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Fanfic ¿QUIÉN CONQUISTÓ EL RELÁMPAGO? (Fanfic de "GetBackers")

SouL☆

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ATENCIÓN: Este fanfic está basado en el anime "GetBackers", que a su vez se basa en el manga creado e ilustrado por Yuya Aoki.







Soy la autora de este fanfic, espero que les guste.



¿QUIÉN CONQUISTÓ EL RELÁMPAGO?







Capítulo 1


La vida de cada persona es una historia que puede tener tantos misterios y capítulos sin revelarse, no por querer guardar secretos, sino porque es posible que ciertos pasados de nuestra vida hayan sido tan profundos que no es fácil sacarlos a la luz. Cuando has decidido marcar un punto final en tu historia para escribir un nuevo capítulo, con el fin de dejar todo en la mejor conclusión aunque lo que suceda a partir de allí no lo sepas en absoluto, ni lo que repercute al cerrar ese capítulo definitivamente, siempre es importante considerar el desarrollo que ha tenido la historia y la razón de por qué es necesario llegar al desenlace que lo cambiará todo.


He revivido muchas veces capítulos anteriores de mi historia que removieron mis emociones de una manera significativa, tantos recuerdos de mi pasado que sigo llevando conmigo, que me han quitado el sueño y la estabilidad. Hace unos años pensé que al fin había logrado poner un punto final mucho mejor que el anterior, pero a pesar de sentirme contento de terminar una era de dolor y sufrimiento, yo como quiera aún sentía inconclusa una parte de mí historia.


Ya que mis preocupaciones han ido disminuyendo, de pronto salió a flote y con fuerza ese sentimiento de que sin duda algo me faltaba, algo que también había dejado atrás, lamentándome de ello. De tantas cosas que he lamentado toda mi vida, había dejado en el fondo de mi corazón lo que más me pesaba. Ese gran vacío que me recordaba que había algo más que aún no he recuperado y que no estaba seguro si algo así tendría la posibilidad de recuperarse, cuando no tienes idea de qué fue de esa cosa tan valiosa que alguna vez tuviste para ti.


Una noche de total tranquilidad mientras dormía fue allí que se manifestó con fuerza esa inquietud en medio de mis sueños, unos recuerdos que conservaba muy en el fondo en un caja fuerte, el seguro que lo mantenía guardado se había vencido y de esta forma liberando en mi consciencia los capítulos más secretos de mi historia.


Entonces recordé otra noche, en la que experimentaba sentimientos que nunca antes había vivido, eran tan fuertes que estremecía todo mi ser. Recordé cierta calidez cerca de mí, una que hubiese querido sentir siempre, cada noche de mi vida, pero un día tuve que renunciar a ello. Nunca me sentí merecedor de esos momentos en los que sentí una gran felicidad. A pesar de que antes todo era oscuridad y sufrimiento, existió una temporada de felicidad que me enseñó a creer que era posible vencer a la oscuridad y querer ser alguien que llevara luz y felicidad a todos los demás.


Siempre quise proteger a los que tanto aprecio, y salvar a los que más necesitaban de mí. No siempre cumplía con mi propósito, ya que a la vez que los protegía también me consideraba un peligro. Lo que me trajo por primera vez una felicidad tan plena, fue lo que más me impulsó a querer convertirme en un verdadero protector. Lo peor fue que hasta pude ser capaz de poner en peligro lo único puro y valioso que mis manos habían alcanzado. No soporté la idea de ser el que algún día extinguiera esa luz, así que por eso decidí renunciar a ello, a pesar de que gran parte de mi corazón quedó vacío al separarme de su lado.


Me recuerdo abrazando esa calidez, mis brazos la envolvían como lo más valioso en este mundo, realmente deseaba quedarme a su lado por toda la eternidad. Era tan delicado y frágil que a la vez sabía que podía romperlo en un descuido. Hasta mi rostro recordó su delicadeza cuando acariciaba mi pómulo. Atrapé con mi mano otra mano más suave que la mía, más dócil. Entrelacé mis dedos en los suyos disfrutando el contacto y la agradable temperatura de su piel. Le di un beso en la muñeca aún con nuestras manos entrelazadas y le seguí permitiendo que tocara la piel de mi rostro, quería seguir sintiendo la suavidad de la yema de sus dedos.


De manera imprevista me estremeció una ligera corriente que me provocó unos dulces labios contra los míos. Tan apetitosos que no me conformé con un solo deleite, sino que quise deleitarme un poco más, quise degustar aún más en esos labios, su dulce sabor, su extrema suavidad como la seda, un exquisito manjar del paraíso. Mi corazón latía a mil por hora, y solo quería seguir disfrutando de estas agradables sensaciones que recorrían todo mi ser. Amaba profundamente a esa preciada compañía, sin duda la amé como nunca antes amé a alguien de esta manera.


Separó sus labios de los míos y en ese momento abrí lentamente mis ojos, encontrándome con aquel rostro divino, el más precioso que jamás vi. Podía perderme completamente en esa belleza sin igual, de la cual deseaba adueñarme, poseerla y nunca dejar que alguien más la tuviera. Esos sentimientos tan egoístas nunca los sentí por nadie más, que por ella. Su mirada traspasaba hasta mi alma, como si el cielo azulado se extendiera a nuestro alrededor y únicamente existieramos nosotros dos en él. Una sonrisa dibujaron sus labios rosados, una sonrisa amorosa que me contagiaba, y que entonces los vi moverse, y una voz angelical llegó a mis oídos.


"-Te amo-."


Gracias a ella todo remordimiento o temor desaparecía, podía sentir que podía ser realmente feliz y vivir con esta valiosa compañía, enamorado perdidamente de ese ángel personificado que me enseñó realmente a amar.


"-Yo igual-."


La respuesta salió automáticamente de mi boca desde lo más profundo de mí.


"-Lo eres todo y siempre lo serás, no importa lo que pase, yo te perteneceré ahora y siempre. Te pertenezco solo a ti… Sawako… -."


Al pronunciar ese nombre, sentí una fuerte punzada que desvaneció el recuerdo repentinamente y me regresó al presente. Miré a mi alrededor desorientado y caí en cuenta de que estaba durmiendo, era apenas la mitad de la madrugada, así que todo estaba oscuro afuera. Mi lugar de descanso era el interior de un vehículo y ocupaba el asiento de copiloto como cama. En el asiento del piloto seguía roncando mi compañero con el cual conformaba un servicio de rescate al que llamamos los “Getbackers”.


Nuestro objetivo es recuperar aquello que alguien ha perdido, no importa quien sea o que fuera, nuestra garantía es del cien por ciento de éxito. No descansamos hasta devolverle lo perdido a nuestro cliente. Hasta ahora hemos logrado juntos salir victoriosos de muchas misiones de rescate, en muchas de ellas hemos puesto en riesgo nuestro pellejo, pero ha válido la pena cuando lo perdido regresa a dónde pertenece, incluso si no recibimos los honorarios ideales por el trabajo, muchos de esos trabajos terminan siendo más solidarios que beneficiarios.


Conformé ese servicio para poder convertirme en la mejor versión de mi y dejar atrás la peor versión que fui en mi pasado, después de pasar por momentos trágicos que me causaron muchas heridas, por tantas pérdidas e injusticias debido a la crueldad que puede habitar en el mundo. Todo eso lo viví desde que era niño y crecí en medio de tantos peligros que les arrebató la vida a los más indefensos e inocentes. Fui un hombre con gran ira, pedí el poder que necesitaba para poder proteger a los indefensos. De alguna manera lo conseguí, logré volverme tan fuerte que lograba someter a los monstruos despiadados.


Lideré una pandilla con gente capaz de cumplir mis ideales y expectativas, y gracias a todos ellos pude ser capaz de salvar a muchos, aunque no a todos como hubiera querido. El poder que se me había otorgado era un arma de doble filo, que a la vez se alimentaba más de la ira y de mis oscuros sentimientos, poco a poco convirtiéndome en otra amenaza destructiva. Por este poder y fuerza de voluntad fui llamado “Emperador Relámpago”, por mi capacidad de generar electricidad en mi cuerpo y expulsarlo con diferentes técnicas.


Pero en realidad nunca me gustó ese apodo, solo me hacía sentir como el tirano despiadado que podía ser, que se alejaba de lo que en realidad quería ser. Yo solamente deseo ser Ginji Amano, el hombre capaz de cumplir sus ideales, y para eso he tenido que sacrificarlo todo para cumplir esa meta. Mi compañero que me ayudó a recapacitar y darme cuenta que tenía la solución a mi sufrimiento, me ha apoyado hasta este momento, un gran amigo que me acompañó a comenzar de nuevo, ese es Ban Midou, el hombre de la técnica telepática el yagan, que por un minuto te muestra visiones generadas por tu propio miedo o incluso si eres una buena persona, puede mostrarte lo que más deseas, además de que tiene en su mano derecha un agarre de doscientos kilogramos de fuerza, a la que le llama mordedura de serpiente. Eso y más hace de mi compañero un hombre muy poderoso.


Salí del coche para poder respirar un poco de aire fresco, así despejando mi mente y meditando sobre lo que recordé mientras dormía, me alejé hasta llegar a ese puente peatonal donde podía mirar hacia aquellos edificios que pertenecían a una fortaleza. Mi pecho sentía una gran presión, a flor de piel me había dejado revivir esos recuerdos. Llegué a abandonar a muchas personas y después logré recuperar de nuevo su amistad y su confianza, eso me ha dejado tranquilo por un buen tiempo, pero este día tenía que llegar tarde o temprano. El día que sentiría con más pesar a la única persona que perdí y que tengo pocas esperanzas de recuperar. Nuestro encuentro lo he considerado como un milagro que quizás no se repite dos veces. Son como esos acontecimientos que si logras vivirlos son únicos y que es casi imposible que vuelvan a suceder, como en el caso de las estrellas fugaces o los cometas.

Hasta ahora he logrado recuperar muchas cosas y muchas personas extraviadas, aunque también he sufrido pérdidas lamentables que jamás se recuperarán por muy fuerte que sea, la muerte es irreparable. Me pregunto, ¿será esto acaso algo más en mi vida que jamás podré recuperar? Desde el primer encuentro nunca sentí que yo fuera el hombre que mereciera ser bendecido con un milagro como ese.


Pero todo lo que dije y juré en ese entonces, esas palabras que llegué a expresarle a esa persona, hace que me sienta destrozado al recordarlas ahora, sobre todo, cuando su nombre hizo eco en mi cabeza.


-Sawa… ko-.


Lo pronuncié en voz alta y fui azotado por ese inmenso dolor. Había dejado este momento para cuando resolviera mis asuntos con las demás personas que me importaban, para que entonces solo me quedara este último trago amargo y el más doloroso. La tristeza me invadió y se desbordó como una llovizna.


Lo único que sabía de ella, es que también había dejado la Fortaleza Ilimitada cuando yo me fui. Ya nadie de los miembros de los Volts sabía qué fue de ella después de eso, como si su existencia hubiera desaparecido. Sawako Kurosaki, fue el nombre de la persona a la que le juré que mi vida le pertenecía y a la que le entregué mi corazón.


-¿Dónde estarás? ¿sigues en este mundo, no es así?-.


Dejé las preguntas en el aire deseando que llegaran a ella donde estuviera y que el mismo viento me trajera las respuestas.


Me quedé un rato más allí hasta que me pude tranquilizar y volver a dormir antes de que Ban se diera cuenta de mi ausencia. Mentiría si dijera que logré dormir después, solo permanecí con los ojos cerrados y cuando empezó a brillar la luz del amanecer decidí entrar al bar donde siempre solemos pedir por lo menos una taza de café al dueño. El “Honky Tonk” le pertenece al jefe Paul, un buen hombre que nos permite recibir a nuestros clientes en su negocio. Nos da algo de comer aunque no siempre podemos pagarle con el poco salario que ganamos Ban y yo.


También contamos con la agradable presencia de quien atiende y sirve a los clientes, la señorita Natsumi, a quien una vez logramos recuperar el recuerdo valioso de su madre. Desde entonces trabaja en el bar y nos da su apoyo y ánimo cuando lo necesitamos. A esta hora que he entrado al bar apenas era temprano para que ella llegara, su entrada matutina es a las 9:00 am.


-Buenos días jefe-.


No logré disimular mi desgano.


-Es un poco raro verte despierto a estas horas, ¿será que tu estómago te hizo caminar hasta aquí?-.


-No precisamente, aunque puedo pagarle por lo menos una taza de café, realmente lo necesito-.


-No suenas a que hayas dormido largo y tendido, ¿tuviste una mala noche con los ronquidos de Ban?-.


-Algo así, simplemente fue imposible evitar el insomnio-


-A la otra tapale la boca con cinta, y así no arruine tu noche-.


Me sugirió mientras me servía la taza de café.


-Lo tomaré en cuenta, gracias jefe-.


En eso se escuchó la campanilla de la puerta, Ban había entrado fumando un cigarrillo como siempre lo hacía al empezar la mañana.


-Buenos días Ban-.


-Buenos días-.


-Tu si que dormiste bien por lo que veo, que afortunado-.


El jefe se adelantó sirviéndole la taza de café sabiendo que también lo pediría.


-¿A qué viene eso?-.


-Pues que al parecer de nuevo molestaste a Ginji con tus ronquidos de dinosaurio-.


Eso ayudó a levantarme un poco el ánimo y pude reírme de esa broma.


-Nadie lo obliga a dormir en el escarabajo, bien puede irse a cualquier otro lado donde nadie lo moleste-.


-No digas eso Ban, de ninguna manera estaría mejor, ya estoy acostumbrado a tus ronquidos. La ciudad es tan silenciosa de noche y eso a veces puede ser inquietante, por lo menos escucharte a ti me ayuda a no tener tantas pesadillas-.


-No sé qué tonterías estás diciendo, pero si no concilias el sueño por algo así es porque tu cabeza está llena de tus delirios-.


No pude contradecir en eso, él siempre lograba ser preciso y oportuno para decirme algo que tal vez necesitaba escuchar o un agudo presentimiento. Siempre es tan astuto que no puedo engañarlo con nada, pero preferí no revelar la verdadera razón de mi insomnio de momento, aunque tarde o temprano terminaría por contárselo, cuando este asunto me superara y fuera inútil seguir ocultándolo. Ban ya conoce gran parte de mi historia, nunca me ha exigido exponerle lo que más me dolía, sabe tan bien como yo que a veces preferimos callar y no tener la necesidad de hablar de algo tan difícil y que solo hace arder las heridas que dejó.


Las verdades sobre nosotros han salido por sí solas, es mejor cuando todo fluye con naturalidad, y sé que lo mejor es que si de momento no hay necesidad de sacar el tema, algo hará que fluya sin forzarse. Al terminar el café abusé más como siempre de la hospitalidad del jefe y tomé prestada su regadera para poder asearme y refrescarme, para quedar como nuevo, debía estar en la mejor disposición de recibir a los futuros clientes, después de mí Ban también aprovechó.


Poco después llegó la señorita Natsumi.


-¿Qué tal va su día chicos?-.


-Aún no hemos pescado nada si me lo preguntas, y esa estúpida de Heaven no se ha reportado-.


-¿Qué tal has amanecido tu Natsumi?-.


-Excelente Ginji, gracias por preguntar. Dormía cómo bebé luego de relajarme en un baño de burbujas-.


-Bien merecido por tanto trabajo, te envidio-.


-No lo digas así que hasta me siento apenada-.


-Claro que no, siéntete afortunada-.


-Está bien, si tú lo dices-.


Siempre ha sido una chica muy agradable, su sencillez y su manera tan positiva de ver las cosas me recordaban precisamente a esa persona.


El día avanzó con mucha tranquilidad, algo que impacientaba cada vez a Ban que ya había sumado en el buzón de la señorita Heaven hasta veinte llamadas que no fueron recibidas. Mientras Natsumi y yo jugábamos un poco de ajedrez. Sabía que era mucho más buena que yo, pero era mejor esto que perder la paciencia al igual que mi compañero.


-Maldita anguila eléctrica ya estás jugueteando otra vez en lugar de que te pongas a hacer algo útil para encontrar clientes-.


-De nada nos sirve impacientarnos Ban, confío que la señorita Heaven vendrá a hablarnos de un buen trabajo ya verás, ten fe y tranquilízate-.


-Eso es muy fácil para ti decirlo ¿no es así señor holgazán?-.


Le dio un tirón a mi oreja.


-Ay ay, eso duele Ban. Cálmate-.


-Esto lo pongo aquí y… ¡Jaque mate!-.


Natsumi hizo su jugada en el tablero y de repente ya había perdido.


-Gracias por la partida Ginji, fue entretenido-.


-No soy rival para ti en absoluto-.


Justo en ese momento alguien entró al Honky Tonk, era nadie más ni nada menos que la señorita Heaven.


-Lamento la tardanza, aunque veinte llamadas eran innecesarias-.


Se veía fastidiada de la poca paciencia de Ban.


-Serían más si tuviera para pagar el servicio del teléfono, agradece mi patético salario de no aumentar esas llamadas al buzón. Sería todo más sencillo si por lo menos contestaras a una de ellas-.


-¿Tú crees que estoy rascándome la panza? ¿Todo este tiempo y aún dudas de que yo sea una mujer de negocios profesional?-.


-Es verdad Ban, no tienes que ser tan desconfiado-.


-Cállate idiota-.


Me ordenó y volvió su atención a Heaven.


-Así que ahora que estás aquí, escupelo, ¿que nos traes esta vez? -.


-Un trabajo bastante seguro del que recibirán la recompensa que el cliente está dispuesto a pagar por su servicio-.


-¿De cuánto estamos hablando?-.


-Puede ser la cantidad que ustedes deseen-.


Una voz femenina y tímida se escuchó detrás de la señorita Heaven, cuando nos fijamos se trataba de aquella violinista talentosa que nunca vio su defecto en la vista como un obstáculo y con ella venía un viejo amigo de tantos años, y sin falta su mascota guía Mozart.


-Que bien que ya llegaron señorita Madoka y Shido-.


-¿Qué ha sucedido? ¿Otro loco fue detrás de tu stradivarius y ese mono que está contigo no fue capaz de impedirlo?-.


Ban como siempre no perdía la oportunidad de provocar a Shido el maestro de las bestias.


-No empieces serpiente tarada, no tiene nada que ver con su instrumento, si algo así ocurre es obvio que jamás lo permitiría-.


Quise evitar que siguieran más las provocaciones así que me acerqué a ambos amistosamente.


-Bienvenidos Shido y señorita Madoka, es un gusto verlos de nuevo-


-Siempre es un gusto encontrarme contigo Ginji, lastima que no puedo decir lo mismo de tu amiguito insoportable-.


-¡¿Qué dijiste imbécil?!-.


Estaba por irse contra Shido y me interpuse.


-¡Espera Ban! ¡No eches todo a perder! Soportarlo por lo menos por la señorita Madoka que seguramente está aquí por una buena razón y necesita nuestra ayuda, ¿no es así?-.


-Así es, realmente es de vida o muerte pedir su ayuda-.


Al escuchar eso todos quedaron en silencio, al escucharla tan afligida y angustiada. Así que todos bajamos por fin la guardia y nos sentamos a averiguar sobre este asunto que parecía más delicado que otras ocasiones en que Madoka nos ha pedido ayuda.


-Y bien ¿de qué se trata?-.


Habló Ban luego de que Natsumi nos sirviera algo de té.


-Esta vez necesito pedirles que por favor recuperen a alguien que conocí hace un tiempo, alguien a quien llegué a querer tanto como una apreciable amistad. Esta persona la conocí tiempo antes de conocer a Shido y a ustedes.


En uno de mis paseos por la ciudad llegué a encontrarme en un club nocturno, que también tienen abierto por la mañana y poco después de medio día. Pero su momento principal es en la noche, cuando hay eventos en el que se presenta gente talentosa y la clientela aumenta. Aunque hay presentaciones todo el día, por alguna razón la gente está más acostumbrada a asistir por las noches.


Ese club nocturno se llama “La noche de las estrellas”, tienen muy buena reputación-.


-¿Fue allí que conociste a quien ahora estás buscando?-.


Le preguntó Shido tan interesado en el tema como el resto.


-Si, la conocí porque mientras pasé delante de ese club en el día, escuché algo que me hizo regresar y entrar con mucha curiosidad. Era la voz de una joven que cantaba sobre el escenario, me sentí atraída por su dulce canto. Y todos los que estaban presentes en ese momento sentían la misma sensación que yo, su voz nos dejaba deslumbrados.


Me interesé tanto en su talento, que quise encontrar la manera de invitarla a cantar en uno de mis recitales. Me hacía ilusión compartir el escenario con una chica tan talentosa y que llenaría al público de ese júbilo que sólo ella podía causar con su bello canto. Cuando salió del escenario, me acerqué a uno de los meseros y pregunté por el manager que organizaba los eventos.


Cuando pude encontrarme con él, le pregunté si sabía el nombre de la cantante, y de la única manera en que ella se identificaba era con su nombre de artista. Todos la conocían como “Sora”-.


Todo mi cuerpo se estremeció, cuando escuché el seudónimo que aquella persona usaba para darse a conocer como artista. Parecía una pequeña coincidencia, pero eso me trajo un flash en mi memoria.


"-Me gustaría algún día poder presentarme al mundo y ser escuchada por todos. Desde que sé que me gusta que la gente me escuche y eso los haga sonreír, desde ese instante he deseado alcanzar ser alguien profesional.


Y si lo convierto en realidad, he pensado en un nombre clave para que me conozcan. Usar mi verdadero nombre creo que sería algo anticuado-.


-No veo problema con tu nombre, es lindo.-"


Se giró hacia mí y me sonrió con aquella dulzura.


"-Ya he pensado desde hace mucho en ese nombre clave, dejar algo de misterio le da intriga a los demás y eso es una estrategia para que se interesen en ti. Siempre me gustó… “Sora”, Sora como mi madre. ¿Crees que ese nombre me quede?-.


-Te quedaría perfecto-.”


La voz de la señorita Madoka me trajo de vuelta a la tierra.


-Por desgracia cuando le dije que estaba buscándola me dijo que ella en cuanto termina de cantar se va sin más. Solo regresaba al día siguiente para cumplir con su turno. Solo cantaba dos veces por semana-.


Volví a centrarme con más interés en lo que Madoka nos contaba, esto podría ser solo una extraña coincidencia, pero… ¿y si no lo era?


-Así que tuve que regresar después para volver a verla, pero ese día fue un encuentro totalmente inesperado.


Iba con prisa para llegar a tiempo al club, ella cantaba a las 10:30 de la mañana, pero algo parecía ir mal, simplemente tuvimos la pésima suerte de que un neumático del auto se dañara. Así que nos detuvimos a tres cuadras del club. Como tardaron en arreglarlo y veía el tiempo pasar, no pude esperar más y me adelanté, les dije a mi seguridad que todo estaría bien y se quedaran ellos arreglando el problema, con mozart mi perro guía podría llegar sin problemas.


Justo cuando solo faltaba una cuadra para llegar alguien me puso el pie para hacerme caer, unos tipos querían robarme dinero pero les dije que yo no llevaba nada encima, y cuando comenzaban a ponerse pesados de pronto alguien los enfrentó. Escuché unos golpes y cómo caían los bravucones.


“-¿Quién es? ¿Quién está allí?-.”


Por un momento pensé que sería alguien de mi seguridad, pero no fue así.


“-¿Estás bien? ¿Te lastimaste?-.”


Al escuchar la voz de quien me había defendido me sonó muy familiar, ya la había escuchado antes. Me ayudó a levantarme y me atrajo hacia mozart.


“-Solo me duelen las rodillas, pero estoy bien, muchas gracias por ayudarme-.”


“-Vamos, tengo una pomada para tratar estas heridas, sígueme. Todo estará bien-.”


Por su voz podía saber que era una chica amable y servicial, pero seguía siendo una voz muy familiar así que le pregunté.


“-¿Cómo te llamas?-.


Se quedó en silencio por un rato pero luego me contestó.


“-Quizás te suene el nombre de Sora, si es que has ido a “la noche de las estrellas”-.


Entonces allí supe que quién me había defendido de los maleantes era la mismísima cantante del club nocturno que estaba buscando-.
 
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Hydrárgyros

The Seventh
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Desconocer la obra original supone limitaciones a la hora de leer un fic. Al principio si me perdí mucho con la introducción del sueño... romántico del amigo; asumo que se trata de algo en alusión directa a Getbackers y no pillé mucho.

Pero al despertar el protagonista, y que se explicara qué son los GetBackers y más sobre su contexto logré engancharme ¿Ginji es tu personaje original o es parte de la historia original?

Los diálogos me gustaron mucho, transmiten bien el carisma de los personajes, en especial del jefe Paul xD

Pesé que al principio me lleve la impresión de "mucho texto" la verdad es que fue un lectura que fluyó bastante rápido, en buena parte gracias a lo bien redactada que está.

Y bueno, lo de "Sora" apunta a ser algo muy interesante, en especial por la implicación de su verdadera identidad :yes:
 

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Desconocer la obra original supone limitaciones a la hora de leer un fic. Al principio si me perdí mucho con la introducción del sueño... romántico del amigo; asumo que se trata de algo en alusión directa a Getbackers y no pillé mucho.

Pero al despertar el protagonista, y que se explicara qué son los GetBackers y más sobre su contexto logré engancharme ¿Ginji es tu personaje original o es parte de la historia original?

Los diálogos me gustaron mucho, transmiten bien el carisma de los personajes, en especial del jefe Paul xD

Pesé que al principio me lleve la impresión de "mucho texto" la verdad es que fue un lectura que fluyó bastante rápido, en buena parte gracias a lo bien redactada que está.

Y bueno, lo de "Sora" apunta a ser algo muy interesante, en especial por la implicación de su verdadera identidad :yes:
Muchas gracias x3 Ginji es protagonista original del anime, es el rubio de chaleco verde de la imagen. Y pues ya más adelante explicaré un poco más de detalle para explicar más de la trama original.
 
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