Fanfic Madness

ProyectV

Bayonetta (ProyectV)
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Sinopsis

"Vivimos encerrados en nuestra propia zona de confort, nuestro rincón del mundo; una caja construída por y para nosotros. ¿Qué podemos hacer cuando esa caja es destruída?" En unas oficinas cuya luz del sol ha dejado atrás, Paradox trata de recordar los eventos acontecidos causantes de sus desgracias, corriendo contra el reloj y buscando recuperar aquello que perdió.

Madness

Capítulo 1: El edificio sin nombre
Una caja; si tuviera que describir el mundo de cada persona diría que es una caja. Nos escondemos dentro de ellas, en nuestro pequeño rincón, nuestra zona de confort; temerosos de lo que hay afuera oculto en la oscuridad inmensa de lo desconocido.
Tratamos de controlar cada pequeño aspecto de lo que hay dentro de nuestras respectivas cajas, el tener conocimiento de cómo funciona nuestro entorno nos permite controlarlo y del control surge la seguridad.
Pero tarde o temprano, factores externos siempre ponen a prueba nuestras capacidades para adaptarnos, para controlar las nuevas variables que los desconocido nos lanza.
Al final del día: todos compartimos ese miedo a lo desconocido.
El no saber a qué nos enfrentamos nos priva de la capacidad de controlar el resultado y esa es la esencia del miedo, cuando el monstruo tiene rostro la “magia” se pierde. Y cuando tienes la base, por muy pequeña que sea, para empezar a comprender la situación es cuando empiezas a ganar control de ella, lo desconocido se vuelve cotidiano y expandimos nuestros horizontes.
¿Qué pasaría si un día esa caja se cae a pedazos? ¿Qué pasa si quedas atrapado en la inmensidad del espacio? Flotando en la nada, completamente perdido, sin rumbo, sin noción de dirección; cuando la alfombra metafórica es retirada de nuestros pies.
¿Sucumbes a la desesperación? ¿Al miedo? ¿A la locura que te rodea? ¿O te levantas y empiezas a luchar para reconstruir la caja que tanta paz te traía?
Esa pregunta me he estado haciendo desde hace mucho tiempo.
***
-¿Cómo pudiste dejar que esto pasara?
-Aún puedes arreglar las cosas, es tu deber.
-¿Qué planeas hacer ahora?
-No puedes olvidar.
-Tienes una responsabilidad con las instalaciones, con nosotros.
-Levántate e inténtalo de nuevo, muchos dependen de tí.
***
Abriendo los ojos lentamente, una mujer de rizos carmesí observaba atenta el entorno que la rodeaba. Llevaba años buscando este lugar, tratando de dar con su paradero y finalmente aquí estaba, un edificio sin nombre escondido entre las residencias; sus investigaciones la llevaron a concluir que aquel lugar albergaba a varios empleados del gobierno.
Pero ella sabía más, mucho más; Paradox no era una chica fácil de engañar, dedicó toda su vida a encontrar esta estructura completamente gris carente de vida y ahora que estaba frente a ella no sabía cómo sentirse.
Quería avanzar, quería retroceder, quería saltar, quería llorar; no sabía qué hacer, cómo si de perro se tratase, que tras perseguir incesante un vehículo finalmente logra alcanzarlo.
Suspiró pesadamente, llenándose de valor e ingresando al mismo.
Un destello de luz, una alarma sonando que a duras penas era perceptible por el agudo dolor de cabeza. Confundida y sorprendida; Paradox se levantó del suelo de concreto pudiendo notar algunas cosas que captaron su atención de manera inmediata.
El primero fue su cambio de ropa, seguían siendo prendas informales, pero ahora estaba mejor arreglada; se notaba en lo planchado de estas, lo impecable de su chaqueta y lo arreglado de su cabello.
La segunda cosa fue algo alarmante, al extender su mano en busca de su celular notó dos cosas, el primero que no era su celular habitual y segundo, la fecha en el protector de pantalla leía “31 de diciembre del 2020”.
Pero capaz lo más alarmante de todo provenía de sus manos cubiertas de un líquido rojo, cuyo aroma metálico la llenaba de incertidumbre.
Algo no estaba bien, un salto temporal de 5 años ya era suficiente motivo para alarmarse; la sangre en sus manos sólo era la crema encima del pastel, pero faltaba la cereza, el adorno final para completar aquella bizarra y aterradora experiencia que ahora mismo sufría.
Su memoria era difusa, algo dentro de sí le pedía a gritos ubicar una oficina, una ubicación dentro de aquellas instalaciones; pudo ver un pasillo largo de madera, cuyo suelo de mármol blanco era contrastado por la tonalidad oscura del mármol negro que decoraba el techo.
Un escritorio, un pasillo, una puerta doble inmensa con una placa dorada en el centro que leía “Despacho del director”.
Necesitaba llegar a ese lugar, era la prioridad, más no su único pensamiento: tenía un familiar, alguien en esas instalaciones, no podía recordar quién era, pero sabía que se trataba de un individuo importante.
Suspiró pesadamente, se armó de valor y empezó a transitar hacia el inmenso ascensor al fondo de la recepción.
Ingresando al mismo, Paradox sintió algo fuera de lugar, más de lo que ya estaba; de momento lo ignoró y presionó uno de los botones casi por instinto, el del piso más alto, la zona de administración.
El cómo poseía esos conocimientos desconcertaba más y más a la mujer. El lugar parecía estar abandonado, o cuando menos; las oficinas estaban cerradas a estas horas.
El silencio la hacía incomodar y sólo le quedaba vocalizar sus pensamientos en un intento por tratar de calmar sus nervios.
-Es un edificio bastante grande-Comentó Paradox en voz alta, escuchando el eco de su voz viajar por los pasillos de administración. Una zona llena de oficinas, la gran mayoría eran utilizadas para realizar labores de papeleo, curiosa; la mujer se acercó a uno de los escritorios, ojeando detenidamente el contenido de las cartas.
Todo estaba desordenado, tirado, como si se hubieran ido a gran velocidad, capaz las condiciones de trabajo no eran ideales entre esas cuatro paredes, dentro de aquella caja de concreto.
Finalmente, uno captó su atención.
De: Jefa de departamento de administración.
Para: Equipo administrativo.
Tema: Documentación extraviada.
He recibido reportes recientes sobre documentación importante relacionada con objetos alterados (O.A). Es nuestra labor como departamento administrativo asegurarnos que estas cosas no ocurran, localizar dichos archivos se ha convertido en nuestra prioridad número 1 y no quiero tener que recordarles las consecuencias que todos sufriremos en colectivo si no ubicamos estos registros extraviados dentro del tiempo límite que el departamento de investigación nos ha facilitado.
Los documentos extraviados son:
O.A-115
O.A-242
O.A-935
O.A-2099
No nos iremos de aquí hasta que no hayamos por lo menos ubicado dos de los cuatro documentos desaparecidos, siendo el de mayor importancia el documento REDACTED. Muchas gracias por su colaboración.
-Starlight Glimmer, jefa de departamento de administración.
-¿Objetos alterados? ¿De qué está hablando?-Paradox estaba sumamente confundida, capaz el desorden era más el desespero de los empleados por ubicar tales documentos, en cuyo caso tendría sentido que tras una jornada muy extensa hayan decidido dejar el trabajo de organizar al conserje o asistente general.
-Es un desastre el que hicieron acá ¿No te parece?
Paradox giró velozmente para notar ante ella a una chica vestida de manera formal, vestimenta estándar para los oficinistas.
-Sí, dejaron mucho desorden-respondió la pelirroja en un tono de voz más agudo de lo normal.
-No recuerdo tu rostro ¿Segura que trabajas aquí?
-Sí, trabajo aquí, soy. . . asistente de conserje, turno nocturno; seguramente por eso no me has visto antes- Mentía Paradox tras ver a la distancia un carrito de limpieza.
-Ah, tiene sentido.
-Oye ¿Sabes dónde puedo ubicar los registros?
-Sí, en el despacho del director, está al final del pasillo; tras esas puertas dobles verás una mini-recepción, la puerta del fondo, es difícil perderla de vista. Tienes mucho por hacer, Paradox. Que tengas buenas noches.
Paradox se quedó observando en la dirección que le indicó la mujer, sacudió su cabeza un momento antes de insistir en su pregunta.
-¿Quién eres y cómo sabes... mi nombre?
Y así como así, la mujer desapareció sin dejar rastro, en ese instante, su celular empezó a sonar, la chica tomó el mismo para ver un mensaje en la pantalla de un número no identificado.
Perdón por la falta de modales, es que tengo prisa, mi nieta va a tener un encuentro familiar con su padre y tengo que estar ahí, ah sí, casi se me olvida: mi nombre es Sunset Shimmer.
La chica sacudió su cabeza, muchas dudas la aquejaban y con cada segundo que pasaba estas no dejaban de apilarse. Respondió velozmente al mensaje con la simple pregunta de cómo sabía su nombre, para así, seguir las instrucciones de Sunset logrando llegar al despacho del director.
El instante en que Paradox puso un pie en aquel lugar se arrepintió de haberlo hecho: una mancha roja en el suelo se hacía cada vez más grande, un extraño aroma a quemado inunda la sala.
Tras el escritorio yacía el cadáver del director de aquel edificio gubernamental sin nombre. Paradox se acercó lentamente, observando los pies, luego las piernas, el torso y pecho del director, para en ese momento un brillo dorado captar su atención.
Una placa metálica con un grabado en este, mostrando el nombre de quien ahora estaba en mejor vida.
Time Paradox, Directora.
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Notas de autor.
Con esto da inicio de manera oficial el fanfic de Madness. Agradecimientos especiales a Trinox Trinox por ser beta-reader, Avan Klendragons Avan Klendragons por haberme prestado la inspiración y uno que otro personaje para esta trama que a penas comienza.
No sé cuándo vaya a actualizar el siguiente capítulo, trataré de no tener tiempos de espera muy extensos.​
Finalmente, feliz año nuevo y que el 2021 sea, sin duda alguna, mejor de lo que este 2020 ha sido para muchos.​
 
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Bayonetta (ProyectV)
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Capítulo 2: CEO

El caer de gotas carmesí dieron paso a un charco, el aroma metálico era imposible de ignorar, una mujer desesperada decidió darle fin a su sufrimiento y aún así, este apenas comenzaba.

Muchas dudas se apoderaron de la mente de Paradox, más eran simples distracciones ante el escalofrío que poco a poco reptaba por su espalda, un silencio absoluto iba tomado de la mano con un frío que nunca antes había conocido, todo acorde a los eventos recientes.

Analizó la escena del crimen, detalló cada componente que formaba tan bizarra ocurrencia; la naturaleza de su muerte fue revelada por su sentido común que ya intuía lo acontecido.

Fue entonces cuando Paradox pudo escuchar algo a la distancia, sumamente lejos pero al mismo tiempo cercano. Un murmullo, un susurro, la mujer volteó para ver en el suelo el arma que utilizó para quitarse la vida; le estaba hablando, la estaba llamando para que cumpliera con una labor heredada.

La mujer extendió su mano lentamente, tomando la pistola para inmediatamente escuchar una voz sin cuerpo hablarle.

“¿Aló? ¿Escuchas; sientes; directora; Paradox?” La voz se entrecortaba, haciendo casi imposible a la mujer entender lo que le decían.

“Puedo escucharte ¿Qué está pasando? ¿Por qué hay otra “yo” aquí? ¿Por qué es la directora? ¿Por qué se disparó? ¿Qué está pasando?”

“La; ha sido; la puerta debe de cerrarse; su influencia te ha forzado a. . .”

“Espera, no puedo entender lo que dices”

“Tu responsabilidad; olvidar; comprendemos tu situación; jefe de seguridad; resolver la paradoja; no hay tiempo. . .”

“¡¿Mi responsabilidad?! ¡Acabo de llegar a estas oficinas! ¡Responde a mis preguntas!”

“Colabora; culpa; directora”

“¡Esto no es mi culpa! ¡¿Acaso no ven que acabo de llegar a este lugar?! ¡Agh! ¡¿Por qué nunca nada es sencillo?!”

El grito de la mujer dió inicio a un ataque de pánico; arrojó el arma contra el suelo, había tenido suficiente, demasiadas dudas y ninguna respuesta concreta, si deseaba alcanzar la verdad, debía buscar más profundo.

“Ok, piensa, Paradox; piensa. Tú celular, la fecha en todos los calendarios ¿Acaso viajé al futuro? ¿Está pasando de nuevo?”

La mujer podía recordar un evento similar que sufrió hace varios años, el día que un hueco fue abierto en su caja, pudiendo ver algo más allá de lo que su zona de confort le permitía.

Recordaba su respiración acelerada, la falta de dirección, sus lágrimas, sus gritos, todo volvió en ese instante. Se sostuvo la cabeza, recordando el dolor, el miedo y cuando se iba a dejar consumir por estos, varias voces hicieron acto de presencia en su cabeza.

“No puedes dejarte dominar/Lucha/Es tu labor/Eres la directora/¡Tú puedes Paradox!/¡Tienes el poder de elegir, toma el arma!”

Cada voz idéntica a la anterior y al mismo tiempo distinta, se notaba en los pequeños detalles, en los tonos de voz, la manera de hablar, el acento, como si cada una fuese una versión distinta de sí misma, todas conectadas y separadas por un velo invisible.

Logró calmarse, controlarse con la ayuda de esas voces. Alzó la vista, paso a paso se acercó al arma, la volvió a tomar y nuevamente las voces le hablaban.

“¿Directora Paradox?”

“Q. . . ¿Qué está pasando?” preguntaba la mujer, viendo cómo pequeñas gotas se deslizaban por su rostro y caían en el suelo.

“Tus; recordar; no olvides; Jefe Seguridad; ayudar; ¿Serías tan amable?”

Un fuerte dolor de cabeza, un destello de luz y finalmente pudo recordar.

***

-¿Puedes explicarme por qué no han ubicado los documentos extraviados aún, Star?

-Directora, estamos tratando de hacer todo lo posible para. . .

-¡¿Para qué?! ¡¿Para joderme?! ¡¿Crees que no sé lo que están intentando hacer tú y el resto?!

-Es por su propio bien, directora.

-¡¿Por mi propio bien?! ¡¿Cómo va a ser por mi propio bien que una bola de inútiles intentan destituirme como directora?!

Estaba furiosa, la cabeza le palpitaba, sus pupilas se dilataban, estaba a nada de arrojarse sobre la mujer ante ella. Pero no lo hizo, ya tendría su venganza, le demostraría a todos que era perfectamente capaz de manejar cualquier situación. Era la directora de control, su labor era mantener el control, recuperar el control de sus oficinas, mediante cualquier método necesario.

***

“Soy. . . la directora ¿Por qué Star intentaba destituirme? ¿Qué hice para merecer eso?” Pensaba Paradox antes de ver la pistola en mano, apretando la misma con firmeza, no la soltaría, no dejaría su puesto, no perdería el control de nuevo.

“¿Recuerdas?”

“Sí, lo recuerdo”

“Colaborar”

“Me pondré a ello de inmediato” Con un fuerte suspiro y apretando el arma en sus manos, la directora puso en mente un simple objetivo: respuestas; el primer paso era claro, encontrar a Star y sin más tiempo por perder, abandonó su despacho dejando atrás aquel su cuerpo sin vida, el cuál se desvaneció sin dejar rastro alguno.

“Tsk, va a ser más complicado de lo que pensé”