba.
La primera parte del circuito era correr hacia una pared y escalarla, nada especialmente complicado de hacer, el problema surgió cuando, con una velocidad inesperada; el sujeto quedó convertido en una nueva capa de pintura roja sobre dicha pared.
-Me estás diciendo que un objeto paranormal apareció de la nada entre el equipo de entrenamiento ¿Y nadie se dió cuenta de que sobraban zapatos?-El jefe de seguridad, Enif, estaba sumamente enojado con la situación, no era para menos, uno de sus hombres se convirtió en una mancha, siendo lo único que sobrevivió los zapatos que llevaba puestos.
-Hicimos lo mejor que pudimos, señor. . .
-¡Y una mierda! Todos los días debe de hacerse inventario de lo que hay en las oficinas, trabajamos con objetos de alto peligro que se disfrazan de cosas cotidianas ¡Es protocolo! Tenías un solo trabajo ¡Uno solo: contar zapatos y ni para eso sirves! Largo de aquí, te mandaría a conserjería pero seguro no podrías ni recordar en qué salas trapeaste-Expulsaba Enif a uno de los encargados del circuito, ante la mirada de la directora de las instalaciones quién se acercó a revisar los zapatos bañados en sangre.
-Lamento mucho la pérdida de su subordinado, pero tengo que establecer una conexión con los zapatos para que nadie más pueda usarlos-Indicaba la mujer acercándose a estos para ser detenida por Enif.
-No, lo lamento directora pero ya se cobró la vida de uno de mis agentes, no puedo permitir que se ponga en riesgo. Esto va directo a contención, ya luego Sunburst podrá averiguar qué hacen.
-Agradezco su preocupación, pero sí aparecieron sin más ¿Qué les impide desaparecer?
Sus palabras tenían lógica y sus acciones no iban a detenerse por las de Enif. Extendió sus manos y centró sus energías, mezclandolas con el objeto, imaginando, visualizando su control sobre estos. Al abrir los ojos pudo ver que ahora ella tenía puestos los zapatos, limpios y habían cambiado a un color negro más formal para ir de acorde a su vestimenta.
La mujer dió un par de pasos sin mayores complicaciones, corrió un poco incluso sin nada fuera de lo normal, tenía bajo control el objeto y se apoyó de una estantería para retirarse los mismos, sin percatarse de que no estaba fijo a la pared con el mismo viniendo sobre ella.
-¡Cuidado!-Sonó el grito del jefe de seguridad, instintivamente la directora se movió hacia Enif, buscando alejarse del peligro inminente, fue así como una velocidad sobrehumana Paradox se desplazó una corta distancia, evitando ser aplastada y tropezando con Enif en el proceso, ambos rodando por el suelo.
-Ok. . . No me esperaba eso, gracias zapatos ¿Estás bien?
-Directora ¿Se encuentra bien? ¿No se lastimó? ¡¿Es que voy a tener que despedir a todo el mundo encargado de la pista de entrenamiento?! ¡Algo tan básico como asegurar una estantería no pueden lograr bola de inútiles!
-Gracias por la preocupación-respondía Paradox para levantarse y extenderle una mano a Enif, con este tomándola.
-Es mi trabajo, ahora si me disculpa, van a “rodar cabezas”, dos fallos de seguridad en menos de 15 minutos. . .
***
Paradox retornó a la realidad al escuchar pasos acercarse en múltiples direcciones. Observando su entorno pudo divisar múltiples nuevos atacantes, optaron por una emboscada.
Aquella entidad que buscaba eliminarla era lo suficientemente inteligente cómo para organizar una estrategia donde la directora no fuese incapaz de empujar a todos. Más aquella alternativa quedó completamente descartada al una mejor opción surgir.
-¿Rodeando a una chica distraída para emboscarla? Que estrategia más cobarde, lamento informarles que no va a funcionar- Anunció Paradox tratando de sonar lo más amenazante posible.
Esquivando con enorme velocidad el ataque de los mecánicos, reposicionándose y abusando el factor sorpresa para eliminarlos uno a uno con eficacia y velocidad.
-A eso le llamo "Afrontar el miedo a la oscuridad" Ugh, sonaba mejor en mi cabeza y ahora estoy hablando sola. "Genial". . . Bueno, no estoy sola, estás tú aquí; voz extraña de la pistola y voces extrañas en mi cabeza. Capaz estoy loca, eso explicaría muchas cosas, cómo cuando intenté comer pizza con oreo, la peor idea de mi vida…
"Asqueroso"
-¡Hey! Eso sí lo escuché, aunque tienes razón, su sabor era repulsivo: que te gusten dos cosas no significa que sepan bien juntas.
Un silencio incómodo fue lo que acompañó a tales declaraciones. Capaz era lo mejor, seguir una conversación que no iba a ningún lado sólo serviría para retrasar su progreso.
Centrándose en su objetivo, la directora se encontró en más de un enfrentamiento: aquella entidad había hecho su misión personal detener su avance. No es que fuese particularmente complicado hacerle frente a un grupo de ingenieros y personal de mantenimiento, molesto, pero no muy complicado.
Sin embargo, lo que realmente preocupaba a la mujer eran los guardias en sí. Una cosa era evitar ataques de personas con armas blancas protegidas por la oscuridad, otra era personal entrenado armado. Al menos con los conserjes y mecánicos tiene la ventaja de la distancia, contra sujetos armados eso desaparecía.
Mientras se acercaba a la sala de máquinas su incertidumbre aumentaba, consideró en ese momento que capaz, si la situación lo requería; iba a tener que usar el reloj para hacer “trampa” en el enfrentamiento.
No le gustaba la idea, ese reloj fue su perdición y salvación, lo que menos deseaba era recurrir al maldito artefacto que le arrebató a su familia.
Aún así, sin ese reloj; ella no era nadie.
El apego que aquella mujer tenía con ese reloj era algo impresionante hasta para ella, tanto tiempo a la deriva, viajando en navíos que surcaban las olas y alcanzaban las estrellas; un pequeño conglomerado de casas convertido en un imperio y luego una nación.
Detuvo sus pensamientos en seco; que la zona estuviese bajo la influencia de “la oscuridad” no quitaba la posibilidad de que la verdad atacase; desconocía su rango y efectividad, era mejor no arriesgarse, lo que menos necesitaba Paradox era un ataque psíquico sumado a la insistencia de la oscuridad por lastimarla.
Estaba cerca, podía notarlo con sólo mirar los alrededores. Las sombras eran más densas, el ambiente más pesado, los carteles que señalaban la ubicación del generador central eran cada vez más recurrentes.
El mayor indicativo de la cercanía a su objetivo fue la resistencia que se topó.
Al ingresar a lo que era la antesala a los generadores, Paradox se vió forzada a usar de cobertura una enorme tubería de hierro, finalmente; el equipo de seguridad corrompido por la oscuridad hizo acto de presencia.
La situación era complicada, demasiado equipo delicado, cables en cada esquina, al punto que ya ni siquiera parecía que el edificio estuviera hecho de concreto, todo era cobre y material aislante. Temía dañar algo en aquel enfrentamiento, optando por tomar un aproximamiento distinto.
Necesitaba eliminarlos, rápido; un plan se empezaba a dibujar en su mente, más la realidad no suele ser como la ficción y a penas pensaba en los primeros pasos que debía tomar, un disparo le impactó en el costado, tumbándola al suelo.
-¡MIERDA!-Gritó asustada. Extendiendo su mano arrojó lo primero que tuvo al alcance, una de las tuberías para estrellarla en la cara del guardia. Este no sufrió daño alguno más quedó aturdido lo suficiente como para iluminarlo con su linterna para asestar varios disparos.
Aquel intercambio llamó la atención de sus compañeros, los cuales empezaron a acercarse.
El miedo aumentaba, sus opciones disminuían, aquel regalo de la voz en su pistola tardaba mucho tiempo en regenerar sus heridas durante el combate. Naturalmente, era más efectivo fuera del mismo, pero era imposible no salir herida en un intercambio con armas de fuego cuando hay tantos enemigos de qué preocuparse.
Se incorporó del suelo, tenía que hacer uso de sus limitadas capacidades. Una simple idea fue lo que empezó a marcar la diferencia en aquel enfrentamiento. Tomando su linterna y rasgando su traje; Paradox logró combinar ambos objetos, ya tendría tiempo para hacerlo estéticamente más bonito, ahora sólo le importaba que la luz no cayera al suelo.
Saliendo de su cobertura, la mujer atacó con precisión y velocidad al primer guardia que pudo ver, eliminandolo con facilidad más siendo impactada por una bala en el costado.
Debía moverse más, acostumbrarse a usar los objetos paranormales que cargaba consigo.
Por un instante su mano se deslizó hacia su pecho, podía sentir el reloj ahí, la cadena de plata que lo sostenía alrededor de su cuello no había desaparecido, su camisa se encargaba de ocultar el resto.
No se iba a arriesgar a llevarlo en un bolsillo, cualquier persona con manos ágiles podría robarlo, el collar fue la solución más práctica, pero llevarlo por fuera daba oportunidad a que se lo arrancaran con las manos. Siempre cerca de su corazón, se sentía pesado y el frío metal le recordaba constantemente su error, pero era un precio que debía pagar, puesto que sin él, Paradox no era nadie.
Se cuestionaba si usarlo o no, más al momento que la situación se volvió complicada, el instante que se veía rodeada y las cosas escapaban a su control; sin dudarlo reveló el reloj a la oscuridad y con el apretar de un botón todo se detuvo.
El mundo se congeló, el tiempo cesó su avance, todo estático e inamovible, con la excepción de Paradox y lo que esta tocase con sus manos.
Debía actuar rápido, usar aquel reloj la agotaba de maneras que no podía explicar. Apuntó con su arma, iluminó sus rostros, apretó el gatillo varias veces dejando así las semillas del fracaso plantadas.
Todo estaba en posición, los dominós listos para caer uno tras otro dando forma a su victoria. Volvió a apretar el botón y el tiempo resumió su curso, cuatro balas, cuatro guardias, cuatro muertos y un camino despejado.
“Reconozco; artefacto; historia; una mención;forma al objeto; siempre ha existido.” La voz del arma parecía estar hablando más consigo mismo que con la directora, esta decidió esperar en silencio, capaz usar el reloj no fue buena idea.
 
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Capítulo 6: Luz

No fue una buena idea el haber usado aquel artefacto.

La voz del arma parecía estar conversando con la nada, pensando en voz alta y cuestionando decisiones que la directora no podía terminar de entender.

Todo era bizarro, extraño, algo esperable de instalaciones donde estudiaban lo paranormal. Alzando la vista, Paradox pudo observar el pasillo que daba hacia la sala de máquinas, sin embargo, un velo de sombras le impedía avanzar.

Intentó atravesar la penumbra del pasillo, un error de parte suya.

Al momento que respiró aquella oscuridad, empezó a toser con fuerza, sintiéndose cada vez más cansada, agotada; la naturaleza de aquel ser parecía drenar sus energías, fue especialmente notable cuando usó sus zapatos para desplazarse de regreso al inicio del pasillo, su velocidad fue reducida.

-Si esta cosa puede afectar a los objetos paranormales que llevo conmigo: entonces no es buena idea avanzar por el pasillo ¿Qué debería hacer ahora?

La pregunta de la mujer fue respondida al un trozo de papel caer al frente suyo, su origen era desconocido, su naturaleza también, más la mujer se agachó, la curiosidad pudiendo más que su razón, inspeccionando el objeto para ver que era una especie de ticket.

Girando su cabeza pudo ver un pasillo nuevo, angosto y con tubos metálicos que impedían su paso, un ticket era necesario para atravesar aquel lugar.

-¿Debería de. . .? Esto es una mala idea. . .

Paso a paso, la mujer se acercaba al torniquete, viendo la ranura donde insertar el ticket, colocando su boleto para empujar con su mano las barras de metal, atravesando el umbral, el velo entre realidades.

El sol del amanecer la cegó por unos instantes, observando su entorno se percató de que estaba en una gigantesca estación de trenes, el lugar se encontraba completamente vacío, varios arcos con distintos letreros y símbolos marcan la entrada a diversos trenes cuyo destino era desconocido.

Mirando tras de sí, las instalaciones habían desaparecido, la entrada a la estación era el mismo torniquete que había atravesado y el mismo boleto que utilizó fue dispensado nuevamente para que ella lo tomase.

Observando ahora con una iluminación apropiada, la directora pudo distinguir la información en el boleto. “Boleto de ida, estación 3”.

Explorando con la vista, el mármol blanco de la sala rectangular era contrastado por los letreros y muebles de madera de roble oscura. En letras doradas al lado de cada arco, había un extenso cartel con un mensaje grabado en varios idiomas, lenguas que no podía reconocer, algunas humanas, la gran mayoría eran símbolos sin pies ni cabeza a sus ojos.

Entre el texto pudo distinguir una frase en su idioma que leía “estación 3”.

Las escaleras de la estación descendían por varios escalones hasta llegar a un muy extenso y abierto campo, donde un tren con sus puertas abiertas parecía esperar su llegada.

Naturalmente, cualquier persona cuestionaría todo lo que presenciaba ¿Acaso era esto real? ¿Había enloquecido? Muchas dudas en su cabeza que eran descartadas por la extraña calma de aquel lugar.

Finalmente, Paradox subió al tren para las puertas cerrarse y el mismo arrancar, observando el paisaje por la ventana, la mujer vio ante sus ojos la infinidad del espacio, donde un extraño hotel flotaba en el vacío, pudo ver un bosque, una ciudad y finalmente, una sala de máquinas, el tren se detuvo y la mujer descendió del mismo.

Estaba de regreso en el sector de mantenimiento, en la sala de máquinas de hecho, escuchó el sonido de un tren invisible alejarse.

-Eso fue muy. . . Se sintió tan. . . Creo que “raro” no le hace justicia a lo que sea que fue eso-Comentaba la mujer en voz, esperaba que la/las voces en la pistola le hablaran, más no hubo respuesta, seguía peleando consigo misma.

Fue en ese momento que Paradox pudo apreciar entre las sombras lo inmenso de la maquinaria que debía reactivar.

Un generador gigante, del tamaño de un edificio, las luces de emergencia sobre una consola de control en la cima parpadeaban en tonalidades carmesí. El reactor estaba en perfecto estado, sólo había sido apagado.

Sería una tarea sencilla, pasar un interruptor y ya.

No obstante, al alzar la vista la mujer pudo ver en la cima de la maquinaria unos enormes ojos dorados que la observaban fijamente.

Al momento de hacer contacto visual, el olor de cenizas, el calor de las brasas y la oscuridad humeante forzó a la mujer a ocultarse de la vista de aquel ente, mientras no pudiera verla directamente todo estaría relativamente bien.

Pero no se rendiría sin pelear, el sonido de armas cargarse era un recordatorio de ello.

La directora tomó su pistola para apuntar hacia el primer guardia que vio, disparando sin piedad al instante que las sombras fueron expulsadas por la luz. Extendiendo su mano, tomó un trozo de concreto del suelo para arrojarlo hacia el siguiente guardia. Debía moverse, activar la maquinaria para ponerle fin a esto.

La oscuridad era implacable, su ataque incesante y la desesperación de Paradox aumentaba. Sin pensarlo mucho, tomó el reloj para volver a utilizarlo, deteniendo el tiempo y saliendo de su cobertura para correr hacia el panel de control.

Aquella entidad destacaba por su intelecto, se notaba con facilidad que aprendía de sus errores y no lo engañas dos veces con un mismo truco. Ese fue el motivo por el cual, al Paradox avanzar hacia su objetivo, tropezó con un hilo hecho de oscuridad, fino, delgado y con un filo mortal que le arrancó el pie.

Soltando un chillido de dolor, la mujer se estrelló de boca contra el suelo, rodando por el mismo mientras el reloj escapaba de sus manos, con el botón pulsándose y el tiempo regresando a la normalidad.

Estaba herida y expuesta.

Extendió su mano para arrancar la mayor cantidad de concreto, metal y demás objetos no pertenecientes a la máquina para arrojarlos en todas direcciones, protegiéndose de los guardias corrompidos por la oscuridad. Arrastrándose como podía, un disparo le impactó en el costado, un nuevo grupo de guardias había nacido de la oscuridad.

Usando el guante, levantó otro trozo de concreto para usarlo como escudo, sosteniéndolo al frente suyo mientras miraba su pierna aún en buen estado, era arriesgado, pero no tenía otras alternativas. La mirada del ente estaba sobre ella y lo único que parecía protegerla de su influencia era su desesperado intento por sobrevivir.

Con su pie bueno pisó el suelo, usando el objeto paranormal para salir disparada por los aires en dirección al panel de control, usando su escudo improvisado de concreto como algo para reducir la fuerza de su impacto. Estaba haciendo una apuesta arriesgada a la naturaleza de aquella energía con la que levitaba cosas, de equivocarse; las consecuencias de usar mal los zapatos estaban impresas en su memoria.

Extendió su mano con el trozo de concreto al frente suyo, apuntando a la pared donde iba a estrellarse, un fuerte impacto seguido de una cortina de humo. La sangre en la pared, pese a ser abundante, provenía más de la ausencia del pie de la mujer que de haberse estrellado. La energía con la que levantaba objetos también podían usarse para evitar estrellarse, era como si de imanes con polos similares se tratase, el trozo de roca pegado a la pared y ella flotando a una distancia prudencial de este.

Se dejó caer, la adrenalina empezaba a agotarse, el dolor se volvía insoportable, iba a desmayarse por la pérdida de sangre y aún así, encontró las fuerzas para arrastrarse hasta el panel de control.

Varios disparos fueron en su dirección, intentando lastimarla o dañar la maquinaria, con un movimiento de su mano arrancó trozos de pared y suelo, creando una barrera de restos como escudo.

Tomó con sus manos la enorme palanca que controlaba el generado y con todas las fuerzas que le quedaban, descendió la misma.

El rugir de aquella imponente bestia despertándose resonó por todo el sector, los circuitos se encendieron, los engranajes girando, el combustible alimentando al generador para alcanzar su objetivo final.

Una a una todas las luces del lugar fueron encendiéndose, bañando con su presencia aquel oscuro rincón del mundo. La oscuridad intentó luchar desesperada, una pelea inútil. Las sombras escaparon de los guardias de seguridad, uno a uno cayendo al suelo, recuperando sus sentidos y la consciencia.

Lo último que vió Paradox fue aquellos ojos dorados ser consumidos por la luz, ocultándose dentro de un cristal dorado que yacía en la cima del generador, cayendo hasta perderse en el abismo.
 
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Capítulo 7: Despertar

“Paradox. . . despierta”

Lo primero que pudo ver la mujer fue un haz de luz brillante. Detallando los alrededores, la mujer pudo destacar su antigua mesita de noche hecha de roble y tapizada con ornamentos plateados, algo común en todos los muebles del hogar.

La chica bostezo perezosamente, no tenía ganas de levantarse, no deseaba hacerlo, pero era un día especial.

Tras muchos años de arduo esfuerzo; la mujer logró sacar adelante una carrera científica. Ayer recibió el título y celebró con sus colegas, hoy iba a compartir con su familia.

Con lentitud se incorporó de la cama, arreglarse no le tomó mucho tiempo, un baño rápido, arreglarse el cabello y unas prendas más acorde al ambiente hogareño, abandonando su habitación con rumbo a la cocina.

Pasillos, giros y escaleras; la distancia entre su cuarto y el comedor era considerable, esperable de una mansión. El tapizado de lana roja con detalles azules presentaban un ambiente muy acogedor, invitaba a cualquiera de los presentes a perderse entre las paredes. Paradox conocía cada giro, cada esquina y cada recámara.

-Buenos días amor ¿Cómo descansaste?

-Bien, mamá ¿Cómo descansaron ustedes?

-Espléndidamente, tu madre y yo estamos muy orgullosos de que hayas finalizado tu carrera universitaria ¿Has revisado las fichas de trabajo que dejé en tu cuarto?

-No, ni siquiera las noté, tenía hambre y bajé a comer.

Paradox tomó asiento en la enorme mesa ovalada, capaz de sustentar a 20 invitados, la distancia entre la hija y sus padres era considerable al encontrarse en el extremo opuesto de la alargada mesa que parecía casi perderse a la distancia.

-Escuché que hicieron una compra a mi nombre ¿Qué pasó ahí?

-Tiene que ver con las fichas en tu cuarto, ya que estás aquí te pondré al tanto. Tu madre y yo hemos jugado mucho con la idea de que formes parte de Paradox Enterprises. Como sabes, es el negocio familiar; empezamos como una simple compañía farmacéutica varias generaciones atrás cuando tu tatara abuelo creó los cimientos para el imperio que manejamos hoy día.

“Ahí va de nuevo con sus historias familiares ¿Cuándo va a entender que quiero hacer algo por mi cuenta? Y el bastardo hizo algo usando mis registros ¿Qué carajos cree que hace?” Se decía Paradox a sí misma.

-Kairos, amor, te estás desviando mucho-Indicaba la madre al padre.

-Supongo que tienes razón Swan, los jóvenes de hoy en día son muy acelerados.

-Kairos, Swan. . . Agra. . .

-Padre y Madre, o Papá y Mamá, somos las únicas personas en el mundo a las que puedes llamar así-Remarcaba la madre a Paradox.

“Hace tiempo que no considero merecen ese título”

-Papá, Mamá; agradezco mucho el gesto, pero no quiero formar parte de la compa. . .

-Cariño, no has terminado de escuchar a tu padre-Remarca Swan interrumpiendo a Paradox.

-No necesito terminar de escuchar, sé lo que va a decir.

-Entonces dilo ¿Qué va a decir tu padre?

-Lo de siempre “Queremos que formes parte del legado familiar, eres nuestra única hija y bla bla bla bla”.

-Un poco más de respeto y paciencia no te caerían nada mal.

-Miren, con todo el debido respeto; no quiero escuchar sus propuestas, me fuí del hogar para recuperar el control de mi vida luego de que ustedes me lo arrebataran por tantos años.

-Sólo hacíamos lo mejor para tí-Reafirmaba Kairos.

“Esa es la excusa de siempre. Toda mi infancia mis logros no eran nada comparados con el resto del mundo, nunca era suficiente”

-Lo siguen haciendo-Insiste Paradox.

-¿De qué. . .?

-En las citas médicas van sí o sí, pese a que les digo que no hace falta y siempre tienen que dar ustedes toda la información, incluso la innecesaria ¿Para qué carajos mi doctora general necesita saber cosas raras que hacía de pequeña? ¿Era necesario decirle eso?

-Los doctores necesitan todo tipo de información cuando. . .

-¡Es una doctora general, ella me refiere a los otros médicos profesionales y me hace el chequeo mensual! ¡Decirle esas cosas personales de mí no era necesario!

-Sólo trataba de ayudar. . .

-¡Decirle que tenía esa clase de problemas no era necesario!

-. . . . ¿Y ya los solventaste?

-¡SÍ, HACE AÑOS QUE LO HICE!

“Reconozco esa estúpida mirada, no me creen ¿Por qué insisten tanto en querer llevar notas de todo lo que hago o no? Hace años que resolví ese problema ¿Por qué no lo dejan ir?”

-No le alces la voz a tu madre-Interrumpe Kairos en la discusión.

“Ahí viene el defensor de todo lo correcto”

-Tú no hables, eres igual; nunca me dejabas tomar mis propias decisiones, nunca me permitiste hacer lo que quería.

-Es porque te dejé hacer lo que querías que saliste tan malcriada.

-Claro ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Pegarme? ¿Inmovilizarme? Dime ¿Qué otro correctivo planeas usar?

Kairos no dijo nada, Swan también se quedó callada.

“Nada que decir ¿Eh? Claro, es más fácil ignorar los errores que asumirlos”

Kairos se levantó de la mesa para caminar hacia el asiento donde estaba Paradox, la mujer se tensó, no temía por su vida, sabía que Kairos nunca le haría algo irreversible, sin embargo, esperaba una bofetada o un regaño.


***

-Sabía que escogí a una buena asistente, pero a penas empezamos a trabajar.

-¿Eh?

Paradox se encontraba en un extraño prado verdoso, al frente suyo se encontraba aquella chica que encontró al ingresar a las instalaciones por primera vez.

-Sunset ¿Verdad?-preguntó Paradox insegura

-Sí. Aún tenemos mucho trabajo por hacer, pero sé que hice una buena elección al contratarte como mi asistente.

-¿Tú asistente? Soy la directora de las instalaciones. . . creo. . .

-Tienes razón, eres una socia en tal caso, pero hice una buena elección. Aún queda mucho por hacer. Lograste restablecer la electricidad, pero aún te quedan un par de cosas por hacer.

-¿Qué cosas? ¿Dónde estamos? Lo último que recuerdo fue caer al suelo luego de perder mi. . .

-Tranquila, no estás muerta, simplemente inconsciente, la curita que te dieron está haciendo su trabajo, en cualquier momento despertarás. Tienes que encontrar “La verdad”, afrontarla y controlarla. Toma el control, Paradox.

-¿Tomar el control? ¿Tomar el control de la verdad? ¿Cómo puedo controlar a una entidad de ese nivel? A duras penas puedo controlar este guante raro y la pistola parlante.

-Lo harás bien, no te preocupes, así está escrito.


***

-Agh. . . ¿Qué. . .?

-¡La directora despertó!

Por tercera vez consecutiva; Paradox se despertó. Se encontraba descansando en una cama ubicada en la zona que creó para resguardar a los integrantes de las oficinas. Notando a un miembro del personal médico ingresar a la sala mientras Star estaba a su lado.

-¿Qué pasó? ¿Qué me perdí?-preguntaba la pelirroja algo desorientada.

-Lograste contener de nuevo a la entidad paranormal, sufriste heridas graves en el proceso y los guardias del sector te trajeron acá.

-Entonces ¿Luego de contener a la entidad los sujetos volvieron a la normalidad?

-Así suele ser.

-Pero, eso significa que los que maté en el camino. . .

-Está bien, no te preocupes, era defensa personal y ellos estaban bajo la influencia de ese ser, si hay que culpar a alguien de su muerte es a aquella entidad.

-Con su permiso, señorita Star, haré unos exámenes rápidos a la directora-Indicaba el doctor con calma.

-¿Y usted es?

-Quantum, líder del departamento médico. Es bueno ver que estás bien, Paradox.

El doctor poseía sus prendas de trabajo, una bata algo dañada y manchada, esperable, para eso se creaban. Su cabello negro canoso, sus ojos gríses y aún así se veía joven.

“Lo que hace el estrés en el trabajo” Pensaba Paradox viendo a Quantum, no debía de tener más de treinta años y ya se notaba las secuelas de su línea de trabajo.

El jefe médico realizó múltiples pruebas a la dama, particularmente a su pie.

Cuando los soldados lo escoltaron del departamento científico, dijeron que había perdido un pie y lo llevaron con ella, colocándolo en un balde lleno de hielos para conservarlo hasta que llegase. Sin embargo, cuando Quantum terminó de preparar una sala para realizar la operación, los soldados reportaron que la directora le crecio un nuevo pie.

Nada particularmente nuevo, en las oficinas eso era algo normal.

-Nunca pude preguntar ¿Cómo se llama este lugar? Me imagino que lo de “Control” es un nombre informal-Cuestionaba la directora a este.

-Bueno, sí, es algo informal que tú creaste, decías que era una referencia graciosa. Estas oficinas son conocidas como el Departamento Especializado en Estudios Paranormales. D.E.E.P

-¿DEEP?

-We are going DEEP into the secrets of the universe.

“Supongo que tiene sentido que sea en inglés, es el idioma de los negocios a fin de cuentas. El sujeto parece muy calmado ante mi pregunta, demasiado. . .”

-Me notificaron de su caso de amnesia. Considerando que estuvo bajo la influencia de “La verdad”. Creo que es mejor que se ponga al día antes de que intente recuperar esos recuerdos, no queremos que aquella entidad vuelva a tomar control de usted.

“Tiene razón y aún así, no puedo seguir esa recomendación”

-Lo tendré en mente, aunque no creo poder controlar si recuerdo algo o no.

-Debería de evitar situaciones que sean particularmente estresantes, los recuerdos suelen ser gatillados por emociones clave en situaciones similares. Mantenga la calma y nada malo pasará.

-¿Y todas estas fichas a mi lado?-preguntaba viendo las mismas.

-Parecen ser documentos de O.P y E.P

“Verdad que le pedí a Star que me diera un registro de ellos”

-Star me pidió que le notificará que se colaron algunas fichas que no van al caso. E.P-C y E.P-T

“¿Letras en lugar de números?”

La mujer rebuscó entre los documentos hasta ubicarlos, dando una leída por encima.


E.P-C: La Cazadora
Nombre real: Charm, Dark.
Alias: Walkiria, Walky, Diosa de la Guerra, Cazadora de demonios.
Sexo: F
Edad: REDACTADO
Fecha de nacimiento: REDACTADO
Descripción: Innecesaria, son agentes de DEEP
Métodos de Contención: N/A
Documentos Anexados: O.P-999-01, E.P-666, E.P-666-666, O.P-2015, O.P-2016, O.P-2017, O.P-2019
E.P-T: Anti-cristo
Nombre real: Samael, Sparkle, Midnight
Alias: Twilight, Twily, Sparkle, Cazadora de demonios.
Sexo: F
Edad: 24 años
Fecha de nacimiento: REDACTADO
Descripción: Innecesaria, son agentes de DEEP
Métodos de Contención: N/A
Documentos Anexados: E.P-666, E.P-666-666, O.P-5, O.P-3145

-Son ¿Agentes de DEEP? Tienen muchos documentos anexados. Y muchos objetos paranormales.

-Sí, son las armas que utilizan y los eventos en los que han participado.

-Ya veo. . . Entonces ¿Qué dicen los resultados? ¿Me voy a morir?

-Si sigues comiendo galletas oreo, sí, probablemente te pase factura a futuro, del resto todo parece estar en orden. Puedes retirarte.

-Gracias y Quantum

-¿Sí?

-¿Sabes algo respecto a mis padres? ¿En el pasado te comenté de ellos?

-Una infancia compleja por lo que determinó la psicóloga del equipo. Del resto ni idea, soy el médico general por así decirlo.

Paradox asintió lentamente para levantarse de su cama y avanzar hacia la salida.

-Deberías de reposar, dejarte en observación por unos minutos.

-La situación amerita mi presencia, gracias por todo, Quantum-Indicaba la directora para abandonar el ala médica, ahora que los ascensores funcionaban tenía su siguiente objetivo claro, el departamento de registros, si había información sobre sus padres, estaría en ese lugar.
 
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Capítulo 8

Registros pérdidos

Tras salir de la improvisada ala médica, Paradox exploró los alrededores del sector administrativo. Dentro del área segura que la misma mujer delimitó, revisó los alrededores en busca de información sobre la ubicación de los registros.

Sin embargo, le era imposible ignorar las miradas. La perseguían a todos lados, sus empleados, los miembros de seguridad que logró rescatar de la influencia de aquel ser oscuro; todos y cada uno murmurando a sus espaldas.

Cansada de la situación y frustrada la no encontrar lo que buscaba, Paradox se encaminó en busca de Star, encontrándola en una sala de conferencias pequeña donde parecía estar llevando a cabo una pequeña operación.

-¿Interrumpo algo?-cuestionaba la directora observando con calma a Star.

-¡Directora, es bueno ver que se encuentra a salvo! No, no interrumpe nada, tome asiento.

“Es hora de empezar a indagar sobre lo que realmente me interesa” Pensó para sí misma la mujer antes de cerrar los ojos y suspirar pesadamente

-¿Se encuentra bien, directora?

-Sí, solamente estoy algo cansada, eso es todo.

-Debería de reposar, ya hizo bastante al reactivar la electricidad, los ingenieros están trabajando en re-activar algunos mecanismos de defensa para ayudar en el proceso de retomar el control de las oficinas.

-No es cansancio físico. . . Estoy cansada de no llegar a nada con mis objetivos personales. Mis lagunas mentales tampoco ayudan ¿Tienen registros sobre mí, verdad?

Star se tensó por un momento al escuchar ello.

“Algo me está ocultando que no quiere enseñarme”

-Mira, Star; sólo me interesa saber qué pasó con mis padres ¿Ok? Quiero información respecto a ello.

-Ah ¿Tus padres? Es un tema delicado. . .

“No tienes idea”

-Pues hay información sobre ellos en los registros, ahí es donde almacenamos todo.

-¿Cómo llego a los registros?

-Usando el ascensor principal de las oficinas, creo que ya te dije esto antes.

-Estoy corroborando nada más, ya sabes, asegurándome que escuché bien lo que me dijiste cuando estaba en la sala de seguridad.

-Claro, claro; se encuentra en el ala principal, es imposible no verlo-Indicaba Star para sacar de sus bolsillos su tarjeta.

-Toma, usa esto para poder usar el ascensor y llegar al sector de registros.

-Gracias. ¿No debería de yo tener una tarjeta de acceso como esa que posees?

-Sí, pero si no la tienes contigo, difícil saber dónde se encuentra.

-Capaz encuentre algo en registros-Indicaba Paradox para levantarse de la mesa, iniciando su travesía hacia el ascensor principal.

El camino fue dentro de todo tranquilo; no parecía haber mucha influencia de la verdad por la zona, avanzando por los alargados pasillos de mármol blanco hasta alcanzar su destino.

La sala principal era tan grande como una sala de cine, una enorme sala de acceso a otros niveles de las instalaciones, donde el suelo estaba conformado de escaleras que iban en descenso hasta un enorme pilar central, cuya base metálica dejaba en claro que se trataba de un ascensor.

A medida que se acercaba al mismo, Paradox empezaba a notar que aquel dolor de cabeza regresaba, sosteniendo la misma con fuerza mientras aquella entidad nuevamente lanzaba un ataque mental.

La mujer aguantó la arremetida como pudo, sosteniendo su cabeza como reflejo natural mientras aquellas voces de siempre la motivaban para que luchara contra la influencia de tal criatura.

“No te rindas, aún puedes lograrlo/No caigas ante ella, pelea hasta el final, sé que puedes lograr lo que nosotros no”

La mujer suspiró con pesadez, su cabeza se sentía más ligera una vez resistió aquella extraña energía.

“Capaz debería de hacer algo al respecto. . . Nah, no es mi problema, ellos pueden resolverlo por su cuenta” Se decía a sí mismo Paradox para ingresar al ascensor y leer los botones, en lugar de números, cada uno tenía un símbolo distinto.

Por deducción simple, la directora presionó el botón con un símbolo de lo que parecían documentos. Poniendo en marcha el mecanismo y descendiendo a los archivos de las instalaciones.

“No debes; amenaza; “La verdad”; prioridad; resuelto; velo de mentiras; creaste”

-No tengo idea lo que tratas de decir, pero cada vez te escucho más claramente, debo de estar mejorando con esto de tener varias voces en mi cabeza. . . Probablemente debí comentarle esto a Quantum-Se decía a sí mismo la mujer en voz alta para observar la sala donde el ascensor la dejó.

La montaña de organizadores, archivos y computadoras era algo intimidante de ver para la mujer, no obstante, siempre tendría consigo a su reloj de bolsillo mágico, aquel que la ha sacado de tantos problemas y, consecuentemente, la razón de todo su sufrimiento.

***
Paradox estaba habituada a que su padre, Kairos, la llevara a pasear por la sala de “tesoros” familiares. Más que tesoros reales eran un montón de reliquias inservibles que tenían significado emocional en la familia.

-Como sabes hija, cada miembro de nuestra familia ha dejado acá algo que tiene mucho valor para ellos. Por ejemplo, aquí puedes ver una réplica de mi primer cheque y mi primera compra, el día que aprendí el valor del dinero, también fue el día que comprendí que los bienes materiales, en especial el papel moneda, viene y se va a una velocidad más rápida de la que podemos percibir-Indicaba Kairos contando una de sus tantas historias.

-Ok ¿Y nunca has tenido la necesidad de querer cambiar ese cheque?-Cuestionaba Paradox aburrida. Todos los demás objetos en aquel baúl de recuerdos pintado de oro eran más interesantes que

-Aún no he tenido motivos para hacerlo, capaz en un futuro cercano ese cheque y recibo sea reemplazado por algo más.

-¿Por qué no me cuentas de este lapicero? ¿Por qué está acá? ¿Es del abuelo?

-Sí, es el lapicero con el cual firmó su contrato más importante.

-¿Acaso todo en este lugar está relacionado con contratos y dinero?

.-Hay significados ocultos que sólo son visibles a los ojos de quienes deciden investigar y aventurarse en lo desconocido.

“Forma elegante de decir que investigue más, pero no necesito hacerlo, estoy segura que un bolígrafo viejo y un cheque no ha de tener mucha importancia” Se decía a sí mismo la mujer para seguir revisando los objetos hasta finalmente toparse con uno que llamó su atención.

-¿Y este reloj?

-Ah, eso. Es la posesión más antigua del baúl familiar. Este reloj perteneció a tu tatara abuelo, Cronos Paradox, el primero en fundar el imperio que hoy día manejamos.

-Me gusta como se ve ¿Puedo tenerlo?

-¿Estás loca? Claro que no, cada reliquia familiar es única para cada uno de sus miembros, debes de encontrar tu propio objeto valioso, con un significado especial.

“Siempre negándome todo lo que anhelo y deseo. ¿Acaso no puedo seguir los pasos de mis antepasados? Si el abuelo fue exitoso será por algo”

-¿Y qué debería de poner acá? ¿Un grillete de oro con incrustaciones de diamante?

-¿Eh?

-Digo, algo que tenga significado ¿No? Pues eso tiene mucho significado para mi, expresa como me siento hoy día.

-Sólo hago lo mejor para tí cariño, deberías de aprender a respetar más a tus mayores.

-¿Y debo quedarme contenta y de brazos cruzados mientras me niegan mi libertad?

-Te estamos protegiendo.

-Me están controlando para que sea lo que ustedes quieren que yo sea.

-Algún día lo entenderás, mocosa mal agradecida.

***

Revisando la terminal de la computadora al frente suyo, Paradox fue capaz de localizar los documentos que buscaba, ubicación exacta y todo marcado.

La directora comenzó su avance en busca de aquellos documentos, caminando por los estrechos y sinuosos pasillos sin poder evitar sacudirse la sensación de que algo la estaba observando.

Tras unos minutos de caminata finalmente encontró el organizador que buscaba, abriendo el mismo en busca de los documentos, sólo para percatarse de que, no estaban.

-¿Huh? ¿Pero qué. . .?-Antes de terminar su pregunta, Paradox se movió hacia atrás con gran velocidad, esquivando unas balas que fueron en su dirección. Esta se giró para ver a más guardias de las instalaciones bajo la influencia de la verdad, no obstante, estos cargaban consigo enormes escudos metálicos.

“Genial, lo que necesitaba” Se quejaba internamente la directora para abrir fuego hacia los guardias, estos usaban sus escudos para detener sus balas, cerrando la distancia con la directora, quién extendió su mano para tratar de tomar un organizador, solo para percatarse de que todos estaban fijos al suelo y las paredes.

Una nueva idea surgió, replicando lo que hizo al pelear contra la sombra, Paradox estendió su mano para tomar un trozo del suelo y arrojarlo hacia los guardias con fuerza, más el impacto fue retenido efectivamente por el escudo.

“Directora; retirarse; frente”

-No tienes que decirlo dos veces-responde Paradox para empezar a esquivar con gran velocidad los disparos que iban en su dirección, girándose para intentar huir, logrando únicamente chocar de frente contra otro escudo, sin percatarse había sido rodeada.

La mujer estaba preparada para hacer uso de su reloj, dispuesta a salir de aquella situación como siempre lo ha hecho, más aquella voz volvía a hablarle.

“Recuerde; munición; explosiva”

-¿Explosiva?-Se preguntaba Paradox tratando de hacer memoria, recordando algo de su pasado.


***

-Debe de aprender a usar mejor las armas que tiene a su disposición directora. No puede seguir anexando objetos paranormales a su persona, no son cartas para que las colecciones todas.

-¿Y usted cree haber encontrado algo que yo no, Jefe de seguridad?

-Sólo me preocupo por usted, señorita Paradox.

-Bien. Enif. Veamos qué tienes que enseñarme-Suspiraba la directora algo fastidiada.

-Claro, primero ¿Podría facilitarme su pistola?

-¿Mi pistola? ¿Por qué haría eso? Es mi símbolo de poder.

-Pensé que su símbolo de poder era el reloj que carga consigo.

Aquello la tomó por sorpresa.

-¿Cómo sabes de. . .?

-Pese a lo bien abotonada que lleve la camisa para ocultar la cadena y lo prominente de su busto, aún se puede ver algo haciendo bulto en su pecho.

-¿Entonces se la pasa viendo mi busto?-Cuestionaba Paradox arqueando una ceja.

-Como jefe de seguridad es mi labor estar al tanto de cualquier extraña ocurrencia. No queremos que alguien que se encuentre bajo la influencia de un ente u objeto paranormal esté armado o cargue consigo algo que no debería, es protocolo y mi labor es hacer que se cumpla. Debo estar atento a dónde pueden ocultar esas cosas.

-Una muy elaborada excusa.

-No es una excusa, es paranoia.

-¿Y de dónde proviene esa paranoia?

-¿Planea darme su arma para mostrarle mis descubrimientos o no?

-¿Esa es la manera de pedir mi arma o dirigirse a tu directora?

-Indagar sobre mi pasado no es algo que forme parte de mi contrato laboral.

-Me parece justo, pero si vas a andar indagando sobre mi reloj yo haré lo mismo sobre tú pasado. Como sea, aquí tienes-Indicaba Paradox para hacerle entrega de su arma, Enif la revisó por unos momentos para entonces señalar un pequeño botón oculto cerca del gatillo, al lado de este había una luz de color amarilla.

-Bien, en caso de que no lo sepa, al presionar este botón ¿Ve como el color cambia?-Cuestionaba Enif.

-¿Ajá?

-Pues esto al parecer cambia el tipo de munición del arma, fijese que si la ponemos en naranja y disparamos a uno de las dianas-Indicaba Enif para al disparar y la bala impactar, un fuerte explosión llevarse a cabo, destruyendo por completo la misma.

Paradox se quedó boquiabierta observando lo que acababa de hacer Enif

-¿Se da cuenta de que no conoce todo sobre su. . .?

-¡Eso fue asombroso! ¡¿Qué más puede hacer mi arma?!-Preguntaba emocionada la directora acercándose a Enif para revisar el arma junto a este.

-Muchas cosas más, pero de momento nos centraremos en lo básico, lo que hace cada tipo de munición.

-¡Me parece maravilloso! ¡Dame, quiero probar!-Paradox en ese instante al quitarle el arma se percató de lo que estaba haciendo, esta de inmediato recuperó su compostura para aclarar la garganta y ajustar su saco de vestir.

-¿Todo bien directora?-preguntaba Enif sonriente a esta.

-S-Sí, todo bien, ejem. ¿Qué más puede hacer el arma?

Enif pudo notar que la mujer se encontraba apenada por su actuar un tanto infantil, este simplemente empezó a reír.

-¡Hey! ¡¿De qué te ríes?!

-Te ves adorable y graciosa con esa cara que pones.

-¡¿Cómo que adorable y graciosa?! ¡Enif, ni una palabra de esto a los demás en la institución!

-Lo que diga, Paradox.

-¡Es en serio Jefe de seguridad! ¡Es una orden directa, efectiva de manera inmediata!

***

Paradox observó los alrededores, estaba completamente rodeada, fue ahí cuando se percató del pequeño botón oculto cerca del gatillo, apretando el mismo hasta llegar al color naranja. Esta esquivó un par de disparos con gran velocidad, sin embargo, unas cuantas balas lograron alcanzarla mientras hacía el cambio.

La directora cayó al suelo para apuntarle a los guardias y disparar. Al momento que la bala impactó con el escudo, una potente explosión hizo añicos el mismo, empujando al guardia hacia atrás y dándole la apertura necesaria para disparar, explotando al pobre sujeto en mil pedazos.

-Oops, debí cambiar el tipo de munición primero-Se dijo a sí misma antes de abrir fuego hacia los demás guardias, ignorando sus heridas, levantando trozos de suelo para usarlos de escudo mientras despachaba uno a uno a los guardias en su camino.

“Mientras más recuerdo más me doy cuenta de lo genial y divertido que es ser directora de este lugar” Pensaba sonriente la mujer, pese a sus heridas sabía que la curita mágica la iba a curar, y efectivamente así fue tras unos segundos.

“Debe; cuidadosa”

-Lo tendré presente. Ahora ¿Por qué no están esos documentos en los archivos? Debe de haber algún tipo de registro en la terminal.

Acercándose a una de las múltiples computadoras dispuestas a lo largo de los archivos, Paradox se centró en buscar información respecto a la ausencia de dichos documentos, logrando ubicar los registros y acceder a estos usando la tarjeta de Star.

-Fueron retirados hace tiempo por Star.

Paradox estaba cansada de la jefa del departamento administrativo. Primero le ocultaba cosas ¿Y ahora le quitaba las respuestas que buscaba sobre su familia? Estaba cansada de sus mentiras, engaños y desviaciones, confrontaría a esa mujer de inmediato luego de recuperar los documentos.

Tomando con su mano el reloj oculto entre sus prendas, Time se centró en el flujo del tiempo, la percepción del mismo, sintiendo su incesante avance, su impredecibilidad, si tuviera que describirlo, la mejor comparación sería un río tormentoso, lleno de cambios constantes pero siempre en una misma dirección.

Para viajar río arriba se requería de fuerza, determinación y energías mayores a las que se le oponían.

Extendió su mano como ya estaba tan acostumbrada y manipuló los hilos del tiempo en las yemas de sus dedos. El mundo empezó a rebobinar, como si de un antiguo VHS se tratase, las personas y objetos que pasaron por aquel lugar revivían en sentido opuesto los eventos llevados a cabo, hasta finalmente encontrarse la mujer en el momento exacto en que los documentos fueron retirados, pudiendo verse a sí misma.

De inmediato supo que algo andaba mal, muy mal.

Su mirada estaba desenfocada, sus ojos inyectados en sangre, el cabello desarreglado y con un aura complicada de determinar.

-Esa maldita bastarda de Star intentando destituirme, puta desgraciada ¿Piensa que puede meterse con la dueña de este lugar? YO CONTROLO TODO ACÁ, YO SOY LA DIRECTORA NO ELLA. Le voy a dar una lección a esa maldita. ¿Qué va a saber una estúpida secretaria de mierda sobre manejar objetos paranormales?-Maldecía aquel recuerdo de Paradox por lo bajo.

“¿Objetos paranormales? ¿Qué le. . .? ¿Qué me ocurrió para ponerme así? ¿Qué carajos estaba haciendo Star en mi contra?” Se preguntaba Paradox tratando de encontrarle sentido al recuerdo que se reproducía ante sus ojos.

-Bien, estos son todos los documentos sobre “La verdad”, los archivos de mi familia y mis registros personales. Documentos importantes para mi y la institución, veamos qué cuánto tiempo podrás conservar tu trabajo así-Decía Paradox sonriente usando la copia de la tarjeta de Star para retirar los documentos de los organizadores antes de salir del cuarto con estos portando una sonrisa un tanto enfermiza.

“Directora; indagar; pasado, peligroso”

-¿Tú sabes lo que pasó? Lo sabes ¿Por qué no me dices lo que ocurrió? ¿Por qué me ocultas cosas?

“Bien”

-¿Bien? ¿Por mi bien? ¿Eso intentas decir? ¿Cómo que por mi bien? ¿Acaso piensas que no puedo manejar la verdad? ¿Que no seré capaz de soportarla?

“Esa; razón; hago”

-¡Habla bien! Agh ¡¿Por qué nunca puedo tener el control de mi vida y las cosas que me rodean?!-Maldecía Paradox para caminar de regreso al ascensor de acceso, iba a tener una charla con Star.

Al momento de ingresar al elevador y ascender de regreso al sector administrativo, la mujer falló en notar que una presencia había puesto especial interés en ella desde su arranque de ira.
 
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Capítulo 9

Confrontación

Estaba cansada, agotada y sumamente frustrada. Al salir del ascensor Paradox inició su viaje de regreso a la zona administrativa, eliminando los obstáculos en su paso sin miramientos ni consideraciones; quería respuestas y las iba a tener.

Ingresó de manera apresurada ante la mirada de todo el personal de seguridad y administrativo, avanzó con determinación buscando a su objetivo hasta encontrarlo, tomó del brazo a la mujer y la arrastró de manera un tanto violenta y apresurada a una sala a parte, lejos de la mirada y oídos de otros hasta finalmente tirarla en una silla con violencia y ambas mujeres observarse cara a cara

-Me imagino que algo pasó.

El nerviosismo en la voz de Star era notable, palpable incluso.

-Quiero saber qué está pasando acá.

-Pues, me gustaría poder entrar en detalles pero desconozco. . .

Paradox golpeó con fuerza la mesa, mirando seriamente a la secretaria.

-Basta de secretos y verdades a medias. Quiero la verdad ¿Qué pasó?

-Además del incidente interno, nada más ha. . .

-Star, puedo notar las miradas desconfiadas, cuando te salvé y al resto de los empleados muchos no dudaron en expresar su odio hacia mí. Estoy buscando respuestas y nadie me las da.

-Bueno, es un poco más complicado de explicar de lo que crees. . .

-¿Esa es la excusa? ¿No me vas a decir qué hice para causar todo esto?

Star se quedó callada, observando a Paradox, un poco de sorpresa en su mirada.

-No soy estúpida, la desconfianza, las miradas, los murmullos, lo que me has dicho y la información de Quantum, yo causé esta brecha de seguridad ¿Verdad?

La jefa del departamento administrativo suspiró pesadamente para tomar una postura más seria.

-Sí, sé lo que está pasando pero no puedo decírtelo de manera directa ya que podría afectar tu estado mental. Hay una razón por la que tienes amnesia, Paradox.

-Entonces ¿Qué me puedes decir? Dame algo, lo que sea.

-Te puedo contar cómo inició tu carrera en DEEP.

(Varios años atrás)

-¿Cómo encontró este lugar? Eso es lo que quiero responder-Cuestionaba uno de los miembros de seguridad. Paradox se encontraba en una sala de seguridad, retenida en contra de su voluntad, al ingresar por primera vez en aquel edificio e insistir y cuestionar al respecto, fue arrastrada a una sala a parte por el equipo de seguridad.

-Estamos investigando, no ha habido brechas de seguridad interna, así que la teoría es que esto es un asunto externo. Ya hemos enviado una petición de administración para sacar sus archivos, deberían llegar en cualquier momento.

Paradox observaba todo desde la pequeña sala de interrogación donde se encontraba, unas esposas la mantienen anclada a una mesa cuya base se encontraba atornillada al suelo, mientras el grupo parecía distraído tratando de dar con su identidad, la mujer sacó del mango de su camisa un pequeño sujetador de plástico, esta comenzó a doblarlo hasta obtener la forma deseada e insertarlo en el espacio donde se supone va la llave.

“Vamos, tú puedes Paradox, tú puedes, has hecho esto mil veces antes con toda clase de cerrojos, unas esposas no te van a retener cuando estás en. . .” Paradox finalmente logró liberar las esposas, teniendo especial cuidado a la hora de liberarse, aprovechando la distracción se acercó a la puerta para velozmente forzar la cerradura, a fin de cuentas, tenía más experiencia abriendo puertas que esposas.

Cuando finalmente abrió la puerta pudo ver en una mesa al otro lado del pasillo los objetos que le confiscaron, entre ellos estaba su reloj.

-¡Hey!-Gritó uno de los guardias de seguridad al ver como Paradox salía lentamente de la sala.

Con gran velocidad la chica acortó las distancias con su reloj para activarlo justo en el momento que el agente de seguridad abría fuego.

El tiempo se detuvo y con este la bala a centímetros de impactarle, Time se levantó del suelo suspirando pesadamente, recuperando su aliento.

-Eso estuvo cerca. . .-Murmuró para de inmediato moverse por las oficinas, pudo ver un cartel con un mapa de las instalaciones, notando que la sala de registros estaba en otro piso solamente accesible por el ascensor principal.

Paradox corrió por los pasillos, manipular el tiempo con aquel objeto tenía sus restricciones, aprendió más temprano que tarde que moverse por aquel espacio le causaba fatiga, agotamiento, capaz un efecto secundario de la exposición a esa extraña magia que le permitía detener todo.

Tuvo suerte de que el ascensor principal no fuera un área tan concurrida, el tiempo retornó a la normalidad y está apretó el botón, ansiosamente jugando con el reloj entre sus manos, mientras el ascensor llegaba a su nivel, las miradas empezaron a posarse sobre ellas, fue en ese momento que escuchó gritos de alerta mientras los empleados se retiraron velozmente de la sala.

Asustada, observó los alrededores para notar que seguridad ingresaba velozmente apuntándole de todas direcciones, las puertas del ascensor se abrieron y Paradox detuvo el tiempo, ingresando al mismo para apretar el botón.

El tiempo se resumió con ella aún afuera del ascensor, los guardias abrieron fuego y volvió a detener el tiempo, esta vez caminó fuera de las balas hacia cada uno de los guardias, estaba sudando, sentía que le faltaba el aliento, pero seguía empujándose al límite.

Uno a uno fue quitándoles las pistolas para tirarlas por en un pote de basura, el tiempo se resumió para las balas fallar y los guardias sobresaltarse al ver a la mujer en una esquina de la sala, pese a sus pistolas ser retiradas, varios de ellos sacaron cuchillos para lanzarse sobre la mujer, buscando rodearla.

El sonido del ascensor cerrando sus puertas captó la atención de la mujer, quién detuvo el tiempo para caminar hacia este, lentamente avanzando, con su respiración acelerando y el sudor aumentando; Paradox logró ingresar al ascensor para el tiempo retomar, las puertas cerrarse y el descenso a los archivos darse.

Sentada en el suelo del ascensor, Paradox tosía con fuerza y se secaba el sudor, agotada pero determinada a llegar al final, la mujer tomó una de las barandas laterales del ascensor para forzarse sobre sus propios pies.

La puerta doble se abrió y de inmediato detuvo el tiempo al ver que iba a ser recibida por una lluvia de balas, con cuidado y recibiendo algunos cortes de las balas detenidas en el aire, Paradox logró avanzar lejos del grupo y caminó la mayor distancia posible hasta colapsar sobre sus rodillas en el suelo, el tiempo volviendo a la normalidad.

Estaba agotada, al borde del colapso, no iba a poder llegar más lejos y a este paso iba a matarse; no le importaba, necesitaba saber, necesitaba respuestas, quería conocer la verdad de lo que pasó hace tantos años, la razón por la que toda su felicidad fue arrebatada.

Se arrastró por el suelo hasta una terminal, no podía entender casi nada de lo que leía, capaz por la extraña terminología, capaz porque veía borroso, pero podía reconocer una barra de búsqueda en cualquier lado, escribiendo la fecha donde ocurrió todo varios archivos se mostraban junto a la ubicación de cada uno.

Ahí estaba, su ubicación y todo.

Con suma dificultad la mujer se levantó para caminar tambaleándose hasta el archivador donde se encontraban los documentos que buscaba, deteniendo el tiempo en el proceso al escuchar a los guardias acercarse.

Finalmente llegó a su objetivo, al frente suyo yacían todas las respuestas que buscaba, finalmente podría entender lo que pasó.

Extendió su mano lista para abrir la gaveta, sin embargo esta se congeló.

-¿Eh? Pero. . .

Hacía frío, al centrar un poco su mirada pudo ver que su aliento era visible, esta se volteó débilmente para ver a un sujeto parado tras de ella.

-N-No, por favor, déjame ver, necesito saber lo que hay acá. . .-Suplicaba la mujer golpeando como podía el hielo sin lograr hacerle nada, llorando en silencio mientras sus lágrimas se congelaban y empezaba a temblar del frío.

Poco a poco fue cayendo al suelo, los demás guardias la rodearon.

Paradox se rehusó, se rehusó a morir al tener las respuestas al frente, extendió su mano de nuevo para presionar el botón de su reloj, sin embargo, una bala le impactó en la mano forzándola a soltar el mismo.

Un grito de dolor fue silenciado por un puñetazo a la cara, Time Paradox quedó inconsciente en el suelo mientras un señor de cabellos plateados se ajustaba su corbata.

-Director Hunch, estábamos a punto de…

-Lleven a la chica al departamento médico de inmediato para que la estabilicen usando los procedimientos de seguridad utilizados en el documento O.A-2099. Buen trabajo Enif.

El guardia de seguridad que congeló los archivos suspiró pesadamente para que el hielo desapareciera.

-Sólo hago mi trabajo como guardia de archivos.

***
-Eres una mujer muy testaruda y persistente, Time Paradox.

El director Hunch observaba a la mujer al frente suyo, detallando el reloj que le confiscaron, hacía tiempo que no veía tanto poder concentrado.

Paradox no dijo nada, sabía que era mejor quedarse callada.

-No sólo lograste evadir a los guardias sino que también llegaste a los archivos y casi logras tener acceso a material muy delicado, conocimiento que de ser filtrado podría cambiar muchas cosas allá afuera.

-¿Esta es la parte donde me “desaparecen”? No, déjame adivinar “Me suicido en una celda”.

Hunch esbozó una leve sonrisa ante el comentario de la mujer.

-En condiciones normales sí, aquí es donde te suicidas o sufres un accidente trágico, sin embargo; el hecho de que descubrieras la existencia de DEEP, llegaras a nuestras oficinas centrales, burlaras a los guardias y casi robaras unos archivos. . .

-No fui yo, el reloj lo hizo todo.

-Tengo que llevarte la contraria.

-No voy a ser prisionera ni esclava de una organización clandestina que me arrebató a mis padres.

-Nosotros no. . .

-Sólo quiero respuestas, eso es todo.

-Hay algunas cosas que el mundo está mejor si permanecen en secreto. Nuestra organización se encarga de documentar, catalogar, investigar y archivar toda clase de eventos paranormales que ocurren a lo largo del mundo, desde algo tan simple como fantasmas hasta seres que provienen de otros planos de existencia y dimensiones alternas.

-No me interesa lo que ustedes hagan, sólo quiero saber. . .

-No estás en posición de hacer exigencias ni resistirte a nuestras órdenes.

-¿Y qué planes tienes para mí?

-Mañana vas a empezar a trabajar como asistente de oficina, trabajarás junto a Sunset, limpiando los escritorios, organizando los documentos, entregando café, sacando fotocopias, etc-Indicaba Hunch para entregarle a Paradox una tarjeta con una foto suya y su nombre.

-. . . . . . .

-Bienvenida a DEEP.

(De regreso en el presente)

Paradox observaba en silencio absoluto a Star, apretando sus puños enojadas, estuvo tan cerca de tener la respuesta que buscaba, estaba a nada de gritarle a Star.

-Te puedo contar más, así que te hago una propuesta; vamos a arreglar el desastre que hay en las instalaciones, sigue mis indicaciones y te diré más de tu pasado. Una vez las instalaciones vuelvan a estar bajo control te lo contaré todo, absolutamente todo, incluso lo que le pasó a tus padres.

Paradox alzó la vista, su mirada llena de odio encontró la expresión relajada de Star.

-Soy la directora, debes de hacerme caso, yo. . .

-Perdiste la credibilidad y confianza de todos al causar este desastre.

Paradox suspiró pesadamente, apretando su puño suspiró pesadamente para relajarse, cerrando sus ojos y centrándose en lo que realmente importaba.

-Te conozco Paradox, trabajaste para mi un buen rato antes de irte al departamento de seguridad, sé que tomarás la decisión correcta.

-¿Qué tengo que hacer ahora?

-Bien, actualmente la brecha de seguridad está dividida en los distintos sectores, administración está bajo control, recuperaste esta zona de la influencia de “La verdad”. También liberaste el sector de mantenimiento y almacenamiento de aquel ente paranormal oscuro. Ahora con los guardias que tenemos de nuestro lado estamos poco a poco retomando el control de las instalaciones.

-¿Qué sectores nos faltan?

-Departamento de seguridad, departamento científico y finalmente departamento de casos especiales.

-¿Casos especiales?

-Es donde tenemos contenidos y llevamos a cabo los estudios en los objetos y entidades más peligrosos. Necesito que vayas al sector de seguridad y retomes el control, una vez tengamos acceso a las armas podremos ayudarte en la pelea contra los entes paranormales.

-Bien, me imagino que debo de tomar el ascensor central.

-Sí, puedes llegar al primer nivel de seguridad con cualquier tarjeta, para los demás necesitas permisos especiales.

-Ugh. . .

-Culpa tuya, luego de tu llegada a las oficinas la seguridad se triplicó dentro de las instalaciones.

-Bien. . . hagamos esto-Dice Paradox para retirarse de la sala, al menos ya tenía un sentido de dirección y cómo obtener las respuestas que perseguía.
 

MegaMagner

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¡Y aquí estamos! Por fin al día con Madness y cuanto menos fue un viaje curioso ¿Por donde comienzo?

Bueno, viniendo desde tu fanfic anterior (HellBlazing) creo ver un par de nombres repetidos respecto al otro fic. Me habías contado un par de cosas acerca de una conexión entre ambos fics, pero al no acordarme muy bien lo dejaré como simplemente detalles y referencias. Btw, eso no es lo importante del fic y era algo que quería sacarme de encima rápido.

Primero quiero empezar por la conformación de la historia o como la sentí. Para empezar el ritmo del fic se me ha hecho llevadero en cuanto la sucesión de eventos, la cadencia de las palabras y la oración, además el como se sucedían los eventos. Sobre todo disfrutaba las partes más calmadas donde se exploraban las instalaciones... O lo que quedan de ellas tras esa "catástrofe" a la que se hace mención. Creo que la elección de palabras está bien, no mucho tecnicismo pero también usas el vocabulario para no reiterar ciertas palabras. Creo que de lo que yo puedo entender en este aspecto no me he encontrado con algo que me saque mucho de la lectura. Otra cosa que te mencioné es que me gusta mucho el como descubres los gestos corporales de los personajes, es un recurso que ayuda a describir más a los personajes o sus actitudes sin decirte exactamente que piensan, como se sienten o como actuarían. Cuando está bien hecho ayuda mucho y creo que este es el caso.

Pero si una cosa puedo achacar es que pese a este ritmo siento que a veces te embalas mucho deteniendo acciones explicando cada razonamiento de Paradox en el medio. Cuando va a haber una sección de acción en ocasiones siento que detienes la acción en el instante antes de que ocurra por detallar el razonamiento a seguir de la protagonista, y no creo que sea un recurso malo pero veo que lo metes en un punto donde entorpece. Quizás podrías hacerlo de a poco, en el medio o momentos antes ya analizando su entorno y pensando en los recaudos, eso te lo dejo a ti para darle una vuelta o crees que no es un problema.

Ya pasando a lo creativo me gusta mucho el ambiente desolado y con aires post apocalípticos de las instalaciones de esta empresa, las imágenes de esos pasillos deteriorados y plagados de enemigos que acechan en la oscuridad hasta me perturba cuando pienso detenidamente en como debe lucir. El rastro de destrucción por los eventos y las entidades también me gusta mucho como ambiente y el como describes cada sala. También la parte de la estación de tren es una que me ha volado la cabeza y me encantó, que simplemente eso exista como si de una experiencia onírica se tratara. Un pequeño punto aparte en ambientación son los ingenieros atacando con llaves inglesas, que aunque no lo creas son esos detalles de elementos que vinculan personajes a un ambiente lo que suele enriquecer los propios ambientes. Tal vez sea intencional o accidental, pero me gustó.

Respecto al misterio que hay detrás de las memorias perdidas de Paradox hay que seguirla todavía, algunas ideas interesantes hay ahí que estas armando respecto a su pasado antes de ser directora, su paso como directora y sus últimos momentos, supongo que relacionados a este evento catastrófico. La pérdida de sus padres y ahora esta organización "DEEP" me gustaría ver como se siguen desenvolviendo.

Como pequeño pensamiento propio respecto a la historia, a veces pienso que esta historia puede ser una especie de purgatorio para ella donde tendrá que sobreponerse ante lo que le atormenta para poder descansar en paz tras su tormento. No tengo suficientes bases sólidas para siquiera lanzarme a proponer que sea posible, pero por momentos tiene esa impresión en mi opinión.

También me llama la atención saber si habrá otro objeto paranormal además del collar y del reloj, no sé si hay más acerca de la existencia de otros objetos pero al menos estos son los más preponderantes.

Del resto no sé si hay mucho más que decir, creo que pude entender cierto simbolismo en la mesa del comedor en el flashback de Paradox donde se sienta en un extremo y su familia en otro reflejando la distancia que hay entre ambos, no creo que sea imaginación mia si pones tanto empeño a destacar la lejanía entre ambas personas pero bueno, ya me dirás tú. Aunque soy horrible para captar simbolismos, y tal vez si lea la historia por segunda vez pueda entender o captar mejor otras cosas, pero eso será para otro momento. De momento nos leemos en otra.

Megamagner is out!
 
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